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viernes, 2 de octubre de 2020

De PSOE, UPL, leonesismo, ceguera y fagocitosis (2ª Parte)

Si la entrada anterior no dejó indiferente a nadie, y nos consta su amplia difusión en redes sociales, en esta vamos a añadir la otra parte para entender una situación que, por extraño que parezca, ya ha sucedido anteriormente con nefastos resultados para ambas partes. Existe una fagocitosis por parte del PSOE hacia el leonesismo. Y aquí los hechos que lo prueban. Juzguen ustedes mismos.
 
UPL "NO" QUIERE LA AUTONOMÍA LEONESA
 
UPL tiene, ahora mismo, un momento óptimo para demostrar que el leonesismo lo lideran ellos, que son los promotores y los que están verdaderamente preocupados por la situación de los leoneses. En este punto hay que poner el pero. En la provincia de León hay 145 concejales de UPL y otros 6 más en Zamora. La lógica nos diría que este partido presentaría mociones por autonomía en todos los ayuntamientos donde pueda tener voz, aunque sea con un único concejal. Sin embargo esto parece que no sucederá, al menos a corto plazo: Pedro Gallego, presidente de UPL y secretario del comité comarcal de Benavente, emitió un comunicado dando libertad de acción a sus concejales para que, si así lo estiman oportuno, presenten la moción en sus respectivos ayuntamientos. Esta decisión, totalmente incoherente y hasta contraria al principio ideológico del partido, denota que lo de la autonomía es un hermoso canto y excusa para alimentar un sentimiento y seguir viviendo del rédito. De otro modo, carece de excusa seguir estas líneas, que como veremos no se limitan a las fronteras zamoranas.

 
Sumemos una cuestión de imagen y proyección exterior. UPL no vende la cuestión de la autonomía como algo propio, porque en realidad no lo es, y ni explota el sentimiento leonesista como debiera. En todas los concejos y ayuntamientos que se han aprobado mociones pro autonomía, se han hecho por todos los partidos presentes, en unos por el PP, en otros por el PSOE, otros por IU, y en general, se presenta casi como clamor popular social.  
 
La web de UPL, de muy baja calidad que responde más casi a un blog que una página diseñada para vender un ideario y mostrar unas acciones políticas, deja escaso margen a no seguir creyendo en lo anterior. Lo peor del asunto es cuando Santos es entrevistado en un medio cántabro y dice palabras tan desafortunadas como cuestionar esa comunidad o afirmar que desconoce el proceso para lograr una autonomía. Aquí un extracto:
No soy nadie para entrar en lo que quieran ser los cántabros o los riojanos, para nada. Lo que propongo es que nos dejen estar a nosotros donde queremos estar, no soy quién para decir dónde deben estar los cántabros o los riojanos. Eso sí, le digo algo, hubiera estado más acertado atendiendo a ese artículo 2 de la Constitución, que ambos hubieran estado con Castilla, pero no porque yo lo diga. Eso es porque el artículo 2 de la Constitución, y que se hubiera respetado ese marco territorial de Castilla la Vieja y esto es lo que marca la Constitución. Dicho esto, estoy seguro que los cántabros y los riojanos no quieren estar en Castilla, o eso pienso yo, no lo sé. Creo que deben estar donde ellos quieran estar.
No es necesario hacer un referéndum, ¿que tiene que ser? no lo sé. Le digo una cosa, a nosotros no se nos preguntó para entrar en Castilla. Eso sí, soy muy respetuoso con lo que la gente quiere. Si creyera que en León, Zamora y Salamanca prefieren estar en Castilla no tengo ningún tipo de problema. Sobre todo en terrenos como Zamora y Salamanca donde el leonesismo ha avanzado menos. Si quieren seguir allí sería muy respetuoso. En León no queremos estar con Castilla y eso es lo que defiendo.
La (no) ambigüedad de UPL a la hora de mostrarse como un partido sin un rumbo leonesista definido, queda por enésima vez patente ante tantos vaivenes. Y esto es solo la punta del iceberg.

LEONESISMO SOCIAL DEMASIADO DISPAR
 
La manifestación de febrero demostró que existe un leonesismo sociológico muy fuerte y con amplias raíces sociales que necesita muy de vez en cuando que voces ajenas al leonesismo politico las rieguen al menos con palabras. Porque cada vez que el leonesismo social, el que se manifiesta ideológicamente como tal, ha pedido salir a la calle la respuesta es muy pobre. Y apuntaremos hechos que son conocidos por el común y que empiezan a ser extraños: durante años y años, se han venido celebrando las tradiciones uvas retrasadas por los movimientos leonesistas. Dichas uvas se solían entre 3 al 5 de enero parodiando el inicio del año en que todo en León entra con retraso. El acto se culminaba leyendo un manifiesto sobre los problemas leoneses, los ataques a la identidad leonesa y una revisión de las preocupaciones del leonesismo social.

En 2020 no se celebraron ¿Motivos? Ninguno aparente, y quizás tendría más sentido que en ediciones anteriores, habida cuenta de la situación y el intenso debate generado con la propuesta de autonomía. Las malas lenguas nos dicen que quizás sus organizadores, todos ellos ya integrados en UPL, hayan optado por no celebrarlas para concentrar esfuerzos en su carrera política dentro del partido. De esto último sí que tenemos pruebas y testimonios de primera mano que nos confirman la consolidación de diversas corrientes internas dentro de UPL para tomar el poder del mismo. Porque desde la integración de un nutrido importante de miembros en UPL, esos colectivos se han mostrado como muy leales a las iglas pero a la vez con actuaciones tan independientes que se echa de menos, como mínimo, una coordinación con el partido.

