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viernes, 1 de enero de 2021

Cómo la junta ha moldeado la ideología leonesista

Tras 40 años de autonomía y preautonomía de Castilla y León, es lógico y previsible que una configuración política, aun siendo de nuevo cuño, genere transformaciones mentales y sentimientos. Sin embargo, y hete aquí lo curioso, donde más trabajo se ha hecho en esta línea es precisamente en el territorio del País Leonés. Y todavía más curioso, ha moldeado hasta límites insospechados, los principios del leonesismo. Si usted está leyendo estas líneas muy probablemente habrá sufrido la manipulación dialéctica que desde la Junta y sus partidos promotores (PP, PSOE, CS, IU, Podemos...) se ha ido infiltrando cual tortura de la gota, en las neuronas de todos los leoneses de cualquier provincia y de un modo casi imperceptible ¿Está seguro de que no? Vamos a comprobarlo con dos grandes mitos que se han vendido por quienes mantener un status quo bien fijado con buenas remuneraciones entre sus serviles: el uno es el mito berciano. El otro, la no leonesidad de Zamora y Salamanca.

MITO 1: EL MITO BERCIANO, CREAR UN FANTASMA Y CREER EN SU EXISTENCIA

Es una constante desde los años 80 escuchar el mito berciano, el bercianismo, un sentimiento de identidad de una comarca que aspira nada menos que a ser provincia. Ensalzado desde la prensa a algunos políticos, pasando por redes sociales más recientemente donde, sin haber señal alguna de su existencia, en el leonesismo se ha planteado su supuesta realidad. El bercianismo nace (otra curiosidad más) como realidad política anterior al leonesismo político. El Partido del Bierzo (PB) fue el primer partido leonés fundado durante la democracia actual, un año antes que el Partido Regionalista del País Leonés (PREPAL), y ambas formaciones comparten una trayectoria muy similar, desde su escaso eco político, pasando por tener líderes absolutistas eternos y terminando por ser estos últimos agobiantes tribunistas de prensa.

El bercianismo logró desarrollar un seudo discurso identitario en base a mitos y aseveraciones tan discutibles como insostenibles en el tiempo. Cualquiera que revise las hemerotecas se encontrará con decenas de tribunas de opinión emitidas desde el bercianismo, levantando un claro discurso cada vez más agresivo a medida que el leonesismo político iba tomando fuerza. Tomen nota de algunos de los rasgos bercianos que se han ensalzado desde el bercianismo, en contraposición a lo que es León, que se entiende exclusivamente como la ciudad homónima y sus alrededores:

  • Los ríos bercianos no van al Duero sino al Miño.
  • Diferencias orográficas de ser de montaña frente a la "meseta castellana" de los leoneses, con frontera en el Puerto de Manzanal.
  • Clima "atlántico" frente al clima "mediterráneo" leonés.
  • Cultivo dominante de viñas y frutales frente al cereal leonés.
  • Idioma propio, el berciano, que se parece al gallego con rasgos del castellano.
  • Mayor PIB que León.
  • Mejores y más relaciones con Galicia que con León.
  • Fisionomía humana diferente a la leonesa, siendo esta última "espigada", propia de la meseta, frente a la berciana, rica en formas más redondeadas (esta cita se escribió en La Crónica de León tras ganar ese año una chica de Ponferrada el concurso de Miss León).

La lista sería muchísimo mayor, si bien todos caminaban (y caminan) por un similar derrotero: el concepto geográfico y la etnografía, algo que fue el discurso de partida de la comunidad de Castilla y León, vertebrada sobre cuencas fluviales y realidades orográficas. Hablamos de fines de los años 80 hasta bien entrado el siglo XXI. De fondo, el leonesismo seguía creciendo como hecho político, incluso en El Bierzo, donde casi roza el concejal en Ponferrada con la candidatura de Joaquín Otero.

Cómo no, ese discurso tuvo sus consecuencias. La primera es que se generó un debate inexistente en el conjunto de la sociedad leonesa sobre una supuesta realidad diferenciada berciana frente a una realidad leonesa. Se desarrolló el discurso de la dualidad, de la frontera en el Manzanal, de la diferencia etnográfica, orográfica y cultural. A pie de calle, y dentro de lo que entendemos ahora mismo como Bierzo, realmente el debate era casi nulo fuera de Ponferrada y su área periurbana, ciudad que todavía hoy sigue monopolizando este argumentario. Pero hablamos de la cuestión leonesa y había que acallarla de alguna manera. Llegó la presidencia de José María Aznar, y creó el Consejo Comarcal del Bierzo, siendo así la primera comarca con estatus legal reconocido. Su marco geográfico de partida para nada tenía que ver con El Bierzo tradicional ni la comarca histórica, sino con el partido judicial de Ponferrada, o ni siquiera. Lo cierto es que el alcalde de Benuza, municipio que es cabreirés (como Puente de Domingo Flórez), propuso que se denominara Consejo Comarcal del Bierzo y La Cabrera. posteriormente se incorporó incluso a Palacios del Sil, municipio ajeno al Partido Judicial de Ponferrada y al concepto de "Bierzo" bajo cualquier punto de vista. El Consejo Comarcal nació, creció y se desarrolló como se concibió, vacío y sin peso legal ni administrativo efectivo. 

Bercianismo y galleguismo

Pero el bercianismo cuenta con otro apoyo claro y ricamente financiado: el galleguismo. El bercianismo por definición odia (y no exageramos) todo lo que tenga que ver con lo leonés, y a la hora de buscar un rasgo fuerte frente a lo leonés uno de ellos es la cuestión idiomática. Para el bercianismo existe el hecho del "berciano", una "lengua" (entrecomillada porque nadie lo reconoce ni siquiera como hecho filológico) que es "de base gallega con abundantes castellanismos", y esa base es la que inclina la mirada hacia el occidente. Por supuesto, ni hablar del leonés, que es por geografía la que domina el espectro berciano. Cada año, representantes del Partido del Bierzo acudían los 25 de julio a Santiago a presentarse como invitados por el nacionalismo gallego en sus actos de reivindicación soberanista. Incluso pactaron un acuerdo de colaboración entre el BNG y el PB para lograr objetivos comunes. El pacto no valió para absolutamente nada en cuanto a resultados de inversiones logradas por los representantes nacionales del BNG, pero sí para estos úlitmos que podían aducir sin mentir que tenían en casi coalición a un partido berciano entre sus filas.

 

Porque el galleguismo, que siempre ha aspirado a la absorción territorial de las áreas limítrofes leonesas, ha aprovechado para desarrollar un discurso de galleguidad de lo berciano tomando de base una deformación lingüística con toques culturales y algún imaginativo argumento seudo histórico insostenible bajo cualquier análisis serio. En el imaginario bercianista cuaja y se aprovecha para marcar una senda propia. Porque no encuentra réplica. El leonesismo ha dejado en un cajón con polvo la cuestión lingüística, la revindicación histórica y la labor cultural, se ha centrado un agravio comparativo, y el precio a pagar es este y otros a mayores en el futuro.

En El Bierzo son decenas los colegios que enseñan gallego como materia optativa gracias al acuerdo entre la Xunta y la Junta en materia educativa. El beneficio es claro para la Junta, cubre gastos con materias optativas que paga directamente la Xunta, además de desarrollar un mito lingüístico que genera la buscada división frente a lo leonés. Para la Xunta también es claro, desarrolla una campaña de promoción del gallego y entronca culturalmente con lo berciano, a pesar de que la realidad lingüística gallega en El Bierzo es minoritaria frente al dominio geográfico del leonés en esta comarca. Para que nos hagamos una idea de la repercusión mediática que tiene el galleguismo en el Bierzo, aquí una foto de la presentación de un colectivo que pedía la integración de la comarca en Galicia. Obsérvense los componentes del colectivo y cuántos fotógrafos había. Todo esto, como es lógico, encaja también con el cuestionamiento de la leonesidad de El Bierzo. Porque la cuestión no es la enseñanza del gallego, sino por qué se enseña gallego.

La realidad política y social del bercianismo

Entre unos y otros, a los "no bercianos" les ha llegado el mensaje deformado de que existe un sentimiento de identidad muy desarrollado entre todos los bercianos. Tal hecho, como es lógico, debería de plasmarse en algo más que fotos de grupos ultraminoritarios. Quienes denuncien lo totalmente artificial del bercianismo son enseguida tachados de "leonesistas" (ojo al calificativo) y de que no admiten una "realidad sociológica incontestable". Tal "realidad" debería ser palpable y visible para todos que sin embargo no se hallan por parte alguna:

  • resultados electorales: salvo el momento de la fundación de Coalición por el Bierzo (CB), cuando el PB se juntó con gentes de Pedro Muñoz, el bercianismo obtuvo siempre resultados muy bajos en cuanto a concejales. CB desde luego que no es un partido bercianista al uso, es una amalgama de gentes rebotadas de diversos partidos y un grupo muy reducido y minoritario de bercianistas que ya eran exiguos tras su división previa desde el PB. Pedro Muñoz era y es todavía el referente y el que mueve todos esos votos y gentes. Pero este líder está ahora mismo en la cárcel por intento de asesinato de su mujer, con lo que la cosa cambiará, incluyendo sus resultados electorales. 
  • Peticiones oficiales: lo anterior no siempre es significativo si el partido que lo defiende no convence en su conjunto pero sí ese aspecto en concreto. De la idea del bercianismo y su provincia no hay ninguna clase de transversalidad ideológica en el resto del espectro ideológico. En la única moción presentada hasta la fecha pidiendo la provincia berciana, efectuada por Tarsicio Carballo en Ponferrada, solo encontró apoyo en el CB. El resto de formaciones votó o en contra o en blanco. Lo pasmoso del caso es que la petición era ser "provincia 10 de la comunidad de Castilla y León", marco autonómico que es cuestionado y rechazado por el propio bercianismo. Incongruencia e incoherencia llevadas a grado sumo, pero recordemos que el principio del bercianismo es el odio a lo leonés. Ni siquiera Podemos, otra formación que apoya hasta la reivindicación territorial más mínima, quiso sumar votos a la causa, todo lo contrario que con la leonesa que sí lo ha hecho en todos los municipios que ha podido, incluso impulsándola y hablando del derecho del pueblo leonés.
  • Digamos más todavía, siendo diputado provincial por CB en la Diputación de León, el propio Pedro Muñoz votó a favor del mantenimiento y defensa de las diputaciones como figura jurídica de ordenamiento, en un momento en que el catalanismo pedía su disolución.
  • Como colofón a todo ello ¿Conoce alguien alguna manifestación organizada específicamente para pedir la provincia berciana? Cuatro puntos que marcan la gran diferencia entre el mito y la realidad.

