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miércoles, 1 de marzo de 2017

La "izquierda" leonesista: historia de un fracaso ideológico

Si usted, amigo lector, es asiduo visitante de las redes sociales, se habrá percatado de un hecho que, no por obvio, ha pasado bastante desapercibido. Hablamos de la denominada izquierda, más concretamente, de la "izquierda leonesista", calificativos que nos tomaremos la libertad de entrecomillar puesto que quizás ambos términos sean bastante incompatibles, o al menos lo parecen en la práctica como veremos. Un espectro ideológico que navega entre aguas extrañas ideológicamente y donde hasta el orden de los términos (izquierda leonesista, leonesismo de izquierdas) marca diferencias abismales. Como siempre, antes de prejuzgar, tómense la molestia de leer la entrada completa y después sacar sus propias conclusiones.

ORÍGENES DEL VÍNCULO IZQUIERDA-LEONESISMO
Los más veteranos recordarán cómo se forjaron los primeros movimientos políticos leonesistas. Casi todos ellos eran de izquierdas, se autocalificaban así, y el matiz de la autocalificación es tremendamente importante. Así, colectivos como los GAL, CC.ZZ., o incluso el mítico Partido Nacionalista Leonés (que seguro que casi nadie se enteró de que existió) se mostraban como colectivos de tendencia ideológica de izquierdas. Si esto para muchos es una sorpresa, más aún lo será encontrarse con que "de izquierdas" eran también nombres tan míticos como Alejandro Valderas (vinculado al sindicalismo agrario leonés), Luis Herrero Rubinat (próximo al socialismo), Pedro Aguayo (cofundador del PNL), y una larga lista de nombres populares o menos conocidos. A tal punto llegó la cosa, que durante algún tiempo se suponía, o se daba por supuesto, que el leonesismo era una ideología de las clases obreras leonesas. Valga de muestra la mítica manifestación leonesista donde una pancarta decía "somos socialistas pero antes leonesistas". La leyenda habla de un grupo de militantes socialistas que la enarbolaron, pero la realidad nos habla de más bien acción de una sola persona que en concomitancia con otros de entornos socialistas, llevó a hacerla solo para fastidiar al PSOE de entonces (como ahora), contrario a la autonomía leonesa.
¿Por qué de izquierdas? El fin de la dictadura franquista hacía que la sociedad se polarizara entre una izquierda en pro de las libertades, y una derecha que no quería el cambio o se mostraba reacia. Si no eras franquista eras de izquierdas. La fundación de UPL, aglutinando a diversos colectivos leonesistas, y el hecho de que la imagen exterior de su dirección se encaminara a postulados más conservadores, fue la excusa perfecta para que la izquierda española, toda ella en unanimidad, no tuviera reparos en calificar al leonesismo de movimiento burgués.

Decimos excusa porque incluso desde los inicios de la democracia, sin haber un solo movimiento leonesista político, partidos como el Partido Comunista llegaron a abogar por una comunidad autónoma llamada "Castilla" que comprendiera las provincias castellanas, las leonesas, las actuales de La Rioja y Cantabria, e incluso Asturias que se denominaría "provincia de Oviedo" (propuesta del asturiano Santiago Carrillo). Las razones de tanto odio a lo leonés y negación de su hecho, dentro de la izquierda española, merecen un estudio profundo.

Ese legado de rechazo hacia el leonesismo se ha mantenido incólume hasta hoy. El PSOE, algo más inteligente, sabía de la falsedad de tal afirmación, corroborable en una simple analítica de la base electoral y el movimiento de votos elección tras elección. Por ello intentó en diversas ocasiones asaltar, con gentes infiltradas, colectivos y movimientos leonesistas. El ejemplo más gráfico fue el pacto PSOE-UPL en León, que demostró el nulo interés por la identidad leonesa por parte de los socialistas, con el apoyo de la dirección de UPL.
Hasta llegar a ese pacto sucedieron muchas cosas dentro del leonesismo. Aquí hay que abrir un capítulo aparte con Conceyu Xoven, organización que oficialmente nunca se posicionó ni de izquierdas ni de derechas, sino simplemente leonesista, y que abogó en su discurso por una postura nacionalista, manteniendo acuerdos y pactos con movimientos de todo tipo, desde los nacionalistas del BNG hasta el extinto Partido Socialista Mallorquín, pasando por movimientos aragoneses, andaluces, catalanes, canarios, vascos, etc. casi todos, de clara filiación de izquierdas. Y sin embargo, lo único que ha querido trascender para la moderna izquierda es un encuentro con la Liga Norte, partido de corte derechista del norte de Italia, y una enciclopedia, la Llionpedia, cuyo delito fue un artículo que no seguía los dictados de lo que se entiende por políticamente correcto según algunos.  

Hasta entonces, una presencia de izquierdas leonesista efectiva era casi nula, limitada a corpúsculos marginales. Y llegó el momento del asalto ideológico. Ejemplifiquemos con el caso de Agora País Llionés: organización casi recién fundada entonces, redacta en medio de la vorágine mediática sobre la Llionpedia, una tribuna a la que sumarse a la corte inquisitorial. Lo curioso del caso fue que dicha tribuna estuvo redactada por la misma persona que era uno de los enlaces centrales con la Liga Norte en su etapa como militante y alto cargo dentro de Conceyu Xoven. En la misma se despachó bien a gusto: cargó no solo contra la enciclopedia y contra todo lo que Pardo hacía, y de paso contra lo que él mismo promovió durante años. El "donde dije digo digo Diego" será la tónica general de esa izquierda leonesista. Aquello marcó el punto de inflexión de por dónde discurriría la izquierda leonesista.

A partir de 2010, y esto es innegable, el leonesismo no es que haya conocido una cuesta abajo, sino que ha sido testigo del suicidio ideológico ante la falta de referente leonesista alguno. Abel Pardo y Conceyu Xoven eran un referente en todo para todos, incluso para criticar al leonesismo. Desde entonces, las acciones públicas del leonesismo se han limitado a un reducto contado de actos y declaraciones que empiezan a competir en menos partícipes.