Errático Conceyu País Llionés
De una parte el llamado Conceyu País Llionés, grupo tan errático en sus acciones como inconmprensible en su ideario. Para que nos hagamos una idea, valgan unos ejemplos palmarios que de algo falla en este grupo: el 22 de mayo se anunció un "paseo reivindicativo" para defender la sanidad, la democracia y la autonomia leonesa. Que se haga una manifestación en mitad de una cuarentena en que se pide guardar unas distancias, y se haga para defender la sanidad, no deja de ser un poco incoherente y poco solidario con dichas medidas. Pero la cosa fue a más: los medios se hicieron eco de una nota de prensa enviada a los mismos. Como hacer tal cosa en esas circunstancias generó muchas críticas, este colectivo se desmarcó de la misma aduciendo que "solo nos hacemos eco de una petición hecha a través de las redes sociales". Otros miembros de ese leonesismo social integrado en UPL se manifestaron contrarios a hacerlo en ese momento. Y llegó el día, y acudieron apenas 10 personas. La prensa lo tildó de "testimonial". Pero los asistentes eran todos partícipes de dicho colectivo.
Si decimos errático, no es por descalificar, sino porque son erráticos. Al día siguiente, en la página de dicho colectivo, se publicó esto defendiendo dicho paseo:
 
Aquí tenemos otra valla publicitaria lanzada por esta agrupación. Aunque se pueda estar de acuerdo con el mensaje, los elementos expuestos, particularmente una bota militar, la catalogan más de pintada de mural que de un cartel serio y que busca llamar la atención del ciudadano ¿Alguien entiende exactamente qué son esos círculos de colores abajo? ¿De verdad se sabe lo que significa y se entiende por "sujeto político"?  ¿No es sorprendente que tenga el mismo lema que el del "paseo reivindicativo" del que se desmarcaban a tenor de las críticas?
 
 
Un discurso, en definitiva, calcado de frases sacadas de redes sociales y de conversaciones donde ni se contextualiza ni se explican las cosas. Y estamos hablando de uno de los colectivos que integran no solo la nueva suma de afiliados a UPL sino el gran grueso del comité local leonés de dicho partido. 

El remate final lo tenemos en una defensa a ultranza del concejal Nicanor Pastrana, ex representante de Podemos y concejal de gobierno de Participación Ciudadana. Lo hacen incluso con comunicados oficiales donde aplauden que exista, nada menos, que una concejalía para hacer partícipes a los vecinos de las actividades del ayuntamiento. Suponemos quizás que su incorporación muy reciente al mundillo político les haga desconocer que es algo que lleva existiendo desde los inicios de la democracia y que cada concejal de gobierno es también concejal de un barrio o distrito. Cuestión aparte es si lo han sabido gestionar bien o no cada uno de ellos. Para Conceyu País Llionés esta "novedad" requiere de la realización de comunicados a prensa con apoyo explícito a este concejal, y hasta hacer memes apoyandále junto a Susana Travesí, que poco o nada tiene que ver con esta área salvo salir una vez conjuntamente en una rueda de prensa. Que además no sepan qué significa exactamente un "conceyo", a pesar de asumir el término en el nombre de la agrupación, es señal preocupante de desconocimiento de lo leonés.

Todo lo anterior, que no es poco, es la antesala para comprender el punto siguiente.
 
¿Y DE QUÉ VA LO DE FAGOCITAR AL LEONESISMO?
 
El PSOE siempre ha querido captar para sí el voto del leonesismo. Como sea y al precio que sea. Las cuentas son muy claras, el socialismo leonés (de la provincia de León) jamás obtendrá una mayoría absoluta en los municipios más importantes, y por extensión en la Diputación, si no absorbe o fagocita el voto leonesista. Es algo que llevamos denunciando en este blog desde los inicios. El socialismo ha sabido infiltrarse en algunos sectores que se tildan leonesistas, desde lo cultural hasta lo político, pero su grado de filtración es escaso en comparación con lo que no ha podido tocar. En su momento ya logró que la Plataforma Pro Identidad Leonesa se diluyera como azucarillo tras no solo infiltrarse sino que además algunos de sus miembros pidieran expresamente el voto para el PSOE en las elecciones de 2003. Este proceso de fagocitosis ha pasado a una segunda fase muy mejorada y sibilina, gracias a los años de burdos intentos y fracasos, mejorando notablemente la estrategia de infiltración. Observen estas fotos:


Idéntica mascarilla. La cosa exteriormente podría interpretarse como un gesto de afecto por León. Hay más: esas mascarillas en concreto las realiza y vende la entidad antes citada, Conceyu País Llionés. Para poder adquirirla hay que pedirlas ex profeso a la asociación ¿Cómo obtuvieron alcalde y concejal dicha mascarilla? Resulta inimaginable que un alcalde tenga tanto trato directo y tan fluido con una organización socialmente poco o nada representativa y que incluso los reciba en despacho, si no hay por detrás un interés político. Con eso se va entendiendo ya la fagocitosis del leonesismo.
 
Conceyu País Llionés son poco representativos socialmente, pero sí que son importantes dentro de UPL. Tras la constitución del último comité local de León del partido, dicho comité quedó en la práctica repartido entre esta organización y los acólitos de Félix Echevarría, siendo los primeros por ahora mayoritarios en el mismo. Para el próximo congreso general de UPL queda apenas un año. Quien controle ideológica y "afectivamente" el comité local de León, controlará casi el partido. De nuevo, amigos lectores, unan piezas.

EL PROBLEMA ES DE FONDO Y DE TIEMPO

Afirmar que el problema de fagocitosis de UPL en el PSOE es culpa de esa organización, es exagerar las cosas, porque sin ella también se produce desde otros ángulos. El primero de ellos es Eduardo López Sendino, cuya relación y cuasi amistad con el actual alcalde José Antonio Díez, se fraguó más que publicamente desde la legislatura pasada. La muy controvertida obra de Ordoño II para hacer peatonal esta calle, y el apoyo incondicial y suicida de los leonesistas a la misma (soltando muy de vez en cuando algún ligero matiz) no deja lugar a dudas de que entre los dos líderes hay química, pero no simbiosis. 

A ello sumaremos la voz de María Teresa Fernández, la concejala de UPL proveniente de eso que se ha querido denominar como leonesismo social, más concretamente del colectivo Proyecto León, y que no ha dudado en mostrar públicamente y hasta en grupos privados de chat, un apoyo demasiado cálido a muchas de las decisiones del equipo socialista. La frase se puede hacer extensible a otros representantes de dicho colectivo que han dicho de modo directo o indirecto apoyar sin fisuras al equipo socialista actual. Y recordemos que casi todos ellos también militan en UPL.

