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viernes, 31 de marzo de 2017

Xosepe Vega Rodríguez, o cuando tu ambición se viste de leonesismo

¿Saben ustedes cuál ha sido la segunda entrada con más visitas de marzo? "Lo que nos cuesta Xosepe Vega", 15.720 visitas acumuladas en el momento de redactar estas líneas. La séptima que más visitantes ha tenido, donde recopila información muy interesante sobre uno de los supuestos paladines de la cultura y lengua leonesas, que en realidad, como ya viene siendo la norma habitual, es otro de los que se aprovecha del leonesismo para medrar, y además para arrodillarse a la tierra de las fabes con almejas.
Dada la gran importancia capital que ha cobrado este hombre en lo socio económico de la provincia de León, por su recién nombramiento como secretario general de CCOO, vamos a recordar y a aumentar la información sobre su trayectoria vinculada al leonesismo, que no es poca.

INICIOS EN EL LEONESISMO
Aparece un día por la tarde por la sede de Facendera Pola Llingua, asociación surgida desde Conceyu Xoven en 1994 de mano de Héctor García Gil. Allí, tal y como figura en su ficha de inscripción, en el apartado de "conocimientos de llingua" escribe "bajos". Con el tiempo, se va haciendo cargo de dicha asociación, y a la vez contactando con el mundo del asturianismo cultural más radical. Así, establece contactos con gentes de la academia de la lengua asturiana, con colectivos culturales como Belenos, Xunta pola defensa de la llingua asturiana y otros nombres del pensamiento asturianista (Fernando Álvarez-Balbuena García, Nicolás Bartolomé Pérez, Roberto González-Quevedo, etc.), todos por aquel entonces críticos con la versión lingüística oficial asturiana, en mayor o menor grado. A los lectores más veteranos les sorprenderá eso de "críticos", pero en esta vida se cambia de opinión. A cambio de otras cosas.

Y solo por mor de esos contactos, pasa de tener un dominio de la lengua, la "astur-leonesa", "bajo" a ser un referente cultural y lingüístico. En la tierra de los ciegos el tuerto es el rey. Y el que más chifla, capador. Realiza publicaciones, todas ellas bajo el paraguas del asturianismo así lo corroboran ¿Cuántas publicaciones son? Pues una, solo una, sobre la matanza del cerdo en Maragatería. Y ya se acaba la biliografía de experto defensor de la cultura leonesa. El resto, creación de cuño propio bajo la supuesta influencia del habla cabreiresa de la que tiene conocimiento por terceros y visitas esporádicas de fin de semana al lugar. Aún así, le forjan el calificativo de "escritor". Si este calificativo podría intuirse que le queda grande, añadamos lo de "traductor", porque hace la obra El Principito en "cabreirés", pero cometiendo el gravísimo error de partida de hacerlo de la versión española, y no de la versión original francesa, regla básica de cualquier traducción: hacerlo sobre el texto de la lengua original. De nuevo otro título impropio.

Durante algunos años, por cosas que solo su cabeza sabrá entender y explicar, dice que él fue afiliado de Conceyu Xoven, pero que "me echaron por mis ideas". Misma historia que suelen alegar otros de ese nuevo leonesismo cultural, y que, como ya hemos probado con otros (p.ej. Nicolás Bartolomé Pérez), es rotundamente falsa. La primera razón básica y lógica: la edad, para cuando se funda esta organización, Vega tenía cerca de 30 años, estando ya al borde legal de poder afiliarse a las juventudes de un partido político, las que sean.