EL LEONESISMO Y LA IZQUIERDA: LA IDEOLOGÍA ANTES QUE LO LEONÉS
Quien se pasee por las redes sociales, se encontrará que cuando, ante el debate ideológico de ser de izquierdas o de derechas, la gigantesca mayoría se postula como "de izquierdas". Con semejantes principios, teóricamente la izquierda debería ser la bandera del leonesismo, y máxime ante el vacío dejado, pudiendo demostrar que esas denuncias tenían cuerpo real y que había un hueco sustancial en la izquierda dentro del leonesismo. El tiempo ha demostrado que aquel colectivo, Agora País Llionés, respuesta a un sentimiento y movimiento de izquierdas frente al supuesto conservadurismo del leonesismo visible, quedó más bien estéril, sin repercusión mediática, sin actos significativos. Es más, se mostró sensible a establecer comunicación con colectivos castellanistas de extrema izquierda como IZCA, organización que no duda en calificar al País Leonés como parte de su Castilla; o Nos-Unidade Popular, que considera a los leoneses como integrantes de Castilla, excepto el occidente que es Galicia, pura y dura.
El principal problema de partida de la gente "de izquierdas" leonesistas es que anteponen el principio ideológico al identitario, lo cual para algunos (la gran mayoría, aseguramos sin error) es un claro síntoma de que el compromiso con la lucha leonesa se limita quizás a la implantación de un modelo ideológico y no primeramente a un reconocimiento del autogobierno del pueblo leonés. De esta línea de ruptura se abrieron tres ejes: por un lado, los que optaron por pasarse con gran alegría a Podemos, partido que niega la identidad leonesa e incluso impone toda clase de obstáculos para imposibilitar el mensaje leonesista. Recomendamos la lectura de nuestra entrada Podemos o No Podemos Ser Leoneses. Escrita hace más de dos años.
La otra línea fue a Izquierda Unida, bajo mantas de agrupaciones, colectivos internos, corrientes de opinión y un largo etcétera de pluralidad de pensamientos que, a la postre y en colofón final, jamás se muestran en el discurso de dicho partido. Y a pesar de ello son visibles las loas y aplausos a gentes que no han dudado ni un segundo en menospreciar y descalificar al leonesismo. Ni Podemos, ni Izquierda Unida, ni León en Común, ni León Despierta, manifiestan palabra alguna respecto a la identidad leonesa. Otro ejemplo: Santiago Ordóñez, que durante muchos años cargó contra el leonesismo, pareció mostrarse algo más participativo en los últimos años acudiendo a actos del leonesismo. Sin embargo, jamás portó una bandera leonesa, pero sí la de la segunda república.

Finalmente, el tercer eje, ha optado por ir generando colectivos de difícil catalogación: hablamos de casos como Ruchar o Xuntanza. Ni son asociaciones ni partidos políticos. Tampoco plataformas. No están legalizados a fecha de hoy en registro alguno bajo ningún epígrafe. Eso no es óbice para que hagan presentaciones y actos como si de grandes organizaciones se trataran con gran espectáculo de imagen y cartelería, virtual. Es más, la última guarda demasiados paralelismos con frases y discursos remitidos ya anteriormente por Conceyu Xoven, y aun así nos presenta como "de izquierdas" lo que antes no lo era y valiera tantas críticas.

En todo el maremagnum, la única opción que en principio podría romper esta rutina de montar chiringuitos al margen de todo, fue un partido llamado Esquierda Llïonesa (ELLI), real y legalmente constituido, pero por razones varias aquello no llegó a buen puerto.

PRINCIPIOS IDENTIFICATIVOS
Si hay tantos leonesistas de izquierdas, si tanto han luchado por convertirse en la casi única voz presente como organización política...¿Por qué no llegan al conjunto del leonesismo? Extrapolemos el caso del galleguismo y el BNG, partido que hasta la irrupción de Podemos, capitalizaba no solo el mensaje galleguista sino el de izquierdas en toda Galicia, dejando al PSOE en un limbo definitorio, mientras que IU estaba desaparecido. Aquí no solo no ha cuajado sino que hasta aparentemente ha generado algún que otro enfrentamiento con otras corrientes del leonesismo, siempre explotando el tópico del españolismo y otros epítetos que simplifican a lo absurdo algo más complejo de definir. Para entenderlo mejor, vamos a ver los principios ideológicos más genéricos (no todos y sin tener en cuenta matices) que se sostienen desde esa izquierda leonesista:

1. El País Leonés es una nacionalidad: mientras el leonesismo actual o tradicional es "regionalista" y "de derechas", ellos son leonesistas que luchan por el pueblo leonés proponiendo un modelo no nacionalista sino soberanista. Así se denota en sus discursos donde se habla de términos como "colonialismo", "metrópoli", "gobierno de ocupación", y un largo etcétera de expresiones.

2. Las lenguas leonesas son el leonés y el gallego. Leonés y asturiano son exactamente la misma lengua con diferencias únicamente de dialectos, siendo potestativo el uso de una u otra denominación, o, por qué no, astur-leonés que engloba al conjunto.
3. La identidad leonesa no se sustenta en un pasado reino, sino en un conjunto de rasgos culturales que han pervivido desde tiempos inmemoriales, puesto que la monarquía es un sistema de gobierno impuesto, dictatorial y carente de participación popular. El objetivo es, por tanto, la república.

4. El modelo organizativo del País Leonés es en base a los concejos y las comarcas. El modelo provincial es obsoleto e impuesto por el estado español, además de ajeno a la cultura leonesa.

5. Se reconoce la singularidad berciana, proponiéndose incluso su reconocimiento como provincia, y dejándose libertad de decisión sobre su estado, o dentro del País Leonés o lo que decidan sus habitantes.

6. Derecho a la autodeterminación: el pueblo leonés tiene derecho no solo a una autonomía sino a la autodeterminación como sujeto soberano y libre.

7. Capitalismo: el punto más variable según a quién se pregunte, rechazo frontal al modelo económico capitalista, por considerarlo generador de desigualdades y unos de los causantes de la situación socioeconómica de los leoneses. Aquí hay diferentes corrientes, desde las más radicales que hablan de un estado netamente comunista hasta los que abogan por un modelo casi social con modelos privados y servicios públicos garantizados por el estado.

8. Solidaridad internacional: los leoneses son solidarios con los demás pueblos del estado español y de cualquier otro lugar del mundo que luche por su reconocimiento e identidad. 

LOS "PEROS" AL DISCURSO
Ante un discurso así, la mayoría del leonesismo social se muestra entre precavido y rechazante, creciendo más la segunda vertiente. Hay demasiados "peros" a ese discurso.

1. El País Leonés es una realidad, pero nadie de la izquierda leonesista es capaz de algo tan simple como plasmar en un mapa dicho territorio. El modelo triprovincial (Salamanca, Zamora y León) se ha convertido en sinónimo de regionalismo, españolismo o vaya saber usted el qué. Se puede revisar cualquier cartel o material de cualquier colectivo de esa izquierda, y se percibirá que el ámbito territorial queda diluido en el término "leonés", que si se deduce por indirectas se concluye que se limita a la provincia de León y un ejemplificante noroeste zamorano. El resto...

