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miércoles, 1 de junio de 2016

Cómo UPL está ayudando a la junta a que desaparezca el leonesismo

El leonesismo está pasando la mayor crisis de su historia. No tanto por su presencia política como su fuerza social, cada día más exigua y centrada en la aspiración de la autonomía sin premisas previas ni objetivos definidos u otorgando respuestas sociales claras mientras se logra tal objetivo. La culpa no es de la junta, ni de Madrid. Ni siquiera de ese votante de partidos no leonesistas que insiste en su voto. La culpa es de los leonesistas y la nefasta imagen y gestión realizada desde que se unificara jurídicamente el País Leonés con Castilla. Y la junta se va a encargar de rematar la faena. Sin ruidos ni artificios. Aquí los datos.

UPL: CARADURAS E HIPÓCRITAS
Volveremos a repetirlo a ver si así se acaba de entender: toda la ideología y derroteros de pensamiento político de UPL desde 2007, han estado ideados, marcados y dirigidos por Luis Mariano Santos con la connivencia de todos y cada uno de los secretarios generales. Y para los desmemoriados, que en el leonesismo es una enfermedad endémica, hagamos repaso del historial político de Santos:
  • Fue nombrado secretario personal de un vicenada Chamorro en el ayuntamiento de León. Allí decidía todos los pactos y reuniones de Chamorro, marcándole por supuesto su agenda política y decisiones, que todo el mundo comprobó como terriblemente fructíferas para el leonesismo ¿o hay que decir desastrosas? 
  • Fue la neurona espabilada que prefirió destrozar el comité local de Cistierna y ceder todos los votos a unos tránsfugas para finalmente hacer desaparecer el partido de la localidad. En 2011 él podría haber sido concejal en su villa, pero no, era mejor cederlo a los tránsfugas del PP. Tal decisión se aplaudió con un solo concejal, dejándole sin más fuentes de ingresos. Y es que la gran ambición que despertó un sillón de cuero en una ciudad no es nada comparable a sillas en un pueblo de montaña aunque sea el tuyo. Con el tiempo se ha visto lo acertado de la decisión, hoy no hay listas en Cistierna única y exclusivamente por culpa de Luis Mariano Santos.
  • Fue él quien ha ideado eso de que se necesita una voz crítica en Valladolid pero sin priorizar la cuestión identitaria leonesa sino reclamar inversiones. Cójanse la hemeroteca y lean todas esas noticias donde se le pregunta a UPL si ha renunciado al leonesismo (tan solo plantear la pregunta de entrada da mucho que pensar...). Ahora ¿Cuál ha sido la respuesta? el tema de la autonomía está ahí, pero hay que priorizar otras cosas. Pues eso, que muhco criticar a Joaquín Otero pero su senda trazada es la hoja de ruta de los demás.
  • Fue quien propuso lo de pactar con el PP en Valladolid a cambio de inversiones. Y es él quien está queriendo virar el rumbo de un partido que ya ni sabe qué narices quiere. Sí. Él. 
  • Y no se nos olvida, que él fue quien sugirió a Sendino que eso de presentarse a las nacionales, que no. Porque, repetimos, Santos es el asesor ideológico de UPL como Valderas lo fue autoproclamado durante su "mandato" en Pucelandia. 
Las acciones de UPL están cayendo todas, absolutamente todas, en saco roto. Da igual que logre tal o cual inversión o que incluso se marque un discurso en leonés para mayor gloria de la figura de Santos. El eco que consigue dentro del leonesismo social y de sus máximos activistas es...casi cero. Ni la inclusión de vídeos en youtube mediante un canal propio de UPL. Nada soluciona un problema gravísimo de imagen ganada a pulso tras décadas de renuncia explícita al leonesismo.
La concentración frente a San Isidoro la organizó, como siempre, un colectivo leonesista. Aparecieron por allí algún político más que se sumaron al acto con los leonesistas, como Óscar Fuentes, portavoz de León Despierta. UPL, labor lógica, debería tener a todos los cabezas visibles entre esas gentes que con orgullo portaban banderas leonesas. Pues no. La presencia de cargos de UPL se limitó al citado Santos por obligación al ser procurador, Sendino se paseó unos segundos entre los manifestantes y paren ustedes de contar. Lázaro García "Zampón" seguramente estaba muy ocupado rebajando el IBI de Villaquilambre o no asistiendo a su puesto de programador municipal con el que controla 1.500 programas informáticos. Alejandro Valderas si estuvo lo hizo probablemente con peluca y gafas de sol para pasar más desapercibido. Julio Álvaro González Rivo, el concejal en San Andrés aspirante a representante de UPL en Madrid y que tanto gusta de meter cuñas en las redes sociales, tampoco hizo acto de presencia. ¿Y qué tal Melchor Moreno? sí, seguramente luchando por el empleo en su ayuntamiento, el suyo propio por ejemplo. ¿Pedro Gallego, presidente de la UPL? ni en León ni en Benavente. Lógico. O Matías Llorente que tanta, tantísima sintonía tiene con UPL, que siguiendo su estela ni se le vio ni se le esperó. Resumiendo: cita política más que simbólica y prácticamente nadie de UPL acudió. La conclusión del ciudadano de a pie es que el leonesismo es una idea de cuatro personas que gustan de vivir del cuento y sacar a pacer la lengua para hablar de leonesidad mientras siguen calentando asientos. Para eso no se otorga el voto.

Si esto ofende ¿Qué tal si lo comparamos con esto otro? De entonces se hablaba de la secesión leonesa, y hoy se habla de cómo "trabajar en común leoneses y vallisoletanos".
1996
2016

¿Y QUÉ PIENSA HACER UPL?
Siendo la única opción política leonesista mínimamente fuerte, UPL sigue siendo el clavo, no ya ardiendo sino en estado fundente, al que se agarran los desesperados. Para frenar el aluvión de críticas que le generó su ausencia pasada, pretenden recuperar espacio haciéndolo en las próximas elecciones. En este punto diremos que UPL, porque así lo dictaminan sus propios estatutos internos, tiene la obligación de presentarse sí o sí a todas los plebiscitos con los que pueda contar con candidatos.

La genialidad de UPL es presentar a Julio José González Rivo, actual concejal de UPL en San Andrés. Opción que quizás fuera más interesante que a un anónimo José Antonio González, el actual vicealgo de UPL, ex militar, ex falangista y toda una lumbrera a la hora de reunirse con el mundo académico universitario (vean la entrada con la anécdota). El cambio de última hora, porque a Sendino le gustaba y mucho que su amigo González fuera cabeza de lista, fue también "sugerencia" de Santos, dado que la tercera alternativa era el propio Sendino, que por sí mismo ya genera demasiados rechazos.

Y como ya es tradición, comienzan las cagadas del partido, mejor dicho, del candidato. El auxiliar de enfermería candidato a Madrid, debería comenzar por tener más humildad y mejor juicio a la hora de hablar en las redes sociales. Ya en las pasadas elecciones municipales, ante una crítica por parte de algunos sectores del leonesismo social respecto a la nula praxis del partido en materia leonesista, Rivo no tuvo reparos en afirmar lo siguiente:
"con su permiso XXX, yo a usted no conozco de nada, pero diré que a Luis Mariano Santos sí, que tiene estudios universitarios, que es licenciado en Ciencias Políticas y un leonesista comprometido desde siempre."
El, o la, citado, o citada, "XXX", no diremos su nombre, es quizás la persona más conocida dentro del leonesismo social siempre presente en toda clase de actos, como tampoco reproduciremos la respuesta, de quitarse el sombrero. La ignorancia sobre leonesismo y desconocimiento del historial de algunas personas se extiende también al ámbito de cultura general. Como por ejemplo a la hora de escribir en facebook, una red que no limita ni el número de caracteres ni impide leer reflexivamente antes de publicar. Veamos unas perlas que provocarían infarto de miocardio a Cervantes (escribir en leonés es un imposible):
No hablamos de los clásicos errores a la hora de teclear, sino de sistemas que se repiten una y otra vez como modo de comunicación. Apréciese que sabe poner una arroba pero escribe "X ke" en vez de "porque". Y quizás sea este el motivo por el que es la cabeza más visible de San Andrés, porque sus compis" caminan por el mismo nivel. Admiren si no la conversación con Carlos Saldaña Fidalgo, el secretario de agrupación en San Andrés. Si es que tienen su propio dialecto...:

Y ahora fijémonos cómo cuida mucho más los detalles a la hora de escribir en gallego, porque González Rivo es gallego de Ourense, concretamente de Seixalbo ¿Por qué ese mimo al gallego y esa desidia para expresarse en temas políticos leonesistas?:


La desidia lleva al desinterés y el desinterés a la ignorancia e incluso la soberbia. Como todo lo anterior no será suficientemente ejemplificante de la ignorancia del cabeza de lista de UPL, admiremos lo que opina de los judíos al hilo de la tradición de "matar judíos" de la Semana Santa que publicaba el medio digital ileon en facebook. Y por supuesto, admiremos también las reacciones de los ciudadanos que no salen de su asombro:
"Yo mato judíos por tradición leonesa de toda la vida y sin hacer daño a nadie. Ellos nos ponen bombas y nos quitan la vida. cuanto cínico político hay!!"