¿Y la antigua Provincia del Bierzo?

Dado que las cuestiones climáticas, orográficas, geográficas o culturales tienen más bien un efecto contrario a la reivindicación berciana, en los últimos tiempos ha querido cobrar más peso el argumentario histórico. Nos hallamos aquí de nuevo con una exageración de hechos que a la luz de cualquier investigación documental no resistirían ni un segundo de debate. Se resumiría este nuevo discurso en algo así: el hecho berciano se ha ido produciendo y desarrollando como una realidad histórica cuya culminación fue la creación de la Provincia del Bierzo.
Sería el único argumento histórico que realmente podría tener un mínimo de peso, si no fuera porque parte de algunos hechos históricos bastante cuestionables. Como tal y con esa denominación, nunca existió. Existió lo que se llamó la provincia de Villafranca, exactamente con ese nombre, con capital en Villafranca. La unión del concepto de "Bierzo" y esta provincia viene sustentada en un mapa de Tomás López donde se hace figurar el Partido Judicial de Ponferrada, al que añadió la frase "que suelen llamar regularmente provincia del Vierzo", fechado en 1786. Pero ese concepto de "provincia" se refiere al partido judicial, no a las provincias como tales. Ni tampoco se habla del Adelantamiento de León, territorio al que se adscribía esa provincia, otro dato histórico importante que se omite, ya que El Bierzo, bajo el marco geográfico que se quiera tomar, jamás se ha desligado de lo leonés en ningún momento de la historia.
 
Con todo, esa provincia de Villafranca, incluso asumiendo el término de "Bierzo", tuvo una duración muy efímera, apenas un año, tiempo durante el cual ni se consolidó como administración ni emitió orden alguna. Yendo más allá, nos hallamos con el problema añadido de que esa provincia incluiría comarcas como La Cabrera o incluso la gallega de Valdeorras y algunos pueblos lucenses. Y es El Bierzo el que debe integrarse en Galicia, y no partes de Galicia en el Bierzo ¿Vemos así la contradicción y el supremacismo del galleguismo?

El bercianismo ha asumido este concepto de provincia y lo ensalzó y exageró hasta límites de paroxismo. El que fuera secretario general del PB llegó a afirmar que El Bierzo era una "región de regiones", pues incluye una multitud de comarcas que jamás se identificaron como bercianas: Ancares, Ribas de Sil, Cabrera, Boeza, Somoza, Fornela... De este modo, vemos que el concepto de "Bierzo" es ambiguo y tergiversado en función de una mezcla de realidades políticas completamente ajenas a la realidad histórica y social. Y el actual Consejo Comarcal del Bierzo no es ni más ni menos que una institución creada desde Valladolid para acomodo de los intereses de Valladolid, no para los bercianos cuyo beneficio, traducido en competencias e inversiones, es nulo.

¿Y qué es realmente el bercianismo ahora mismo?

Usaremos palabras de los periodistas David Page e Iñaki de las Heras, que en su libro "Micronacionalismos" analizaron al bercianismo a través de su fundador, Tarsicio Carballo: "El bercianismo se ha descafeinado (...) la reivindicación original de un estatus provincial o autonómico para la comarca se ha quedado en la mera petición de mejores servicios". Es decir, algo prácticamente calcado a cualquier otra agrupación vecinal con tildado político que cada elección se presenta por un municipio. A estos mismos periodistas les pareció algo muy curioso el hecho de exista una comarca que pidiera la independencia de León, pero a la vez se sintieran diferentes de Valladolid, algo que tildó de "todo un juego de muñecas rusas". Para que se entienda: se acusa y repudia a quien no tiene ni competencias políticas para afectarte, pero a la vez se pide ser provincia para subrogarse a quien sí las tiene y promueve tu nefasta situación actual. Y eso, dice el bercianismo, es buscar el bien de los bercianos.

Si dos periodistas, con una simple entrevista y un somero análisis de las propuestas electorales de un partido, son capaces de llegar a una conclusión tan evidente ¿Por qué hay tantos, incluso dentro del leonesismo, que creen que hay poco menos que un verdadero movimiento secesionista que alcanza la mayoría poblacional en El Bierzo y que hay que "convencer" y "aceptar"? Pues así con todo lo que sigue.


MITO 2. LA "CASTELLANIDAD" DE ZAMORA Y SALAMANCA
Durante siglos, los territorios zamoranos y salmantinos, se han definido históricamente como pertenecientes al territorio leonés. Esto es algo indiscutible se mire por donde se mire. La creación de las comunidades autónomas tergiversó un hecho cuasi milenario en una nueva realidad donde lo leonés se afincaba exclusivamente en la provincia de León y, como vimos antes, no toda entera. La adscripción a lo castellano de Zamora y Salamanca es nula o casi inexistente,  es un dato bastante real plasmado desde las encuestas sociológicas que se lleva haciendo, incluso las financiadas por la junta.  
 
La dilución, mucho mejor, el silenciamiento del sentimiento leonés en estas provincias nace, precisamente, desde la creación de las provincias y el desarrollo de un concepto identitario provincial y no supraprovincial.
  • Las provincias adquieren el rango de identidad. Un burgalés es castellano, pero siempre se definirá primero como burgalés y luego español, relegando lo castellano a un concepto de regionalidad secundario. En cualquier otra provincia de la comunidad el resultado será similar. La consecuencia es que un zamorano es de Zamora y un salmantino de Salamanca. Y un leonés, de León, que en este último adquiere consistencia de identidad histórica por símil nominal.
  • El mensaje político leonesista es en esencia centralista y provincial. Lo pueden negar o cuestionar quien quiera, pero es algo que llevamos denunciando en este blog desde nuestros inicios. Se debe a esa asimilación de lo provincial a la identidad, mezclándose lo uno con lo otro cuando son elementos totalmente ajenos y hasta contradictorios.  
  • Herencia de esto es un leonesismo que ha ceñido su discurso en la práctica a la provincia y las necesidades de su capital provincial, con clara dejación al resto. De ahí nace parte del discurso bercianista, pero también de la indiferencia salmantina y zamorana ¿Qué sentido tendría una autonomía leonesa si la capital pasa de Valladolid a León? El beneficio, a pie de calle y si no se dice nada más, es nulo. El sentmiento e idnetidad pasa a un muy lejano lugar. No se puede pedir a un ciudadano de Béjar que apoye algo cuyo sostén ideológico ignora su realidad y menos aún cuando aparentemente no le aporta nada. 

Salamanca, ejemplo del desarrollo provincianista

Desde algunas voces del leonesismo se aduce que cuando se inició el proceso autonómico, Zamora y Salamanca se opusieron. En verdad lo que hicieron fue guardar silencio, que no es lo mismo que oponerse. Un silencio desde unas diputaciones amordazadas políticamente, exactamente igual que en cualquier otra institución de la provincia de León. Aquí cabrá recordar la obra de David  Díez Llamas El Proceso Autonómico Leonés, donde recoge todas las cacicadas que se hicieron desde todos los partidos para que la cuestión leonesa se silenciara. A la inmadurez del movimiento leonesista político se le sumó un casi nulo discurso identitario. Lo poco que se desarrollaba se hacía desde las casas regionales, que no eran regionales sino realmente provinciales. En Madrid había Casa de León, pero también Casa de Zamora, y de Salamanca. Nadie se imagina una Casa de Lugo o de Pontevedra yendo por separado pero sí una Casa de Galicia. La exaltación del hecho provincial se trasvasó a las diputaciones y sus labores culturales, y eso también se recoge hoy día, calando hasta el tuétano la identificación de la provincia como elemento identitario.

¿Y cómo asume la junta y sus colaboradores ese hecho y lo convierten en conciencia castellana o castellanoleonesa? Baste por ejemplo echar un vistazo a la página de la Diputación de Salamanca en su área de cultura, para descubrir que su objetivo es "potenciar la cultura charra", y por extensión, y aquí lo grave, su pertenencia a Castilla y León. En su Instituto de las Identidades, podemos ver algunas de las publicaciones que se ofrecen, cobrando especial relevancia las publicaciones digitales. Y todas las obras que se ofrecen llevan el título de Castilla y León. Como se ve, todas tienen un marco territorial claro, Castilla y León. El símil salmantino = castellanoleonés = castellano es fácil y muy rápido de hacer.

Este trabajo de convencimiento desde lo cultural es una labor que lleva desarrollando la junta desde casi sus inicios, a través de sus múltiples fundaciones. No hace falta ni siquiera mentir o falsear datos (aunque lo hace), se puede perfectamente presentar un ramo leonés como un elemento cultural de una parte del territorio "castellanoleonés". No se niega lo leonés, sencillamente se asimila. El discurso es simple, efectista y con consecuencias más que claras en el tiempo. 

Pero esto no se hizo ni se hace solo desde Salamanca, o incluso a veces desde Zamora, sino desde la propia Diputación Provincial de León. Su máxima expresión, la revista Tierras de León, focaliza todos sus esfuerzos de difusión cultural exclusivamente en la provincia leonesa. Diríamos incluso que solo en una parte de la provincia leonesa, pues si hacemos un ratio de publicaciones que hagan citación a La Cabrera, Laciana, El Bierzo, Fornela, Babia, Ancares, etc. veremos que representan muy poco a pesar de su riqueza etnográfica e histórica, frente a cualquier otro punto de la provincia.

La pobreza ideológica del leonesismo debido a su carácter netamente pueril (entendido como juvenil)  hace que las cosas no se vean ni en perspectiva ni con la trascendencia que merecen los hechos. No ha superado ni quiere superar el victimismo. no plantea alternativas ni dibuja una hipotética comunidad autónoma leonesa que no sea trasladar y cambiar de bandera las administraciones preexistentes. Y esto, de nuevo hay que volver a remarcarlo, se ve y piensa en Zamora y Salamanca. 

EL RESULTADO: UNA PROPUESTA PROVINCIALISTA INVEROSÍMIL

El viernes 20 de diciembre un grupo de personas, calificadas por la prensa como "intelectuales" del leonesismo, y bajo la designación de Iniciativa Autonómica Leonesa, presentan un proyecto para constituir una autonomía leonesa. Sus componentes son: Javier Lago (doctor en Economía y profesor de la ULE) que es el coordinador, Javier Callado (veterinario e investigador), José Luis Prieto (psicólogo y docente en la UNED), y Santiago Asenjo (profesor de la ULE). Como nombres con una formación curricular al menos de respeto, tres de ellos profesores universitarios, debería de esperarse algo serio y meditado.