Xosepe Vega tiene mucha labia y capacidad de convencer de que lo que él propone es lo mejor. En 1998 convence a un grupo de gentes que habían sido "invitados" a salirse de UPL a montar un partido leonesista de nuevo cuño. Se llamó Concejo del País Leonés, partido que nunca se presentará a elección alguna. Y ahí está como el primer firmante, Francisco-José Vega Rodríguez:

EL LEONESISMO TIENE QUE DAR DE COMER
Por desgracia, algunos entienden que el leonesismo no es la lucha por una ideología, sino un medio para lograr un bienestar económico y una posición social. El padre de Vega, trabajador de la delegación de Hacienda en León, tenía buenas amistades con José María Rodríguez de Francisco. Xosepe Vega no era buen estudiante, estaba matriculado en la universidad pero con pocas perspectivas de aprobar, y de hacerlo tardaría ni se sabe. Por eso le sugiere, padre a politico, un trabajo en el ayuntamiento, algo cómodo y estable. Hablamos de 1998, y la institución local leonesa es por entonces (e inclus ohora) una oficina de colocación masiva digital. De Francisco, con mucha mano en el tema, así lo hace. En 2003, mediante un examen, al que el interesado se presenta, firma y marcha, consolida su plaza como trabajador municipal, garantizándose de por vida un trabajo cómodo y muy bien remunerado. Y desde 1998 hasta el momento de escribir estas líneas, y con la excepción de unos pocos meses al inicio de su contrato, no ha pisado JAMÁS el suelo municipal para ir a su trabajo. Si las críticas hacia Lázaro García Bayón por su ausencia laboral son muy merecidas, las que debería tener Vega serían dignas de un tratado. En la siguiente caputra de pantalla, vemos la relación de personal laboral del área de hacienda. La línea en amarillo corresponde al aludido Xosepe Vega Rodríguez.

Vega se afilia a CCOO, y con un ascenso meteórico alcanza el grado de representante sindical. En 1998 logra el status de liberado sindical. Por decisión del propio sindicato, porque así lo deben votar sus representantes, se otorga a Vega la facultad de eximirse del trabajo por jornadas de 40 horas semanales, que en una administración pública es todo el día.
 
Con un salario garantizado de 1.500 euros mensuales (de entonces) en 15 pagas, y todo el tiempo libre del mundo como liberado sindical, Xosepe Vega dispone de amplia maniobra para seguir comiendo el coco a otros leonesistas. Su siguiente objetivo es Abel Pardo: en la sede de UPL en Avenida de Roma, Vega le ofrece un proyecto de fomento del leonés en el cual el mundillo cultural asturianista iba a apoyarlo y promoverlo. Le habla de un "díscolo" Fernando Álvarez-Balbuena que era contrario a la academia de la lengua asturiana, y que era todo un experto filólogo y encuestador conocedor de la realidad leonesa. Y Pardo se lo cree, porque ahora nos suena a bulo, pero de aquellas era algo muy asumible si se lee y compara las declaraciones del asturiano y la asociación que lideraba, Xunta Pola Defensa de la llingua Asturiana.

MUNDILLO EMPRESARIAL. LO QUE TOCA, LO JODE
La vorágine y actividad de Vega por entonces son para quitarse el sombrero. Se asocia con Enrique Soto, y montan una librería llamada Filandón en Astorga. Además, como miembro que era Soto de la asociación La Caleya, le sirve para afianzar su proyecto personal en lo lingüístico al respecto. El tiempo nos dirá que esa asociación empresarial acaba, digamos que no bien, y cada uno por su lado.

Convencido a Pardo de las bondades de los asturianistas díscolos, le propone nada menos que montar un medio de comunicación leonesista propio, La Nuestra Tierra, algo muy semejante al entonces asturiano Les Noticies. En ese medio se incorporarán gentes tanto de Pardo como de Vega, y se sumarán otros nombres de diferentes partidos políticos para dar una imagen de pluralidad. Pero para montar ese medio eran necesarios "limar" algunos aspectos: el primero, y más importante, el económico. Vega propone que sean accionistas en una empresa con capital participado por acciones, donde él sería el accionista que más capital aportaría individualmente, pero sin tener la mayoría. El resto de gentes de cada entorno aportan otra parte de capital hasta llegar a cubrir el prespuesto de partida para iniciar la empresa. Pardo estableció a mayores otros criterios: lo primero fue la apertura a gentes de otros partidos e ideologías en principio ajenas al leonesismo para hacer del leonesismo algo más generalizado y no solo dominio de UPL. Los accionistas, además, deberían de participar de algún modo en el medio, bien escribiendo, diseñando o incluso actuando como repartidores y agentes comerciales. Finalmente ambos serían los que supervisaran todo el proceso, dejando a Pardo la cuestión política y a Vega la gestión editorial (sería el director), la económica y disposición de medios.
La cosa no arancó bien. Mientras que Pardo sigue con sus acciones políticas, Vega usa el medio para contactar con toda clase de gentes, del leonesismo o no. Y en especial con los colegas del mundo asturianista. El despacho del director de La Nuestra Tierra se convierte en su despacho personal para toda clase de asuntos, desde los relativos al medio a los sindicales pasando por los estrictamente personales. A tal punto llega la cosa que carga abultadas facturas al periódico, siendo beneficiario de algunas de ellas sus amigos del norte del Pajares. Si hay gastos pero no hay ingresos, la cosa se pone más cruda, y eso era tarea de Vega, mejor dicho, de los allegados de Vega. Nuestra fuente nos dice que en el cuarto número la situación era sencillamente insostenible.