Inglaterra Francia Bélgica, Turquía, quieres más alma de dios? No tengo nada contra los judíos. Por eso mató judíos con limonada y qué?

¿Tiene Julio Álvaro González Rivo formación suficiente como para ser representante de los leoneses en el parlamento de Madrid? ¿Puede ser esta la voz que los leoneses nos merecemos? Si esto todavía no acaba de revolver conciencias, no se preocupen, pues de todo esto, los enemigos del leonesismo toman buena nota.
ESTE ES EL PLAN DE LA JUNTA PARA DESTROZAR EL LEONESISMO
A la junta le produce no gracia, se descojona del leonesismo a la cara. No lo oculta, basta con ver no solo las caras de los procuradores presentes en el acto sino del propio alcalde de León y antiguo consejero de la misma o del propio presidente de la junta. Lo que hace 20 años era un acto de atentado contra la identidad leonesa, hoy es una manifestación de la pluralidad y herencia de esta comunidad. Y desde luego que cada figura que ha desfilado como cabeza visible del leonesismo, ha permitido a la junta hundir más si cabe sus raíces en lo leonés para desdibujarlo primero y eliminarlo después. El plan, de tan simple que es, podemos calificarlo de genialidad.
  • Castilla y León es una comunidad con múltiples realidades que no son sino muestra de su pluralidad, por lo tanto tan castellanoleonés es un pendón como una morcilla de arroz de Burgos. La identificación del todo con el conjunto es prioritaria. Pluralidad lo llaman. Si el tema lo ejemplificamos con las morcillas, un leonés sentirá más apego por la suya que por la castellana, pero a fin de cuentas no será sino la típica exaltación localista, como uno de Cigales dirá que su vino es mejor que el de Las Arribes. Admiren la alegría del alcalde de Valladolid al contemplar los pendones leoneses en la propia Pucela. Y es que la estrategia no es hacer percibir al leonés que es castellano, sino que lo leonés también es castellano. Por eso los pendones van a Pucela o Palencia, pero en León no se patrocina un festival del lechazo castellano. ¿Se comprende la jugada maestra?
  • El leonesismo político ha destrozado por completo todos y cada uno de sus propios postulados al asumir la imposibilidad de obtener una autonomía y centrarse en la consecución de inversiones y partidas presupuestarias. Este punto de inflexión, marcado pioneramente por Joaquín Otero, ha sido asumido como valor propio y fundamental por todos los sucesores en el cargo de secretarios generales y procuradores en cortes. Aunque ello ha sido reforzado por la mayoría absoluta y aplastante del PP en Fuensaldaña, ni siquiera en la actual legislatura han sabido usar su capacidad de cambiar mayorías sino que sus propuestas siguen limitándose solicitar dinero autonómico para mayor gloria de la junta que, por supuesto, accede, a fin de cuentas son migajas y restos del gran pastel.
  • Silencio mediático. Si el leonesismo político se ha centrado por completo en la provincia de León y en solo una parte de la misma, el control mediático es inmediato. La consecuencia primera es la falta de presencia de noticias y comunicados en los medios. Añadamos que los dos de más repercusión social en la provincia de León como son Diario de León y La Nueva Crónica practican una censura mediática impuesta por el PP, el primero porque su dueño está entrampado en la trama Gürtel y necesita apoyos políticos, y el segundo porque sus dueños son militantes del PP (familia Lesmes y cia.) . Si no se lo creen, admiren los titulares del Diario de Soria y Diario de Valladolid respectivamente sobre la concentración en San Isidoro. Firmado por Felipe Ramos, uno de los periodistas genuflexos, y leonés por supuesto, favoritos de Ulibarri.
  • Inacción política. El PP se ha marcado como política central para esta legislatura en municipios y la comunidad sencillamente no hacer nada con el leonesismo ni reivindación leonesista alguna. Es una actitud que practicaron en la anterior legislatura con UPL en el ayuntamiento leonés y el resultado fue excelente: UPL casi se queda sin concejales en la capital leonesa. Es tan fácil como observar la gran soga al cuello que el leonesismo se ha colgado a sí misma para cuestionarse si en verdad la mejor opción es directamente esperar pacientes a su suicidio. 
  • Inacción en materia cultural. Si en política ha dado excelentes frutos el no hacer nada y que sean los leonesistas los que se ahorquen, en tema cultural la estrategia es la misma. Tomemos el caso del leonés. El referente para algunos es el lobby de Faceira, un corpúsculo de iletrados caraduras, militantes, afines o simplemente de pacencia asturiana agrupados en torno a una asociación cuyo objetivo real es la potenciación de las personalidades que lo componen. En el pasado la potenciación del leonés por parte de Abel Pardo en tan solo una concejalía de un único ayuntamiento hizo que incluso la prensa catalana lo expusiera como modelo de recuperación. Repetimos, Cataluña, y en el Avui. Para suerte de la junta, a Abel le salieron demasiados caínes. El resultado...ustedes mismos.
  • Dejar pasar el tiempo silenciosamente. Todo lo anterior se resume en esta frase. Dará igual que gobierne el partido que sea siempre que tenga vocación de comunidad, cosa que sucede con todas las formaciones presentes en Fuensaldaña, desde el PP hasta Podemos pasando por IU o PSOE. Cambiarán nombres, quizás hasta modos, pero el fondo será siempre el mismo. Sin respuestas, sin contestaciones, sin acciones, no haciendo absolutamente nada, el leonesismo seguirá apretando el nudo de su propia soga al cuello.
¡Leonesista, despierta!

domingo, 2 de febrero de 2014

Por qué el leonesismo no puede estar unido

Fue una promesa de Sendino, como la de tantos otros, lo de intentar unir el leonesismo. El puesto de secretario general de la Unión del Pueblo Leonés viene con un complejo mesiánico de regalo, donde el nuevo electo va a ser quien reunifique el leonesismo por su gracia divina y con condiciones de partida siempre extrañas: se pide todos estén bajo el ala de UPL y lograr el objetivo de...bueno, algún objetivo digamos ¿pero y para qué si precisamente su marcha fue por no estar bajo ese ala?
Con Sendino la cosa hasta tiene su gracia: afirmó primeramente que el objetivo no era la autonomía leonesa sino competencias, luego reculó y que si la autonomía pero uniprovincial, y ahora que si hace buen día. Objetivo perfectamente definido. Más gracia tiene que lo diga en una rueda de prensa con Alicia Gallego a su izquierda, la "ojos del Guadiana" de la política, un día está contigo, otro con otro y al otro con perico el de la moto. La escasa bola rascada en el PAL-UL la motivó regresar a su UPL materno. De momento.

La unión del leonesismo es el eterno estribillo que entona cada personaje de la política leonesa como si fuera la canción del verano. Un estribillo tan conocido y tarareado que ha perdido por completo su sentido. Los leonesistas sabemos que esa unión es una quimera por ahora imposible, y es precisamente en lo único en lo que se tiene mismo criterio. En las causas de tanta división no tanto porque ni se ven todas ni se consideran todas. Veámoslo por partes.

PARTIDOS POLÍTICOS

1. Unión del Pueblo Leonés
El partido es, ahora mismo, una máquina de recaudar dinero de los concejales, diputado y procurador. Aparte de alimentar a los amancebados en las diversas instituciones, se mantiene con ello una sede fantasma que abre cuando su secretaria le da la real gana y que cada día que se pasa por allí está más desangelada. El grado de militancia activa es casi nulo, ni siquiera sus juventudes, que solo están para poner el cazo y regurgitar epítetos en periodo electoral interno. Es sin embargo el único referente político "serio", tanto en votos como en representantes como incluso en formas. De ello es consciente Sendino y por ello, como ya dijera en su momento Chamorro, la mano tendida de la unión pasa por cobijarse todos bajo el sombrero de la UPL y no de formaciones o coaliciones. En principio es lógico por lo dicho anteriormente, pero desde hace tres años, las siglas UPL restan votos, no los dan, y a los resultados en cualquier municipio nos atenemos. Por muchos encuentros oficiales y oficiosos que tengan nunca habrá manos unidas.