El documento (ver aquí) parte de una voluntad de crear una autonomía de la "Región Leonesa", entendida esta como las tres provincias. Añaden el deseo de desarrollar propuestas en múltiples materias para lograr ese objetivo. Hasta aquí la cosa apunta bien, pero ya en el punto de "Estrategia" se advierte la nula voluntad de tal deseo práctico: aseveran que las iniciativas autonómicas parten de las provincias (asumen así la igualdad identidad=provincia), algo que es muy discutible, pues o se conformaron bajo realidades históricas (Cataluña, Andalucía, Galicia, Aragón, etc.) o bien lo hicieron por criterios puramente geográficos (Cantabria, La Rioja) mezclándose de por medio toda suerte de malabarismos dialécticos y legales, siempre desde despachos madrileños. Se ahonda y profundiza más en la asimilación de la provincia de León a partir del punto 2 cuando habla del "Marco Territorial", aduciendo que se inició una petición oficial tal que un 27 de diciembre por el Ayuntamiento de León. Es a partir de este párrafo cuando la mención a las otras provincias leonesas desaparece para solo citarlas como posibles miembros en el futuro y cómo quedarían repartidas territorialmente y en cuanto a número de consejeros. De modo muy resumido, se afirma lo siguiente:

  • Proponen una autonomía leonesa uniprovincial con dos departamentos, uno el leonés al que llama "Tierras de León" y otro el berciano que llaman "El Bierzo", configurado este último según el territorio del actual Consejo Comarcal del Bierzo o incluso más extensión, pues dejan abierta la posibilidad de que se incluyan en el mismo los municipios que así lo deseen.
  • La capitalidad residirá en León, ciudad que por tradición histórica le corresponde.
  • El cuerpo administrativo será un traspaso de los existentes desde la junta a la nueva comunidad, lo mismo que los de la diputación, por lo que se evitará una duplicidad de funcionarios y se ahorrará en costes.
  • En principio no se cuenta con Salamanca ni Zamora, pero se deja la puerta abierta "para que se sumen" bajo una clara voluntad democrática.

De las bondades de una autonomía uniprovincial no han escatimado recursos para defenderla, incluso aduciendo que las autonomías uniprovinciales van mejor económicamente, hecho que a poco que se consulten los datos económicos de los últimos 20 años vemos que es rotundamente falso y que requieren verse con perspectiva más amplia. Incluso colgaron un vídeo en Youtube con sus datos:

Es un argumentario muy fácil de replicar a poco que se quiera investigar el cómo se configura una comunidad autónoma, incluyendo las uniprovinciales:

  • La provincia de León NO cumple el principio establecido en la constitución de ser región o nacionalidad histórica. Lo cumple junto a Salamanca o Zamora (nacionalidad histórica), pero sola no. Pero ¿Y qué pasó con Santander y Logroño? lo lograron por su carácter geográfico. Santander era (es) la montaña de Castilla, y su geografía responde a una realidad diferenciada al resto de Castilla y su submeseta norte. El caso logroñés es prácticamente idéntico, separada de Soria y en menor proporción de Burgos por unas elevaciones montañosas que la configuran hacia la cuenca del Ebro y no del Duero, como en Cantabria. Esos fueron los criterios y no otros, cuencas hidrográficas y disposición orográfica, añadiéndose al asunto toda suerte de malabarismos dialécticos y argumentativos más o menos imaginativos. Incluso Asturias fue planteada como una provincia más dentro de Castilla, algo que contó con las simpatías del gijonés Santiago Carrillo y de gran parte del PCE recién legalizado entonces. El factor geográfico y el peso económico de la minería sumada a la leonesa, impideron tal locura. Es decir, para romper la concepción geográfica debe romperse desde la división histórica, y no desde modelos uniprovinciales.
  • El siguien punto es que afirman que se quiere dividir la provincia en dos departamentos. Puede dividirse cualquier ente provincial en tantos organismos como se desee siempre y cuando se supediten al marco provincial, que es el legalmente establecido, de nuevo, por la constitución. Pero resulta interesante que tal marco administrativo se componga de un elemento berciano que como vimos antes es una delimitación marcada exclusivamente por la junta y no responde a modelo alguno, ni geográfico, ni histórico. Afirmar que se deja la puerta abierta a que entren o salgan municipios a placer suena a un modelo territorial casi idílico y sin respuesta práctica alguna.
  • El tercer punto erróneo es el trasvase de funcionariado, aduciéndose, para convencimiento de esos que están en contra de las comunidades autónomas, que no supondrá más funcionarios. En el proyecto se explica que será en esencia un traspaso de funcionarios existentes de la junta a la nueva comunidad. Mientras que la diputación se convierte en el órgano de gestión autonómico. Esto era válido cuando comenzaron las comunidades y estas no tenían casi competencias. Pero ya no es tan simple, hay competencias de las que no dispone una diputación (sanidad, educación, justicia...). Muchos de esos funcionarios ni siquiera están en León sino en Valladolid. Toda nueva comunidad, sí o sí, requiere más funcionarios, sea como sea.
  • Del anterior punto surge un cuarto punto equivocado: no se puede decir que se deja la puerta abierta a Zamora y Salamanca cuando se propone una autonomía uniprovincial porque la diputación desaparece. Pero si se incorporan, cada provincia debe contar sí o sí con una diputación porque así consta también en el ordenamiento jurídico español. Es decir, se re-crearía de nuevo esta. Todo un caos organizativo por mal planteamiento inicial.
  • Hay otro factor que es más claro aún: el melón autonómico, si se abre alguna vez, desde luego que será muy momentáneo y muy controlado desde Madrid. Y si con todo, y siendo tremendamente hipotéticos, se creara esa autonomía uniprovincial ¿Cómo se podría dejar la puerta abierta? Debería de haber un trabajo detrás muy grande para volver a mover algo que costó tantísimo abrir. La experiencia de múltiples lugares nos dice que oportunidades hay muy pocas, y que cuando se renuncia a algo, suele ser para siempre. 

Hay otra razón más política que este blog ya dijo en sus dos entradas previas sobre el PSOE: este partido ha hecho un claro discurso leonesista con un marco territorial muy claro, las tres provincias. Al menos así lo dice el líder de ese discurso, el actual alcalde leonés José Antonio Díez. El PSOE, volvemos a repetir, es un partido muy experto en sumarse en causas reivindicativas que tengan peso social considerable como para asumirlo en su decálogo ideológico, no sin cierta reelaboración. La causa de la autonomía del "Reino de León" (obsérvese que no dicen "Región Leonesa") se asume, pero no la supuesta causa berciana ni la castellanidad de Salamanca o Zamora, provincia esta última donde varias voces de la ejecutiva hablaron y hablan de una identidad leonesa, incluyendo el actual secretario general de Juventudes Socialistas. .

 ¿EXISTE AHORA MISMO UN CALDO PROPICIO QUE PERMITA LA AUTONOMÍA?

Habría que empezar por esto y no la casa por el tejado, si hay algún signo visible de que existe tal posibilidad. Si partimos de la voluntad política de los otros partidos, y a excepción de los casos puntuales y a título particular que se plasman en votaciones de pueblos y ayuntamientos, los partidos españoles se muestran totalmente contrarios a un proceso autonómico leonés. Ni siquiera el PSOE, en su claro juego ambivalente de discursos entre leonesistas y pro Castilla y León, deja puerta abierta a nada. Recomendamos volver a leer nuestra última entrada al respecto del socialismo y su fagocitosis del leonesismo. De ahí que quiera asumir el discurso, pero no para lograr como objetivo la autonomía, sino para consolidar un espectro electoral. Véase experiencia catalana.

Así que nos queda UPL. Ni qué decir las veces que hemos explicado en este blog que bajo dichas siglas el leonesismo camina entre el despiste y la pereza, entre la desidia y la dejadez, entre el no saber y el no querer. Baste esta reflexión: para que se proceda a constituir una comunidad autónoma, debería de ser formulada dicha petición en primera instancia por la diputación correspondiente. Incluso fijándonos exclusivamente en la diputación leonesa, ese hecho ni está ni se espera. En otras circunstancias podríamos decir que el rodillo clásico de los partidos estatales se aplica. Pero en esta legislatura no.

El pacto entre UPL y el PSOE para gobernar la Diputación de León se plasmó en una lista de digamos "buenas intenciones" donde ni un solo punto plantea presupuestos ni plazos de ejecución. Desde luego que la autonomía leonesa no está en ninguno de ellos, con plazos o sin ellos. El gran beneficiado es Matías Llorente, quien se supone que representa los intereses de UPL por ser su diputado. Ese beneficio estriba en lo que de verdad suponen los diputados provinciales, que es la capacidad de obtener y repartir fondos de inversión de la Diputación a los distintos pueblos. Y Llorente, siendo diputado y además parte beneficiada por ser alcalde de Cabreros del Río, tiene así a su merced todos los presupuestos para gastar y designar a su interés personal y de sus simpatizantes. Y no, la cuestión de la autonomía leonesa no está ni siquiera encima de la mesa para Llorente ni por lo tanto para UPL. Aquí las palabras que dijo al respecto en una entrevista:
Solo exigí dos cosas: una era la conectividad, que está saliendo adelante, y la transformación de los regadíos. El resto de lo que hay en el pacto va más al desarrollo de la capital que al desarrollo de la provincia. No tengo ningún tipo de problema. Nadie me ha dicho nada en los servicios que llevo y nada más. Soy y siempre he sido de esta provincia, así de claro.

En cualquier otro partido, ser llave y clave de un gobierno provincial, sería herramienta de presión para lograr metas. Una muy sencilla sería plantear un órgano de coordinación entre las tres diputaciones leonesas, escalafón previo a un marco autonómico leonés previo. Estas cosas se escapan en UPL ¿Realmente en UPL quieren la autonomía o solo pervivir bajo el status quo actual? ¿Saben qué pasos legales hay que llevar a cabo? Preguntas que encuentran el silencio como respuesta.

¿Es viable eso de un consorcio de diputaciones leonesas?

Se le escapará a la UPL, pero en el PP durante un tiempo lo vieron como una oportunidad de lograr financiación y fondos ante un territorio claramente en decadencia como es el País Leonés, o como dicen en Valladolid, el oeste de la comunidad.