2. Sin entrar en el debate de si el gallego es lengua patrimonial o no de los leoneses, cabe preguntarse el porqué de la necesidad de defenderla, lengua que no solo goza de un amplio apoyo institucional y económico en todos los órdenes (incluyendo su enseñanza), sino que es impuesto como lengua propia en regiones leonesas donde nunca se habló (Ponferrada por ejemplo) siguiendo dictados del nacionalismo extremista gallego. Al respecto, si usted habla con los representantes de esa izquierda, le dirán que el gallego es lengua propia con toda una retahila de afirmaciones para justificarlo, pero en la cuestión de Ponferrada se produce un cortocircuito intelectual. Pregunten lo mismo por el castellano y su propiedad o no a lo leonés, y el cerebro explotará. A esa dificultad de entender la postura sumemos que muchas voces críticas plantean que si hay que hablar del gallego, cuanto menos se debería hacer del gallego de la zona y no del gallego oficial, gramática que ya suscita suficientes polémicas en la propia Galicia.
El factor asturiano pesa y mucho en todos estos colectivos. Sin excepción, abrazan todo lo que sea del norte de Pajares, y eso incluye la lengua. Y al igual que con la cuestión gallega, admiten sin más todo el argumentario en pro de esa unidad, siempre elaborado y esgrimido desde Asturias para la provincia de León. Tal apasionamiento obedece no a un factor real de hermandad o similitud, sino más bien de comunión ideológica, pues la práctica totalidad de movimientos asturianistas son todos de extrema izquierda. Por ello organizan decenas de encuentros con organizaciones asturianistas, fletan autobuses para ir a celebrar el día de la lengua asturiana, e incluso hablan de los problemas comunes entre pueblos hermanos. La cercanía con Asturias y no con otros vecinos deja en evidencia que el modelo de País Leonés se concibe y se forja desde una sola provincia sin tener en cuenta el resto del territorio.
Esos acercamientos a lo asturiano no han valido para ver lo que sus colegas hacen por allí al respecto lingüístico: no hay más idioma que el asturiano, que se habla en absolutamente todas partes, y el gallego del occidente lo bautizaremos como "a fala". Esos son algunos de los principios del nacionalismo asturiano.

3. La identidad leonesa se conforma por muchas cosas. Pero para la izquierda, en esa identidad aparentemente no tienen cabida los elementos históricos, considerados en su simbología como elementos ajenos al pueblo y sí símbolos de poderes, por muy leoneses que fueran. Por contra, asumen los elementos que se consideran netamente de la cultura popular, pero muy arquetípica basado en lo más netamente arcaico y encuadrante en una estética que algunos han querido bautizar como "del noroeste peninsular". Incluso asumen la iconografía de pobreza extrema que tanto arraigo tuvo en el mundo rural (y urbano también) leonés. En esa imaginería no tienen cabida por ejemplo los palomares de las zonas de Campos, ni las dehesas salmantinas por muy cuestionables que sean en su origen. Por esgrimirse, se llega a hablar de la "cultura ástur" (sic), que es precisamente la denominación que nace en el nacionalismo asturiano, a pesar de que zonas leonesas tan simbólicas como la montaña riañesa conocieron nunca a dicha etnia prerromana. La pregunta es: ¿Qué valores etnográficos se toman como simbólicos y cuáles no? ¿Bajo qué criterio? ¿Son comunes y universales en todo el territorio leonés?


4. El modelo de concejos es aplicable a una parte significativa del País Leonés, pero no a todo ello. Depende del contexto histórico y del lugar. Aun así, se podría aplicar en zonas donde no existe o desapareció cambiando las bases del régimen local. El pero más grande viene con las comarcas ¿Qué modelo de comarcas? ¿Las oficiales, las tradicionales? Valga de ejemplo El Bierzo, territorio cuya comarca administrativa incluye lugares ajenos a ella y que son de La Cabrera, Laciana...eso sin entrar en las subcomarcas (o quizás verdaderas comarcas) como el Valle del Boeza o Ancares. Lo mismo se puede decir de tantos otros casos. El modelo o no se tiene claro o entra en clara contradicción con otras tradicionales. Finalmente está la cuestión de las provincias, que por muy impuestas o poco tradicionales que sean, son ahora mismo el único elemento de gobierno propio que le queda a un leonés ¿Desaparición de las diputaciones? ¿Y sustituirlas por qué otro marco si no hay autonomía? La respuesta a estas preguntas es el silencio o la ambigüedad. De nuevo, mirando otra vez a los vecinos del norte, Asturias carece de modelo comarcal, y sus concejos, que en nada tienen que ver con los leoneses, se limitan al nombre, porque en la práctica son ayuntamientos. Ningún grupo asturianista ha tomado como bandera dicho modelo.

5. La singularidad berciana aparece en 1979, con la fundación del Partido del Bierzo. Antes jamás hubo movimiento político ni social alguno al respecto. Ni siquiera tuvo bandera propia, inventándose el becianismo una en base a los colores del equipo de la Ponferradina y las placas de coto privado de caza, siendo reformada posteriormente tras la ley de comarcas para dotarle de elementos seudo históricos. El bercianismo (mejor dicho, ponferradismo) explotó un sentimiento victimista de agravio frente a León (a veces con razón) que supo calar entre sus gentes. Algunos han desarrollado un sentimiento de identidad tan artificial como falso aduciendo argumentos históricos y culturales cogidos de los pelos (o totalmente falsos) que son insostenibles a un análisis somero. Sentimiento que ha sido explotado y exagerado tanto por los enemigos del leonesismo como por los que desean la anexión del Bierzo en sus fronteras.
El bercianismo se ha proclamado anti-leonés en su más amplio sentido de la palabra, y ha contado con el apoyo explícito e implícito de todo colectivo y administración contrarios a la identidad leonesa. Los resultados electorales demuestran que ni en el mejor de los momentos el bercianismo ha superado un umbral mínimo de votos reconocibles. Su presencia en la diputación de León se debe más a la firma de coalición con cientos de rebotados del PP que por sentimiento, lo cierto es que su representante ha votado en favor del mantenimiento de la diputación y del modelo provincial, algo que va en contra del ideario bercianista. El colmo de la contradicción es oir a gentes que reniegan de lo provincial y por contra te plantean un por qué no una provincia para El Bierzo. Pero la leonesa (en singular), si desaparece bajo el mantra de modelo administrativo impuesto, no pasa nada.