UPL nunca ha tenido una ideología clara y definida, menos aún qué hacer con un mensaje que cala en lo emocional pero no convence en lo práctico pues quien lo emite no lo siente ni lo defiende. Y esto no es sino reflejo, algo difuso y distorsionado pero reflejo a fin y al cabo, de la ideología leonesista. Recientemente se ha inaugurado, presentado, aprobado o llámenlo como quieran, una "gestora" para El Bierzo. No deja de tener su retranca el término "gestora", habida cuenta de que ya hubo varios comités comarcales bercianos y todos acabaron como el rosario de la aurora. Por supuesto en el mismo está el ínclito Melchor Moreno, porque no hay nadie más. A ello se suman varios nombres de Ponferrada y hasta uno que ni siquiera vive en la provincia de León y cuyos vínculos bercianos son muy discutibles. La presentación, al menos en lo estético, solo puede tildarse de deplorable. Juzguen ustedes mismos qué se ve más en la foto, si la bandera berciana inventada para el Consejo Comarcal, o la bandera leonesa:

 
Sumemos el titular vendido a la prensa: "la gestora tendrá autonomía en el Bierzo", donde el concepto "autonomía" tiene tantas lecturas como uno quiera interpretar. Y si esto no es ya un ejemplo de debilidad ideológica, pongamos esta otra perla dicha por el que es el actual portavoz de esa gestora con esta frase: "El Bierzo tiene una identidad fuerte que nadie cuestiona, debe tener un verdadero autogobierno". Algo así jamás se diría en Laciana, ni Babia, tampoco en Sanabria, o Las Arribes. Se dice en El Bierzo.
 
La Junta ha entendido perfectamente la frase, y espera que el Consejo Comarcal del Bierzo tenga más peso en todos los sentidos: se ha comenzado por aumentar los salarios, se ha seguido por buscar una sede fija y no alquilada para su institución, más competencias, y finalmente un asiento fijo en el parlamento para que tenga voz propia. Dicho en palabras más claras, casi una provincia más dentro del plano político. Divide y vencerás, esa ha sido la máxima de la Junta para anular la identidad leonesa. Qué mejor que potenciar lo berciano frente a lo leonés y seguir desarrollando una dualidad práctica. Y UPL, callando. El "hecho berciano", que ni siquiera reconoce como arma de discurso interna el PSOE, partido experto en eso de apropiarse de amores patrios para sumar apoyos, ni por supuesto el PP, es sin embargo no solo asumido sino además potenciado en mensajes por UPL, alimentando de esta manera la dualidad que hace que por ejemplo en todo lo que es El Bierzo tan solo se haya presentado una sola moción pro autonomía leonesa.
 
Sí, UPL, su gestora, su llámenlo X, denuncia que esas maniobras de la junta no son sino el enésimo ataque a los leoneses para generar una política del "divide y vencerás". Y sí, tiene toda la razón su portavoz. Pero también estaremos todos de acuerdo que esa división remarca un hecho que es claro: políticamente se está tratando a la provincia de León como dos realidades incluso opuestas, la berciana con capital en Ponferrada, y la del resto de la provincia con capital en León. No es solo una rivalidad entre ciudades, se lleva a algo mayor, porque rivalidad entre ciudades existe entre Gijón y Oviedo, con todo el centralismo ovetense y con toda la mala gestión que desde la sede carbayona se pueda hacer de la gestión hacia Asturias. Pero tanto gijoneses como ovetenses tienen muy clara una cosa: son asturianos. Es la clase política la que alienta una división que es en la práctica inexistente en la sociedad, más allá de una correcta y lógica reclamación de inversiones hacia una ciudad, Ponferrada, que pudo ser y no llega sino que además retrocede. Argumento idéntico a explotar en León.

UN EJEMPLO TODAVÍA MÁS PALMARIO: DIPUTACIÓN DE LEÓN
 
Si no comieras de la mano de otro, morderla sería el menor de tus problemas. Que a día de hoy UPL siga sustentando un pacto con el PSOE en la Diputación de León es totalmente irracional. Recapitulemos algunos hechos:
- El pacto se realiza a condición de formalizar una serie de puntos de inversiones, que deberían de ejecutarse vía presupuesto provincial y también del estado.
- De ese pacto, nació un listado de 23 puntos. Ni uno solo de ellos fija partida económica alguna, plazo de ejecución o licitación, o tan siquiera concreción de hechos. Todos son una nube de verbos indefinidos con hechos de los que no hay ni fecha de inicio ni de conclusión.
- Por ser vaga la cosa, hasta el propio presidente de la Diputación se ha posicionado contrario a la autonomía leonesa. Ni siquiera quiere someterlo a votación en pleno. Tan solo este hecho debería ser motivo para cuestionar muy seriamente todo el pacto. Pero Matías Llorente no quiere ni mentarlo.
- La creación de la Mesa por León es otra tomadura de pelo. Hasta 35 representantes, incluyendo los sindicatos, en una mesa donde hasta la fecha, después de tres reuniones, lo único que hay en concreto es un logotipo. Absolutamente nada más. Y el tiempo pasa. 
 
Así, desde julio de 2019 hasta hoy, han pasado más de 14 meses, y no se ha concretado nada. Es más, la integración de la FEVE en León sigue estando sin fecha ni partida económica alguna, y con la que está lloviendo, mucho nos tememos que no la veremos finalizar como mínimo en 10 años. Eso si es que finalmente se finaliza.

No solo no se cumple programa alguno, sino que la dirección de UPL debería replantearse muchas cosas en su pacto con Matías Llorente. Desde lo ideológico, pues Llorente ni cree ni apuesta por nada de leonesismo, pasando por las acciones y resultados efectivos de su presencia en la Diputación.