 
Se convirtió en realidad en otro tiempo, con un gobierno popular y sin necesidad de presiones del leonesismo por detrás. La intención no era evidentemente crear un organismo supraprovincial, pero sí que reflejaba que en las tres provincias existe una situación socioeconómica similar que bien se pudo aprovechar para desarrollar el discurso leonesista. La iniciativa quedó en agua de borrajas, no porque no fuera buena o porque no se pudiera desarrollar, sino por las presiones dentro del PP. La dirección de Valladolid, cortó en seco el proyecto por todo lo que ello implicaría en el tiempo ¿Nos imaginamos hablando de que las provincias de León, Zamora y Salamanca buscan fondos FEDER conjuntos? ¿Cómo creemos que se acabaría resumiendo en prensa el nombre de las tres provincias? 
 
Ya en su momento, UPL, casi mejor dicho, Conceyu Xoven, ofreció una propuesta llamada NUTS-2, que permitía a las regiones europeas solicitar ayudas directas desde Europa. El criterio de la UE es claro: deben ser regiones tradicionales o marcos administrativos constituidos como tales, y cuyos niveles de renta sean inferiores al 80% de la media europea. Y el territorio de Salamanca, Zamora y León lo cumplía. Adivinen quiénes se subieron al carro y lo diluyeron hasta ridiculizarlo con la petición de incluir a Ávila. Sí, el PSOE, el partido que quiere ser salvapatrias cazurro.

Y como colofón final a la nula intención que hay de dar pasos en sentido alguno, salvo dejar todo como está ahora o peor, es que ni siquiera el pacto firmado entre PP, PSOE, Cs y Podemos para relanzar la comunidad autónoma tal que un 17 de junio, no se ha llevado a cabo absolutamente nada.

¿SON INÚTILES TODAS ESAS MOCIONES PIDIENDO LA AUTONOMÍA?
Rotundamente no. Jurídicamente carecen de validez alguna, habida cuenta de que ya pasaron más de seis meses desde la primera iniciada por el ayuntamiento de León, incluso considerando una hipotética moratoria por el estado de alarma de la pandemia. Pero en otros aspectos tienen un peso incuestionable. El primero es político, hablamos de que concejales de absolutamente todas las formaciones, incluyendo las más conservadoras y reacias a las cuestiones identitarias como VOX o Cs, han votado a favor de las mismas. Incluso CB, partido tan "bercianista", votó a favor en Torre del Bierzo, aunque en este caso hay más cuestiones de fondo que no viene al caso explicar ahora. El segundo es la transversalidad de las mismas, pues al representar absolutamente a todo el espectro ideológico de la provincia de León, y esto incluye también al bercianismo pues este desde luego que no se siente cómodo en esta comunidad, indica que el sentimiento de una autonomía leonesa y una desafección hacia la actual ubicación es muy mayoritaria. La tercera es, claro está, un hipotético debate que flota en el ambiente sin ser necesariamente el tema central. Es innegable que pocos o ningún argumento puede aducirse desde Valladolid a la cuestión leonesa, incluso llevado a lo triprovincial. Que León tenga una mecha más encendida no significa que en Salamanca o Zamora no exista el pulso, y lo cierto es que en ambas provincias ya se han presentado y aprobado por partidos totalmente ajenos al leonesismo. Solo un toque de queda muy serio impide un desarrollo mayor.
Volvemos a repetir que el leonesismo político ha hecho un nulo trabajo en pro del fomento de la identidad leonesa no solo fuera del entorno de una ciudad, sino también fuera del entorno provincial, bien por desidia, ignorancia, o simplemente por dejarse llevar por una deformación de la realidad que la junta ha promovido, promocionado y vendido (nunca mejor dicho) hasta límites inimaginables. Es un trabajo que ha recaído en el entorno asociativo, cultural e iniciativas particulares, con un cada vez más exiguo apoyo económico. 

Un dato que invita a la reflexión: si bien la Cátedra de Estudios Leoneses, entidad adscrita a la Universidad de León, fue una propuesta de UPL en las cortes de la junta para fomentar la cultura leonesa, dicha propuesta no indicaba específicamente un marco territorial. En su web, dentro de la sección "institucional" se indica lo siguiente:

La Cátedra de Estudios Leoneses (CELe) se crea en la Universidad de León (ULE) como una cátedra extraordinaria de tipo institucional y el reglamento por el que se rige se aprueba en sesión de su Consejo de Gobierno del 19 de diciembre de 2017. La ULE cuenta para su desarrollo con una subvención de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León recogida en una orden del 13 de noviembre de 2017.

La Cátedra tendrá por objeto el análisis, la investigación, la docencia y la difusión de los aspectos específicos de la cultura en el ámbito leonés desde todos los puntos de vista que se estimen relevantes.

En ningún lugar se habla de "región leonesa", ni "país leonés" o "reino de león". Ni siquiera se citan marcos provinciales o territoriales. Absolutamente nada. Pero si seguimos leyendo el subapartado anterior apreciamos una cita más interesante todavía: "La Cátedra de Estudios Leoneses actuará en áreas académicas como la lengua, la literatura, la historia, el patrimonio, la antropología, la geografía, la economía, la educación y, en general, todas las que puedan englobarse bajo una denominación amplia del término cultura leonesa". Si vamos a la sección "bibliografía" nos encontramos con el hecho de que hay miles de títulos de obras de esas materias de las tres provincias, incluso con títulos que poco o nada tienen que ver en principio con la cultura leonesa más allá de una relación geográfica. Eso ya es un paso. Que sea temporal o definitivo depende de la trascendencia en el tiempo que tenga esta institución.

Y...¿Alguien recuerda a este señor, de dónde era y lo que dijo sobre su sentmiento territorial? Hagan memoria esos leonesistas que tanto gustan compartir en redes de todo pero que enseguida olvidan.


EPÍLOGO: NO, TODAVÍA NO ES EL MOMENTO. TODAVÍA.
por mucho que se quiera, para la autonomía leonesa queda mucho camino por recorrer. Es muy difícil combatir un adoctrinamiento financiado con millones de euros frente a las pequeñas iniciativas, siempre desde lo privado, que luchen contra ello. Si alguien cree que mociones aprobadas en municipios y pedanías vale para algo, se equivoca. Confirma un sentimiento, pero no un objetivo político ni legal. Confirma una transversalidad ideológica que va más allá de siglas y tendencias. Pero no son pasos, sino pilares de partida. Para ello, han sido necesario 40 años de dejadez absoluta. Tiempo durante el cual el leonesismo ha sabido focalizar un discurso efectista y contundente como es el agravio comparativo y la destrucción económica, pero que también es fácil de revertir a poco que se hagan inversiones significativas desde Pucela. El leonesismo tiene ir mucho más allá de eso, debe reclamar sus señas de identidad y un modelo organizativo propio no basado en provincias ni en divisiones comarcales hechas desde Pucela como si fuéramos una ex colonia africana. Hasta la fecha, todo esto apenas ha tenido trabajo de fondo frente a lo primero. 40 años más no serían nada si se va por el camino correcto.
Fijémonos en las palabras de Carles Mulet, senador de Compromís y político bastante implicado en cuestiones leonesas: "pensamos que el leonesismo tiene todavía mucho camino por recorrer". Hasta un senador de Castellón es capaz de verlo. Los que se intitulan como "leonesistas" no lo comprenden, creen que todo es ya la última oportunidad, que no hay más que eso que están viendo y viviendo.

El reduccionismo territorial que se ha planteado recientemente, y que algunos frentes del leonesismo han abrazado como única esperanza, es la constatación del modelaje ideológico que se ha llevado a cabo desde la junta y que ha reconfigurado por completo el discurso leonesista. No es un modelaje vallisoletano, sino previo, ya desde el franquismo. Hasta la llegada del régimen fascista, lo leonés era siempre las tres provincias, y un ejemplo más que palmario fue el concurso de Miss Región Leonesa, cuya última ganadora fue una mujer de Salamanca. El franquismo destruyó todo movimiento regional supraprovincial por terror hacia los nacionalismos como el catalán o vasco, promoviendo en contra un concepto binomial de provincia y nación (España). Concepto que caló y de qué modo en las provincias leonesas.

El actual modelo, que no gobierno, autonómico de Castilla y León busca consolidar lo provincial y asumir lo "nacionalidad" a la comunidad autónoma. El paralelismo es tan evidente que incluso la capitalidad vallisoletana es un calco del modelo centralista madrileño. Si usted, amigo lector que se considera leonesista, lo quiere o no ver es su problema, pero los hechos son innegables.

Tengan casi todos un feliz 2021.

viernes, 2 de octubre de 2020

De PSOE, UPL, leonesismo, ceguera y fagocitosis (2ª Parte)

Si la entrada anterior no dejó indiferente a nadie, y nos consta su amplia difusión en redes sociales, en esta vamos a añadir la otra parte para entender una situación que, por extraño que parezca, ya ha sucedido anteriormente con nefastos resultados para ambas partes. Existe una fagocitosis por parte del PSOE hacia el leonesismo. Y aquí los hechos que lo prueban. Juzguen ustedes mismos.
 
UPL "NO" QUIERE LA AUTONOMÍA LEONESA
 
UPL tiene, ahora mismo, un momento óptimo para demostrar que el leonesismo lo lideran ellos, que son los promotores y los que están verdaderamente preocupados por la situación de los leoneses. En este punto hay que poner el pero. En la provincia de León hay 145 concejales de UPL y otros 6 más en Zamora. La lógica nos diría que este partido presentaría mociones por autonomía en todos los ayuntamientos donde pueda tener voz, aunque sea con un único concejal. Sin embargo esto parece que no sucederá, al menos a corto plazo: Pedro Gallego, presidente de UPL y secretario del comité comarcal de Benavente, emitió un comunicado dando libertad de acción a sus concejales para que, si así lo estiman oportuno, presenten la moción en sus respectivos ayuntamientos. Esta decisión, totalmente incoherente y hasta contraria al principio ideológico del partido, denota que lo de la autonomía es un hermoso canto y excusa para alimentar un sentimiento y seguir viviendo del rédito. De otro modo, carece de excusa seguir estas líneas, que como veremos no se limitan a las fronteras zamoranas.

 
Sumemos una cuestión de imagen y proyección exterior. UPL no vende la cuestión de la autonomía como algo propio, porque en realidad no lo es, y ni explota el sentimiento leonesista como debiera. En todas los concejos y ayuntamientos que se han aprobado mociones pro autonomía, se han hecho por todos los partidos presentes, en unos por el PP, en otros por el PSOE, otros por IU, y en general, se presenta casi como clamor popular social.  
 
