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domingo, 6 de marzo de 2011

Un negocio no tan redondo

Mediados de los 90. 1995. En Zamora, Salamanca y León se empiezan a plantear algunos polígonos de viviendas que reflotarían las arcas municipales. Concretamente en León se acaba uno de los más significativos de los últimos años del ex alcalde Juan Morano Masa, el polígono de La Palomera, que alojaría a unas 12.000 personas según cálculos de la época. Dicho polígono unía y consolidaba físicamente la ciudad de León con una de las localidades que conforman el ayuntamiento de Villaquilambre: Villaobispo.

Villaquilambre vive un momento de boom urbanístico sin precedentes: chalets y edificios de escasa altura, se construyen por doquier. Y si la vivienda estaba hecha ilegalmente una multa y carril. El relativamente reciente centro comercial de Continente (ahora Carrefour) había demostrado que León (o Salamanca, Zamora o Ponferrada) tenían capacidad para absorber y asimilar algo tan novedoso por los lares cazurros. Y en esos años es Lázaro García Bayón alcalde del municipio con 6 concejales.

Una empresa francesa llamada oficialmente G.R.C. Emin, más conocida comercialmente como Pryca, decide instalarse de la pedanía de Navatejera, echando el ojo a unos terrenos situados entre la Ronda de la Universidad, Villaobispo y León. Lugar más que estratégico pues permitía absorber a la población de León y a la incipiente de Villaquilambre. Además tenía una rotonda que permitiría un volumen de coches más que significativo. Negocio redondo para la gran cadena de alimentación.

Se propone la multinacional comprar dichos terrenos a la pedanía de Navatejera. El conjunto de esos terrenos de 19 hectáreas se valoró por entonces en 4,8 millones de euros, dinero que iría íntegro a las arcas del ayuntamiento. Cantidad nada desdeñable si tenemos en cuenta que en 1995 contaba con apenas 7.000 habitantes. Además la empresa garantizaba la creación de unos 400 empleos directos, ligados en su gran mayoría a residentes en el municipio, según un previo compromiso de esos que quedan tan bien sobre el papel. Y ni que decir tiene del impacto urbanístico para el futuro.

Hasta aquí todo fenomenal, porque aunque hay una legislación que regula el número de grandes superficies que se pueden instalar por poblaciones, Villaquilambre podría entrar en ese lote y a la vez jugar con la ambigüedad de estar al lado de una población mayor, tal y como hacía el casi recién estrenado Leclerc en San Andrés. Por eso, tan seguros estaban de la operación que la empresa adelantó una fianza de 480.000 euros como señal de compra de los terrenos. Con ello en dos o tres años abriría la primera gran superficie del municipo y la cuarta del área metropolitana de la ciudad leonesa.

Tan seguros estaban los de Villaquilambre y su pedanía de Navatejera, que ni siquiera consultaron jurídica o legalmente a la junta sobre la viabilidad de ejecución de la obra. No, el premio era demasiado goloso, el oro del moro, el tocomocho, el negocio redondo del siglo para el incipiente municipio. Por hacer incluso recalificaron todos los terrenos para que no hubiera ningún obstáculo para la llegada de los franceses. Los de G.R.C. Emin no estaban tan completamente seguros del chollo, y por ello pagaron esa fianza pero condicionaron la compra total a la obtención de la licencia comercial. Una forma de cubrirse las espaldas con bastantes trampas de seguridad que el tiempo descubrieron para desgracia de la pedanía.

La entonces Consejería de Turismo y Comercio de la Junta dice que no, que no se puede construir por no cumplir los requisitos marcados en la legislación. Un durísimo mazazo contra la implantación de esta superficie que iba a entrar en competencia directa con el entonces Continente. Pero ni Villaquilambre ni la junta de Navatejera aceptan el acuerdo. Pedanía y empresa deciden embarcase en una demanda judicial contra la junta que tardará muchos años y otro tanto de dinero en abogados para solicitar la apertura del centro comercial.

Pasa el tiempo y los días. Navatejera, la pedanía con más población del ayuntamiento, es el gran objetivo del PSOE y UPL. Los primeros llevan gobernando el lugar por muchos años. Bayón la quiere a toda costa y para ello decide hacer algo que solo una mente como la de Bayón puede ejecutar: ahogar económicamente a la pedanía. Al menos así lo denunciaba el pedáneo socialista, Lorenzo Carro, quien acusaba al leonesista de no conceder un duro para las obras prometidas. La guerra entre ambos viene de algún tiempo anterior, y se manifestó públicamente en diversos hechos hasta anecdóticos, como que por ejemplo durante las fiestas Navatejera pusiera banderas de España y de la junta colgando en las calles, mientras que el resto del ayuntamiento solo tenía banderas leonesas. Incluso el hecho de unificar todas las fiestas de todas las pedanías en una sola y celebrarla en una campa de Villasinta fue otro gesto de contra ataque a este pedáneo bajo la excusa del ahorro.