2. Pal-Ul
Lo que nació como una gracieta de última hora de José María Rodríguez de Francisco fruto de sus pataletas conocidas por todos, ha cobrado casi vida propia con el pasar de los años en dos focos de votos que son San Andrés del Rabanedo y Astorga. La clave de esos nichos electorales la tenemos precisamente en sus cabecillas. Por un lado Francisco Javier Gómez ha demostrado a nivel político ser infinitamente más hábil y saber presionar de mejores modos al gobierno de turno que el decrépito Manuel Arias con su UPL que se muestra sumiso y complaciente tanto con la ex alcaldesa socialista Gancedo a cambio de colarse en varias comisiones, o con el hermanísimo de Chamorro del PP porque sí. Por contra, Gómez no ha expresado ni una sola vez un discurso leonesista donde la defensa de la identidad leonesa sea el centro del mismo. Las cosas o se sienten o no se pueden fingir.
El otro cabecilla es Peyuca, el sobrenombre de Pablo González. Ex militante de UPL que tuvo que abandonar el puesto por mor de Enrique Soto; ha sabido ganarse no solo la confianza del electorado astorgano sino también granjearse un espacio mediático que el leonesismo en Astorga jamás tuvo. Es una persona muy cercana, de la calle, afable y cómplice de gran parte de la vida social maragata. Toca las narices y mucho al equipo de gobierno astorgano, es muy reivindicativo y sabe ser vocero de la crítica. Por contra, y como sucede con su compañero de filas, el leonesismo brilla por su ausencia también en palabras y hechos. De nuevo lo que no se siente.
El PAL-UL tiene un futuro muy incierto de cara a las próximas elecciones, pues no puede aspirar a nada mejor que conservar a ambos concejales, es su techo electoral imposible de superar. Ni tiene afiliados ni se les espera, y sus simpatizantes en votos son por las personas no por el conjunto de ideas ni amor a unas siglas, cosa que UPL todavía despierta entre algunos. Sus últimas declaraciones, donde directamente se renunciaba a la reclamación autonómica a cambio de competencias, les han marcado más si cabe en la larga lista de traidores y proscritos del leonesismo.
De cara a una coalición, aportaría algo clave para seguir en la brecha política como son votos en la circunscripción electoral del partido judicial de León, lo que otorgaría un diputado provincial que se sabe de antemano UPL perderá. También reforzaría la figura del procurador para Pucela, que está demasiado en el aire a pesar de ser el único voto que casi tiene garantizado. La cosa será ¿quién se queda con ese trozo de pastel en una unión? Lázaro ya ha dicho que es para él, pero otros ¿por qué no? Y es que por mucha puerta abierta que quieran dejar a una unión sin integración, es todo ruido de fondo para que no se oiga la verdad de su declive.

3. Prepal
Para algunos, es la reserva espiritual del leonesismo. Para la inmensa mayoría, una entelequia promovida únicamente por Francisco Iglesias Carreño y cuatro amigos. No existen a efectos prácticos ni siquiera en internet, último refugio de todo. Contactos en su momento tuvo con UPL cuando Melchor Moreno tuvo la "genial" idea de unir al leonesismo de todas las provincias dando ruedas de prensa conjuntas. La cosa iba bien hasta que alguien creyó era el espacio mayor que necesitaba para vender su figura y pensamiento, léase Carreño.
El PREPAL solo tiene una cosa en su favor: siempre ha sido coherente con su ideario, especialmente el territorial, cosa que del resto no se puede decir, y es precisamente esa coherencia a la que algunos se han querido agarrar para "pasarse" a sus filas. Pero como todos los movimientos leonesistas, se han hundido en sus propias raíces por los caudillismos, afanosos de protagonismo, que no solo no han sabido generar una dinámica de partido más allá de su persona, sino que lo han convertido en su casa particular, al punto de que cualquier gesto de su vida se convierte en actos del partido que plasman fielmente en fotos personales con monumentos y paisajes leoneses de fondo. Pongan PREPAL en la descripción anterior y lo entenderán todo. Y esto es lo que impide alianza alguna si Carreño no está de primera figura en todo. En cualquier caso el PREPAL aporta en cuanto a votos poco y nada, y en una futura coalición solo valdría para sumar un nombre, no un peso específico real.

4. Críticos
El ya constituido sector crítico, que como apuntábamos aquí en la última entrada, entre sus opciones está el constituir un partido propio, da pasos en favor de ello si bien no tiene por ahora nada cerrado. Todo son especulaciones, reuniones de bar y charlas informales que no desembocan en hechos concretos. Entre ellos mismos hay bastante escepticismo por esta vía. Por ahora lo que buscan son apoyos, pero serios, porque una cosa es decir que estás en contra de Sendino (o Chamorro), otra votar en un congreso de manera anónima (o casi, que el voto se sabía de antemano), y una muy diferente es dar la cara con una formación leonesista nueva y correr el grave riesgo de estamparse contra un muro.
De momento se han topado precisamente con un muro, que es el de la desconfianza. Ninguno de sus cabezas visibles tiene carisma, ni trayectoria ni ideario ni nada parecido. Todos y cada uno de ellos tienen demasiados episodios oscuros en sus vidas políticas donde el mercadeo, la compra venta de favores, puestos a dedo o incluso un extraño inconformismo amanecido de la noche a la mañana, les ha marcado para siempre su presente y futuro.

Los críticos callejistas ni cuentan con tantas simpatías como dicen o quieren hacer creer, ni tienen intenciones claras sobre su proyecto. Todos son ex melchoristas declarados y convencidos, sin mayor nexo de unión que unas elecciones en 2015 donde con ellos no se contaba. Y ese es un grave problema, pues cada uno maneja armas y munición diferente para disparar a objetivos distintos. Con ellos surgen unas preguntas ¿son críticos con qué? ¿con el partido en general? ¿con Sendino? ¿con el leonesismo? ¿por qué guardaron silencio hasta justo ahora que se sabían las listas electorales para el 2015? De ello son conscientes las familias leonesistas y desde luego que las posturas al respecto son claras: puerta cerrada. Al menos por ahora.

LEONESISMO SOCIAL
El leonesismo social como última vela prendida en este mar de penumbras tiene también sus muy serios problemas internos. Es un grupo heterogéneo, y heterogéneas son sus visiones, acciones y direcciones ideológicas. Su grave problema de partida no son los caudillismos, pues carece de líderes visibles, sino los personalismos, llevados a extremos del ridículo y de los que casi seguro todos conocemos al menos un ejemplo avergonzante. El leonesismo social está perdido, muy perdido. No sabe ni qué hacer cada mañana para gastar la adrenalina acumulada. Retrocede a las posiciones más conservadoras y a la vez contestatarias al poder establecido sin importar ni los hechos ni la ideología, la cosa es protestar para desahogarse.
Está desorganizado, sin objetivos, sin unión, sin ideas ni idearios definidos, aislado del resto del mundo, casi encerrado en una franja de edad demasiado madura como garantizar un relevo generacional y casi carente de formación y experiencia aparte de plantarse en un lugar bandera en mano. Y sin embargo, en su seno, existen dos grupos que quieren montar un tinglao político, algo que ellos mismos califican como contundente, definido y de verdadera personalidad leonesista frente a la UPL, que sigue siendo su referente político en todo. Lo llevan intentando ni se sabe cuantísimos meses, años, desde las últimas elecciones. Se encierran en grupos de debate privados en la red, en el whatsapp y alguna que otra charleta de cafetería en verano. Al tener tanta división y formas de ver las cosas, y sobre todo, que el leonesismo o se siente de verdad y sin personalismos o se condena al fracaso, los trastos a la cabeza tardan poco en aparecer. Para que se entienda mejor, veamos en grandes rasgos en qué grupos se dividen. Y ojo, que luego dentro hay más divisiones.


1. Provincialistas
El provincialismo es el gran estigma del por qué el leonesismo apenas cruza fuera de las fronteras de la provincia leonesa. Dicen que Zamora y Salamanca no es que ya no encajan en un futuro leonés, es que serían un verdadero problema en todos los sentidos porque o son parte real de Castilla o de sí mismos. Otros no lo declaran, hablan de la Región Leonesa o País Leonés como quien repite un salmo sin reflexionar las palabras. En la práctica sus actos, son provincialistas en esencia. Podemos ejemplificarlo con muchos casos, pero vamos a ver uno en concreto, el grupo denominado "Proyecto León". Sus componentes más visibles se tildan de leonesistas, incluso se les puede ver en diversos actos del leonesismo. Y sin embargo todas sus propuestas se refieren a la provincia de León, sin hacer mención para nada ni a Zamora ni a Salamanca. Es más, si alguna afecta a Zamora, caso de la autovía Puebla-Bragança, al final se entiende que es beneficio para la provincia de León y no para el conjunto del territorio. Sus propuestas no son para nada criticables, todo lo contrario, pero ¿no sería mejor gastar esas energías en conseguir sinergias de conjunto? ¿realmente son leonesistas? reflexionen bien la respuesta antes de esgrimir lo de que nadie está en condiciones de dar carnets de leonesismo.