CONCLUSIONES
 
Es posible que la actual situación socio política permita albergar algún tipo de esperanza respecto a giros más leonesistas entre los votantes. Diríamos incluso que la ineptitud de los otros permitirá a UPL pervivir otra legislatura más sin muchos esfuerzos. Se quiere ver un leonesismo sociológico que ha traspasado la frontera de las siglas políticas, no hay un solo partido con representación provincial leonesa (a excepción de CB y PRB), que no haya votado a favor de esa autonomía, incluyendo a los muy reacios VOX y Cs. Con todo, y a pesar de la contundencia social de esas mociones, es evidente, que son meros testimonios, jurídicamente inútiles, habida cuenta de que han pasado más de 6 meses desde que el ayuntamiento de León inició la primera de ellas, siendo este el plazo para presentar esta clase de enmiendas. Tampoco se ha manifestado la Diputación de León, su presidente, berciano y socialista para más señas, está radicalmente en contra. Matías Llorente, sostén del gobierno socialista y diputado por UPL, tampoco quiere entrar en el juego, y su partido leonesista ni siquiera le presiona para que lo haga. Y si uno no quiere y el otro no presiona, al final entre la inacción y la negación seguirá todo como estaba, o peor ¿Se sigue pensando en la inocencia absoluta de UPL en todo esto?

UPL, o más exactamente el leonesismo, debe abandonar las tentaciones hacia el socialismo. Queda muy bien, especialmente en las redes sociales, gritar contra el PP, la derecha, el fascismo y tantas otras consignas poíticas que no profundizan en el asunto central. Todos, absolutamente todos los partidos políticos estatales, sean del color que sean, han consolidado, trabajado y reforzado el marco autonómico leonés, y por extensión, la dervia social, económica y cultural que tenemos. No culpen al PP porque ahí estuvo siempre el PSOE levantando a la vez el brazo en las votaciones y reclamando fortalecer la fiesta de Villalar o participar en esa y tantas otras fundaciones.
 
 
En UPL se ha desarrollado un axioma cuanto menos interesante que es pronunciado por sus seguidores como defensa ante cualquier crítica: a UPL se le culpa de todo y se le exige más que a los demás. Quizás se olvidan de que en todas las elecciones se presentan como "el único partido que defiende los intereses de los leoneses". Es el gran argumento de su discurso. Y también habrá que recordarles que es, ahora mismo, UPL quien podría presionar y muy duramente al PSOE para que presente más medidas de autogobierno leonés. No lo hace ¿No lo quiere hacer?

domingo, 3 de marzo de 2013

Amar en huevos revueltos

Cuando cualquier leonesista, que lo sea de verdad claro, lee la prensa o escucha las noticias, no sale de su asombro y perplejidad diaria. La política leonesa actual, sea la de Ponferrada, Salamanca o Benavente, parece ser un contínuo esperpento lleno de mezquindades, dobles discursos y en especial servilismo mezclado con nefasta gestión que solo hacen consolidar al País Leonés en la cola del subdesarrollo europeo. El leonesismo político, la voz que debería ser la denunciante y también solucinadora de estos problemas, se conforma con el silencio y de vez en cuando alguna pataleta sin repercusión alguna gracias a un cierto silencio mediático pero también a una trayectoria demasiado errática y díscola con sus propios principios.

Por ello, no deja de ser un runrun constante la posible unidad del leonesismo político. Algo así como una federación, reintegración o llamémoslo como nos dé la gana, de todas las fuerzas políticas leonesistas existentes. Hasta la fecha, públicamente, solo se ha manifestado Javier Chamorro, autor por otra parte de lanzar estas cuestiones a la prensa, diciendo que "todo está en el aire y que hay que ver condiciones".

Y esto, señores, es la versión oficial. Ahora vamos con la versión 2.0 del asunto.

Primavera del 2012. Se producen los primeros contactos. Hay un representante de UPL y otro del PAL, en este caso Peyuca. Comida amistosa y charla ligera de todo y de todos: que si cómo se cuecen las habas en tu casa, que si en la mía muchas, que si en la otra a calderadas, y que vaya cocidos que vamos a marchar para casa. Peyuca le dice más o menos que lo de la unidad del leonesismo que está bien y que queda bonito en la galería pero que no le convence mientras por parte de UPL existan ciertos individuos que están todo el día tocando los cojones a compañeros de su partido. Se refiere al entrañable Manuel Arias Alcoba, un verdadero ejemplo de cómo ponerse de rodillas y agacharse ante el poderoso es útil y no solo dentro del mundo de las meretrices. Claro, Arias le toca mucho los cojones a Francisco Javier Gómez, el concejal del PAL en San Andrés. Éste se pasa el día denunciando que Arias se vende por un plato de lentejas, que si vota en contra de cosas de sentido común y que hasta parece un concejal del equipo de gobierno. Arias responde que...nada, no dice nada, que él tiene otras cosas en la cabeza.

Avanza el tiempo y nos vamos hasta otoño de 2012. Hay más contactos, más cenas en bodegas y restaurantes. La comida llena y el alcohol da las alas necesarias para que la mente y la lengua floten con total libertad. El intercambio de conversaciones ya no es tantear el terreno del otro sino de hacer propuestas y propuestas serias. El de UPL le ofrece directamente integrarse en el partido y además ser parte de la ejecutiva. No solo eso, sino que además controlaría las listas del partido judicial de Astorga y, si quería, incluso el de San Andrés si así lo deseara. Peyuca piensa, piensa un poco más, y le espeta que...no, que se marchó de UPL por culpa de Chamorro y Moreno y que no piensa volver. Al menos con esa gente.

El contacto, y esto ya sí que no lo ha podido confirmar del todo este blog, ha intentado conversar con el Prepal. Labor imposible. Un partido que no sabe ni siquiera si lo es aparte de las épocas electorales y que se dedica a practicar el spam difícilmente puede tener un mínimo de credibilidad.