Bayón prometió a Carro que a cambio de ceder unos terrenos para el futuro polígono industrial de Villaquilambre, éste financiaría un polideportivo por 600.000 euros. En 2003 esta promesa, con las elecciones tan cerca, se convirtió en caballo de batalla para el PSOE que quería restar votos a Bayón, por entonces en aumento de popularidad. Bayón, tan hábil para la negociación, supo callarle la boca en apenas cinco días prometiendo la inversión prometida, valga la redundancia, con un ingreso inmediato de 300.000 euros fruto de la venta de una parcela. Un gol por toda la escuadra de Bayón que le valió ocho concejales en 2003.

Pasa el tiempo y la justicia actúa. En 2003 El tribunal superior de justicia de la comunidad niega la licencia.  El contrato de compra firmado con la multinacional francesa tenía una "trampa": si bien no pagaron la totalidad de los terrenos, tampoco eran propiedad de Navatejera dado que G.R.C. Emin ya había pagado una fianza a modo de adelanto, lo cual se entendía (para que nos entendamos todos) que el "propietario" eran ellos y no el pueblo. Navatejera decide anular el acuerdo previo de concesión de licencia dos años después, pero la empresa decide acudir de nuevo al tribunal superior de justicia para impedir la pérdida de  los terrenos. Y, cómo no, gana el pleito. Siguen en su poder y sin pagar un duro más.

El asunto se convierte en otra batalla de negociaciones a la sombra entre ayuntamiento y multinacional. Negociación llevada en exclusiva por Bayón que intentaba recuperar los terrenos que en 2008 se estimaba su valor inmobiliario de más de 58 millones de euros (recordemos que en su compra de 1995 valían 4,8 millones). A ello sumemos que la otra parte interesada en el proyecto y los terrenos, Navatejera, todavía no era del control del leonesista, así que siguiendo la estrategia de legislatura pasada "obvia" su existencia.

Llegan las elecciones de 2007. Bayón pierde votos en favor de su némesis Miguel Hidalgo y su recién fundado Civiqus. A cambio consigue la pedanía de Navatejera, su gran sueño. A partir de ese momento decide gestionarlo como él quisiera hacerlo. La primera gran medida fue recuperar los terrenos. Y se hizo como se hace con todas las empresas: a golpe de dinero, concretamente 1.980.000 euros, dinero calculado mediante un perito y que según Bayón saldría de la venta de otra parcela. La oposición no apoyó la propuesta y manifestó su posición contraria a tal gasto hecho de un modo tan malo, pero... votaron en blanco (recordemos que en ese momento el ayuntamiento se gobierna en coalición con PP y PSOE). 

Bayón comenzó a echar sus cuentas particulares: crear un PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) en que convertir en suelos edificables esos terrenos junto a otros, que recordemos se tasaban a 54 millones de euros. Su concejal de urbanismo, Jesús García Flórez, otrora concejal de UPL y ahora del PP, tenía todas las competencias golosas del municipio como la propia urbanismo, promoción industrial, transporte o patrimonio. Ambos idearon el PGOU actual que en principio era el salvavidas, entre 47 a 66 viviendas a vender al mejor postor según figura en el documento (puede verse en la web del municipio). Pero...

Llega la crisis. Navatejera sigue arrastrando una deuda que se incrementa día a día. Las razones están en que carece de financiación propia salvo los tickets de la piscina y el polideportivo que tantos problemas dio. Curiosamente Bayón, que se manifestó contrario a celebrar fiestas propias en cada pedanía del municipio, celebra una gran fiesta solo para Navatejera por valor de 127.000 euros, cifra igual a las fiestas del resto del municipio. A ello sumemos el 1.980.000 euros pagados por el terreno. La fuente de financiación prometida fruto de la venta del terreno nunca llegó a buen puerto ya que únicamente apostó por ella una empresa que le pareció demasiado cara y poco rentable. Y para colmo esa empresa, Importaciones y Exportaciones Bembibre, pagó una reserva previa para la compra que finalmente no se hizo, pero la pedanía le devolvió la fianza, lo que va en contra de la legislación. Con todo ello en 2008 cierra con una deuda reconocida de 2,8 millones de euros.

La deuda sigue y sigue creciendo. Bayón no sabe cómo afrontar los gastos. En 2009 se renuncia a un gran proyecto electoral que era la gran residencia para mayores que se construiría precisamente en los terrenos del frustrado centro comercial. Las cuentas no salen de ningún modo. La deuda aumenta en 131.000 euros más. Los archienemigos de Bayón inician un proceso lento pero que daña y mina muy profundamente la moral e imagen de Bayón: Civiqus decide enviar un gran informe al Tribunal de Cuentas para que investigue y fiscalice las cuentas de Navatejera.