La web de UPL, de muy baja calidad que responde más casi a un blog que una página diseñada para vender un ideario y mostrar unas acciones políticas, deja escaso margen a no seguir creyendo en lo anterior. Lo peor del asunto es cuando Santos es entrevistado en un medio cántabro y dice palabras tan desafortunadas como cuestionar esa comunidad o afirmar que desconoce el proceso para lograr una autonomía. Aquí un extracto:
No soy nadie para entrar en lo que quieran ser los cántabros o los riojanos, para nada. Lo que propongo es que nos dejen estar a nosotros donde queremos estar, no soy quién para decir dónde deben estar los cántabros o los riojanos. Eso sí, le digo algo, hubiera estado más acertado atendiendo a ese artículo 2 de la Constitución, que ambos hubieran estado con Castilla, pero no porque yo lo diga. Eso es porque el artículo 2 de la Constitución, y que se hubiera respetado ese marco territorial de Castilla la Vieja y esto es lo que marca la Constitución. Dicho esto, estoy seguro que los cántabros y los riojanos no quieren estar en Castilla, o eso pienso yo, no lo sé. Creo que deben estar donde ellos quieran estar.
No es necesario hacer un referéndum, ¿que tiene que ser? no lo sé. Le digo una cosa, a nosotros no se nos preguntó para entrar en Castilla. Eso sí, soy muy respetuoso con lo que la gente quiere. Si creyera que en León, Zamora y Salamanca prefieren estar en Castilla no tengo ningún tipo de problema. Sobre todo en terrenos como Zamora y Salamanca donde el leonesismo ha avanzado menos. Si quieren seguir allí sería muy respetuoso. En León no queremos estar con Castilla y eso es lo que defiendo.
La (no) ambigüedad de UPL a la hora de mostrarse como un partido sin un rumbo leonesista definido, queda por enésima vez patente ante tantos vaivenes. Y esto es solo la punta del iceberg.

LEONESISMO SOCIAL DEMASIADO DISPAR
 
La manifestación de febrero demostró que existe un leonesismo sociológico muy fuerte y con amplias raíces sociales que necesita muy de vez en cuando que voces ajenas al leonesismo politico las rieguen al menos con palabras. Porque cada vez que el leonesismo social, el que se manifiesta ideológicamente como tal, ha pedido salir a la calle la respuesta es muy pobre. Y apuntaremos hechos que son conocidos por el común y que empiezan a ser extraños: durante años y años, se han venido celebrando las tradiciones uvas retrasadas por los movimientos leonesistas. Dichas uvas se solían entre 3 al 5 de enero parodiando el inicio del año en que todo en León entra con retraso. El acto se culminaba leyendo un manifiesto sobre los problemas leoneses, los ataques a la identidad leonesa y una revisión de las preocupaciones del leonesismo social.

En 2020 no se celebraron ¿Motivos? Ninguno aparente, y quizás tendría más sentido que en ediciones anteriores, habida cuenta de la situación y el intenso debate generado con la propuesta de autonomía. Las malas lenguas nos dicen que quizás sus organizadores, todos ellos ya integrados en UPL, hayan optado por no celebrarlas para concentrar esfuerzos en su carrera política dentro del partido. De esto último sí que tenemos pruebas y testimonios de primera mano que nos confirman la consolidación de diversas corrientes internas dentro de UPL para tomar el poder del mismo. Porque desde la integración de un nutrido importante de miembros en UPL, esos colectivos se han mostrado como muy leales a las iglas pero a la vez con actuaciones tan independientes que se echa de menos, como mínimo, una coordinación con el partido.

Errático Conceyu País Llionés
De una parte el llamado Conceyu País Llionés, grupo tan errático en sus acciones como inconmprensible en su ideario. Para que nos hagamos una idea, valgan unos ejemplos palmarios que de algo falla en este grupo: el 22 de mayo se anunció un "paseo reivindicativo" para defender la sanidad, la democracia y la autonomia leonesa. Que se haga una manifestación en mitad de una cuarentena en que se pide guardar unas distancias, y se haga para defender la sanidad, no deja de ser un poco incoherente y poco solidario con dichas medidas. Pero la cosa fue a más: los medios se hicieron eco de una nota de prensa enviada a los mismos. Como hacer tal cosa en esas circunstancias generó muchas críticas, este colectivo se desmarcó de la misma aduciendo que "solo nos hacemos eco de una petición hecha a través de las redes sociales". Otros miembros de ese leonesismo social integrado en UPL se manifestaron contrarios a hacerlo en ese momento. Y llegó el día, y acudieron apenas 10 personas. La prensa lo tildó de "testimonial". Pero los asistentes eran todos partícipes de dicho colectivo.
Si decimos errático, no es por descalificar, sino porque son erráticos. Al día siguiente, en la página de dicho colectivo, se publicó esto defendiendo dicho paseo:
 
Aquí tenemos otra valla publicitaria lanzada por esta agrupación. Aunque se pueda estar de acuerdo con el mensaje, los elementos expuestos, particularmente una bota militar, la catalogan más de pintada de mural que de un cartel serio y que busca llamar la atención del ciudadano ¿Alguien entiende exactamente qué son esos círculos de colores abajo? ¿De verdad se sabe lo que significa y se entiende por "sujeto político"?  ¿No es sorprendente que tenga el mismo lema que el del "paseo reivindicativo" del que se desmarcaban a tenor de las críticas?
 
 
Un discurso, en definitiva, calcado de frases sacadas de redes sociales y de conversaciones donde ni se contextualiza ni se explican las cosas. Y estamos hablando de uno de los colectivos que integran no solo la nueva suma de afiliados a UPL sino el gran grueso del comité local leonés de dicho partido. 

El remate final lo tenemos en una defensa a ultranza del concejal Nicanor Pastrana, ex representante de Podemos y concejal de gobierno de Participación Ciudadana. Lo hacen incluso con comunicados oficiales donde aplauden que exista, nada menos, que una concejalía para hacer partícipes a los vecinos de las actividades del ayuntamiento. Suponemos quizás que su incorporación muy reciente al mundillo político les haga desconocer que es algo que lleva existiendo desde los inicios de la democracia y que cada concejal de gobierno es también concejal de un barrio o distrito. Cuestión aparte es si lo han sabido gestionar bien o no cada uno de ellos. Para Conceyu País Llionés esta "novedad" requiere de la realización de comunicados a prensa con apoyo explícito a este concejal, y hasta hacer memes apoyandále junto a Susana Travesí, que poco o nada tiene que ver con esta área salvo salir una vez conjuntamente en una rueda de prensa. Que además no sepan qué significa exactamente un "conceyo", a pesar de asumir el término en el nombre de la agrupación, es señal preocupante de desconocimiento de lo leonés.

Todo lo anterior, que no es poco, es la antesala para comprender el punto siguiente.
 
¿Y DE QUÉ VA LO DE FAGOCITAR AL LEONESISMO?
 
El PSOE siempre ha querido captar para sí el voto del leonesismo. Como sea y al precio que sea. Las cuentas son muy claras, el socialismo leonés (de la provincia de León) jamás obtendrá una mayoría absoluta en los municipios más importantes, y por extensión en la Diputación, si no absorbe o fagocita el voto leonesista. Es algo que llevamos denunciando en este blog desde los inicios. El socialismo ha sabido infiltrarse en algunos sectores que se tildan leonesistas, desde lo cultural hasta lo político, pero su grado de filtración es escaso en comparación con lo que no ha podido tocar. En su momento ya logró que la Plataforma Pro Identidad Leonesa se diluyera como azucarillo tras no solo infiltrarse sino que además algunos de sus miembros pidieran expresamente el voto para el PSOE en las elecciones de 2003. Este proceso de fagocitosis ha pasado a una segunda fase muy mejorada y sibilina, gracias a los años de burdos intentos y fracasos, mejorando notablemente la estrategia de infiltración. Observen estas fotos:


Idéntica mascarilla. La cosa exteriormente podría interpretarse como un gesto de afecto por León. Hay más: esas mascarillas en concreto las realiza y vende la entidad antes citada, Conceyu País Llionés. Para poder adquirirla hay que pedirlas ex profeso a la asociación ¿Cómo obtuvieron alcalde y concejal dicha mascarilla? Resulta inimaginable que un alcalde tenga tanto trato directo y tan fluido con una organización socialmente poco o nada representativa y que incluso los reciba en despacho, si no hay por detrás un interés político. Con eso se va entendiendo ya la fagocitosis del leonesismo.
 
Conceyu País Llionés son poco representativos socialmente, pero sí que son importantes dentro de UPL. Tras la constitución del último comité local de León del partido, dicho comité quedó en la práctica repartido entre esta organización y los acólitos de Félix Echevarría, siendo los primeros por ahora mayoritarios en el mismo. Para el próximo congreso general de UPL queda apenas un año. Quien controle ideológica y "afectivamente" el comité local de León, controlará casi el partido. De nuevo, amigos lectores, unan piezas.

EL PROBLEMA ES DE FONDO Y DE TIEMPO

Afirmar que el problema de fagocitosis de UPL en el PSOE es culpa de esa organización, es exagerar las cosas, porque sin ella también se produce desde otros ángulos. El primero de ellos es Eduardo López Sendino, cuya relación y cuasi amistad con el actual alcalde José Antonio Díez, se fraguó más que publicamente desde la legislatura pasada. La muy controvertida obra de Ordoño II para hacer peatonal esta calle, y el apoyo incondicial y suicida de los leonesistas a la misma (soltando muy de vez en cuando algún ligero matiz) no deja lugar a dudas de que entre los dos líderes hay química, pero no simbiosis. 

A ello sumaremos la voz de María Teresa Fernández, la concejala de UPL proveniente de eso que se ha querido denominar como leonesismo social, más concretamente del colectivo Proyecto León, y que no ha dudado en mostrar públicamente y hasta en grupos privados de chat, un apoyo demasiado cálido a muchas de las decisiones del equipo socialista. La frase se puede hacer extensible a otros representantes de dicho colectivo que han dicho de modo directo o indirecto apoyar sin fisuras al equipo socialista actual. Y recordemos que casi todos ellos también militan en UPL.