Tras estas sustanciosas conversaciones, el contacto expone resultados a un Chamorro que ya no sabe ni dónde esconderse para que la gente no le apedree por la calle de tan mal político y leonesista es. Le dice que hay poco que avanzar. Chamorro se pone más colérico, existe un futuro negrísimo sobre el partido que si se confirma la reordenación legislativa sobre los municipios y su consiguiente reducción en concejales, UPL sería un recuerdo de la democracia. Consulta a su mentor intelectual, Luis Mariano Santos, y éste le dice en otra de sus geniales ocurrencias, lance de vez en cuando globos sonda a la prensa sobre una hipotética fusión donde por supuesto UPL sería la lideresa y él se mostraría entre interesado y no, cual mujer a la que se corteja y no dice ni sí ni no.
Llegados a este punto, muchos se dirán ¿quién es el contacto de UPL? en el partido las cosas no están bien. Nunca lo estuvieron, solo que ahora todos están revueltos, muy revueltos. Aquí hemos dicho en multitud de ocasiones que Lázaro García Bayón es, digámoslo así, el contrapunto de la agrupación política. No solo porque va un poco por su lado sino porque desde hace ya un año ya no se encuentra a gusto. Gracias a él Chamorro es secretario general y amo del condominio. A la vez se colocó a un títere llamado Pedro Gallego que hace como que es presidente y el resto es de sobra conocido para los lectores de este blog.

Santos le ha dicho en varias ocasiones que cuidadito con Bayón, que es un poco díscolo, ofrece mala imagen al partido (gracias al Diario de León y nuestro entrañable periodista Felipe Ramos), y mantiene demasiadas buenas relaciones con demasiados enemigos internos y externos. Enemigos como Abel Pardo, Peyuca o incluso algunos cargos del PP del bando no oficialcon quienes tiene cordialidad sin llegar a la amistad sincera. Chamorro, por sugerencia de su pepito grillo particular de Cistierna, aparta de un modo sibilino pero evidente a Bayón, le leja solo ante cualquier fuego y desde luego que en caso de explotar algo aplicará lo de "mariquita el último".

Bayón tiene un futuro político negro no, negrísimo o incluso peor. Por mucho que quiera insinuar "coqueteos" con otras formaciones y deje caer incluso ofertas, Ahora mismo tiene el mismo prestigio que Berlusconi en un convento de monjas. Su mera presencia sería un lastre que no solo no aportaría votos sino que los quitaría. Sabido de este hecho, acostumbrado a la buena vida de no hacer nada salvo rascarse la tripa mientras gestionaba telemáticamente sus miles de programas, llega un momento en que reflexiona profundamente y ve una luz al final del tunel: ¿y si intenta un asalto al partido y se lo queda?


Sí, tal cual. Analicemos qué ha pasado entre Chamorro y Bayón en los últimos tiempos:
  • Chamorro se presenta a secretario general. Bayón es convencido por otros para que lo haga igualmente, y con posibilidades muy serias de ganar, casi con total seguridad.
  • Chamorro negocia con Bayón que sea su vicesecretario (que de vices sabe un huevo) y su mano derecha. Le convence de muchas más cosas y le toca el tema económico, ese del pago de la deuda del partido. Le insinúa algo así como que quizás él no pusiera pelas y se hundiría en el barco con todo. Bayón traga como un tontín.
  • Chamorro cumple esta parte del trato y le nombra su vice, un cargo sacado de la manga. Y de la manga también, pero un corte, le regala el futuro siguiente.
  • Chamorro presenta a José Antonio Santamarta para ser diputado provincial. No de modo oficial claro. Bayón se encuentra con la primera puñalada trapera, y debe negociar in extremis con el resto del comité central. Gana pero por muy poco, gracias a la labor inestimable de Miguel Ángel Lozano, el que está contratado en la diputación por esta maniobra.
  • Bayón solicita seguir como antes en el ayuntamiento, es decir, no pisar por allí más que lo mínimo. Le pide ayuda a Chamorro en el tema pues por sus propios medios con la nueva directiva pepera él no se lleva tan bien. Chamorro no mueve ni las pestañas. Segundo corte de mangas. Debe negociar y muy mal con el alcalde a quien le dedica un montón de halagos a la menor oportunidad. Ejercitar las rodillas está muy bien.
  • Bayón es implicado en un asuntillo de contratos y presupuestos del nuevo ayuntamiento, cosa que en verdad tampoco es que fuera mucho su culpa, y el partido le deja solo. Chamorro ni se interesa por el tema. Este hecho confirma un cisma entre los concejales y abre una brecha que ya es insalvable.
Internamente para el ex alcalde las cosas están así: Chamorro le ha traicionado vilmente, Gallego es un florero (ni adorna) con el que en principio contaba, Arias va con el ganador como siempre, y Valderas es, en palabras textuales de Bayón, "buena persona pero tiene cosas que no te encajan" ¿cuántas veces hemos dicho aquí la particular mente de Valderas? pues examinando la situación decide hacer algo muy arriesgado: repescar a gente que ha sido apartada del partido. Empieza a mover ficha.


Él, y solo él, es el contacto que habla, conversa y mantiene contactos con el resto del leonesismo. Es él quien propone fusiones, integraciones o federaciones. Y es él quien de verdad lo quiere y le interesa. Al resto no. A Chamorro le sobra gente, como siempre, considera al PAL como un accidente de la democracia que sobrevive gracias a personalismos y no a acciones. A Arias no le haría ni puñetera gracia sentarse de igual a igual con Gómez, a quien le ha calificado por su profesión de vigilante jurado haciendo bonitos juegos léxicos. Gallego bastante tiene con que el PP de Benavente no le empiece a tirar de la manta sobre sus intereses y retribuciones. Y Valderas en los mundos de Yupi arreglando asuntos internos propios y diciendo las bobadas de siempre sobre documentos, fantasmas y documentos fantasmas que es la salsa de su vida.

Por ello, cuanto cualquiera de ustedes señoras y señores lectores, vean u oigan lo que sea sobre posibles fusiones piensen que todo es maniobra de Chamorro previo paso de Lázaro García Bayón, que a su vez busca otra cosa diferente a la unión del leonesismo. Porque uno sabe un huevo de manipular y engañar dando falsa imagen al exterior, y el otro de negociar por detrás aunque sin saber al final muy bien qué hacer. Ambos saben un huevo de lo suyo y del otro, solo que los huevos empiezan a estar muy revueltos. Demasiado. Los leonesistas no están por la labor de comerse más tortillas.
Porque así está UPL y el leonesismo político, en un puerto helado, lleno de nieve y aferrados alrededor de una columna de poder que desaparecerá pronto.

sábado, 19 de mayo de 2012

El pulpo en el garaje

Estamos más perdidos que un pulpo en un garaje. Durante décadas los leoneses, y especialmente los leonesistas, hemos vivido gobiernos y clases políticas cuya única motivación es el personal, derivando en la indignación y desencanto. En el leonesismo ello ha producido la mutación de movimiento fuerte y consolidado socialmente a mix de mezclas de churras con merinas en que ya nadie se entiende ni se pone de acuerdo.