6. De acuerdo con que los leoneses tienen tanto, quizás más derecho, que otros en su autodeterminación, si a la historia nos atenemos. Un catalán puede hablar de ello, lo mismo que un vasco, un gallego o incluso un andaluz. Parte de un marco de autonomía propio. Los leoneses no. Algunos incluso se atreven a hablar de modelos como la CUP, pero ni la situación socioeconómica ni electoral son comparables. Empezar la casa por el tejado, sin definir ni siquiera qué es lo que vas a autodeterminar, ni cómo, suena a muy precipitado. Tampoco se puede menospreciar a quienes no tienen esas aspiraciones, y aquí es donde fracasa la izquierda leonesista en su mensaje, generando rechazo porque no acepta otras visiones. Volvemos a recordar la última manifestación de Zamora.

7. Es el punto más polémico de todos y no de cara al exterior. (Casi) todo el mundo es consciente de que los modelos económicos socialistas o comunistas tienen muy poco recorrido en un mundo globalizado. Tampoco ha sido positivo el modelo de capitalismo extremo donde parece sobrevivir solo el más fuerte abandonando el modelo de bienestar social que costó siglos lograrlo. Pero hablamos de una izquierda leonesista que va desde posiciones moderadas hasta cortes más radicales. Es materialmente imposible que cohabiten gentes que creen, por ejemplo, en la propiedad privada, con gentes que apuestan por modelos de autogestión local y comercio colaborativo. Porque las diferencias no son solo en este aspecto, sino más profundas a medida que el debate se alarga.
Es un hecho que las diversas formaciones de izquierdas leonesistas están divididas internamente, nuestras fuentes nos hablan de alguna que otra discusión llegando a las manos. Y sin necesidad de echar mano a la confidencialidad y sí de algo más visible, prueba de ello es la constante aparición de nuevos colectivos que dicen no romper con el anterior, incluso buscando colaboración, aunque en la práctica lo hacen. La génesis de uno es la agonía de su antecesor, una y otra vez.

8. Ser solidarios es positivo, serlo con los mismos que te niegan no es inteligente. Hablamos de la colaboración con colectivos castellanistas como Yesca o IZCA. El nexo en común es netamente de base ideológica, pero territorialmente son totalmente incompatibles. Y esto de nuevo vuelve a pasar factura dado que no debería de compartirse la misma mesa con todo el mundo. Ya en 2010 el castellanismo se mostró radicalmente contrario a unos cursos de leonés organizados por Agora País Llionés en Salamanca. Se les acusaba de que por muy de izquierdas que fueran, eran leonesistas y pretendían romper la unidad de Castilla (su "Castilla" claro está). Obsérvese por ejemplo este cartel elaborado por castellanistas pidiendo la cooficialidad del "bable" en Salamanca.

LOS TRES ÚLTIMOS FACTORES QUE APORTA ESTE BLOG
En un ámbito tan cerrado como es el leonesismo, todo se acaba sabiendo de todos, máxime cuando tu pasado ideológico es público y has dicho y hecho cosas que ahora serían la antítesis de lo que defiendes. No existen las conversiones a lo San Pablo, ni las iluminaciones sentados a la sombra de un ficus, ni las reflexiones personales que den un giro radical en la vida. En el leonesismo hay exceso de personas cuyo único motivo es la necesidad de sentirse partícipes y sufridores de algo en plan opresivo, injusto, condena...en definitiva, que simplemente les mueve la necesidad imperiosa de gastar adrenalina. El leonesismo es solo la excusa. Valoren si no estos tres principios:

El Síndrome Vestrynge
Hay muchos que como Jorge Vestrynge, pasaron de ser de la extrema derecha a la izquierda más radical, y para demostrarlo al mundo nada mejor que montar espectáculos circenses que prueben lo convencido que estás de la nueva ideología: que si vestirse con estéticas antisistema, que si lucir banderas republicanas o hablar de la opresión del estado quien irónicamente fue mano derecha de Manuel Fraga, ex ministro del franquismo.
Gentes padecientes del síndrome Vestrynge hay y muchos en eso de la izquierda leonesista. Sin citar nombres ni el lugar público donde lo dijeron, analicen si estas frases del pasado pueden cuadrar dentro de la izquierda: "el leonés es algo que en el mejor de los casos se localiza en cuatro arcaismos de ancianos en el norte de León". El rey Juan Carlos ha sido un garante de las libertades y la democracia". Extendamos la cosa a otras afirmaciones públicas más extremas como "putos rojos de mierda", o relaciones más que públicas con gentes de Nuevas Generaciones o de Juventudes Socialistas ¿Qué ha pasado por medio para tan radical cambio? ¿Nada? ¿Merecen confianza gentes con ideología tan voluble? ¿Con qué pueden sorprender mañana?

El Efecto Champán
Cada organización plataforma, asociación, colectivo...todas ellas comienzan con grandes energías y celebración de eventos que cobran rápida publicidad entre los leonesistas. La borrachera ideológica hace que sus miembros gasten ínfulas de grandeza y superioridad, porque mientras "los demás" están "sentados pasivamente", ellos hacen un montón de cosas. Las burbujas fluyen con rapidez hacia la cabeza. Al final llega la resaca de la cruda realidad, el tiempo hace que el champán acabe perdiendo chispa y queda un caldo desagradable. Y a veces la resaca provoca vómitos.
La Teoría del Aceite y el Agua
Mezclar opuestos, aunque partan de características comunes (ambos son líquidos...ambos son leonesistas) da resultados imposibles. Así sucede en los movimientos de izquierdas: se ajuntan un conjunto de gentes que en la mayoría de veces no tienen mayor conexión mutua que o conocerse de otras hierbas o de chateo por internet. Y cuando te rodeas con gentes que ni tienen tus mismos objetivos ni desde luego el mismo pensamiento, el resultado es siempre el fracaso. Valga de ejemplo la recién organizada Xuntanza, donde algunos de sus miembros comparten un antecedente muy común pero visiones tan diferentes que les llevaron en el pasado a enfrentamientos personales. Sumemos a la mezcla gentes antisistema, antiguos militantes del PSOE, otros que están en IU...mezcla explosiva donde la haya ¿Qué creen ustedes que les une ahora? Tengan por seguro que el leonesismo no es, y menos aún la izquierda. Pocas más opciones quedan.