Pardo pide una reunión de urgencia en la que tratar la situación económica y de gestión. Vega no solo había llevado por derroteros económicos e ideológicos distintos a los acordados, sino que había tenido muy serios enfrentamientos personales, incluyendo intentos de agresión, con casi todo el mundo, incluyendo a quien era su pareja por entonces. El carácter violento de Vega se sumó la lista de problemas que el proyecto de comunicación leonesista estaba teniendo. Vega se retiró como director y de todo lo relacionado con La Nuestra Tierra, y gritó a los cuatro vientos que fue "expulsado", como ya hiciera con su falsa afiliación a Conceyu Xoven. Pero la verdad dice que a Vega se le pide retirarse como director por dejación de funciones, aunque jamás se le impide seguir en el medio, ni a él ni a ninguno de sus entonces acólitos (con la gran mayoría de ellos acabó muy mal).

LA VENGANZA SE SIRVE MUY FRÍA
Pasa el tiempo y Vega comienza su nueva estrategia. Empieza por afianzar los lazos con el asturianismo político y cultural, y con esos lazos establece la segunda ligazón importante: los enemigos leoneses de Pardo. Ni eran, ni son, pocos. Entre ellos, el más destacado, cómo no, Ricardo Chao. Entablar amistad es fácil, les une un odio común justificante de todos sus males y fracasos. Se apoyan hasta donde sea, ninguno tiene nada que perder y sí mucho que ganar.
La tercera pata de la mesa coja es Javier Chamorro. Por entonces vicenada del ayuntamiento de León. Entre ambos se establece una muy buena relación. Las reuniones entre ambos en el despacho del vicenada eran largas, fluidas, frecuentes y bastante distendidas. De qué hablan es algo que no está muy claro pues todas son a puerta cerrada, pero que tendrá plasmación en una tontería, también. Chamorro le regala la posibilidad de escribir un texto en leonés (perdón, astur-leonés) en una placa de la Plaza de las Cortes Leonesas. Cuando se preguntó a Chamorro de los motivos, este dijo: "pero si es un tío muy majo, además da imagen de pluralidad". La inteligencia de Chamorro es inversamente proporcional al grado destructivo hacia sí mismo y a los demás.
Pardo es concejal en el ayuntamiento leonés. Sus acciones, absolutamente todas, copaban la actualidad mediática leonesa. No dejan indiferente a nadie. Simplemente había que eliminarlo de la vida pública. Y sucedió lo que todos, o casi todos conocemos, esa maraña de intereses tan contrapuestos que son la manifestación de la quintaesencia leonesa: me saco un ojo con tal de que el otro se quede ciego. Pardo logra lo que nadie logró hasta entonces, juntar en un mismo frente a socialistas, comunistas, independentistas asturianos, dirigentes de UPL (que no leonesistas), medios de comunicación leoneses y toda una caterva de gentes indescriptibles que por birli birloque son intelectuales, expertos, escritores, investigadores.... Recordemos de nuevo el gráfico que tanto ha disgustado a sus aludidos.
Algún lector se ha preguntado a quién representa la imagen de Homer Simpson de la derecha con un signo de interrogación. Próximamente lo desvelaremos.