2.  Regionalistas
El leonesismo, desde siempre, considera al territorio leonés como una parte integrante e indivisible de España. Desde un himno que empieza diciendo "sin León no hubiera España..." hasta un sin fin de declaraciones donde todos los portavoces leonesistas necesitan aclarar y reafirmar tajantemente que nada tienen que ver ni con nacionalismos ni con situaciones como el País Vasco o Cataluña. Miren de nuevo la foto de esta entrada sobre el Prepal y observen lo que hay en la mesa, regionalismo en esencia pura. En esto se ha llegado a ser más papista que el Papa, y por ello Chamorro y Cabezas fueron los primeros concejales en la historia de la democracia del ayuntamiento de León que colocaron, ondearon y hasta juraron lealtad a la bandera española gigante dispuesta enfrente del edificio de la junta ¿era necesario? ¿pusieron alguna bandera leonesa? quizás por eso no les vimos rasgarse las vestiduras porque estuviera la bandera autonómica ondeando en todos los edificios municipales.
El regionalismo parte además del hecho diferencial de las autonomías, y de los agravios que somete Valladolid a los leoneses y que se reflejan en unas estadísticas económicas y sociales. Por ello muchos de sus componentes no dudan en solicitar la eliminación de éstas y volver al estado central, gesto que casa perfectamente con las visiones del nacionalismo español extremo y es la clara manifestación de quien no tiene mayor visión ni discurso que el victimismo y el agravio comparativo. Tomen a los concejales del PAL-UL o de UPL y analicen ¿qué han hecho en décadas por el progreso de León? Los regionalistas son el grueso principal del leonesismo, por lo menos 3 de cada 4 leonesistas lo son.

3. Nacionalistas
Son gentes muy jóvenes, en buena parte, que no todos, enmarcados dentro de ideologías de izquierda, pues son hijos de la timidísima sociedad industrial leonesa. Los más radicales abrazan el marxismo como solución al problema leonés. Incluso algunos de ellos se han mostrado simpatizantes de IU creyendo que podrían empapar al partido comunista del ideario leonesista. Craso error, el comunismo y la extrema izquierda siempre han sido enemigos de lo leonés, al menos hasta ahora, pues lo consideran un movimiento burgués que busca su beneficio de clase. En realidad IU solo defiende las identidades que ella misma es capaz de captar, el resto no ¿por qué no les preguntan por el nacionalismo gallego? ¿por qué sí al asturiano? Santiago Ordóñez, el actual y líder elegido por un solo voto, no solo es anti leonesista sino anti leonés, basten leer sus entrevistas, comunicados de prensa o hablar unos escasos minutos sobre el tema con el citado ¿alguien le ha visto ondeando una bandera leonesa?

También entre ellos hay corrientes: por un lado están los que miran a Asturias como referente de todo, desde lo histórico hasta lo cultural pasando por las relaciones humanas. Y los hay que Asturias les pilla un poco lejos. Entre ellos, incluso entre los de la misma postura, han habido más que palabras, como en todas las tendencias leonesistas, porque si algo une a los leoneses es su cainismo. Pero sí que les une un punto de partida que impide un pacto: consideran al leonesismo político en general, incluso a buena parte del social, gentes de derechas que impiden cualquier acción leonesista, y establecer lazos con UPL tal y como está es imposible. Y Sendino no estaría precisamente por la labor de tan siquiera dialogar con gente a la que tilda de peligrosos radicales. Que se lo digan a Pardo.


¿PODRÍA ESTAR EL LEONESISMO UNIDO?
La respuesta es no. Ni ahora ni en muchos años. Porque el señor X, que lleva un porrón de años va a cambiar de opinión o de postura de hoy para mañana, y el señor Y no aceptaría acercar posturas porque el modo de ver las cosas es opuesta a la del señor X. Lo mismo podemos decir de la señora Z, el señor A o la señorita B, porque todo al final se resume en personalismos incontestables.

Vamos a proponer un ejercicio a todos los lectores, para que reflexionen sobre cómo está el leonesismo: cojan un papel y algo para escribir y redacten una lista de 14 personas que pudieran formar una lista electoral solo para el ayuntamiento de León, cifra de concejales electos que saldrían para gobernar en mayoría el municipio. Esas personas debieran ser con una mínima formación política (no necesariamente concejales o ex concejales), habilidad y discurso e incluso algo de imagen positiva dentro del leonesismo. El mismo ejercicio, y variando las cantidades proporcionales de concejales, háganlo para por los menos los municipios de más de 20.000 habitantes o ciudades más importantes como Salamanca, Benavente, Zamora, Ponferrada, San Andrés, Ciudad Rodrigo...¿han logrado completar alguna lista? ¿han llegado a rellenar al menos la mitad de la cifra necesaria?

domingo, 4 de noviembre de 2012

Cuando el leonesismo no sabe responder

El camino del leonesismo nunca debe marcarse en base a ir en contra de nada ni nadie sino alcanzar unos objetivos de autogobierno y desarrollo identitario para el pueblo leonés, al margen del marco jurídico existente en España. No exacto con estas palabras pero sí en su interpretación, lo recogen los estatutos de la Unión del Pueblo Leonés, tanto en su versión primera como la reformada. Tal hecho debería hacerse mediante el fomento y potenciación de las señas de identidad leonesas, sin discriminación ni menosprecio de unas sobre las otras. Y esto, que cualquier leonesista firmaría sin más, parece que a la hora de la práctica no es así.

Joaquín Cuevas, tras una desafortunadísima tribuna en el Diario de León donde calificaba al Puente Colgante de Portugalete como "andamio metálico en dos partes" y hasta se mofaba de que la Ría del Nervión fuera ría haciendo comparaciones con el nacionalismo gallego, escribe otra nueva en una especie de recusación. En esta ocasión ataca a los nacionalismos, los periféricos y no españoles, y se centra en el catalán. Nos plantea el típico discurso de los "antinacionalistas" llena de tópicos de viajes, conversaciones y experiencias personales acabando de compararlo con el nazismo (solo en España se comparan nacionalismo con nazismo). Pocos días después lanza otra tribuna en que se vuelve a centrar en el tema de la manipulación de los libros de texto de la historia leonesa. Aquí Cuevas se muestra casi brillante denunciando los graves errores históricos. Casi brillante porque lo empaña con para él una necesaria mención de España como nación presente desde ni se sabe qué época del medievo más inicial. Si la idea de los reyes leoneses era crear o incluso restituir "España" ¿por qué enfrentarse con los otros reinos hispánicos y hasta aliarse con musulmanes? ¿por qué se independiza Portugal? ¿por qué conquistar Canarias, América, Filipinas....? ¿algún rey previo a la época de la reconquista se llamó rey de España? ni siquiera la wikipedia, la enciclopedia del disparate, es capaz de asumir tales principios historicistas decimonónicos. Cuevas expresa a ese leonesismo histórico que defiende la historia leonesa y la eleva a grado de matriarca de la española. Algo así como "Asturias es España y lo demás tierra conquistada" pero a lo cazurro.

Sale en leonoticias un comunicado firmado por UPL, PREPAL, UPS y CIBU. El comunicado se llamaba "Con la España Nación". El enésimo escrito de Carreño de resultado tan patético y lamentable que la propia UPL se ha desmarcado de dicho comunicado diciendo que nunca lo firmaron. Por ello López Sendino, el otro upeliano en el ayuntamiento de León, nos da una clase magistral de absoluto desconocimiento de la realidad no solo española sino europea, y lo enmarca en una comparación entre el independentismo en general y el leonesismo, osea churras con merinas. No se corta un pelo alegando que un referendum para los escoceses es legal porque fue reino hasta 1707, pero no Cataluña (o entiéndase cualquiera otro) porque "siempre ha sido integrante de España". Ultima con un párrafo afirmando que UPL es secesionista de la actual comunidad autónoma pero dentro de España justificado en otro tópico del españolismo de que "no se entiende una sin la otra". En esas clases de historia quizás se olvida que España ha tenido muchas configuraciones territoriales incluyendo provincias españolas como Cuba o Guinea Ecuatorial.

