Pues a pesar de que algún bienintencionado respondía en la entrada anterior al comentario sobre quién podría ser el secretario del comité local de UPL daba el nombre de Carlos Mellado, este blog tenía algunas sospechas sobre que no era ese nombre sino alguien de la cuerda muy próxima a Chamorro. A fin de cuentas Mellado está próximo a la línea directiva pero no deja de mantener sus puntos de divergencia, entre ellos la falta de ideología y capacidad de acción.
La prácticamente nula repercusión mediática que ha tenido el acto nos dice lo poco relevante que es para los medios de comunicación que un partido agonizante encerrado en sí mismo y su ego elija a su comité más importante ¿sería lo mismo si se eligiera o renovara el comité local del PP o PSOE? ya ni a breves de noticia llega el leonesismo. En cualquier caso vamos a analizar lo que ha sucedido, sucede y sucederá con esta elección.
Todo comienza con una reunión de mínimos en que Javier Chamorro, Miguel Ángel Lozano en función de secretario de comunicación, y Juan Manuel Arias como levantador de actas (otro secretario más a falta de ellos) presidían una mesa con un miedo terrible a sorpresas, acciones de última hora y demás giros inesperados de esos que tanto canguele dan a nuestro querido secretario general de partido. Y decimos de mínimos porque la asistencia no pudo ser más flojilla, agrupación de amigos más bien. El comité local de León bien podría tener hasta 500 miembros, pero en esa reunión sobró más de la mitad de la sala y casi todas las sillas. No podemos decir que no se enviaran cartas de convocatoria porque faltaríamos a la verdad, aunque no se envió a todo el mundo sino a unos cuantos selectos. Sí, selectos, porque se envió no a afiliados en activo sino a una lista cuyo criterio respondía más a factores de rebeldía que de realidad. Este blog tiene constancia de al menos 10 personas que con carnet de UPL y residentes en el municipio de León no recibieron la carta ¿motivos?
Fotografía oficial de la primera reunión del comité local de UPL (fuente UPL). El secretario es el del centro.
La decisión de meter a Roberto González Puente como secretario de la agrupación local responde a lo que todos sabemos y/o sospechamos: es la continuación y garantía para Chamorro de seguir en listas y controlar el partido. González Puente fue durante la tontería de casi 10 años cargo de confianza del partido en el ayuntamiento leonés como secretario de Gema Cabezas, hasta que aprobó unas oposiciones en la sanidad. Lógicamente tantos años de dedicación y lealtad se premiaron con otro cargo de confianza pero para su pareja, en el mismo lugar que él. La marcha de Gema Cabezas a otro puesto a dedo gracias a favores internos del PSOE a través de su suegra (recordemos que su marido es el hijo de Manoli Ordás, una carismática miembro del PSOE de Villaquilambre) junto con la pérdida de votos y consiguientemente de concejales, dejó a su mujer en el paro, pero al menos sirvió para unos ingresos extra en casa.
La trayectoria ideológica de González Puente ha sido estar siempre al lado del que manda. Así de fácil se crece en UPL (y en cualquier otro partido): no abras la boca, haz lo mínimo salvo mucho mariposear en época electoral, mantente muy cerca del poder a extremos de pelotillismo, muestra una nula capacidad ideológica y tendrás todas las puertas abiertas. Claro que en este caso tampoco es que hubiera muchas más posibilidades. Ni uno solo de la lista municipal de UPL estaba dispuesto a dar la cara como secretario local. Cójanse ustedes la lista electoral del 2011, quiten los nombres de relleno de las últimas posiciones especialmente mujeres para cumplir el cupo legal, y quédense con los 13 primeros. De ellos eliminen los concejales, las "hijas de" (Olivia Fernández), los que ya no quieren ni ver en pintura al partido porque no contratan a su hija (Eusebio Núñez por ejemplo), y los que tienen profesiones demasiado serias como para pringar en estas tonterías ¿quién queda?
El futuro de UPL pasa y pasará sí o sí por Chamorro. Por él y su equipo de fieles. No hay alternativa ni a corto ni a medio plazo, porque no hay ni ganas ni gente. Por mucho que dijera en su momento que podría retirarse no es así. Es más, sabemos de primera mano que está haciendo maniobras en la sombra para consolidar su poder y gente para los próximos cuatro años. Para ello no solo remodela los comités a su gusto y acomodo, sino que además está haciendo maniobras legales a más alta instancia para que así sea. Y dado que las fuentes piden discreción lo dejaremos aquí, por ahora.
UPL sigue navegando en ese círculo vicioso de no hacer nada leonesista y de provecho y sí mucha tontería sin relación a su marco ideológico ¿cuántas veces decimos aquí que a Valderas solo y exclusivamente le preocupan los archivos y los funcionarios, osea, él y sus circunstancias? pues otra más a sumar a su ya extensa lista de preocupaciones: la gran iniciativa de estos días es... solucionar el problema laboral de los trabajadores del parque Picos de Europa. Para demostrarnos que el tema lo lleva más que preparado de casa y muy estudiado, sus ruedas de prensa las decora de cientos de argumentos legales, documentación y mucha confitura de sospecha de ilegalidad ¿quién dijo que no daba pasos en pro de la autonomía ni de la identidad leonesa? ¿qué hay más leonés que el funcionariado público? y lo que nos queda por aguantar de quien pasa demasiadas horas friéndose el cerebro con hechos tan importantes.
No se puede acabar sin citar al PREPAL y su agobiante manifestación tan largamente anunciada para el pasado 5 de mayo ¿alguien la vió? tal acto se limitó a unos papeles amarillos repartidos en la plaza de Botines de León impresos por las dos caras y con un texto sencillamente ilegible, tanto por su longitud por lo carente de sentido del mismo ¿pero cómo es posible que al día de hoy todavía exista gente que les considere como los únicos representantes sin mancha del leonesismo político? ¿pero a quién se le puede ocurrir pasarse a sus filas aunque sea como independientes para unas elecciones? o muy desesperado o muy mal de la cabeza hay que estar para hacerlo.
Y acabando ¿alguien sabe de alguna iniciativa leonesista del PAL-UL? ¿una? ¿ninguna?
Qué mas quisiera el leonesismo político andar con los pies en el barro. Ahora ya pisa sobre fango, un verdadero lodazal del que no puede salir ¿y el leonesismo social? ¿existe? interesante cuestión.