LA RECOMPENSA MERECIDA
El PSOE debe agradecer de algún modo tan magna colaboración por eliminar no solo al único concejal leonesista que había en el ayuntamiento de León (si Chamorro y Cabezas eran leonesistas, este blog es castellanista), sino de destruir al leonesismo en su pilar más fuerte, la UPL, lo cual fue tremendamente fácil teniendo como aliado suicida a Chamorro. Evelia Fernández, concejala de cultura, premia a quienes promueven todo este tinglado de intereses con dos recompensas: la primera es con un curso de recogida de toponima que organiza El Teixu, asociación liderada y monopolizada por Fernando Álvarez-Balbuena, completamente desconcida hasta entonces y que, ojo al dato, tiene su sede oficial incluso al día de hoy en el antiguo local de la librería El Filandón en Astorga. El que otrora era un díscolo asturiano, es ahora sumiso a los dictados ovetenses gracias a una plaza de profesor universitario. A dicho curso se le asigna una partida de 1.200 euros que, por supuesto, no pasan por filtro administativo alguno, son de asignación directa. Tan chapuceramente se organiza todo, que los diplomas acreditativos que debían estar sellados por el ayuntamiento, se hacen a ritmo de golpe de teléfono, quedando escasos días para las elecciones municipales. Y es que de no ser así, esos diplomas jamás se firmarían por su irregularidad.

La otra recompensa tiene todavía más carga económica. La concejala Evelia Fernández decide instalar una exposición denominada Tormentaria, propiedad de una constructora denominada Campezo SL. Y decide de modo unilateral asignar un comisariado innecesario a Ricardo Chao Prieto, que incluye tareas tan impropias de un comisariado como son diseño de folletos, ilustraciones y una maquetación de todo ello. Esto se aprueba en junta de gobierno local en febrero de 2010. Contó, por supuesto, con el voto favorable de Javier Chamorro. Esto sí tiene que pasar por una comisión interna, dada la enorme cuantía económica global, más de 60.000 euros. Aquí la copia del documento:
Ricardo Chao tiene como aspecto positivo que es agradecido con sus  compañeros de andanzas. Y otorga a Xosepe Vega la inestimable labor de maquetar todo el proyecto (capacidad que entendemos venga de su etapa en La Nuestra Tierra). De este modo, nos lo cuenta el propio Chao en su blog:

La ilustración del signifer regis de las banderolas es de Jesús Ybarzábal, aunque en el díptico hay otra de Tere de claro sabor medieval (es la de la cabecera del blog de la Exposición). En los paneles también hay un par de ellas realizadas por otro amigo mío, Alejandro Fernández Giraldo. Xosepe se encargó de la dura tarea de la maquetación (muy meritoria pese a las prisas con las que tuvimos que trabajar). Es bueno poder contar con tan buenos amigos. Aunque no hay que olvidar la labor de las guías del Palacio Conde Luna, que también colaboraron en la confección de los materiales didácticos, así como la de los actores de la Compañía Diadres, que van a estar todas las semanas al pie del cañón.

¿Y CUÁNTO NOS CUESTA MANTENER A XOSEPE VEGA?
Un liberado sindical cuesta dinero mantenerlo. Si además es de una administración pública, ese coste lo cubrimos todos los contribuyentes. Cojan una calculadora y hagan estas operaciones. Advertimos que el salario bruto mensual se ha usado un valor más bajo del real, por lo que la cifra real final es probablemente más elevada:
  • salario medio mensual bruto: 1.800 euros (media estimada desde 1998 hasta hoy, incluyendo actualizaciones, antigüedades, etc.) Es lo que cuesta al ayuntamiento su nómina mensual. Ingreso que lógicamente es diferente a lo que percibe como salario neto.
  • Número de nóminas al año: 15. En el ayuntamiento de León, al contrario que en otros ayuntamientos, se añaden 3 pagas extraordinarias, en navidad, en verano y en semana santa.
  • Nóminas recibidas desde 1998 hasta abril de 2017: 274 nóminas.
  • Coste final para el ayuntamiento de León: 493.200 euros (aprox.)
La proyección podría ampliarse mucho más, pues no tenga nadie duda de que Xosepe Vega se jubilará como liberado sindical. Sea usted leonés, asturiano, murciano o canario, está pagando de su bolsillo el nivel de vida de Vega.Y quizás por eso, quien ahora va a tomar el poder en el sindicato de Comisiones Obreras nos regala como primer gran titular el siguiente:

"León necesita más empresas de 200 empleados, no 200 de uno" 

Es posible que tal reflexión nazca de que León necesita más liberados sindicales como él, pues solo en las grandes empresas es posible tal sistema de representación.