Llega 11 de febrero de 2011. El Tribunal de Cuentas decide incluir a Navatejera entre los municipios a investigar. Se acusa de tener una deuda de 2.8 millones de euros a cierre de 2010 e incrementar la deuda en 130.000 euros anuales que podrían llevar a la bancarrota al municipio. A la vez, Diario de León emprende su particular campaña contra Bayón por los contratos municipales a su pareja sentimental y cuñada. Sumemos también que Bayón es ahora vicesecretario de UPL y responsable de mantener el diputado provincial y la viabilidad económica del partido. Nada sale como él esperaba. Se anulan las plazas laborales, UPL pierde imagen a cada palabra y gesto de su líder y a Bayón no le salen las cuentas por ningún lado.

12 de febrero de 2011. Bayón, respaldado por su tesorero en la pedanía David Álvarez Robles, da una rueda de prensa en la sede upeliana donde denuncia un acoso mediático por parte de Diario de León y de su redactor jefe Felipe Ramos. Se defiende como gato panza arriba con el tema de las cuentas, deuda que él sitúa en apenas 140.000 euros de únicamente el pabellón deportivo, y además anuncia que quizás renuncie a la vida política. Pero la imagen que trasciende es que Bayón se siente acorralado políticamente. Nada más lejos de la realidad.

La gran verdad es que el bolsillo se ve peligrar. Si finalmente la auditoría, como las fuentes que ha consultado este blog, confirman la pésima gestión de Bayón, la imagen quedará tan tocada que le será imposible gobernar en el municipio para la próxima legislatura. Así se lo han "insinuado" sus actuales socios de gobierno, que ya le han dicho que a ellos en sus trapicheos no les meta. Si se pierde su alcaldía no habrá diputado en Diputación, y por lo tanto pierde mucho dinero UPL. Añadir que Bayón está pagando junto a otras caras visibles del partido la mítica deuda que arrastra desde la época de Otero y De Francisco.

Equipo de gestión de Navatejera (de izda. a dcha.): Laureano Pérez Seijas, David Álvarez Robles, Lázaro García Bayón, Áurea Martínez Denis y Rubén Denis Suárez (vocal por Civiqus)

Viendo esta foto surgen algunas reflexiones: la pedanía de Navatejera tiene una web donde Bayón afirma que se construirá la residencia de la tercera edad, un centro de salud o la mejora de la villa romana, pero ninguna se ha llevado a cabo. Otra es el parecido de apellidos entre dos de sus miembros teóricamente distantes en la ideología, mismo parecido que tiene Bayón con una candidata del PSOE por Villaquilambre, Concepción Ramos Bayón ¡igual son primos y todo! Es lo que tienen los lugares pequeños, que todos son primos y amigos. Que se lo digan a Chamorro y su hermano.


Bayón se excusa en que 2010 fue un año "extraño" porque "no se vendió ni una sola nueva parcela". Dicho de otro modo: el cuento de la lechera no sale y todo se cae. Buena excusa si no fuera porque la deuda ya viene desde 2008, año en que se vendieron algunas cuantas, lo mismo que en 2009 ¿por qué sigue aumentando la deuda? Los negocios redondos no existen. Salvo para G.R.C. Emin, que de invertir 480.000 euros acaba recuperando 1.980.000 euros.






P.D.: agradecer a todos los lectores las casi 33.000 visitas que tiene este blog. 

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Quiero ser llavero

Pasan los años, pasan los días, pasan y desfilan figuras por UPL y las cosas siguen exactamente igual que el mismo día que se fundó: sin un objetivo claro y el modo de lograrlo. El discurso es siempre el mismo: "queremos la autonomía para León", "vamos a ser llave", "esperamos superar el número de candidaturas", "somos diferentes del resto"....

Joaquín Otero nos regala una entrevista donde en vez de decir lo que piensa dice lo que cree que deben oír otros. Más concretamente el PP, un hipotético socio de futuro gobierno en el ayuntamiento de León, Villaquilambre y hasta Diputación de León. Recordemos que Otero junto a Castresana y Rubinat pretende fundar un nuevo partido que se coaligará con el Mass, Civiqus y algún otro rebotado que pretende recoger ese voto existente en todas partes del ciudadano pasivo, del harto de todos y de los pragmáticos que quieren cosas que se toquen. No es primera vez que recula de su supuesto "leonesismo", que ya lo hizo siendo secretario general del partido.

Otero basa su discurso en resultado de propuestas que son, a fin y al cabo, propuestas pues ni una sola intervención suya o de su amigo el lanzapelotas (que se cuentan con los dedos de una mano) ha pasado de propuesta, reclamación, iniciativa o en el fondo palabrería vacía, cosa que ni siquiera hizo en su época de militante upeliano. De toda su palabrería lo único serio es un análisis de los resultado de UPL para el año que viene. Y claro, respuesta de Chamorro, también en leonoticias.com en el mismo tono de inteligencia.