UPL nunca ha tenido una ideología clara y definida, menos aún qué hacer con un mensaje que cala en lo emocional pero no convence en lo práctico pues quien lo emite no lo siente ni lo defiende. Y esto no es sino reflejo, algo difuso y distorsionado pero reflejo a fin y al cabo, de la ideología leonesista. Recientemente se ha inaugurado, presentado, aprobado o llámenlo como quieran, una "gestora" para El Bierzo. No deja de tener su retranca el término "gestora", habida cuenta de que ya hubo varios comités comarcales bercianos y todos acabaron como el rosario de la aurora. Por supuesto en el mismo está el ínclito Melchor Moreno, porque no hay nadie más. A ello se suman varios nombres de Ponferrada y hasta uno que ni siquiera vive en la provincia de León y cuyos vínculos bercianos son muy discutibles. La presentación, al menos en lo estético, solo puede tildarse de deplorable. Juzguen ustedes mismos qué se ve más en la foto, si la bandera berciana inventada para el Consejo Comarcal, o la bandera leonesa:

 
Sumemos el titular vendido a la prensa: "la gestora tendrá autonomía en el Bierzo", donde el concepto "autonomía" tiene tantas lecturas como uno quiera interpretar. Y si esto no es ya un ejemplo de debilidad ideológica, pongamos esta otra perla dicha por el que es el actual portavoz de esa gestora con esta frase: "El Bierzo tiene una identidad fuerte que nadie cuestiona, debe tener un verdadero autogobierno". Algo así jamás se diría en Laciana, ni Babia, tampoco en Sanabria, o Las Arribes. Se dice en El Bierzo.
 
La Junta ha entendido perfectamente la frase, y espera que el Consejo Comarcal del Bierzo tenga más peso en todos los sentidos: se ha comenzado por aumentar los salarios, se ha seguido por buscar una sede fija y no alquilada para su institución, más competencias, y finalmente un asiento fijo en el parlamento para que tenga voz propia. Dicho en palabras más claras, casi una provincia más dentro del plano político. Divide y vencerás, esa ha sido la máxima de la Junta para anular la identidad leonesa. Qué mejor que potenciar lo berciano frente a lo leonés y seguir desarrollando una dualidad práctica. Y UPL, callando. El "hecho berciano", que ni siquiera reconoce como arma de discurso interna el PSOE, partido experto en eso de apropiarse de amores patrios para sumar apoyos, ni por supuesto el PP, es sin embargo no solo asumido sino además potenciado en mensajes por UPL, alimentando de esta manera la dualidad que hace que por ejemplo en todo lo que es El Bierzo tan solo se haya presentado una sola moción pro autonomía leonesa.
 
Sí, UPL, su gestora, su llámenlo X, denuncia que esas maniobras de la junta no son sino el enésimo ataque a los leoneses para generar una política del "divide y vencerás". Y sí, tiene toda la razón su portavoz. Pero también estaremos todos de acuerdo que esa división remarca un hecho que es claro: políticamente se está tratando a la provincia de León como dos realidades incluso opuestas, la berciana con capital en Ponferrada, y la del resto de la provincia con capital en León. No es solo una rivalidad entre ciudades, se lleva a algo mayor, porque rivalidad entre ciudades existe entre Gijón y Oviedo, con todo el centralismo ovetense y con toda la mala gestión que desde la sede carbayona se pueda hacer de la gestión hacia Asturias. Pero tanto gijoneses como ovetenses tienen muy clara una cosa: son asturianos. Es la clase política la que alienta una división que es en la práctica inexistente en la sociedad, más allá de una correcta y lógica reclamación de inversiones hacia una ciudad, Ponferrada, que pudo ser y no llega sino que además retrocede. Argumento idéntico a explotar en León.

UN EJEMPLO TODAVÍA MÁS PALMARIO: DIPUTACIÓN DE LEÓN
 
Si no comieras de la mano de otro, morderla sería el menor de tus problemas. Que a día de hoy UPL siga sustentando un pacto con el PSOE en la Diputación de León es totalmente irracional. Recapitulemos algunos hechos:
- El pacto se realiza a condición de formalizar una serie de puntos de inversiones, que deberían de ejecutarse vía presupuesto provincial y también del estado.
- De ese pacto, nació un listado de 23 puntos. Ni uno solo de ellos fija partida económica alguna, plazo de ejecución o licitación, o tan siquiera concreción de hechos. Todos son una nube de verbos indefinidos con hechos de los que no hay ni fecha de inicio ni de conclusión.
- Por ser vaga la cosa, hasta el propio presidente de la Diputación se ha posicionado contrario a la autonomía leonesa. Ni siquiera quiere someterlo a votación en pleno. Tan solo este hecho debería ser motivo para cuestionar muy seriamente todo el pacto. Pero Matías Llorente no quiere ni mentarlo.
- La creación de la Mesa por León es otra tomadura de pelo. Hasta 35 representantes, incluyendo los sindicatos, en una mesa donde hasta la fecha, después de tres reuniones, lo único que hay en concreto es un logotipo. Absolutamente nada más. Y el tiempo pasa. 
 
Así, desde julio de 2019 hasta hoy, han pasado más de 14 meses, y no se ha concretado nada. Es más, la integración de la FEVE en León sigue estando sin fecha ni partida económica alguna, y con la que está lloviendo, mucho nos tememos que no la veremos finalizar como mínimo en 10 años. Eso si es que finalmente se finaliza.

No solo no se cumple programa alguno, sino que la dirección de UPL debería replantearse muchas cosas en su pacto con Matías Llorente. Desde lo ideológico, pues Llorente ni cree ni apuesta por nada de leonesismo, pasando por las acciones y resultados efectivos de su presencia en la Diputación.

CONCLUSIONES
 
Es posible que la actual situación socio política permita albergar algún tipo de esperanza respecto a giros más leonesistas entre los votantes. Diríamos incluso que la ineptitud de los otros permitirá a UPL pervivir otra legislatura más sin muchos esfuerzos. Se quiere ver un leonesismo sociológico que ha traspasado la frontera de las siglas políticas, no hay un solo partido con representación provincial leonesa (a excepción de CB y PRB), que no haya votado a favor de esa autonomía, incluyendo a los muy reacios VOX y Cs. Con todo, y a pesar de la contundencia social de esas mociones, es evidente, que son meros testimonios, jurídicamente inútiles, habida cuenta de que han pasado más de 6 meses desde que el ayuntamiento de León inició la primera de ellas, siendo este el plazo para presentar esta clase de enmiendas. Tampoco se ha manifestado la Diputación de León, su presidente, berciano y socialista para más señas, está radicalmente en contra. Matías Llorente, sostén del gobierno socialista y diputado por UPL, tampoco quiere entrar en el juego, y su partido leonesista ni siquiera le presiona para que lo haga. Y si uno no quiere y el otro no presiona, al final entre la inacción y la negación seguirá todo como estaba, o peor ¿Se sigue pensando en la inocencia absoluta de UPL en todo esto?

UPL, o más exactamente el leonesismo, debe abandonar las tentaciones hacia el socialismo. Queda muy bien, especialmente en las redes sociales, gritar contra el PP, la derecha, el fascismo y tantas otras consignas poíticas que no profundizan en el asunto central. Todos, absolutamente todos los partidos políticos estatales, sean del color que sean, han consolidado, trabajado y reforzado el marco autonómico leonés, y por extensión, la dervia social, económica y cultural que tenemos. No culpen al PP porque ahí estuvo siempre el PSOE levantando a la vez el brazo en las votaciones y reclamando fortalecer la fiesta de Villalar o participar en esa y tantas otras fundaciones.
 
 
En UPL se ha desarrollado un axioma cuanto menos interesante que es pronunciado por sus seguidores como defensa ante cualquier crítica: a UPL se le culpa de todo y se le exige más que a los demás. Quizás se olvidan de que en todas las elecciones se presentan como "el único partido que defiende los intereses de los leoneses". Es el gran argumento de su discurso. Y también habrá que recordarles que es, ahora mismo, UPL quien podría presionar y muy duramente al PSOE para que presente más medidas de autogobierno leonés. No lo hace ¿No lo quiere hacer?

lunes, 17 de agosto de 2020

De PSOE, UPL, leonesismo, ceguera y fagocitosis (1ª Parte)

Cuando las cosas no cuadran, no se pueden forzar posiciones. En UPL hay elementos que no cuadran, nunca lo han hecho, pero ahora mucho menos. Hablamos de una cuasi simbiosis que está sucediendo entre UPL y el PSOE, motivada por la inutilidad de unos y la sagacidad para fagocitar de los otros. Ni falta hace decir quién hace el qué. Dado que el tema da para mucho, hemos optado por dividirlo en dos partes. Su lectura será más agradable y fácil.

EL ORIGEN: NO, UPL NO INICIA LA PETICIÓN
Es casi el monotema desde diciembre del año pasado, y creído casi olvidado por culpa de la pandemia. Quizás por la vorágine de hechos se haya perdido el punto de partida de todo esto de la autonomía pero creemos conveniente comenzar por recordarlo. En noviembre, el alcalde socialista José Antonio Díez es entrevistado en el programa La Brújula de Onda Cero, que hacía una edición en la ciudad de León. Entre otras cuestiones, se habla de posibles pactos de gobierno y los prespuestos que debería de aprobarse para el mes siguiente, dependiendo del apoyo de UPL a los mismos. Y es cuando Díez suelta esta perla: "hay que acabar con el agravio que ha supuesto una comunidad como Castilla y Léon, con la que los leoneses no se sienten identificados".
Con la excepción de la prensa local, y por local hablamos de la ciudad de León, tales afirmaciones se consideraron la clásica dialéctica en tiempo de pre-pactos, habida cuenta que quién dependían. Así lo entendieron los opinadores de la prensa con artículos como este o este otro aparecidos en Diario de León. Podemos tildó la cosa de acciones que se van de las manos (tomemos nota de esto). Ni siquiera UPL aparentó tragarse aquella frase, tildada de burdo guiño sin sentido.