NECESIDAD DE UN LÍDER FUERTE Y ALGO MÁS
Carles Mulet, senador por Compromís, dijo lo siguiente en una más que interesante entrevista en ileon: "el leonesismo necesita una figura que lo aglutine, un liderazgo". Dicho de otro modo: falta un caudillo. Pero precisamente eso es lo que más criticaron durante décadas la mítica izquierda, el caudillismo respecto a algunas figuras del leonesismo. Mulet lo ejemplifica en su partido con Mónica Oltra, pero lo lleva también al caso de Podemos con Pablo Iglesias. ¿Mulet acierta en todo lo demás y en esto se equivoca?
Añadamos que además, ese líder debe ser también formado, tanto política como intelectualmente. El discurso leonesista de izquierdas se queda en palabrería rimbombante llena de citas de ideólogos sin proyección práctica ni tangible. La experiencia política, y no hablamos de ser cargo público, brilla por su ausencia en cuanto se despojan de la retórica. Si a las cuestiones y contradicciones planteadas acerca de lo leonés y su identidad no son ilustrativas, la cosa se pone más interesante cuando se entra de lleno en el núcleo central de su discurso (copiado por cierto de la izquierda española): ¿Se puede defender la ecología y a la vez la explotación minera o la pervivencia de las térmicas, ambas generadores de miles de empleos directos e indirectos? ¿Qué son los servicios públicos? ¿Es un servicio público la luz? ¿Qué opinan de la nacionalización de empresas? ¿Y la renta básica universal? ¿Qué hacer para garantizar la sostenibilidad de las pensiones? ¿Creen sostenibles y lógicos ayuntamientos con apenas 50 habitantes? Resumiendo en la pregunta clave: ¿En qué consiste lo leonés en el más amplio sentido de la palabra y cómo quieren defenderlo? La respuesta comenzará con un "hay que verlo", "es que vamos a ver...", "yo creo...", inicios de intervención que demuestran la vacilación y falta de respuestas concretas. Se copian principios pero no respuestas, demostrando de nuevo la incapacidad de elaborar un discurso propiamente leonés y leonesista. Líderes en el leonesismo no hay. En la izquierda, menos.

EPÍLOGO
Esta entrada no se debe entender como un ataque hacia ideología ni postulado alguno, sino un análisis y también una reflexión hacia quienes los sostienen. Aunque mucho nos tememos que los implicados lo verán de otra forma, lo cual confirmaría el por qué sus postulados ideológicos no acaban de cuajar.

En lo que este blog sí que quiere incidir es un aspecto: el leonesismo se puede y se debe ejercer desde múltiples puntos de vista. Pero cuando uno de ellos pretende convertirse en el monopolio, máxime habiendo un pasado público de contradicciones, generar desconfianza e incluso rechazo es la reacción normal y previsible. Ni todos son iguales, ni los iguales lo son siempre. Recuerden bien esta última frase. Las conclusiones, también como siempre, quedan en el lector.

viernes, 2 de enero de 2015

2015 o el año de la fractura de la izquierda leonesa

A pesar de que la realidad suele mostrarse muy tozuda, se sigue creyendo que los cambios pueden y deben llegar a través de revoluciones sociales que nacen del descontento, se alimentan del cansancio y tienen un fin desconocido salvo poner todo patas arriba. Fruto de esta re-evolución han aparecido un montón de formaciones supuestamente rompedoras que proponen y predican mucho, pero como decían los curas antiguamente, una cosa es predicar y otra practicar.

Vox, Equo, Podemos, Ciudadanos, UPyD, Ganemos...para los leoneses todas estas formaciones tienen un patrón común: ni uno sola se ha posicionado a favor de la identidad leonesa o tan siquiera del derecho a decidir los leoneses sobre su futuro. O por "burgués", o por "extremista" o "separatista", todos encuentran una excusa para evadir la respuesta y negar algo recogido en la Constitución Española. Algunos que se dicen leonesistas y los defienden argumentan que quien tiene que hacerlo son los partidos leonesistas y el leonesismo y no ellos por sí mismos. Argumento que se rompe al instante cuando la cuestión catalana ha tenido respuesta y eco sin que nadie del catalanismo se lo pidiera. Los leoneses, seres inferiores en la escala evolutiva según su criterio, no merecen ni siquiera ser tratados de un modo diferente. Y ahí están estas formaciones, sumando apoyos cada vez mayores de los que otrora se definieran como leonesistas y que tantas pestes echan de la junta y de todo lo que se mueva.
Quienes más destacan de toda esa marea de siglas y discursos fáciles, son los integrados en lo denominado como "izquierda", concepto que ya es suficientemente confuso si en la práctica parecen comulgar demasiadas veces con lo que se llama extrema derecha. Basten ver los programas electorales de los partidos de la extrema derecha y la extrema izquierda a las elecciones europeas compartiendo tantos puntos comunes: desaparición de la unión, recuperación de la soberanía nacional, ruptura con la moneda única, medidas proteccionistas, devolución de poderes a los estados...incluso en las votaciones multitud de veces han ido en común y tan solo llevamos unos pocos meses. Por supuesto también comparten fines y modos cuando se trata de los leoneses. Su discurso, más ruidoso que nunca, usa un grupo de palabras que se repiten como un mantra: fascista, derecha, troika, bancos, capitalismo, estado de derecho, trabajadores, opresión, poder, pueblo, manipulación...junten todas estas palabras en un discurso y digan lo que digan dirán lo mismo que ellos. Hagan la prueba.
IZQUIERDA UNIDA: "ESTOY PERO NO ESTOY CONTIGO"
Si hay un partido de la calificada izquierda que más se haya posicionado en contra del leonesismo en el tiempo por considerarlo "burgués" y "contrario a los intereses del trabajador" es Izquierda Unida. Son muy pocos los afiliados a esta formación que tienen un mínimo de respeto y cariño por esta tierra, y sí muchos que lo ven como la enésima expresión del "aburguesamiento social" en que vivimos, porque es evidente la pujanza y fuerza de la burguesía leonesa, tan presente en todas partes, no como la burguesía catalana o vasca que es inexistente ¿se entiende la ironía?.

La cabeza más sobresaliente es la de Santiago Ordóñez, un hombre del que no se le conoce mucho oficio conocido salvo caminar de casa a la sede del partido y otras vueltas mientras (dicen) busca alguna plaza de oposición en la administración pública, porque hasta en eso creen que la administración debe ser comunista, es decir, darte el trabajo. Mientras suceda ese milagro, pasa el día dando vueltas por la ciudad de León, o apareciendo en todas las manifestaciones que surjan, eso sí, con los brazos en los bolsillos o con una gran bandera del PCE o IU, incluso si la cosa lo lideran movimientos leonesistas. Aparecer en la foto, literalmente en su caso, parece ser su aspiración.