Del trío de "procuradores leonesistas", autodenominación que ya ni se la creen sus autores, el que puede preocupar es Luis Herrero Rubinat, que siempre quiso ser el novamás del leonesismo y ahora resulta que apoya a quien justifica el proceso de centralización de la Junta en una ley aprobada hace un par de años sobre sedes, como dice Otero, o que no es cierto que se discrimine en inversiones al País Leonés ¿dormirá a gusto en la cama? ¿tendrá pesadillas con banderas y antiguos grafittis que él mismo hacía por las calles leonesas? ¿seguirá acordándose de esa estupidez que hizo hace muuuuchos años alegando inconstitucionalidad del estatuto de autonomía? ¿pero es procurador?

Centrémonos en cosas más sensatas.

Javier Chamorro Rodríguez, heredero de José María Rodríguez de Francisco, que alcanzó el poder en UPL por carecer de absolutamente cualquier clase de formación o trayectoria leonesista (como Otero), nos brinda un nuevo insulto a todos los leoneses en general y leonesistas en particular al repetir por enésima las mismas palabras que enterraron a De Francisco. Otra entrevista, esta vez en La Crónica, nos desvela una capa más de la compleja personalidad de Chamorro basada en la contradicción pública, la falsedad de formas y el nepotismo en los modos.

Denuncia "interferencias" de la parte socialista en áreas de UPL. Interferencias ocultadas por él mismo o incluso aplaudidas con su silencio, pues hasta hace un año y medio él carecía de carga política salvo ser vicenada, asume luego medio ambiente y jardines con una privatización que la diluye en un reparto sin precedentes entre su compi Gema Cabezas y el todopoderoso concejal de urbanismo Francisco Gutiérrez. Luego, con la defenestración de Pardo, asume educación y cultura leonesa. Solo que ahora llegan elecciones.

Si esto no valiera como ejercicio de autoanálisis, Chamorro pone como ejemplos la remodelación de Papalaguinda, obra que lleva tres años en espera cuando se presupuestó en apenas 3 meses. Dice que fue Gema Cabezas quien lo lideró (ahora se entiende el retraso...) y que el PSOE fue quien lo modificó. Curioso ejemplo, aunque quizás haya que hacer un pequeño balance sobre lo que ha hecho este concejal en todas y cada una de las concejalías que tiene en su poder. Empezando por jardines y acabando por cultura leonesa. Atentos porque tenemos información. Para otra entrada, queridos lectores.

Según Chamorro, UPL tiene como objetivo "la autonomía del Reino de León" al contrario que los socialistas que lo piden para la provincia de León, y además, siempre según él, los socialistas no tienen ninguna iniciativa concreta para ello. Quizás el sobrino del juez Quirós olvida que él firmó un acuerdo de gobierno municipal condicionado a dar los pasos legales para ello. Quizás también él olvida que en Zamora su paso es prácticamente nulo y que en Salamanca no saben ni le conocen. Es muy probable también que olvide que él mismo ha sido quien ha promovido que de esos famosos pasos no se hayan dado ni uno sino todo lo contrario, y que gracias en exclusiva a él nadie recuerde por qué votó a UPL.

Afirma Chamorro que tiene listas incluso en sitios donde antes no las había, y que ya llegan a las 170 candidaturas. Palabras que recuerdan terriblemente a la época en que De Francisco convocaba comités comarcales o al comité ejecutivo y con un mapa en mano hablaba del terrible crecimiento en candidaturas que tenían en ni se sabe cuántos lugares de los cuales, y al final o no se obtenía un solo representante o al final nunca cuajaban con candidaturas reales. Una cosa es la charla de bar y otra la firma final en la candidatura final. Que se lo digan a los de Zamora que de eso saben bastante. Y por desgracia recuerda también a todo aquel partido que empieza a ser minoritario o condenado a la desaparición. Que en casi 20 años de trayectoria UPL, exactamente los mismos años que el PP, ni siquiera esté plenamente consolidado en la provincia de León. Da y mucho que pensar.

Chamorro se marca como gran objetivo superar la cifra de tres concejales en el ayuntamiento de León. No solo espera eso, sino que otro candidato de otro partido gane a otro en otro lugar, mientras otro logre otra cosa en otro sitio y al final suene la flauta y además se logre un buen resultado en un lugar. Con ello, los buenos resultados de UPL que dice va a tener serían no por obra y gracia del trabajo en la legislatura y una buena campaña, sino por méritos de otros. Porque al final, sea De Francisco, Otero, Moreno o Chamorro, todo se reduce en un puro cúmulo de intereses personales que para nada responden al beneficio de los leoneses salvo el de uno solo.