Y es que en esto de las opiniones hay tantas como cabezas. Tenemos la tribuna de Peyuca, el concejal del PAL en Astorga y presidente de dicho partido. Bajo el título de "leoneses sí, ¡pero españoles!". Su contenido ni necesita mayor comentario que el que ya dice su título, aunque sí indicar una parte llamativa de sus afirmaciones:
(...) he llegado a escuchar cosas como que somos un partido nacionalista, que queremos un país propio, que queremos una lengua propia, y cosas en ese sentido. (...) Grandes leonesistas han utilizado y utilizan el término «País Leonés» cuando se refieren a la región leonesa siempre dentro de la nación española, (...). Por ello y por nuestra querida tierra ruego, al igual que ya he pedido a mis compañeros en el PAL, que los leonesistas utilicemos con sumo cuidado esa terminología para referirnos a nuestra tierra, ya que se lo ponemos muy fácil a los enemigos de León. Bajo mi opinión, la terminología adecuada para hablar de nuestra tierra, pudiera ser Reino de León, Región Leonesa, o simplemente ¡León!, ya que esto deja bien claro que los leonesistas en su inmensa mayoría queremos estar dentro de este gran país que es España.
Quizás Peyuca, ya que cree que lo de "Reino de León" es lo más adecuado, debería revisar las hemerotecas y recordar toda la polémica levantada cuando se cambió el nombre del estadio de fútbol de León al de "Reino de León", con calificativos como copia del independentismo vasco, ola de radicalización, nacionalismo llevado a la estupidez...etc, etc. No es cuestión de nombres, sino de voluntades, y la voluntad del poder es que lo leonés no levante cabeza.
Pero quien se ha llevado la palma y por goleada aplastante es nuestro procurador en cortes Alejandro Valderas. Resulta que se aprueban los presupuestos para el 2013 de la junta. Valderas da una rueda de prensa en la sede. Y aquí viene lo sencillamente alucinante fruto de la mente de quien jamás de los jamases, en ningún momento, ha sido leonesista. Obsérvense especialmente los textos que aquí remarcamos en negrita:
(...) Su discurso arranca con una profesión de fe en el modelo autonómico derivado de la Constitución de 1978, algo en lo que coincidimos. Como sabe, esta Comunidad que gobierna, se gestó de manera muy retorcida, sumando y restando provincias hasta el último momento, sin que los ciudadanos votásemos su extraño mapa. El “encaje” de la Región Histórica del Reino de León, junto con los restos de Castilla la Vieja, es algo que aún colea. Hoy que se discute abiertamente la reforma del sistema autonómico, de la Constitución, o incluso independizar territorios ¿ NO podríamos hablar también de replantear el mapa autonómico ?

Dice usted muy bien, que los fines de las Autonomías eran y son, la cercanía política al administrado, el desarrollo económico y el bienestar social. También lo es, el desarrollo de la conciencia regional, que usted no ha mencionado, como es lógico, ya que en esta Comunidad conviven dos regiones históricas (más bien una y media). De nuevo le apunto, que si la causa de la Autonomía Leonesa sigue políticamente viva, es porque este sistema autonómico, NO ha proporcionado a las provincias leonesas ninguno de los objetivos citados; al menos tanto como deseábamos.

No hay más cercanía política que en tiempos de Franco: todo el poder de decisión está en Valladolid, en la nueva,centralizada y carísima Junta que no comparte nada y consume en su mantenimiento medio presupuesto.

En cuanto al desarrollo económico, el Quinto Plan de Desarrollo franquista asumía los Polos de Desarrollo de Burgos y Valladolid, bases de la actual política industrial de esta Comunidad. Pero los Polos previstos de León y Salamanca, nunca fueron completados ni asumidos por esta Comunidad, que ha tenido tres décadas para hacerlo; y seguimos esperando.

Sobre el Bienestar Social de las provincias leonesas, es evidente el gran avance conseguido; casi lo único por lo que esta Autonomía y esta entidad que es la Junta, pueden salvar la cara ante la Historia. No han desarrollado el Reino de León, pero es verdad que se vive mejor. 

(...) En cuanto al objetivo de la conciencia regional, la de Castilla la Vieja está tan difuminada que para los españoles de la periferia, Castilla es el conjunto de Autonomías que hablan castellano. En cuanto a León, nos quieren dejar en una simple ciudad donde hace mucho frío. Hay un enorme trabajo por hacer y la propia existencia de la Fundación Villalar entorpece estos sanos y justos objetivos identitarios.

Señor Herrera creo que acierta de lleno al proponer una armonización de la legislación autonómica. Pero no se confunda: eso debe ser el resultado de un acuerdo nacional. Lo que ahora hace Rajoy, invadir las competencias legislativas de las Comunidades, nos lleva al descrédito tanto de las Autonomías como del Tribunal Constitucional. Por cierto que sólo quedamos nosotros por denunciarlas ante el TC; si se decide, yo mismo le paso un borrador de 40 competencias usurpadas.
Este texto es literalmente el que comunicó Valderas tanto a los medios como al propio presidente de la Junta. Aunque las interpretaciones podrían ser varias, no deja de escaparse el hecho de que Valderas señale que se vive mejor gracias a la junta e incluso se ofrezca gratis para reclamar competencias que el estado está quitando a la autonomía. Recuerdan estas palabras a un Joaquín Otero que decía que el camino no era separarse de Castilla sino crear un León fuerte. Por eso fue expulsado del partido. Bueno, eso se dice y lo firma don dinero.
    Ni siquiera en los ejemplos más domésticos el leonesismo político es capaz de responder: por ejemplo los concejos o más modernamente llamados "juntas vecinales". Ya bastante patético es que ninguna de las iniciativas y plataformas surgidas con los propios afectados incidan en el hecho diferencial leonés del concejo (que NO pedanía) con todo lo que de bien comunal tiene, dejando claro que lo leonés importa una mierda a los propios leoneses. Pero Javier Chamorro, tras una entrevista con el subdelegado del gobierno, afirma que "hay que hacer un férreo control sobre sus cuentas". Quizás lo diga por cuando su compañero Bayón dirigía la de Navatejera y la convirtió en su feudo personal donde colocar a familiares y allegados con despilfarro público del herario sin control alguno. Pero el caso de Navatejera, como puediera ser el de Trobajo del Camino, Armunia u otras pedanías de gran tamaño, son la excepción frente a la norma de un concejo con poblaciones de mínimos, menor presupuesto todavía y con miles de hectáreas de tierra comunal que se conservan gracias a la labor desinteresada en la mayoría de las veces de sus pedáneos ¿Se puede decir mayor sarta de sandeces?

    Por contra guardan silencio sepulcral ante la nueva normativa que regula el queso de oveja como "queso castellano". Y pásmense ustedes de que tal queso no es ni siquiera de una zona geográfica sino de cualquier queso que sea de la actual Castilla y León y no esté bajo denominación de origen alguna. Sin características definidas ni cualidades o forma de elaboración, si usted produce un queso de oveja del modo que sea y lo hace por ejemplo en Vitigudino, su queso será automáticamente castellano. Lo que hasta podría ir en contra de los intereses comerciales, sin embargo es recibido con abrazos por algunas empresas leonesas que gustan de seguir el juego fácil de la junta. Ante tal circunstancia el silencio de UPL no puede ser más cómplice. Curioso cuando en otro tiempo UPL y bastantes sectores del leonesismo no se cortaron un pelo para pedir un "boicot" a productos catalanes (cuando muchos de ellos se hacen con materias primas leonesas) ¿por qué comprar productos leoneses que llevan un sello que va en contra de nuestros intereses? aquí la relación de empresas colaboradoras en lo del "queso castellano":
    • Industrias Lácteas Manzano, S.A.  - Valderas (León)
    • Industrias Lácteas San Vicente, S.A. - Navatejera (León)
    • Piedra Los Martires, S.L. - Boca del Huergano (León)
    • Quesos Marsan, S.A.  - Valencia de Don Juan (León)
    • García Filloy, S.L. - La Fregeneda (Salamanca)
    • T. Miguel García, S.A. - Lumbrales (Salamanca)
    • Baltasar Moralejo e Hijos, S.L. - Coreses (Zamora)
    • El Pilar, S.Civil - Santa Cristina de la Polvorosa (Zamora)
    • Gestión Agro Ganadera, S.L. - Fuentesauco (Zamora)
    • Hijos de Salvador Rodríguez, S.A. - Santa Cristina de la Polvorosa (Zamora)
    • Industrias Lácteas Benaventanas, S.A. - Benavente (Zamora)
    • Industrias Lácteas Revilla - Villarrín de Campos (Zamora)
    • Lácteas Zamoro, S.L. - Santibáñez de Vidriales (Zamora)
    • Queserías de Zamora, S.A. - Morales del Vino (Zamora)
    • Quesos Campostera, S.L. - Villalpando (Zamora)
    • Quesos Duero, S.A. - Toro (Zamora) 
    Presentación del "queso castellano". Herrera, con sus manos, nos indica los huevos que tuvieron que echarle para crear tal denominación.