IU aduce en su falta de calado el conservadurismo de los leoneses, pero es falso. Su mensaje no cala porque no lo tiene. Va a salto de mata en función de los hechos, carece de perspectiva, no presenta programas ni hace propuestas realistas sino que explota constantemente un ataque a veces irracional contra el gobernante de turno y más si es del PP intentando salpicar a quien sea siempre y cuando ellos lo contemplen en la distancia del que ni siquiera es oposición por no tener representación. Aparentan unirse a cualquier clase de movimiento social, pero marcando en todo momento una distancia política e ideológica que impide un mínimo acercamiento y lo mantiene tan alejado o incluso más que al resto de partidos.

Que IU ahora quiera defender los concejos no es por, como dicen ellos, defender la voz del pueblo, sino que tienen en muchas pedanías sus pedáneos, que son los que les dan representación, y con ello concejales, y con ello dinero. Porque una cosa es ser comunista (o de izquierdas que lo de comunismo ya suena mal) y otra ser gilipollas, el mundo entero gira por el dinero y ellos no son extraterrestres. La fusión o desaparición de pedanías y la más que hipotética fusión de municipios, haría que IU con el actual sistema electoral de Ley D'Hont perdiera un montón de representantes. Ni siquiera tienen diputado provincial con el que negociar presupuestos a repartir a las pedanías ¿así qué bacalao se va a cortar?
Quien dice concejos dice lengua leonesa ¿desde cuándo IU defiende el leonés? desde que es un arma política arrojadiza usada por "unos" para atacar a "otros". Esos "unos" son los facinerosos, el colectivo de 7 sabios que desde el principio se han mostrado no solo ligados con IU a través de Santiago Ordóñez, sino también con otras formaciones políticas como el PSOE como ya quedó más que probado en otra entrada previa. IU jamás, ni antes ni ahora, ha hecho, dicho o escrito absolutamente nada en leonés, o asturleonés como también lo quieren llamar. Oportunidades han tenido, tienen y tendrán todas las que quieran, pero no lo harán. Pueden coger el caso de IU de Astorga, que eleva lo de la lengua a grado de estupidez afirmando que su promoción en el municipio lo convertiría en foco de turismo lingüístico como lo es Miranda del Douro en Portugal ¿alguien se imagina viajando a Astorga para conocer una lengua y no visitar la catedral, el palacio episcopal, sus murallas, su plaza mayor o toda su comarca? ¿de verdad alguien va a Miranda del Douro por turismo lingüístico? si esto no es reirse de un idioma, cerca queda.

Sus listas electorales, a día de hoy, y quitando a Santiago Ordóñez que ya se ha garantizado ir de número uno por la ciudad de León, están indefinidas. Aunque esa cabeza de lista está por ver exactamente bajo qué siglas será. Como por supuesto su programa, que empieza a ser copia de lo que dicen unos y otros, y en especial de algún colectivo leonesista. De entrada, a día de hoy (insistimos que mañana todo puede cambiar) IU ha dicho que si se consolida la lista de Ganemos, ellos no presentarán candidatura ¿razón exacta? miren la foto de debajo, al que está a la izquierda casi invisible ¿quién es? ¿a que cuadra mejor que IU renuncie a lista propia si con otros consiguen más?

PODEMOS: EL DISCURSO Y MODOS DE LA CASTA
Podemos, la formación fulgurante que ha crecido como la espuma de un refresco barato agitado, no sabe ni siquiera qué narices hacer para mayo de este año, presentarse o no a las elecciones municipales y autonómicas o hacerlo con cualquiera de sus marcas blancas. Razones para analizarlo con calma tiene y muchas: desde sus sospechas de inclusión de "topos" de otras ideologías como sucede con el leonesismo, pasando por las cagadas monumentales de entrevistas a Pablo Iglesias en que cada vez que habla sube el precio del pan, siguiendo por contratos irregulares con Íñigo Errejón, el hipotético cobro de subvenciones vía Venezuela e Irán, la no declaración de ingresos a Hacienda...se defienden con que es una campaña orquestada en su contra, algo que tampoco se va a negar, pero esa ha sido su estrategia para posicionarse donde están, así que si entran en el juego se deben someter a esas reglas. Todo ello ha sembrado muchas dudas entre sus posibles votantes, pero también un cambio de estrategia.
Lo que no varía en Podemos es el tema de la cuestión leonesa. Y es con otro Pablo, llamado Pablo Fernández, que es el líder (su cargo real es desconocido) quien se confirma que lo leonés no existe y que el mayor enemigo del pueblo leonés es otro leonés. Que un chico nacido y criado de toda la vida en la ciudad de León hable con tantísima claridad y soltura de lo "castellano-leonés", de la problemática de los hogares "castellanoleoneses", que diga que "Castilla-León será la bandera del cambio en España", que afirme sin cortapisas que "es ventajoso vivir en una comunidad de 9 provincias", y tantas otras barbaridades impronunciables para cualquier leonés normal, deja claro que o bien tiene una visión escasa o bien tiene una muy amplia cuyo fin es la Carrera de San Gerónimo.
¿Se presentará Podemos a las elecciones municipales y autonómicas? pues sí y no, lo hará bajo paraguas de otras siglas como "Claro que Podemos" o "Contigo Podemos", o incluso algo de nuevo cuño con la palabra "podemos" porque de aquí a abril hay tiempo para improvisar. Nada está planificado. Su mensaje populista y de fácil digestión puede calar en ciudades muy grandes, pero para pequeñas ciudades como las leonesas su mensaje puede sonar a chino. Por eso no es de extrañar que en la práctica Podemos sean cuatro y bastante divididos internamente pero con buen rollo en apariencia. Algo así como el Frente Judaico Popular y el Frente Popular de Judea pero de color morado castellano. Tanto en León como en Ponferrada ya han aparecido disensiones internas muy serias que aparentan estar dentro de la tendencia de la discrepancia pero la unión interna, algo que tampoco cuadra ¿por qué no lo hablan internamente y te lo explotan en la cara a toda la ciudadanía? adelantamos que se cobrará votos y dimisiones, así como fuga de cerebros.

y si Podemos y todas sus marcas blancas no son suficiente lío, queda "Ganemos", que ya se perfila en Ponferrada y del que dicen bien puede aparecer también en León y Salamanca. Con tal jaleo es lógico que Podemos empiece a ser algo bastante virtual y poco real. Una cosa es que digan que hay decenas de miles de afiliados, otras son los reales, y otra los activos y con ganas de dar la cara. Juzguen el grado de participación alcanzado para algo que se hace cómodamente por internet y lo que se puede votar a varios candidatos. O vean ejepmplos gráficos, si en la foto siguiente apenas hay un centenar de personas, la mayoría curiosos y paseantes por la zona cuando hace buen tiempo ¿cuántas creen que hubo en el último congreso celebrado en un hotel de 4 estrellas de León? dividan por dos y acertarán.