El secretario general de UPL dice que estuvo a punto de romper el pacto por el tranvía. Sí señores, no porque no se haya dado ni un paso para la autonomía, no porque la gestión municipal haya sido nefasta y poco coherente con el programa presentado, sino por un tren que él mismo aplaudió y alabó con foto y rueda de prensa incluída (foto ahora solo localizable gracias a este blog) en que bendecía y apoyaba con gran fuerza la bondad del proyecto. Y cuando la cosa fue a peor, cuando se tomó el trabajo de poner la oreja a la sociedad y vio que le lloverían demasiadas críticas, reculó a lo cobarde, hecho que le pasará mayor factura que al PSOE, que al fin y al cabo siempre lo han reclamado como propio para bien o mal.

Momento en que Chamorro apoyó incondicionalmente el tranvía porque "el proyecto cambió" y ahora "es más coherente".

Cuando le preguntan por el puesto de trabajo que Bayón está ocupando sin acudir jamás al mismo, Chamorro le defiende como gato panza arriba. Cinismo llevado al extremo que no hizo con otros compañeros suyos, léase Abel Pardo. Pero es normal, mientras Pardo de vez en cuando le decía que no se estaba haciendo leonesismo y que quizás habría que romper el pacto, Bayón le dice que todo está bien y que tiene todo bajo control.

Y para rematar, la frase lapidaria sobre el aeropuerto de León: "Si la UPL fuera llave en la Junta, esto cambiaba en diez días". Este blog cambiaría la frase por "si la UPL fuera llave en la Junta, esto seguiría igual en diez años". Solo cambiar tres palabras. A lo mejor quiere lograrlo con esa figura misteriosa que dice quiere colar en las listas. Este blog, cómo no, ya sabe quien es, y ya tiene preparada una pequeña biografía sobre su trayectoria personal y política donde queda claro que en UPL para ascender hay que ser...ya lo veremos.

Mientras hay leonesistas que se se dejan el dinero y esfuerzos personales en defender Lancia, promover tradiciones leonesas como el ramo o realizar viajes culturales por el Reino, el ¿leonesismo? político se dedica a hacer esto.

martes, 23 de noviembre de 2010

Chúpame la oreja

Joaquín Otero Pereira. Todo un nombre dentro del leonesismo. No por la ideología sino por lo que supuso su paso por ella. Mucho, muchísimo de lo que es ahora mismo UPL, fue y es obra suya.

Aparece en la vida pública leonesa empezando como colaborador de la Ser y de Los 40 Principales. En la segunda presentaba un programa radiofónico donde se mezclaba música de actualidad y un programa de citas radiofónicas a ciegas en el que chicos y chicas se llamaban en directo para quedar el fin de semana. Ese programa se llamaba "Chúpame la oreja". Así comenzó Otero. Nada de actividades, militancias previas, pertenencias a colectivos o asociaciones...nada de nada, salvo un programa de citas adolescentes.

Pero a la vez era abogado. José María Rodríguez de Francisco pasaba largo tiempo por los pasillos de Sáenz de Miera intentando fichar a colegas de oficio, todo con el fin de controlar a gentes que a su vez le dieran clientes y contactos con dinero. Así, camela a un Joaquín Otero que le empezaba a picar el gusanillo de la política, por eso de la fama y la popularidad. No fue el único, que lo mismo hizo con Chamorro aunque él diga que le fichó Covadonga Soto.

Otero representaba lo que buscaba De Francisco: buena presencia, experiencia en la oratoria, buena voz e incluso el toque de demagogia necesario para navegar en política. Se estrena en lo mejor de lo mejor, las cortes de Valladolid, junto a una Conchi Farto que demostró ser demasiado díscola a Pelines. Ella fue la traidora y él el leal. Recordemos que en el leonesismo el concepto de "traidor" está grabado a sangre y fuego y es aplicado con gran alegría e indiscriminación. Otero por denigrarla llegó a tener una perra a la que bautizó como "Conchi". Incluso eso se aplaudió entre algunas filas upelianas.

Llega la siguiente legislatura. Eso de que hubiera un partido leonesista en Pucela era todo un logro que dio entusiasmo a los votantes, traduciéndose en un procurador más. Otero repite en lista (cómo no, después de la fama que se labró) junto a Daniela Fernández (Manoli para los amigos) y José María Rodríguez de Francisco que descubre la trascendencia de estar en Pucela sin rascarla. Legislatura mágica para UPL, estaba en la cumbre de todo, resultados impecables y número de afiliados desbordantes. Mejor imposible.

Pero en esa legislatura 1999-2003 empezaron a suceder muchas cosas a nivel interno en UPL.

El partido se expande por toda la provincia de León y aterriza en Zamora, donde se auguraba un futuro brillante. Tan brillante que el entonces líder espiritual afirma que todo es obra y mano de su hermanísima, cosa que rápidamente desmintieron los zamoranos, pero por entonces el todopoderoso influía demasiado en el silencio cómplice de los demás.