Como siempre, para los que crean que este blog es mentiroso, les invitamos a corroborar todas y cada una de las afirmaciones aquí vertidas por su cuenta. Si hay algo falso o erróneo hágannoslo saber. Y si usted, o alguien de sus amigos, allegados, compañeros o familiares, es militante de CC.OO. háganle saber esta información. Quizás la próxima vez reflexionen mejor el voto. Gracias.

lunes, 16 de noviembre de 2009

El salto de la rana

Hoy he recibido la inspiración que necesitaba gracias a mi diario electrónico elsoplon.net. Resulta interesante que todas las noticias que aparecen en la red sobre Pardo sean donde sean, tienen una cantidad ingente de comentarios despectivos al empar que apoyos. Esas pasiones no han sido despertadas por ningún otro político leonés en toda la democracia. Pero entre todos los comentarios sí que me llaman la atención que se repiten demasiado los mismos esquemas de algunas personas. Y ello me hace pensar que hay una campaña en contra de él. Pero ¿Por quién? elsoplon.net apunta a unos tales Vega y Chao, es decir, Xosepe Vega y Ricardo Chao.

Por eso hoy vamos a ver quién es este tal Xosepe Vega.

Xosepe Vega, alias de José Francisco Vega Rodríguez, es técnico de hacienda en el ayuntamiento de León entrado de la mano de De Francisco pues, según me comentan, su padre trabajaba en el ministerio de Hacienda y tenía alguna que otra cosa con el pelines. Como la gran mayoría de trabajadores municipales de la época franciscana, entraban por méritos nulos salvo ser unos pesados llamando y visitando al ex lider upeliano.

Xosepe Vega decide un buen día de finales de los 90 aparecer por una asociación llamada Facendera Pola Llingua. Esta asociación se dedicaba al leonés. Lo que pasó por medio lo desconozco pero nuestro protagonista toma el poder y se convierte en presidente o mandamás del cotarro.

Contacta entonces con Pardo, de aquellas concejal sin más de UPL, y de allí empiezan a colaborar en temas de lengua. La cosa debió ser bastante fructífera pues hubo bastantes actos comunes con cartel y todo. Recuerdo la última vez que entré en la sede de Conceyu Xoven y vi un cartel azul y naranja con un curso de leonés y que lo organizaban ambos.

Pero Xosepe Vega siempre miró a los vecinos del norte con ese amor incomprensible de quien ama un ser que jamás le corresponderá y que en el fondo sabes que la unión solo provocará problemas, peleas y disgustos. Y así, participó en actos y foros asturianistas entablando amistad con toda esa gandalla de asturzales que consideran la máxima expresión de Asturias decir ye, la sidra, la gaita y la fabada. Los mismos que se quedaron anclado en el nacionalismo céltico irlandés del XIX. Los mismos con camisas a cuadros que denontan la ruralidad mental que manejan. Y los mismos que se presentan mil veces a las elecciones y jamás sacan ni un concejal. También hace amistad con otro personaje ahora concejal de UPL en Astorga con quien monta un negociete. Pero de éste ya diremos en su momento.

Xosepe cree ver que los leoneses necesitamos un partido leonesista de verdad, un partido que reclame la verdadera identidad leonesa y que ofrezca al mundo lo que es ser leonés desde el punto de vista étnico. Dicho de otro modo, el rollo asturianista céltico pero adaptado a lo cazurro. Por ello se junta con otros colegas y monta un seudo partido cuya trayectoria vital es nula, pero ahí quedó en el limbo de las pegatinas de farolas y algún rumor confidencial.