LA IZQUIERDA IGNORA EL PAÍS LEONÉS...
Los partidos autodenominados de izquierdas se enfrentan a un muy serio problema cuando quieren tener un mensaje propio en el País Leonés, y es que aquí no tienen la base electoral obrera de otros lugares industrializados. No pueden salir del sempiterno mito de los mineros y su lucha, que a la hora de la verdad dirige el voto al PP cuando varían sus salarios (miren las evoluciones del voto en las cuencas mineras y saquen sus conclusiones). El "conflicto social" o la "lucha de clases" suena a historia del siglo XIX, a palabrerío vacuo sin trayectoria final salvo querer vivir del cuento en plan liberado sindical ¿qué piensa del agricultor? ¿y los ganaderos? ¿qué opinan de los autónomos? ¿y las pequeñas empresas, reflejo del sector industrial leonés? piensan y saben lo que quieren, pero aquí no cuadra. Hasta en Andalucía enarbolan banderas del nacionalismo andaluz. Aquí ni la leonesa a secas.
Ante la más que probable certeza de que alguno diga que este blog es muy "facha", veamos la certeza o falsedad de las siguientes afirmaciones:
  • desde la entrada en la democracia, NI UN SOLO PARTIDO DE IZQUIERDAS, extrema o moderada, se ha posicionado jamás de los jamases a favor de una autonomía leonesa, ni tan siquiera uniprovincial. Santiago Carrillo, gran referente del comunismo español, solicitó crear la gran comunidad de Castilla que integrara incluso a Asturias, para servir de contrapeso a los nacionalismos periféricos. Hoy ese concepto de gran región ha calado de tal manera que todos los partidos, salvo los leonesistas, no se atreven no ya a cuestionar sino tan siquiera analizar qué hacer con lo presente. Incluyendo los que cuestionan todo y lo llaman "casta"...se admite de facto y punto. Otras cosas como la constitución o el derecho a la independencia de algunos es analizable y factible.
  • Todos los partidos de izquierda que han gobernado algún municipio o diputación leoneses han trabajado o en el mejor de los casos en sentido plano hacia la identidad leonesa incluyendo cosas tan inocuas como clases de baile o de música regional, o en el peor de los casos solicitando su eliminación bajo cualquier clase de sospecha o descalificación de turno, léase por ejemplo las afirmaciones de IU sobre el leonés en el ayuntamiento de León. La única excepción fue el caso de Villablino y Guillermo Murias, un ex alcalde de IU que puso alguna calle con nombres en leonés, aunque en cierta entrevista afirmó sobre el leonés que "eso está ahí, otra cosa es qué se hace con ello...yo oficializarlo no, apenas se habla o ni siquiera". Es la opinión de un implicado en delitos ecológicos.
  • Los resultados electorales de los partidos de izquierdas en el País Leonés son de minorías o simplemente pírricos, si exceptuamos PSOE si es que se le considera como tal. Salgamos de la cuencas mineras y casos aisladísimos y tenemos a IU sin representación, sea León, Salamanca o Zamora. Así que ¿qué interés mostrar por gentes que no les votan? la solidaridad con los pueblos se reserva para otros.
  • El leonesismo se ha focalizado y visto como algo de derechas o extrema derecha, incluso tildada como "españolista". Dicen que es culpa de UPL que ha capitalizado el voto, cosa que no se dice del nacionalismo vasco a pesar de estar en su mayoría con el PNV, ni del catalán con CiU. Y curiosamente recelan del nacionalismo gallego a pesar de estar en su inmensa mayoría vinculado a la izquierda. La razón es simplemente de nicho de votos, la izquierda optó por no apostar ni aproximarse al leonesismo y éste viceversa, no entendiéndose que el concepto de leonesismo está por encima de tendencias.
  • La izquierda es en el fondo nacionalista española que toma el concepto de España fundamentada en Castilla como su cuna tanto en lo cultural como en lo lingüístico. Esto sí que empapa a absolutamente todos los partidos de este espectro, desde el PCE hasta el PSOE. Podemos toma el morado como color de la bandera republicana, que por otro lado fue una homenaje al color morado castellano.. Recordemos que lo de Villalar fue capitaneado y protagonizado en exclusiva durante décadas por estas gentes, y que incluso personas leonesas vinculadas al socialismo como Demetrio Madrid o Ángel Villalba hicieron apuestas políticas fuertes por presenciar a todos los de la comunidad, especialmente leoneses, como su fiesta. porque ahora celebrar la derrota de unos nobles y burgueses que peleaban contra otros nobles y burgueses es un símbolo de la lucha del pueblo. Ironías de la historia.
  • Existen pueblos...y pueblos. Existen los vascos porque IU tiene muchos concejales y parlamentarios. Existen los catalanes porque existe ICV. Los asturianos por supuestísimo, dado que IU en Asturias ha captado para sí gran parte del voto asturianista. Lo mismo pasa con los andaluces. Los leoneses...no. Porque insistimos que la cosa va en función de los nichos de votos, y en León hay poco que rascar. Eleven el caso a lo internacional y les cuadrará que defiendan con tanto ahinco algunas nacionalidades y otras sencillamente sean escupidas en la cara. Aquí los leoneses ni luchan ni hacen nada. Qué le vamos a hacer.
...Y SIN EMBARGO LES PREOCUPA EL LEONESISMO
A pesar de que las apariencias, de un triunfalismo y de mucho paso tentado para no cagarla más de lo que ya lo hacen, en León, y nos referimos a la ciudad de León (ni siquiera la provincia, ya el País Leonés es demasiado...) les preocupa y muchísmo el leonesismo. Insistimos, la razón es el voto. Si miramos atrás el leonesismo llegó a alcanzar los 7 concejales en el ayuntamiento de León, lograr nada menos que dos diputados provinciales y al borde de lograr cuatro procuradores para la junta. Aunque esas cifras hay que englobarlas en las circunstancias temporales, de mensaje y de gentes, al menos la mitad siguen flotando en el espectro de votantes leoneses. 