Aparecen comités comarcales y locales como setas. De ellos, el que más poder estaba cobrando era el del Bierzo, de reciente creación pero con un número de militantes impresionante. Brillando con luz propia, Melchor Moreno. Echando la vista atrás cabe preguntarse por qué gente con nula formación política e ideológica en el leonesismo trepaba con tanta alegría. En UPL eso de ser berciano y leonesista era en ese momento algo así como la piedra filosofal, pues la ignorancia y el analfabetismo ideológico ha sido la clave identitaria dominante en UPL. Por eso jamás UPL ha podido liderar un proyecto leonesista, por su falta de madurez ideológica. Así que cualquiera que viniera de más allá del Manzanal era recibido con loas. El tiempo ha demostrado otra cosa.

La amistad que unía a Otero y Moreno era manifiesta, no se ocultaba. Otro comité que cobraba mucha fuerza era el de La Bañeza, curiosamente el de la elegida procuradora Manoli que era además candidata a alcaldesa en la ciudad. Y la relación entre Otero y Manoli era igual que con el maestro rural. De Francisco, como siempre, mientras sintiera que controlaba el tinglao era feliz y despreocupado con lo que se cocía bajo sus pies. A fin de cuentas, ante cualquier problema sacaba su "ordeno y mando" y todos firmes.

La acción de UPL con tantos representantes y tanta capacidad de atracción y movilización, se queda por contra en nada. No se percibe ni una sola acción leonesista. A pesar de obligarse al PP a firmar un acuerdo de gobierno en el que se perseguían una serie de inversiones y que en su mayoría fueron llevadas a cabo, el leonesismo pedía lo que se votaba: que se trabajara en pro de la autonomía leonesa y no parches a una situación de marginación secular. En el ayuntamiento de León el único que lideraba un leonesismo visible era Abel Pardo. Y como sucedió hace un año también, fue despedido del partido, solo que de aquellas un zorro Pelines esperó en silencio al último segundo para hacerlo sin ruidos ni escándalos.

El voto leonesista se deshinfló. Pidió demasiado a un partido que nació leonesista y se convirtió en pragmático a los pocos días. Se pierden concejales y procuradores. Legislatura 2003-2007: se quedan Otero y De Francisco en Valladolid. En las filas upelianas empiezan a haber voces que piden explicaciones, no son muchas pero sí con peso. Las culpas de este fracaso recaen de un modo u otro en De Francisco con sus actitudes y desmanes constantes propios de un pequeño dictador. Además, se produce un choque de egos entre el Defran y el Otero en la ciudad del Pisuerga. La rumorología afirma que fue por ver quién ponía de secretaria en las Cortes, pues las candidatas respectivamente tenían relaciones afectivas con los aludidos. Eso solo era la punta del iceberg, de fondo estaba una batalla por el poder del partido.

Otero, muy inteligente, supo aprovechar el momento como ninguno. Él mismo se encargó de difundir ese rumorcillo sobre amantes y secretarias, y aunque cometía el mismo pecado en su persona no lo era tanto. Echa mano de los amigos ganados en silencio. Moreno, Manoli y otras figurillas que reclamaban su hueco en el leonesismo (Cuevas Aller, Enrique Soto, Ricardo Magaz...alias comité de Astorga o Madrid). Añadamos un toque de maldad de un incipiente Lázaro y un reconroso Rubinat que siempre vivió a la sombra del Pelines.

De Francisco queda fuera en el Congreso de Astorga de 2004, y con él sus leales que no se enteraron de nada. Se montan el rollo aparte, rompen con todo y Otero y Moreno se convierten en el tandem que manda. Rubinat sigue en la sombra, con sus entonces leales de San Andrés que le movilizan los votos para los órganos de partido. Bayón consolida su estilo. Pardo feliz por pirarse quien le destronó. Y Chamorro el nuevo líder local, al igual que Otero, por ser leal a la causa. En realidad por no tener otro sitio a donde ir.

El tiempo demuestra que los amigos son poquísimos y en política inexistentes. Otero, demagogo él, pacta con el recién nacido Mass presentarse conjuntamente. UPL no ganaba nada, el Mass votos, pero Otero se quitaba el marrón berciano de justificar por qué con tantos afiliados de partida los resultados eran tan mediocres. Toda una muestra de inteligencia muy criticada en su momento. Moreno, mientras tanto, aprovecha para colarse en Caja España, ganar un hermoso sueldito haciendo nada y creándose una aureola de hombre bueno con piel de lobo que trabajaba muchísimo. Ganó adeptos en Zamora, consolidó posiciones con otros comités comarcales y locales, pero curiosamente en el Bierzo los perdía cada día. Eso nadie lo veía.