    Nadie parece preguntarse por qué el catalanismo funciona en Cataluña tan bien. A fin de cuentas a un catalán le preocupan las mismas cosas que a un leonés. El catalanismo ha sabido desarrollar un gobierno autonómico con competencias que, amén de malas gestiones últimas, ha podido dinamizar más si cabe el territorio e incluso negociar partidas económicas directamente con Madrid. El leonesismo no ha sabido negociar ni lo mínimo cuando ha tenido el poder, solo se ha rendido al mismo dejando toda la palabrería identitaria y discurso en un vacío práctico. El ciudadano lo ve, toma nota y responde en las elecciones.

    Hubo una UPL que sabía conectar con la gente, proponía cosas prácticas y demostraba que el leonesismo estaba presente con los problemas de los ciudadanos. No le importaba el insulto y menosprecio de otros políticos y sectores mediáticos, incluso se vanagloriaba de las críticas que a la vez le daban fuerza. Luego vino el poder y la inacción junto con la corrupción y los gestos nepóticos que enfangaron a un partido otrora lustroso y de prestigio. Mostró su lado falso, el que los carentes de ideología hacen gala cuando tocan y mucho el poder. Perdió apoyos entre la sociedad y ahora lo hace entre los sectores leonesistas. El siguiente escalón es su desaparición.

    El leonesismo no necesita debatirse en si pedir autonomía, regionalismo, nacioanlsimo o independentismo. El leonesismo necesita reconectar con la gente, y también con su base de partida, la defensa de la identidad leonesa y sus intereses culturales, sociales y económicos por encima de todo. Pretender servir a dios y al diablo no es posible. 

    jueves, 5 de julio de 2012

    Por qué fracasa el leonesismo político

    Se palpa una sensación cada vez más extendida de que el futuro del leonesismo político es gris oscuro tirando a negro. La última gran convención de ese leonesismo político nos dio como patética imagen a un deterioradísimo Carreño, un Chamorro que quiere hacer un "otero" (explotar el cargo hasta el final sin hacer nada y luego resucitar en un puesto a dedo), y unos representantes del PAL-UL que si se empezara a contar vida y milagros no acabaríamos. Se esgrimen muchas razones de ese fracaso, casi tantas como cabezas haya. Desde aquí un aporte.

    1. Carencia de trayectoria.
    Podemos decir lo que se quiera, autoengañarnos bajo mil argumentos, incluso intentar reescribir la historia para plasmarla en unos estatutos como los de UPL y justificar una dilatada trayectoria del leonesismo. Pero la realidad es que el leonesismo nace en 1976, cuando se empiezan a dibujar los mapas autonómicos y en ninguno aparecía la autonomía leonesa. Porque así ha funcionado el pueblo leonés, siempre bajo la reacción de un tercero, nunca por mor propio. El sentimiento de leonesidad se ha cimentado hasta ahora en una inquina total hacia lo castellano, mientras que los elementos que más podrían distinguirnos de serlo son sistemáticamente o negados o arrinconados bajo los mismos calificativos de quienes precisamente nos niegan la identidad (radicalismo, independentismo, nacionalismo...). En apariencia, exteriormente, nada nos distingue de los castellanos, gallegos o asturianos salvo un reino histórico, convirtiéndose ello en el discurso central para los primeros leonesistas. Su calado social ha sido y es el que es ¿cómo convencer así a otros? mientras el resto de identidades y pueblos de España ahondan y fomentan sus tradiciones y herencias culturales incluyendo las lenguas propias cuando así existan ¿cuántos de esos sesudos leonesistas renegaron y reniegan con gran odio e inquina de la lengua leonesa? ¿cuántos saben tan siquiera la relevancia del sistema de concejos y su aplicación práctica actual?

    2. Carencia de ideología.
    Esto casa con lo anterior. No hay trayectoria porque no hay ideología, y no hay ideología porque no hay trayectoria. Un pez que se muerde la cola hasta autofagocitarse. Los leoneses hemos vivido siempre con un eterno sentimiento de inferioridad y de que todas, absolutamente todas nuestras acciones deben estar encaminadas a un bien común superior de otros, léase o España o Castilla o el universo entero, pidiendo hasta perdón y con la voz baja el más nimio gesto o concesión. Así nos educan desde el nacimiento y así nos comportamos, por ello no es de extrañar que ese leonesismo imperante no dude en toda clase de palabras para mostrar su rechazo y odio a lo castellano pero no evite loas y amores hacia lo español. Porque en el fondo tienen pánico al concepto de radicalidad o de ese calificativo de nacionalista que tanto gustan de usar los enemigos de lo leonés. El primero en citar la lengua leonesa fue un gallego como Menéndez Pidal. Uno de los mejores libros sobre el hecho diferencial leonés fue un castellano como Anselmo Carretero. Un madrileño como Caro Baroja fue quien definiera una cultura del noroeste leonesa. En lo político... ¿se podría citar a alguien? No es extraño por tanto que el leonesismo navegue en un discurso ideológicamente ambiguo, lleno de tantas lagunas que más parece un pantanal que una tierra donde sembrar algo. Se habla, se habla mucho, demasiado, y no se avanza. Del punto 1 y 2 surge un tercero todavía más grave.

    3. Carencia de objetivos.
    Todo el mundo cree que la autonomía es el objetivo del leonesismo. Pero las autonomías son un invento moderno y en cualquier caso un marco jurídico variable en el tiempo. A pesar de ello ha sido y es el discurso central político. A la hora de la verdad no ha habido un solo partido leonesista que teniendo la oportunidad haya dado un solo paso en su logro. Si desaparecieran las autonomías ¿tendría sentido el leonesismo? ¿habría "agravio comparativo"? bajo el punto de vista imperante no, estaríamos gobernados por Madrid, seguiríamos como estuvimos por siglos y todos contentos. Empiezan a surgir muchas voces que ante la crisis presente creen que lo mejor es que desaparezcan las comunidades y que seamos de nuevo gestionados desde Madrid. Recordemos que esa gestión desde Madrid se lleva haciendo durante siglos con el resultado de no conocer ni una sola época de prosperidad en ni un solo lugar del solar leonés y con casi total aniquilación de nuestra identidad ¿hay algo diferente ahora que apunte en otra dirección? Anselmo Carretero ya advierte en su libro que el pensamiento de que debe anteponerse un bien común español a lo local o regional, es errónea y nociva para el desarrollo de la identidad leonesa. Y Carretero desde luego que era bastante poco sospechoso de ser un radical.  

    4. Carencia de discurso definido.
    No hay ideología, no hay objetivos, por lo tanto cada palabra que se diga estará vacía de contenidos. Por ejemplo: Valderas se ha empeñado en defender cosas tan peregrinas como el puesto de trabajo de funcionarios de la junta que trabajan en organismos que se dedican precisamente a destrozar la identidad leonesa, a replantear el calendario escolar o a pedir medidas y acciones urgentes sin concretar en qué y por qué. Valderas es solo un reflejo más del leonesismo fraguado durante treinta años, una ideología sin raíces, sin rumbo ni destino que da como fruto la nada. Ni siquiera se pide la autonomía leonesa, sino que se aspira a delegaciones y sedes. Es la aspiración upeliana: ser la tercera fuerza política sin leonesismo. Tampoco van en la práctica muy lejos los del PREPAL y cualquiera de sus supuestos manifiestos, desde reivindicar celebraciones religiosas como símbolos de unidad hasta convocar manifestaciones fantasma. Ni que decir que el PAL-UL, una agrupación de resentidos de UPL carente por completo de ideología ¿hay alguna acción leonesista en su hsitorial? sus apoyos hasta la fecha son la popularidad y empatías que generen sus candidatos, no sus ideas, y en pueblos eso puede valer para salir de concejal, pero para lograr objetivos superiores no ¿se sabe lo que se dice y por qué?