Del político vamos a dedicar una entrada exhaustiva de por qué ha sido y es un rotundo fracaso. Hoy vamos a ver eso que algunos llaman "leonesismo social", que no es ni más ni menos que un grupo de personas en teoría sin vinculación política cuyo único mor es la defensa de la identidad leonesa.

Vídeo manifestación de 1984. 90.000 personas de Zamora, Salamanca y León pidiendo la autonomía leonesa.

Empecemos por decir que lo que se viene llamando como el leonesismo social ni es homogéneo, ni carismático ni movilizador, ni tan siquiera representativo a escala electoral. Duras palabras de inicio ¿verdad? Quizás en algún momento lo fuera, pero ya no. Ese leonesismo social bien podríamos dividirlo en tres categorías. Por una parte en gentes que les gusta lo de las tradiciones y punto. Otros quieren dar un toque político sin saber muy bien qué discurso manejar. Finalmente están los profesionales de la denuncia, incapaces de vivir sin Valladolid ni una junta a la que culpar de todo incluidos sus fracasos personales.

Del primer grupo, los amantes de las tradiciones, son los menos problemáticos para el stablishment. No son incómodos, suelen ser de tendencias más bien conservadoras a nivel ideológico y en cuanto a implicación política es nada. Tal toque conservador les lleva a bien de ellos (que no a todos) a exhibir con orgullo lo que ellos consideran netamente leonés, que es lo que sea de su pueblo, así tal cual. Literalmente lo más rural, aquello que ellos vivieron en sus casas y que, por supuesto porque para eso nacieron en León, es la quintaesencia de la cultura leonesa. No importa el qué ni cómo, lo es y punto. Y decimos "de su pueblo" porque lo que hagan en otros sitios, si no encaja en los esquemas mentales, es en el mejor de los casos observado con recelo y puesto en cuarentena hasta que no pase las pertinentes pruebas del algodón. Muy especialmente lo lingüístico, pues no olvidemos que el tema de los idiomas es el gran caballo de batalla de todas las luchas identitarias. Una lengua implica ser algo más que una región histórica o discriminada por los malotes pucelanos, una lengua lleva parejo palabras como nacionalidad, independentismos, radicalidades...y toda esa ristra de vocablos convertidos en insultos y actos delictivos gracias a un poder establecido que precisamente niega lo leonés o lo relega a un muy segundo plano. La visión global se echa muy en falta.

Para comprobar la veracidad de las anteriores afirmaciones muchos de los lectores dispondrán de facebook. En dicha red social pueden leer algunos de esos ya innumerables grupos creados con toda la buena intención del mundo para hablar de cosas leonesas (en verdad y en la práctica cerradas a la provincia de León). La cosa en todos ellos arranca del mismo modo: se empiezan con publicaciones de varias personas y todo discurre dentro del cauce de la normalidad. Entonces alguien mete una palabra o comentario en leonés...el lío montado. Que si no se entiende, que si es inventado, que si no existe...se monta un debate épico que tras unas horas se soluciona con un grito de viva la libertad donde cada cual puede escribir como quiera, eso sí, exigiendo respeto por el castellano que es la lengua en la que nos entendemos todos. Montones de "me gusta" a tan absurdo mensaje y asunto zanjado, porque a fin de cuentas todos son amigos de un modo u otro. Otro caso es cuando alguien dice que si ser región y luego español, otro que si nacionalista y otro que todo lo contrario. Se alarga la cosa hasta el infinito y de nuevo un "luchemos por León" zanja tal debate. Lamentable. Visión global.

Luego tenemos en el leonesismo social a esos que viven en la denuncia constante. Son gente que ama la adrenalina de la denuncia, de sentirse oprimido y explotado, de no ser libre. No importa el qué ni los argumentos, o si en verdad tienen razón o no en su denuncia, el caso es gritar por absolutamente todo: que si Lar vende su leche con la etiqueta de tierra de sabor, que si no compres coches Renault porque se hacen en Valladolid, que si la junta hizo tal o cual cosa y eso otro agravio para los leoneses...la lista puede rozar el infinito. Ideológicamente aparentan ser más bien de izquierdas, aunque en la práctica no se alejan mucho del conservadurismo leonés tan cazurro. Son los más movilizados y protestones vía internet, dominan casi a la perfección el facebook, twitter, flickr, tuenti o el que sea. Podrían contemplarse como personajes hasta necesarios si no fuera porque a la hora de la verdad son el vivo reflejo de su modo de expresión: un combinado de bits lanzados al aire intangibles en la realidad, no se mojan en nada, no quieren implicarse realmente en nada y consideran que de hacerlo perderían su capacidad de denuncia.

La tercera pata de esta silla coja la tenemos en el leonesismo social con tintes políticos. Caminan sin liderato y sin referentes políticos, con un amplio sentimiento de frustración tras tantos años de engaños. Sin referentes, dan tumbos y bandazos, a golpes de viento y timón sin encontrar un rumbo propio que sirva a otros de guía. Se les llena de la boca de ese País Leonés tan mencionado que casi está gastado de usarlo, aunque a la hora de la verdad apenas superan el provincialismo. No apoyan a UPL porque les ha engañado demasiadas veces, no ven el PAL-UL un verdadero partido político leonesista sino resentidos de los anteriores, y el PREPAL es o la única esperanza de coherencia o directamente tiempo perdido. Ni siquiera tienen ya la vidilla que daba un Pardo ahora desaparecido con sus cosillas entre el nacionalismo extremo y la coherencia más lógica. No hay nadie a quien mirar ni medir, por lo tanto no hay rumbo ni objetivo salvo protestas vacías en internet.