2007-2011: UPL se presenta bastante tocada. Demasiados escándalos y transfuguismos. Otero no agradaba a los sectores más leonesistas, y declaraciones del tipo "pedimos la autonomía uniprovincial" sentenciaban la opinión. Repetir resultados sería un exitazo, pero no es así. Zamora es un bluf, en Salamanca a pesar del pacto gestionado por Pardo con UPS para presentarse en coalición, se malogró en otro fiasco no tanto por la mala decisión de pactar con gente no leonesista como no hacer un seguimiento de los líderes del pacto y de objetivos. Para colmo de males Moreno, que quería ser procurador, es relegado por meter a un jugador de balonmano estrella, Héctor Castresana, con nula formación política.

Otero hace unas declaraciones en ABC en las que dice que "UPL debe hacer propuestas que acepte el PP en Valladolid", y para ello "quizás UPL deba luchar por un León fuerte dentro de Castilla y León". Rubinat, que empezaba a ser algo amigo de Otero, es curiosamente relegado por Bayón en el único diputado conseguido por UPL en la diputación de León. Rubinat descubre que sus vasallos de San Andrés quieren ser señores. A Otero le empiezan a llover las críticas, se pide su cabeza. Moreno, listo él, se junta con un Chamorro crecido que se veía como otro hombre bueno en el ayuntamiento leonés. Conspiración montada.

El resto de la historia ya es conocida.

El presente de Otero es brillante en lo económico. En lo político todavía incertidumbre. Quiere una nueva formación, lleva trabajando en ello dos años con una batería de propuestas en Cortes y presencia mediática que, de haberlo hecho en otros tiempos, demostraría que al menos tiene capacidad de hacer algo. Dinero tiene y muchísimo. Ahora mismo es capaz de mantener una sede en un piso en el centro de la ciudad de León por el que pagan un montón de dinero por hacer un par de ruedas de prensa al mes en el mejor de los casos. Aliados con los que juntarse también, léase Mass y Civiqus. Los primeros porque necesitan y mucho el dinero. Los segundos porque tienen como enemigo común a Bayón y tienen ganas de venganza. Y ambos, como el PSOE, necesitan captar el antiguo voto de UPL que por ahora nadie sabe ni dónde está ni a dónde irá.

Así es la vida, se comienza chupando una oreja y se acaba comiendo todo un pastel. Precaución con las indigestiones que siempre pasan factura.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Palos de ciego

La semana pasada recibimos un correo con información muy interesante que confirma lo que estamos adelantando en este blog sobre movimientos de otras fuerzas políticas. Con todos los respetos para el informante, se ha recortado el contenido del correo por ser demasiado largo. Esperemos que el lector comprenda la decisión, porque lo que nos dice conecta con algo que queremos contar hoy y no queremos alargar esta entrada del blog:
"(...) Hace unos días Otero mantuvo una reunión con varias personas de Mansilla y alrededores para presentar una candidatura junto a una formación todavía sin siglas completamente definidas, que pretendería participar conjuntamente con el Mass y Civiqus, aunque esperan poder unirse con otros partidos del estilo (...) de momento han hablado con independientes e incluso militantes de UPL para exponer sus planes (...) En estas reuniones estaba Rubinat y otra persona que no es muy conocida (...) Otero afirmó que si las cosas iban bien, esta coalición podría perfectamente tener entre uno a dos procuradores por León, un diputado por El Bierzo en la diputación y quizás otro por León (...) estos resultados se deberían en gran parte al aporte de votos de Civiqus y Mass que supondrían casi la mitad de los votos (...) Por ahora es una toma de contacto pues nadie se ha dado del sí a Otero."
Y aquí confirmamos este hecho. Otero, Rubinat y Castresana van a crear un partido político. Al menos la intención la tiene a día de hoy. Cuando dice Otero que su futuro está por meditar miente. Es evidente, nadie trabaja tanto en un parlamento si su futuro se acaba a partir de junio del año que viene. Nunca recibió oferta alguna del PP, tampoco directamente del Mass, con quien mantuvo una relación más o menos cordial. Pero llegan las elecciones y tanto Otero como Rubinat ven necesario seguir en esto de la política, que tan pingües beneficios les reporta.

El plan, obvio y previsible desde hace algún tiempo, es el siguiente: tanto Mass como Civiqus están crecidos, tienen resultados electorales más que decentes y están haciendo contacto con todos sean de donde sean (entiéndase formación política y lugar). El Mass no solo está consolidando sus candidaturas electorales sino que próximamente presentará algunas nuevas más. Cuenta con el apoyo explícito de los sectores más críticos del PP en la zona, hartos de la dirección provincial. Ni que decir tiene que pueden gozar del apoyo mediático de la prensa "liberal". Y si repiten (que lo harán) resultados en Ponferrada, lograrán consolidarse como la tercera fuerza política berciana. Civiqus tampoco tiene mal panorama en Villaquilambre, gracias a la nefasta imagen proyectada por Bayón y que también hay cierto cansancio electoral en la villa.