    5. Carencia de territorio.
    Increíble pero cierto. El leonesismo por no saber es que no ha sabido ni siquiera articular su propio territorio geográfico de actuación. Se pide leonesismo en todas las provincias cuando ni siquiera los propios partidos llegan a cubrir una provincia. El desconocimiento mutuo es casi total. El último ejemplo lo tenemos de nuevo en las reclamaciones de Valderas en Valladolid: medidas para paliar la despoblación del País Leonés. Pide medidas pero no propone ni una ¿qué se lo impide? ¿Cuáles son las propuestas de UPL en este sentido? ¿existe algún plan de desarrollo? ¿existe algún plan de algo o sobre algo? podría darse cuenta de hechos como que en más de 400 kilómetros de frontera solo es posible cruzarla por cinco carreteras, cuatro de ellas en Zamora (Calabor, Trabazos, Miranda y Fermoselle), pero para cruzar de León a Asturias hay hasta 14 puntos diferentes. El fruto de toda esa ceguera son esas todavía flotantes propuestas de modelos en que cada cual es diferente a la otra ¿renunciaría un oscense a la aragonesidad de Teruel aunque la distancia entre ambos sea tanta y las diferencias también? ¿por qué los leoneses sí? 

    6. Carencia de militancia.
    Muchos de los internautas participan en eso de las redes sociales. Cuando se iniciaron parecía que por fin se daría la cara y el nombre de todo ese leonesismo que tanto pululaba por la red. Desgraciadamente no ha sido así sino todo lo contrario. Hagamos una pequeña reflexión y veamos a quiénes tenemos de "amigos" o "seguidores" en facebook o twitter o lo que se tenga: "personas" con eslóganes políticos, nombres y apodos falsos o genéricos, fotos de perfil de escudos y banderas... ¿cómo se puede pedir movilización si ni siquiera se da la cara en la red entre supuestos amigos? por contra tampoco ha servido ese hecho para unificar posturas y criterios sino para todo lo contrario, encontrando un caldo de cultivo perfecto para los enfrentamientos donde los "aporreadores", gentes que dicen lo que tienen que hacer los demás y denuncian a todo y a todos, crean un ambiente de crispación y desánimo mayor si cabe señalando con un dedo lo que ellos mismos no son capaces de hacer. Por ello cuando se hace la típica concentración y se ve que no acuden esos 300 o 400 asistentes de convocatoria virtual de facebook, se llevan grandes chascos y empiezan a pasar listados y a recordar caras. Difícil pedir militancia si no hay referentes, difícil pedir movilización si no hay ideología ni causa. Difícil cambiar las cosas si nadie se implica en la práctica.

    7. Incapacidad de superar el concepto de autonomía.
    Mañana tenemos una autonomía y... ¿qué pasaría? desaparecerían las banderas tan odiadas, ya no diríamos que Pucela nos roba y nos quita, ya no habría ese terrible enemigo castellano por medio ¿nuestra identidad estaría mejor garantizada? Lo que sí está claro es que si por los partidos leonesistas fuera, desde luego que tal y como están hoy no. Si en la actualidad su capacidad de movilización es en respuesta a un agente de fuera ¿qué esperar cuando ya no exista? ¿inactividad total? un territorio, un gobierno y nada que hacer con él, dada la ausencia de ideología, carencia de objetivos y visión de territorio. La prueba más clara la tenemos en la actual representación municipal upeliana, en K.O. técnico. Lo mismo daría que nos gobernaran unos u otros. Quizás habría una comunidad propia pero ¿se defenderían las señas de identidad leonesas? ¿seríamos más leoneses?

    8. Incapacidad de superar un leonesismo de salón de baile.
    Dice el DRAE que leonesismo es "amor o apego a las cosas características o típicas de la región leonesa". Con esa definición cualquiera, independientemente de su ideología o militancia podría ser leonesista, incluso por qué no el presidente de la junta o el propio Rodolfo Martín Villa, a fin de cuentas quizás les gusten y mucho el cocido maragato, el jamón de Guijuelo o un buen pulpo a la sanabresa. A cualquiera de ellos se les podría llenar la boca diciendo que son leonesistas, y no les faltaría razón. El leonesismo político busca algo más que un gusto o amor por algo, busca que esa esencia, cultura, historia, tradición, gentes y territorio trasciendan en el tiempo y el espacio, que no se limiten a una cópula o a ser solapados bajo otras identidades. El leonesismo político puede y debe aplicar decisiones que nos afecten y beneficien, que respondan a nuestra realidad y no a la de otros. Sin tibiezas, sin ambigüedades, sin bailes ideológicos. Elaborar un buen discurso y convencer a la sociedad de la necesidad de tener una autonomía no solo con palabras sino con hechos. Incluso se puede hacer sin necesidad de una comunidad propia ¿cuántos avances se han hecho en cuestiones puntuales simplemente poniendo un poco de voluntad? 


    Es muy probable que en verdad el leonesismo se esté comenzando a forjar ahora mismo. Es ahora cuando más voces exigen que sea algo más que un exabrupto hacia una ciudad y echar culpas a un tercero de los fracasos propios. Nunca antes hubo tantas asociaciones, colectivos y movimientos de tipo leonesista como ahora. El leonesismo político es un fracaso, eso es innegable. Se está a tiempo de poner remedio. Hace algunos años se publicó un libro llamado "500 razones por las que habrá una autonomía leonesa". No hacen falta tantas, solo una: porque somos leoneses.


    sábado, 19 de mayo de 2012

    El pulpo en el garaje

    Estamos más perdidos que un pulpo en un garaje. Durante décadas los leoneses, y especialmente los leonesistas, hemos vivido gobiernos y clases políticas cuya única motivación es el personal, derivando en la indignación y desencanto. En el leonesismo ello ha producido la mutación de movimiento fuerte y consolidado socialmente a mix de mezclas de churras con merinas en que ya nadie se entiende ni se pone de acuerdo.

    Del político vamos a dedicar una entrada exhaustiva de por qué ha sido y es un rotundo fracaso. Hoy vamos a ver eso que algunos llaman "leonesismo social", que no es ni más ni menos que un grupo de personas en teoría sin vinculación política cuyo único mor es la defensa de la identidad leonesa.

    Vídeo manifestación de 1984. 90.000 personas de Zamora, Salamanca y León pidiendo la autonomía leonesa.

    Empecemos por decir que lo que se viene llamando como el leonesismo social ni es homogéneo, ni carismático ni movilizador, ni tan siquiera representativo a escala electoral. Duras palabras de inicio ¿verdad? Quizás en algún momento lo fuera, pero ya no. Ese leonesismo social bien podríamos dividirlo en tres categorías. Por una parte en gentes que les gusta lo de las tradiciones y punto. Otros quieren dar un toque político sin saber muy bien qué discurso manejar. Finalmente están los profesionales de la denuncia, incapaces de vivir sin Valladolid ni una junta a la que culpar de todo incluidos sus fracasos personales.

    Del primer grupo, los amantes de las tradiciones, son los menos problemáticos para el stablishment. No son incómodos, suelen ser de tendencias más bien conservadoras a nivel ideológico y en cuanto a implicación política es nada. Tal toque conservador les lleva a bien de ellos (que no a todos) a exhibir con orgullo lo que ellos consideran netamente leonés, que es lo que sea de su pueblo, así tal cual. Literalmente lo más rural, aquello que ellos vivieron en sus casas y que, por supuesto porque para eso nacieron en León, es la quintaesencia de la cultura leonesa. No importa el qué ni cómo, lo es y punto. Y decimos "de su pueblo" porque lo que hagan en otros sitios, si no encaja en los esquemas mentales, es en el mejor de los casos observado con recelo y puesto en cuarentena hasta que no pase las pertinentes pruebas del algodón. Muy especialmente lo lingüístico, pues no olvidemos que el tema de los idiomas es el gran caballo de batalla de todas las luchas identitarias. Una lengua implica ser algo más que una región histórica o discriminada por los malotes pucelanos, una lengua lleva parejo palabras como nacionalidad, independentismos, radicalidades...y toda esa ristra de vocablos convertidos en insultos y actos delictivos gracias a un poder establecido que precisamente niega lo leonés o lo relega a un muy segundo plano. La visión global se echa muy en falta.

    Para comprobar la veracidad de las anteriores afirmaciones muchos de los lectores dispondrán de facebook. En dicha red social pueden leer algunos de esos ya innumerables grupos creados con toda la buena intención del mundo para hablar de cosas leonesas (en verdad y en la práctica cerradas a la provincia de León). La cosa en todos ellos arranca del mismo modo: se empiezan con publicaciones de varias personas y todo discurre dentro del cauce de la normalidad. Entonces alguien mete una palabra o comentario en leonés...el lío montado. Que si no se entiende, que si es inventado, que si no existe...se monta un debate épico que tras unas horas se soluciona con un grito de viva la libertad donde cada cual puede escribir como quiera, eso sí, exigiendo respeto por el castellano que es la lengua en la que nos entendemos todos. Montones de "me gusta" a tan absurdo mensaje y asunto zanjado, porque a fin de cuentas todos son amigos de un modo u otro. Otro caso es cuando alguien dice que si ser región y luego español, otro que si nacionalista y otro que todo lo contrario. Se alarga la cosa hasta el infinito y de nuevo un "luchemos por León" zanja tal debate. Lamentable. Visión global.