Para que esta silla de tres patas no se caiga podemos poner una más: los escritores leonesistas. No hablamos de novelistas ni poetas sino de esos ya míticos columnistas y tribunistas de prensa que de vez en cuando nos riegan con sus opiniones. Parecen dar pasos hacia atrás y contradecirse con lo que dijeran en el pasado. Su eco parece cada vez cricunscribirse a un club de amigos irreductibles que todo lo que digan les parece no bueno sino palabra divina. David Díez Llamas nos habla de la importancia del aeropuerto leonés. Todo correcto si no fuera porque el País Leonés tiene más de un aeropuerto (Salamanca), y del otro nadie habla absolutamente nada ¿dónde quedó ese discurso tan bien elaborado sobre el por qué del País Leonés y sus tres provincias? ¿dónde están todos esos ejemplos de economía, transporte, población y demás argumentos para justificar lo del triprovincialismo? ¿en qué han quedado esos ensayos escritos en libros como "El Proceso Autonómico Leonés"? Parece que Zamora y Salamanca son solo una excusa justificativa sin mayor convicción. Otro ejemplo también reciente lo tendríamos en Joaquín Cuevas, como lo demuestra una de sus últimas tribunas donde dice lo siguiente:
(...) Son muchas la personas que opinan que el mayor problema de España es político del que derivan todos los demás, incluído el económico. El funcionamiento actual de las autonomías; el Estatuto de Cataluña; la negociación mantenida y continuada con ETA; la sentencia del 11-M con más sombras que luces son cuestiones políticas que han llevado a España a la ruina y la están destruyendo como nación unitaria. La relación de Cataluña con España es semejante a la relación de Castilla con León a la muerte del rey Ramiro II allá en el siglo X. Oficialmente Castilla pertenecía al Reino de León, pero en la práctica, Castilla funcionaba con casi plena independencia. ¿Qué une hoy Cataluña a España? Casi nada, sólo el fútbol. La Constitución Española no existe en Cataluña, por eso el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña no acata las sentencias del Tribunal Supremo y, hasta se burla de la Constitución, multando a los comercios que rotulen sus carteles en español. Algo así no existe en ningún país democrático. En mi largo caminar por varios países europeos he visto muchos rótulos comerciales en lengua española sin problemas.
Si en verdad es cierto lo de su largo caminar, necesitaría repetirlo algunas veces más. Incluso en lo histórico. Semejante discurso propio de la extrema derecha más recalcitrante choca con todos esos libros de los que se enorgullece que sean pequeños best-seller sobre la historia leonesa. Incomprensible bajo cualquier otra ideología identitaria. En la leonesista por el contrario es norma general ¿Sería imaginable esta misma columna de un valencianista publicado en Las Provincias?

El manual de instrucciones del leonesismo es tremendamente simple: hablas del Reino de León (o de la Región Leonesa, o del País Leonés, como te guste más), dices cuatro insultos fuertes a Pucela y su alcalde, soflamas contra la junta y listo. El resto no importa: dará igual que critiques el modelo autonómico cuando el máximo discurso sostenido por el leonesismo sea tener una autonomía propia; tampoco pasará nada si antepones sentimientos de pertenencia identitaria a lo leonés en escalas jerárquicas a cada cual más variable. Ni siquiera que seas un supino ignorante pero te permitas la licencia de hablar ex cátedra incluso con libros por medio de historia, culturao sentimientos. No pasa nada de nada, es el leonesismo. Así ha funcionado UPL durante 20 años, que se lo pregunten a De Francisco, Joaquín Otero, Luis Herrero Rubinat, Melchor Moreno, Javier Chamorro ¿hicieron o hacen algo verdaderamente leonesista aparte de cumplir con esos puntos básicos?

Porque sí, existe un leonesismo de conciencia y sentimiento, muy mayoritario en la población leonesa. Flota en el aire cual eter y es quien en verdad inclina balanzas. Para que se convierta en resultados electorales necesita un leonesismo sociológico de unión, convencido, con discurso desarrollado y elaborado, sin altibajos emocionales, con ideas sin complejos. En Galicia el galleguismo cultural ha impregnado casi todas las ramas culturales y es capaz de conectar esa necesidad de presencia política galleguista en todos los ámbitos. Tiene un discurso bastante unificado, sin altibajos, activo y presente en casi todo gesto. Y eso a pesar de tropezar con una sociedad tan conservadora como la gallega. El resultado está ahí, al lado nuestro.

El leonesismo social por contra se ha ido quedando en un reducto de casi amigos y conocidos todos entre sí, de personas que les mueve un sentimiento sano pero que no han sabido ni desarrollarlo ni defenderlo. Mucho del mismo se ha venido circunscribiendo a internet, lo cual agiliza la intercomunicación pero con su lado negativo, y es que oculta el lamentable hecho de que parte significativa del mismo ni siquiera vive dentro del País Leonés, por lo que su poder se reduce todavía más. Para colmo, muchos se deshinflan frente a la presión mediática y social que les hacen creer que lo verdaderamente prioritario para los leoneses es la crisis económica que surge por entre otras razones las autonomías, los nacionalismos y las defensas identitarias ¡fíjate tú! ante tal presión son ya demasiados los que pinchan y no pueden seguir el camino. A otros la crisis ha servido para quitarles la careta y demostrar que están en ello por puro acto de rebeldía cual mozalbete con pelos largos y camisetas anti sistema.

El leonesismo social no es culpable del fracaso del leonesismo político, tan solo es un eslabón muy importante perdido de la larga cadena de factores. Deberá empezar a recapacitar qué es lo que en verdad le mueve y bajo qué argumentos. Pero por encima de todo, entender que si son verdaderamente leonesistas es solo y exclusivamente lo leonés lo que debe de moverles. Otros han tenido demasiados amores, no solo los monetarios, sino ideológicos, mariposeando cual libélula sobre un río en el verano, y su final ha sido el que todos sabemos. Ser leonesistas, leoneses por encima de todo o...ser como los demás.



lunes, 7 de mayo de 2012

Ni con los pies en el barro

Pues a pesar de que algún bienintencionado respondía en la entrada anterior al comentario sobre quién podría ser el secretario del comité local de UPL daba el nombre de Carlos Mellado, este blog tenía algunas sospechas sobre que no era ese nombre sino alguien de la cuerda muy próxima a Chamorro. A fin de cuentas Mellado está próximo a la línea directiva pero no deja de mantener sus puntos de divergencia, entre ellos la falta de ideología y capacidad de acción.