Don Vega sigue aprovechando el tirón de Pardo y crea con él y otros más el semanario La Nuestra Tierra. Aquí debió de pasar algo y muy gordo, porque su presencia se limitó a un puñado de números en su inicio. Me dicen que se dedicó a usar el medio para promocionarse políticamente y que no cumplía alguna clase de pacto o acuerdo previo entre ambos, a lo que se sumó algún factor económico un poco raro. Y debe ser cierto porque entre Pardo y Vega hubo más que palabras. Y, queridos amigos ¿sabeis lo que hizo nuestro experto en trepar? Pues pidió una reunión "urgente" con De Francisco. Me dicen que de él tenía su número de móvil ¿extraña acaso?

Con él y otras personas más se reúnen una mañana en la sede de UPL. En aquella reunión Vega plantea a De Francisco pactar una especie de unión entre su recién creada fuerza política y UPL. Le propone nombres, listas, acciones conjuntas. Todo un planigrama cuya meta era encumbrarse porque a Vega le sobran tablas a la hora de vender burras. Pero se topó con un viejo zorro, De Francisco sabía que el Xosepe no tenía más fuerza que su bocaza ni más argumentos que intentar deshacerse de Pardo, ya desde ese día su enemigo por el enfrentamiento en el semanario nunca aclarado. Sabía por reuniones anteriores y otros contactos que era una especie de "cantamañanas" (palabrita que así lo calificaba según mi fuente). De Francisco, elegantemente eso sí, le mandó a freir espárragos, y Xosepe desde entonces tiene verdadero odio hacia Pardo y UPL. Curioso porque me dicen que estuvo afiliado por largo tiempo ¿será verdad?

Para seguir trepando hizo lo que figura en el capítulo primero del manual del buen trepa: cambiar de chaqueta. En este caso de sindicato. Ahora ya no era de un sindicato progre sino de uno de esos de puño en alto cargados de demagogia y más vagancia: CC.OO. Terreno abonado para los trepas, consigue escalar y escalar puestos meteóricamente hasta ser nada menos que el secretario regional del mismo. Ahí es nada. Liberado de toda responsabilidad laboral, recibiendo dinero de ayuntamiento, sindicato y negociete librero maragato, a Vega Rodríguez le sobra el tiempo para escribir y desarrollar su ego inflado en aquello que él creía dominar como nadie: la lengua. Retoma su muerta asociación y la convierte en "colectivo", término de rojillos perfectamente acorde con el pensamiento asturzale, y con ella remota sus enlaces con colectivos asturianistas. Usa su librería para crear una especie de proyecto editorial con el que sacar sus libros. En definitiva, crea su propio organigrama de ataque hacia la única vía que le queda, lo del leonés.

Hace amistad con todos los que odian a Pardo y se dedican a lo del leonés o como coños lo llamen ellos: Héctor García Gil, Nicolás Bartolomé Pérez, los del Furmientu de Zamora...y una larga lista de seres y estares a los que debemos añadir al omnipresente Ricardo Chao Prieto que por su gran odio público hacia Pardo y su necesidad también imperiosa de hinchar su ego, participa de los delirios de grandeza de nuestro trabajador municipal. Nombra "portavoz" (otro término de rojos para indicar que el colectivo otorga la voz a un individuo) al amigo íntimo de Chao, Alberto Flecha Pérez.

Así, de salto en salto de rana, posa sus patas sobre las piedras visibles en el río del leonesismo. Y si necesita ocultarse cobardemente se meterá en el agua, pues sabe lo que es vivir sumergido por años. Me dicen que tiene un gran sueño: una comunidad autónoma formada por Asturias y León que se constituiría mediante la solicitud de ingreso de León en Asturias ya que ve imposible la creación de una propia. Es por ello por lo que tanto habla del asturleonés o como lo llamen estos. Mantiene en recámara su partido flotador a la espera de mejores tiempos y mientras contacta y recontacta con entornos culturales para dar algún día el golpe final.

Pero en tan estulto plan falla algo básico: si UPL se hunde como el Titanic, desde luego que los leoneses no van a agarrarse a un tronco podrido como salvación.