    Luego tenemos en el leonesismo social a esos que viven en la denuncia constante. Son gente que ama la adrenalina de la denuncia, de sentirse oprimido y explotado, de no ser libre. No importa el qué ni los argumentos, o si en verdad tienen razón o no en su denuncia, el caso es gritar por absolutamente todo: que si Lar vende su leche con la etiqueta de tierra de sabor, que si no compres coches Renault porque se hacen en Valladolid, que si la junta hizo tal o cual cosa y eso otro agravio para los leoneses...la lista puede rozar el infinito. Ideológicamente aparentan ser más bien de izquierdas, aunque en la práctica no se alejan mucho del conservadurismo leonés tan cazurro. Son los más movilizados y protestones vía internet, dominan casi a la perfección el facebook, twitter, flickr, tuenti o el que sea. Podrían contemplarse como personajes hasta necesarios si no fuera porque a la hora de la verdad son el vivo reflejo de su modo de expresión: un combinado de bits lanzados al aire intangibles en la realidad, no se mojan en nada, no quieren implicarse realmente en nada y consideran que de hacerlo perderían su capacidad de denuncia.

    La tercera pata de esta silla coja la tenemos en el leonesismo social con tintes políticos. Caminan sin liderato y sin referentes políticos, con un amplio sentimiento de frustración tras tantos años de engaños. Sin referentes, dan tumbos y bandazos, a golpes de viento y timón sin encontrar un rumbo propio que sirva a otros de guía. Se les llena de la boca de ese País Leonés tan mencionado que casi está gastado de usarlo, aunque a la hora de la verdad apenas superan el provincialismo. No apoyan a UPL porque les ha engañado demasiadas veces, no ven el PAL-UL un verdadero partido político leonesista sino resentidos de los anteriores, y el PREPAL es o la única esperanza de coherencia o directamente tiempo perdido. Ni siquiera tienen ya la vidilla que daba un Pardo ahora desaparecido con sus cosillas entre el nacionalismo extremo y la coherencia más lógica. No hay nadie a quien mirar ni medir, por lo tanto no hay rumbo ni objetivo salvo protestas vacías en internet.

    Para que esta silla de tres patas no se caiga podemos poner una más: los escritores leonesistas. No hablamos de novelistas ni poetas sino de esos ya míticos columnistas y tribunistas de prensa que de vez en cuando nos riegan con sus opiniones. Parecen dar pasos hacia atrás y contradecirse con lo que dijeran en el pasado. Su eco parece cada vez cricunscribirse a un club de amigos irreductibles que todo lo que digan les parece no bueno sino palabra divina. David Díez Llamas nos habla de la importancia del aeropuerto leonés. Todo correcto si no fuera porque el País Leonés tiene más de un aeropuerto (Salamanca), y del otro nadie habla absolutamente nada ¿dónde quedó ese discurso tan bien elaborado sobre el por qué del País Leonés y sus tres provincias? ¿dónde están todos esos ejemplos de economía, transporte, población y demás argumentos para justificar lo del triprovincialismo? ¿en qué han quedado esos ensayos escritos en libros como "El Proceso Autonómico Leonés"? Parece que Zamora y Salamanca son solo una excusa justificativa sin mayor convicción. Otro ejemplo también reciente lo tendríamos en Joaquín Cuevas, como lo demuestra una de sus últimas tribunas donde dice lo siguiente:
    (...) Son muchas la personas que opinan que el mayor problema de España es político del que derivan todos los demás, incluído el económico. El funcionamiento actual de las autonomías; el Estatuto de Cataluña; la negociación mantenida y continuada con ETA; la sentencia del 11-M con más sombras que luces son cuestiones políticas que han llevado a España a la ruina y la están destruyendo como nación unitaria. La relación de Cataluña con España es semejante a la relación de Castilla con León a la muerte del rey Ramiro II allá en el siglo X. Oficialmente Castilla pertenecía al Reino de León, pero en la práctica, Castilla funcionaba con casi plena independencia. ¿Qué une hoy Cataluña a España? Casi nada, sólo el fútbol. La Constitución Española no existe en Cataluña, por eso el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña no acata las sentencias del Tribunal Supremo y, hasta se burla de la Constitución, multando a los comercios que rotulen sus carteles en español. Algo así no existe en ningún país democrático. En mi largo caminar por varios países europeos he visto muchos rótulos comerciales en lengua española sin problemas.
    Si en verdad es cierto lo de su largo caminar, necesitaría repetirlo algunas veces más. Incluso en lo histórico. Semejante discurso propio de la extrema derecha más recalcitrante choca con todos esos libros de los que se enorgullece que sean pequeños best-seller sobre la historia leonesa. Incomprensible bajo cualquier otra ideología identitaria. En la leonesista por el contrario es norma general ¿Sería imaginable esta misma columna de un valencianista publicado en Las Provincias?

    El manual de instrucciones del leonesismo es tremendamente simple: hablas del Reino de León (o de la Región Leonesa, o del País Leonés, como te guste más), dices cuatro insultos fuertes a Pucela y su alcalde, soflamas contra la junta y listo. El resto no importa: dará igual que critiques el modelo autonómico cuando el máximo discurso sostenido por el leonesismo sea tener una autonomía propia; tampoco pasará nada si antepones sentimientos de pertenencia identitaria a lo leonés en escalas jerárquicas a cada cual más variable. Ni siquiera que seas un supino ignorante pero te permitas la licencia de hablar ex cátedra incluso con libros por medio de historia, culturao sentimientos. No pasa nada de nada, es el leonesismo. Así ha funcionado UPL durante 20 años, que se lo pregunten a De Francisco, Joaquín Otero, Luis Herrero Rubinat, Melchor Moreno, Javier Chamorro ¿hicieron o hacen algo verdaderamente leonesista aparte de cumplir con esos puntos básicos?

    Porque sí, existe un leonesismo de conciencia y sentimiento, muy mayoritario en la población leonesa. Flota en el aire cual eter y es quien en verdad inclina balanzas. Para que se convierta en resultados electorales necesita un leonesismo sociológico de unión, convencido, con discurso desarrollado y elaborado, sin altibajos emocionales, con ideas sin complejos. En Galicia el galleguismo cultural ha impregnado casi todas las ramas culturales y es capaz de conectar esa necesidad de presencia política galleguista en todos los ámbitos. Tiene un discurso bastante unificado, sin altibajos, activo y presente en casi todo gesto. Y eso a pesar de tropezar con una sociedad tan conservadora como la gallega. El resultado está ahí, al lado nuestro.

    El leonesismo social por contra se ha ido quedando en un reducto de casi amigos y conocidos todos entre sí, de personas que les mueve un sentimiento sano pero que no han sabido ni desarrollarlo ni defenderlo. Mucho del mismo se ha venido circunscribiendo a internet, lo cual agiliza la intercomunicación pero con su lado negativo, y es que oculta el lamentable hecho de que parte significativa del mismo ni siquiera vive dentro del País Leonés, por lo que su poder se reduce todavía más. Para colmo, muchos se deshinflan frente a la presión mediática y social que les hacen creer que lo verdaderamente prioritario para los leoneses es la crisis económica que surge por entre otras razones las autonomías, los nacionalismos y las defensas identitarias ¡fíjate tú! ante tal presión son ya demasiados los que pinchan y no pueden seguir el camino. A otros la crisis ha servido para quitarles la careta y demostrar que están en ello por puro acto de rebeldía cual mozalbete con pelos largos y camisetas anti sistema.

    El leonesismo social no es culpable del fracaso del leonesismo político, tan solo es un eslabón muy importante perdido de la larga cadena de factores. Deberá empezar a recapacitar qué es lo que en verdad le mueve y bajo qué argumentos. Pero por encima de todo, entender que si son verdaderamente leonesistas es solo y exclusivamente lo leonés lo que debe de moverles. Otros han tenido demasiados amores, no solo los monetarios, sino ideológicos, mariposeando cual libélula sobre un río en el verano, y su final ha sido el que todos sabemos. Ser leonesistas, leoneses por encima de todo o...ser como los demás.