Quedan las pequeñas agrupaciones locales y candidaturas que salen por la persona y no el partido. Con todo queda en este puzzle una pieza que sea la definitiva, alguien que se proyecte por encima de la provincia. Esa pieza es Otero. Y si todo sale bien podrían tener de antemano un diputado por Ponferrada, uno (o quedarse al borde) por León y muy seguramente un procurador autonómico. Pero para eso necesitan algunas pequeñas coaliciones de independientes, caso del comentado por el lector anterior con Mansilla.

Y hete aquí que chocan frontalmente con la estrategia lazaresca.

Los más asiduos lectores recordarán que dijimos que el pacto entre Chamorro y Bayón por el cual el segundo se presentaba como vicesecretario era a cambio de algo. Ese algo es ni más ni menos que el puesto de diputado provincial. El trato es más o menos así: Bayón se encarga de controlar las candidaturas del partido judicial de León, para ello se ha garantizado algunas candidaturas en algunos ayuntamientos de los cuales ya desveló un poco en la última entrevista hecha en La Crónica donde afirmaba que había "un municipio del alfoz en el que el alcalde ha llamado a nuestra puerta por los problemas con su partido". Esos problemas son inexistentes en el PP y sí una excusa de Bayón para sumar amigos, todo en beneficio propio. A cambio de ello Chamorro se quita a un peligroso rival interno y puede centrarse en la campaña en León, que bastante tiene.

Y esos lectores asiduos recordarán que dijimos que Bayón no contaba con una pequeña pega que no tuvo en cuenta. Él afirma que cuenta con que gran parte de los candidatos de las pasadas elecciones, aunque en verdad ya no están tan predispuestos a aceptar su oferta. Pero ésta no es la pega, sino la cuestión mediática. Advertimos hace tiempo que Diario de León ha hecho una apuesta fuerte y descarada por el PP y además del ala de Isabel Carrasco. Esa apuesta, fruto de los gravísimos problemas judiciales y económicos que tiene su dueño José Luis Ulibarri, pasa por muchos aspectos en el tratamiento de las noticias que incluyen la censura. Y uno de sus objetivos es Lázaro García Bayón, que si pierde su capacidad de formar alcaldía (que no de ganar elecciones porque eso ya no es viable) el PP tendrá un diputado más.

Por ello, la estrategia de UPL es la siguiente: Bayón se encarga del partido judicial de León, del que espera conseguir votos suficientes (que no alcaldías) para ser de nuevo diputado en la diputación. Luis Mariano Santos se encarga del partido judicial de Cistierna, y en ello trabaja, aunque un pilar fundamental que es Isidoro Díez (alcalde de Acebedo) no está muy por la labor. Chamorro se encarga de León ciudad y de limpiar una imagen que él y solo él con su aliada se ha encargado de enfangar. En Zamora lo expuesto en la entrada anterior. Y en Salamanca...fuera de cobertura.

La gran pregunta: ¿que pasa con el resto de la provincia? el partido judicial de Astorga es el más revoltoso. Tienen a un Enrique Soto con un ego herido de muerte que piensa y muchísimo si volver a estar con UPL. Guillermo Tejerina está entre repetir por lealtad a las siglas, retirarse temporalmente o dejarlo todo y vivir de su trabajo. Y el resto de afiliados, muy pocos ya, se lo piensan porque no hay opinión unánime. El de Villablino y La Bañeza tienen poco o nada que hacer, lo mismo que en Sahagún por mucho trabajo y empeño que ponga la agrupación local de la villa. Y Ponferrada sencillamente es que ni aparecen.

Chamorro, y toda la dirección upeliana, debería reflexionar sobre lo que está haciendo. Pierde apoyos a pasos forzados, y los que consolida solo se deben o a acuerdos bajo cuerdas o intereses. Lo está descubriendo ahora, repetimos, ahora. La última foto, tomada de la web de UPL, refleja la carencia de fuerzas que tiene la formación leonesista. Y ahora se reune para ver con qué se cuenta y qué se puede hacer, porque quedan menos de cinco meses para cerrar listas.

Todas las formaciones políticas dan palos de ciego en busca de unos votos donde lo único que importa es sumar para tener muchos representantes pero sin cuidar ni mirar los intereses de la ciudadanía. UPL se suma a la corriente, haciendo prevalecer la suma de votos y no el discurso ni las formas. Menos aún el contenido ideológico. El leonesismo siempre ha sido ideología y sentimiento con un mensaje transmisor. UPL, si alguna vez lo tuvo, o lo ha perdido o no sabe expresarlo. Ahora llega la factura ¿cuan cara será?