Las negociaciones con UPL seguían, los leonesistas ofrecieron una batería de medidas como condiciones para aprobar los presupuestos, y sorprendentemente Díez aceptó todas. Sin peros. Pasan los días, y el 2 de diciembre, aunque pareciera que finalmente no sería así, el patronato de la Junta de la Fundación Villalar acuerda mantener su fundación y seguir con su línea de hacernos convencer que somos castellanoleoneses, y eso que Cs dijo que impondría su desaparición. Sigan sumando. Nos acercamos al 6 de diciembre, día de la Constitución, y el alcalde hace lectura del preámbulo del estatuto de autonomía para remarcar el carácter de lo leonés frente a lo castellano. Un día después se desleva en prensa que la organización leonesista Conceyu País Llionés se entrevistó con el alcalde el jueves previo para hacerle llegar su apoyo en cuanto a la autonomía leonesa. UPL anuncia que presentará una enmienda en el pleno del día 27 de diciembre para se pida la constitución de la autonomía de la Región Leonesa con sus tres provincias, argumentando una serie de datos sobre despoblación y pérdida de riqueza.
Llegamos a la votación del día 27 de diciembre. Horas antes se "filtra" a prensa (se entienden las comillas) que desde Ferraz advierten que votar a favor de la enmienda leonesista no es procedente y que está fuera del juego legal. Díez pide a UPL que retire la iniciativa (otro dato muy pero que muy importante), que "se puede negociar más adelante", que ya les ha dicho que sí a lo demás. Sendino dice que no. Finalmente se presenta. Sale adelante con el voto de socialistas, leonesistas y el ex concejal de Podemos. La gente concentrada en el exterior llega a abrazar y clamar con vítores al alcalde socialista que, cual concertista al finalizar el recital, acude a saludar a su público. Así, queda dilucidado que el motivo de la petición de autonomía, en apariencia, nace por un órdago y no por un deseo expreso ni de UPL ni del PSOE, pues ni siquiera fue una propuesta a plantear en los presupuestos planteados desde los leonesistas. Sigamos con la historia.

EL PSOE ABRE LA VEDA Y EL RESTO SIGUE
Con la de León, sucedieron más mociones en más ayuntamientos, al principio casio todos gobernados por UPL en mayoría. Luego, aparece la primera gran sorpresa: el domingo 29, Valderrey, municipio gobernado por Ciudadanos Rurales Agrupados, presenta de motu proprio una iniciativa acerca de la autonomía leonesa. Y sale adelante porque gobiernan ellos. Al día siguiente, el único concejal de Podemos en Cuadros, presenta otra propuesta propia para pedir la autonomía y también sale adelante con el apoyo del resto de fuerzas y la ausencia de UPL. en el tiempo, más pedanías y municipios sin mayoría de UPL o incluso con ausencia de este partido, aprueban sumarse a la petición.

La cascada de reacciones es apabullante: se filtra que PSOE ha mandado una carta a sus afiliados explicando las razones del voto en contra que deben emitir. El PP anuncia nada menos que una investigación a los concejales que han votado a favor en otros municipios mientras anuncia que prohibe tajantemente a sus representantes que voten a favor de la propuesta. El PP de Zamora y Salamanca cierra filas y ordena el absoluto silencio en todos los frentes. A ello se añaden más gestos previos a todo este ruido, donde hay que destacar la del secretario general de Juventudes Socialistas, Daniel Ratón, forma en el mes noviembre una nueva gestora donde designa nada menos que a uno de sus vicesecretarios, Andrés Guerrero, "secretario de la Región Leonesa". Un mes antes escribía una tribuna en La Opinión de Zamora donde carga contra la comunidad autónoma y pide un marco diferenciado para lo leonés mientras defiende a capa y espada a José Antonio Díez.

En Cacabelos, Socialistas por Cacabelos (organización local no vinculada al PSOE) apoya una comunidad leonesa y reivindica un papel específico para El Bierzo, moción que se presenta en agosto fallando por el voto en contra del resto de corporaciones, pero que marca una línea a seguir. El alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, tilda de petición extra temporánea, pero añade una frase de múltiples lecturas: "puede que en su momento haya una coyuntura para abordar esta situación pero ahora mismo es perjudicial para todos". La alcaldesa de Urdiales del Páramo, Goya Manjón, dice desobedecer las órdenes de Ferraz y anima a todos los compañeros en apoyar la medida, recordando la mítica pancarta de las manifestaciones leonesistas de los años 80 "somos socialistas pero antes leonesistas".
La prensa nacional empieza a dar un giro al asunto, y recoge toda clase de artículos para explicar al resto qué eso de la autonomía leonesa, en qué se basa y por qué no es igual que lo catalán. No hay un solo medio de comunicación que no aborde el tema. Una guinda de buen aspecto pero cuestionable realización es la firma de más de 200 intelectuales, artistas y personas vinculadas con el mundo cultural pidiendo la autonomía leonesa. Y parece que el asunto no tiene fin durante todo el mes de enero.

LA TRUNCADA MANIFESTACIÓN SINDICAL
Llegamos a febrero. Los sindicatos UGT y CC.OO., liderados por un tal Enrique Reguero y un ex leonesista llamado Xosepe Vega, convocan a una manifestación por el futuro de la provincia. Algo que ya hicieron en 2018 y en 2019. Pero esta vez lo harían el mismo día en León, Ponferrada y Villabino. A esa manifestación hicieron un llamado para que acudieran todas las fuerzas vivas sociales. Por razones complejas de explicar ahora, se apuntó al carro absolutamente todo el mundo, incluyendo equipos deportivos y hasta sindicatos agrarios, que siempre fueron por su cuenta. Un grupo de colectivos leonesistas pide acudir en masa al evento para demostrar que se quería la autonomía y denunciar la situación de alarma de León. El resultado, el conocido por todos.

La imagen, repartida por todo internet, ejemplfica no solo la magnitud de la misma sino el gran paralelismo existente con la última gran manifestación leonesista.

La formación Podemos habla del derecho a decidir de los leoneses (recordemos que meses antes estaba en contra). Cs persiste en su negativa a la autonomía leonesa, pero expone posibles soluciones y habla de entender la situación. El PP se lanza al cuello del leonesismo con toda clase de insultos (paletos, nacionalismo provinciano...) que denotan no solo un discurso agotado sino vacío de respuestas a algo que es un clamor. Hasta VOX clama por soluciones cuando apenas 15 días antes hablaba de nacionalismos exacerbados, llegando a votar a favor sus concejales en varios plenos. La Prensa europea se hace eco de lo leonés. Las noticias siguen y siguen imparables en ayuntamientos y pedanías que incluso votan mediante mano alzada con todos los vecinos como responsables. 
 
Y de toda esa marejada hay dos formaciones que por ser la más implicadas, una por iniciarlo y otra por ser su aspiración política, guardan un silencio extraño. Todo tiene sus razones.

LAS CLAVES: POR QUÉ ACTÚA ASÍ EL PSOE
Resulta tremendamente sospechoso que el PSOE ahora, justo ahora, se lance a esta vorágine de simpatías leonesistas. Pero para ello hay que entender qué está pasando internamente y que tiene mucho que ver con situaciones del pasado que se han ido gestando elección tras elección. Tradicionalmente, el voto socialista en Castilla y León se ha nutrido y de qué manera del solar leonés, particularmente de la provincia de León. La ejecutiva provincial leonesa ha sido "silenciada" en su supuesto leonesismo gracias al otorgamiento de puestos en la ejecutiva federal, senadores regionales, cargos como procuradores, etc. Es cierto que el votante de base y tradicional ha tenido cierto sentimiento de leonesismo, pero nunca ha sido su objetivo ni tema de trabajo sobre la mesa. Los datos sin embargo hablan de que cuando UPL sube, el PSOE baja en León, y viceversa. Este axioma, que ya hemos analizado en este blog, se ha venido repitiendo elección tras elección. Hasta 2019.

Clave 1: José Antonio Díez ha intentado el asalto al poder a gran escala dentro del PSOE
Antes de ser candidato a alcalde, Díez intentó ser candidato a secretario general del PSOE de León, algo que no logró en medio de un proceso electoral muy peleado y con serios enfrentamientos internos. Aquello le dejó muy tocado en lo político, pero más en lo personal. Volvieron nuevas elecciones para ser secretario local del PSOE leonés, cargo que ya disfrutaba entonces. Obtuvo una victoria holgada, 73% de votos, pero ante unos comicios donde solo acudieron 1 de cada 3 afiliados al partido. Es más, en la comisión provincial logró 7 delegados, frente a 3 de la oposición. Sabiendo leer los datos, se aprecia clarramente que los apoyos de Díez, aunque mayoritarios, son débiles. Díez es heredero directo del bastón de Francisco Fernández, el alcalde socialista leonés que en 2007 también pactó con UPL y también insinuó el tema de la autonomía. Y tan nefasta fue su gestión (recodemos el caso el tranvía) que cayeron en votos estrepitosamente. Además, para ser un "leonesista", Díez proyecta sombras extrañas, como su decisión de incluir el escudo de la junta en el uniforme de la policía local leonesa, algo que pudo justificar en su momento como imposición legal desde Valladolid, y que sin embargo lo justificó en una mejor gestión económica de la policía. Además, aquel pacto UPL-PSOE se quedó en nada en cuanto a leonesismo, y salvante la actuación de Abel Pardo (expulsado del partido por ello), el resto de concejales no hicieron absolutamente nada leonesista.

Clave 2: un PSOE provincial dividido
La provincia de León en el socialismo es paradigmática, es la única que cuenta con dos agrupaciones en su seno, la de León y la del Bierzo. La segunda es completamente afín a la actual dirección provincial socialista encabezada por Cendón, lo que significa que es radicalmente contraria a la autonomía leonesa, por cuestiones de lealtad. Javier Alfonso Cendón llegó a su puesto tras una disputada batalla frente a Diego Moreno, un bilbaíno afincado en León cuya trayectoria política solo se puede calificar de meteórica. La victoria por apenas el 51% de votos demuestra lo débil que es su postura. Cendón no es de la línea oficial del partido, sino de la misma que Díez, aunque no necesariamente socios ambos en objetivos. Esto dejó y muy tocado al PSOE en su línea oficial, y se ha trasladado de un modo muy sibilino a todos los modos de actuación. Lo expondremos en dos declaraciones palmarias que evidencian la lucha de poderes internas:
  •  La gestora comarcal berciana del PSOE es oficialista. Y por ello se justifican las palabras del actual alcalde de Ponferrada, que incluso deja entreabiertas algunas interpretaciones, como también hay que justificar las palabras del presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, también perteneciente a la gestora berciana, califique las intenciones de su compañero de León como "palabras del alcalde de León" y mostrándose contrario a una autonomía conjunta con Zamora y Salamanca. E igual decir del alcalde de Ponferrada, que critica la actitud aunque lo deja abierta a abordarla en el futuro.
  • La otra prueba es la más aplaudida por el leonesismo y la sociedad. La alcaldesa de Urdiales del Páramo, Goya Manjón, quien emitió un comunicado diciendo que en su ayuntamiento se planteará la moción pro autonomía, algo que si se realiza saldrá adelante al tener mayoría absoluta. La importancia de Manjón radica en que es una cabeza muy visible dentro del socialismo leonés, no en vano aspiró a ser senadora por Castilla y León, cargo que es de designación directa del partido, pero fue rechazada por la dirección nacional y autonómica. La razón del rechazo es evidente, no se posiciona en la línea oficial. Y su "venganza" particular es presentar una moción presentarse en caso extremo como rebelde frente a las coacciones de Ferraz. Y si esos antecedentes no son suficientes, añadan su apoyo explícito a Díez. 
 Clave 3: el silencio zamorano y salmantino
Si se hace una propuesta de autonomía para León, Zamora y Salamanca, y se hace desde el PSOE, debería de contar con el apoyo de sus gestoras provinciales. Volvemos al paradigma leonés y sus divisones: el socialismo zamorano reconoce abiertamente que esta comunidad no es nada positiva para la provincia, ahora bien, el discurso y respuesta no suele ser leonesista más allá de algunas declaraciones muy puntuales en aspectos muy concretos como los lingüísticos. Otro cantar son Juventudes Socialistas, tanto su anterior secretario general. Diego Mateo Lozano (forzado a dimitir por sus posiciones leonesistas), como el actual secretario Daniel Ratón, se han posicionado abiertamente leonesistas. El silencio se ha convertido, sin embargo, en el mejor grito en contra.
Salamanca es otro cantar. Tras unas elecciones a secretario provincial con hasta cuatro candidaturas enfrentadas a cara de perro, la victoria no precisamente holgada de Fernando Pablos, de la línea oficialista, le ha llevado a "depurar" muchos nombres, puestos y discursos. Por supuesto, en ellos está el tema de la autonomía leonesa, en lo que ha dicho tajantemente que su partido se posiciona en contra, siguiendo el dictado de Valladolid y Madrid. Porque si tan complicado fue para todos estos secretarios salir adelante, ni qué hablar de Luis Tudanca, línea oficial de Ferraz también y cuya cabeza todavía pende de un hilo viendo con qué resultados pudo salir adelante.