IU ya ha tentado a eso del leonesismo, recogiendo a varios de esos leonesistas que se definen de izquierdas y que intentaron que ese partido fuera también vocero del mensaje leonesista. La cosa salió fatal no, lo siguiente. Y ahora toca el turno de Podemos. Volvemos a echar mano de nuestros confidentes infiltrados en el "podemosismo" para desvelar qué estrategia se maneja internamente:
  • el leonesismo social, representado por gentes como Cheva o incluso Máximo Soto, tienen tirón entre algunas personas, pero especialmente darían imagen de localismo, localismo leonés. Y entiéndase lo de localismo como exactamente eso, localidad de León, no de imagen de leonés. Captar su atención, ya no digo militancia porque lo tendrían más complicado, y solicitar cuanto menos su bendición pública sería para ellos no solo un paso sino un sello de garantía de calidad. Para ello algunos han querido tirar cebo con sedal a ver si "pican".
  • Analizando la intención de votos, se sabe que UPL podría tener concejales para las próximas municipales no por número de votos sino por el maldito reparto de la Ley D'Hont y el alto grado de abstención que se espera. Recordemos que en León el PP bien pudo tocar techo en las pasadas elecciones logrando 15 concejales, la mayor cifra nunca alcanzada. El PSOE está tan de capa caida que si logran 8 concejales harán fiesta por todo lo alto. IU por sí sola no lograría absolutamente nada. Quien queda es UPL, que si bien se espera un recorte muy importante en votos, quizás su número se reduzca a la mitad actual (o más) pero proporcionalmente seguir con 1 o 2 concejales. El voto de UPL actual es el voto del que piensa que si ya no está UPL el leonesismo desaparecerá, aunque no le gusta un ápice la formación. Lograr que Podemos no se vea como el partido antileonés que es ahora y sí como algo próximo al leonesismo sin perder su toque será la pieza clave en las próximas campañas.
  • Por ello el mensaje de las marcas blancas de Podemos es que les preocupa el leonesismo como parte de la sociedad leonesa. Pero atención, solo y exclusivamente de la ciudad de León. Esa es la visión que se tiene del leonesismo. Su inclusión daría el espaldarazo definitivo y la posibilidad de captar finalmente el voto leonesista, que sumado con el de IU da no solo 2 concejales sino probablemente un tercero.
EL ERROR DE PARTIDA
Este planteamiento, correcto en teoría y válido únicamente para rapiñar votos en 2015 y no en elecciones futuras, no ha tenido en cuenta algunos otros aspectos que les vamos a desvelar a nuestros obsesivos lectores de Podemos:
  • Una cosa es el leonesismo social, otra el político y otra en qué grado está cohesionado internamente.  Mal que pese, el leonesismo carece de una figura líder representativa en el plano político. Cheva es una cabeza visible del activismo, pero no de la vida política, cosa que no hay que mezclar. Ante la falta de líder o líderes, el leonesismo camina perdido y desorientado sobreviviendo y temiendo lo que pueda pasar a partir 2015, en especial si se cumplen promesas del PSOE como blindar el mapa autonómico con leyes en la Constitución. 
  • Podemos, desde sus inicios, ha tratado de ignorar de un modo activo y beligerante el leonesismo y a aquellos que han pedido incluso la creación de un círculo leonés propio. Esa imagen, forjada en tan pocos meses ha servido para marcarlos de por vida como un partido antileonés exactamente igual que los demás. Que metan o no a figuras del leonesismo no les valdrá para absolutamente nada.
  • Podemos está integrado por gentes resquemadas de otras formaciones y que les suena lo del leonesismo a u invento de cuatro vividores para vivir de ello sin dar más palos al agua. Mito forjado con gran esfuerzo por los grandes líderes de UPL que han desfilado y desfilan ante la sociedad leonesa. En esta vida se pueden fingir algunas cosas, otras no, vestirse de leonesista cuando no es tu talla puede darte problemas. Y lo saben.
  • El leonesismo social busca un partido netamente leonesista, que se defina como tal, y no híbridos ni recogedores de testigos que lo usen como captador de votos y no como bandera de programa. Podemos no tomará ni una sola propuesta leonesista. IU tampoco, aunque copie descaradamente declaraciones y documentos de colectivos que sí lo son. Pretender convencer al leonesismo de una bondad en base a obras, proyectos y otras hierbas que nunca incluyen el derecho a la autonomía leonesa tiene poco o nulo recorrido.
  • Existen proyectos políticos leonesistas alternativos a UPL, y que se están forjando en la sombra. Ver la luz en este año dependerá de sus apoyos y del grado de convencimiento que tengan con aquellos a quienes ya les han tocado a la puerta. No daremos ni nombres ni organizaciones, pero una de ellas ya está legalmente gestada y otras dos en ciernes, salvo que decidan finalmente fusionarse.
  • IU necesita fusionarse con Podemos, pero Podemos no necesita a IU. Da igual que en apariencia se hablen de negociaciones, charlas y conversaciones. Diremos con total seguridad que el plan de IU es directamente absorber bajo sus siglas a los de Podemos, y viceversa. Estamos contemplando a dos monstruos que se quieren devorar mutuamente pero esperando a ver quién da la primera dentellada. Y si se une IU, el leonesismo quedaría fuera por descontado.
Por eso, y a pesar de necesitar con desesperación el voto leonesista, éste no estará de su lado. De esto también han echado cuentas y la estrategia es la retirada.

UNIDAD FRENTE A TENDENCIAS
El leonesismo, aunque a algunos les cueste mucho entenderlo, no es una ideología de un lado u otro sino posicionarse a favor de los intereses de los leoneses y la voluntad de constituirse como un ente propio que es negado por todos los partidos, sean del color que sean. Y el debate ahora mismo no es qué brazo levantar sino detectar y actuar en común contra quienes niegan a los leoneses su derecho incluso de existencia. Saber cuándo estar unidos y cuándo mostrar alternativas y proyectos discrepantes. Es algo en que lo que el leonesismo todavía no sabe ni empezare a caminar. Un abrazo entre David Fernández, de CUP (Candidatura d'Unitat Popular) y artur Mas (CiU), partidos completamnete antagónicos en lo ideológico pero catalanistas en el fondo, vale para ilustrar que a veces la unión hace la fuerza y otras no. Tener la habilidad suficiente para saber cuándo una cosa y cuándo la otra se aprende con muchos años.
El leonesismo puede seguir, si así lo desea, navegando entre mil tendencias, visiones de lo más rocambolescas y desahogarse en el llanto desesperado de las redes sociales. O puede concentrarse en lograr objetivos, pocos, quizás hasta pequeños, pero de común consenso, y avanzar sobre ellos. Algo tan simple y en apariencia fácil como poner una "y" entre León y Castilla ha permitido usar el argumento de la doble identidad y marcar diferencias; solo una letra, y sin respaldo de ningún otro partido. Éste podría ser el buen deseo de 2015, avanzar marcándose metas pequeñas pero consolidadas. Podemos o no podemos.

 
P.D.:de nuevo seguir agradeciendo a los lectores, cada vez más numerosos, sus visitas y comentarios. Mantener 300 visitas diarias en algo como el leonesismo y a través de un blog no es fácil. Gracias a todos.