La prácticamente nula repercusión mediática que ha tenido el acto nos dice lo poco relevante que es para los medios de comunicación que un partido agonizante encerrado en sí mismo y su ego elija a su comité más importante ¿sería lo mismo si se eligiera o renovara el comité local del PP o PSOE? ya ni a breves de noticia llega el leonesismo. En cualquier caso vamos a analizar lo que ha sucedido, sucede y sucederá con esta elección.

Todo comienza con una reunión de mínimos en que Javier Chamorro, Miguel Ángel Lozano en función de secretario de comunicación, y Juan Manuel Arias como levantador de actas (otro secretario más a falta de ellos) presidían una mesa con un miedo terrible a sorpresas, acciones de última hora y demás giros inesperados de esos que tanto canguele dan a nuestro querido secretario general de partido. Y decimos de mínimos porque la asistencia no pudo ser más flojilla, agrupación de amigos más bien. El comité local de León bien podría tener hasta 500 miembros, pero en esa reunión sobró más de la mitad de la sala y casi todas las sillas. No podemos decir que no se enviaran cartas de convocatoria porque faltaríamos a la verdad, aunque no se envió a todo el mundo sino a unos cuantos selectos. Sí, selectos, porque se envió no a afiliados en activo sino a una lista cuyo criterio respondía más a factores de rebeldía que de realidad. Este blog tiene constancia de al menos 10 personas que con carnet de UPL y residentes en el municipio de León no recibieron la carta ¿motivos?

 Fotografía oficial de la primera reunión del comité local de UPL (fuente UPL). El secretario es el del centro.

La decisión de meter a Roberto González Puente como secretario de la agrupación local responde a lo que todos sabemos y/o sospechamos: es la continuación y garantía para Chamorro de seguir en listas y controlar el partido. González Puente fue durante la tontería de casi 10 años cargo de confianza del partido en el ayuntamiento leonés como secretario de Gema Cabezas, hasta que aprobó unas oposiciones en la sanidad. Lógicamente tantos años de dedicación y lealtad se premiaron con otro cargo de confianza pero para su pareja, en el mismo lugar que él. La marcha de Gema Cabezas a otro puesto a dedo gracias a favores internos del PSOE a través de su suegra (recordemos que su marido es el hijo de Manoli Ordás, una carismática miembro del PSOE de Villaquilambre) junto con la pérdida de votos y consiguientemente de concejales, dejó a su mujer en el paro, pero al menos sirvió para unos ingresos extra en casa. 

La trayectoria ideológica de González Puente ha sido estar siempre al lado del que manda. Así de fácil se crece en UPL (y en cualquier otro partido): no abras la boca, haz lo mínimo salvo mucho mariposear en época electoral, mantente muy cerca del poder a extremos de pelotillismo, muestra una nula capacidad ideológica y tendrás todas las puertas abiertas. Claro que en este caso tampoco es que hubiera muchas más posibilidades. Ni uno solo de la lista municipal de UPL estaba dispuesto a dar la cara como secretario local. Cójanse ustedes la lista electoral del 2011, quiten los nombres de relleno de las últimas posiciones especialmente mujeres para cumplir el cupo legal, y quédense con los 13 primeros. De ellos eliminen los concejales, las "hijas de" (Olivia Fernández), los que ya no quieren ni ver en pintura al partido porque no contratan a su hija (Eusebio Núñez por ejemplo), y los que tienen profesiones demasiado serias como para pringar en estas tonterías ¿quién queda?

El futuro de UPL pasa y pasará sí o sí por Chamorro. Por él y su equipo de fieles. No hay alternativa ni a corto ni a medio plazo, porque no hay ni ganas ni gente. Por mucho que dijera en su momento que podría retirarse no es así. Es más, sabemos de primera mano que está haciendo maniobras en la sombra para consolidar su poder y gente para los próximos cuatro años. Para ello no solo remodela los comités a su gusto y acomodo, sino que además está haciendo maniobras legales a más alta instancia para que así sea. Y dado que las fuentes piden discreción lo dejaremos aquí, por ahora. 

UPL sigue navegando en ese círculo vicioso de no hacer nada leonesista y de provecho y sí mucha tontería sin relación a su marco ideológico ¿cuántas veces decimos aquí que a Valderas solo y exclusivamente le preocupan los archivos y los funcionarios, osea, él y sus circunstancias? pues otra más a sumar a su ya extensa lista de preocupaciones: la gran iniciativa de estos días es... solucionar el problema laboral de los trabajadores del parque Picos de Europa. Para demostrarnos que el tema lo lleva más que preparado de casa y muy estudiado, sus ruedas de prensa las decora de cientos de argumentos legales, documentación y mucha confitura de sospecha de ilegalidad ¿quién dijo que no daba pasos en pro de la autonomía ni de la identidad leonesa? ¿qué hay más leonés que el funcionariado público? y lo que nos queda por aguantar de quien pasa demasiadas horas friéndose el cerebro con hechos tan importantes.

No se puede acabar sin citar al PREPAL y su agobiante manifestación tan largamente anunciada para el pasado 5 de mayo ¿alguien la vió? tal acto se limitó a unos papeles amarillos repartidos en la plaza de Botines de León impresos por las dos caras y con un texto sencillamente ilegible, tanto por su longitud por lo carente de sentido del mismo ¿pero cómo es posible que al día de hoy todavía exista gente que les considere como los únicos representantes sin mancha del leonesismo político? ¿pero a quién se le puede ocurrir pasarse a sus filas aunque sea como independientes para unas elecciones? o muy desesperado o muy mal de la cabeza hay que estar para hacerlo.

Y acabando ¿alguien sabe de alguna iniciativa leonesista del PAL-UL? ¿una? ¿ninguna? 

Qué mas quisiera el leonesismo político andar con los pies en el barro. Ahora ya pisa sobre fango, un verdadero lodazal del que no puede salir ¿y el leonesismo social? ¿existe? interesante cuestión.