Clave 4: ¿Y si el PSOE ha tocado techo?
En este blog hemos señalado muchas veces que el PSOE se alimenta del votante de UPL y viceversa. Lo que sube uno, lo baja el otro, y es más notorio en las áreas urbanas y en el voto autonómico. Así ha sucedido, hasta ahora. Los últimos resultados arrojan un resultado sorprendente, pues UPL en el ayuntamiento de León ha captado el voto de Podemos y de sus círculos, mientras que el PSOE ha crecido sin rascar votos en estos sectores que serían, teóricamente, los suyos. Eso implica dos lecturas: la primera que UPL quizás haya encontrado un nuevo nicho de votantes gracias a un discurso basado en la pérdida de nivel de vida y despoblación que sufrimos los leoneses. Es el voto de los desencantados. La segunda, que el mensaje del PSOE no capta al votante más móvil de izquierdas, y que debe cambiar su discurso por completo. Algo que ya está haciendo en y desde Madrid.
Ni Podemos ni aquel intento fallido de coqueteo con Compromís, sirven ni captan la atención del votante medio leonés. Ni por mensaje ni por acciones. Menos aún del leonesista que ha visto con gran disgusto cómo aquellas promesas de un cambio en la visión de la política se ha traducido en el mantenimiento precisamente de las posiciones más cerriles contra lo leonés, sin mencionar los abundantes coqueteos con el nacionalismo castellano. Por ello, quien quiera tomar el relevo y aumentar esa cuota electoral, deberá cambiar y mucho su mensaje. Y el mensaje que cuaja no es tanto el del leonesismo y autonomía leonesa como sí las posiciones inamovibles sobre los graves problemas de los leoneses de las tres provincias. Y el sector electoral que más lo puede movilizar es el leonesista. No en vano, cuando acabó aquel pleno muchos de los asistentes se acercaron al ayuntamiento para saludar y estrechar la mano de su nuevo alcalde héroe. La lectura rápida de este hecho nos da también otra conclusión más rápida aún.

Clave 5: control del partido
Este blog ha podido saber por fuentes directas dentro del PSOE que la intención de Díez y de más miembros del comité local socialista, es la elección directa mediante consulta entre sus afiliados, de decisiones del partido. No es una búsqueda de democracia interna ni dar voz al afiliado, sino un ejercicio más de control del socialismo mediante la presión que pudieran ejercer vía consulta con urnas. La medida cuadraría bastante con el reglamento interno del PSOE, pero no con los objetivos de la ejecutiva autonómica y nacional, que tienen ya suficientes problemas como para además dar alas a posibles corrientes internas o disensiones que se aireen demasiado hacia la galería. Además, habría un problema mucho mayor: el Partido Socialista Catalán, una agrupación que realmente es un partido aparte dentro de la federal socialista, y que también ha clamado por ese derecho, en un escenario político donde el "derecho a decidir" se ha convertido en el gran eslogan para todo.

Clave 6: autonomía en decisiones y reparto de cargos
El PSOE autonómico se divide en dos facciones como vimos. La línea crítica adquiere una gran relevancia en su vertiente leonesa, y a poco que analicemos el origen del voto para las Cortes, veremos que un nutrido volumen del mismo es de origen leonés. Si la autonomía no se lograra, al menos podrían incluso plantear una ejecutiva diferenciada leonesa, que incluyera a las tres provincias, algo que los zamoranos abrazarían (hablamos a nivel de partido) y los salmantinos, si se sabe "vender" no pondrían objeciones. El nuevo reparto de cargos sería muy suculento, y ni qué decir para ocupar posiciones de designación directa como senadores territoriales, que era precisamente a lo que aspiraba Goya Manjón, la alcaldesa de Urdiales del Páramo.
Si se quiere un argumento más para este aspecto, tomemos nota de lo siguiente. Ibán García, actualmente una de las manos derecha de Pedro Sánchez en Madrid. El muy polémico representante socialista leonés, que llegó a defender públicamente la identidad leonesa, fue también secretario de Juventudes Socialistas cuando se firmó el pacto entre PSOE y UPL en 2007. Una de las bazas que ofreció a los leonesistas fue crear una federación socialista leonesa entre Léon, Zamora y Salamanca. Aseguró que lo tenía todo ya preparado y que se ejecutaría en breve tiempo a poco que se firmara el pacto de gobierno municipal. Tal federación nunca se llevó a cabo, aunque sí podemos asegurar que era factible. Con el tiempo García del Blanco se posicionó dentro de la órbita de Pedro Sánchez y fue ganando peso hasta ser una de sus manos derechas. El sábado 28 de diciembre llegó a escribir esto en su perfil de internet:
Tengo mucho respeto a los análisis y sentimientos que se han expresado estas horas en cuanto a la situación de León/la Región Leonesa en esta Comunidad. Muchos los comparto. Pero no, creo que abrir desde la ciudad de León el debate territorial y además así, en canal y en este momento, es un error.
No creo ni que exista un clima social generalizado que apoye esta solución, ni un consenso político mínimo (no digamos si tenemos en cuenta a las tres provincias). Ni siquiera creo que la situación nacional ayude lo más mínimo a que un debate así se escape del ruido y de un análisis grueso en toda España.
Entendería un amago fuerte para poner el acento en esta evidente decadencia económica, poblacional, social y cultural que estamos viviendo. Pero esto solo es reducirse el camino hasta acabar topando con un muro. Sé que las intenciones son buenas, pero el final seguro es solo frustración y pena. Y también división hacia dentro.
León, en términos relativos, no es el de 1983, ese es precisamente nuestro problema. León hoy necesita mucho más la solidaridad de los demás que la soledad. Hoy más que nunca debemos reclamar una Comunidad más equilibrada, y que los que se han desarrollado y crecido, comiencen de verdad a aportar. Eso para mí tiene un nombre: socialismo.
Y desde el punto de vista cultural e identitario, que tampoco se debe frivolizar con eso, simplemente debemos exigir que se cumpla con el Estatuto de Autonomía de Castilla y León: somos dos regiones y la cultura de ambas debe ser protegida y fomentada en igualdad.
Cuánto daño han hecho más de 30 años de derecha en la Comunidad, cuánto se hubiera necesitado el cambio en Castilla y León al fin. Pero no desesperemos.
Texto que, como vemos, se circunscribe palabra por palabra a la línea oficial del partido de los socialistas leoneses. Un "leonesismo" de ida y vuelta.

¿SE REAVIVA UN SENTIMIENTO EN OTROS PARTIDOS?
Ni PP, ni Podemos ni Ciudadanos han sabido dar una respuesta coherente al asunto. El PP ha ordenado un cierre de filas en contra a la propuesta. El hecho de que incluso amenace con investigaciones y quizás apertura de expedientes, ha hecho temblar a varios cargos del partido, pues unas hipotétias elecciones generales están relativamente cercanas y siempre dependientes de los acontecimientos que surjan en Madrid. De ello, lógico por su trayectoria, es Antonio Silván quien más ha incidido en esa medida. Sorprende sin embargo que esa obediencia ciega en el voto se haya plasmado con algunos de los concejales populares: hablamos de Pedro Llamas y de Margarita Torres. Ambos son conocidos por sus amplios vínculos y simpatías hacia el leonesismo sin militar en ello. La disciplina de partido manda.

El PP ha tenido dos intervenciones interesantes al respecto: de una parte Luis Aznar, ex senador del PP y también ex delegado de la junta de León así como nombre muy concoido y respetado en las filas populares. Expresó que entendía la propuesta de Díez y que le parecía "valiente". A pooco que leamos realmente sus palabras con más calma, apreciaremos que su posición es de compresión pero oposición. Algo diferente se ha mostrado Inés Prada, otra histórica del PP, o más bien del fallecido Juan Morano Masa, que representa a ese viejo sector de la antigua Alianza Popular que siempre apoyó una autonomía leonesa y que por presiones de Madrid se impidió. Pide la reapertura de un diálogo y reflexión al respecto. Finalmente tenemos las declaraciones esperpénticas, porque otro calificativo no tienen, de Mario Amilivia, que tilda el asunto como "inconstitucional" recordando la sentencia del Tribunal Supremo. Quizás se olvide no solo de que él portó la pancarta pidiendo la autonomía leonesa, sino que en 2006, votó de nuevo en blanco a favor de un proceso autonómico, sabiendo que era "inconstitucional". Los diferentes asientos ocupados en cargos por designación a dedo pueden más que un sentimiento.

Y si la cosa apunta que el sentimiento leonesista es transversal, tomemos nota que casi todas las últimas mociones aprobadas en pedanías o ayuntamientos han sido respaldadas o votadas en blanco por partidos que, oficialmente, no están a favor de la autonomía leonesa. Que una cosa es la lista electoral y otra lo que se piensa. Aplíquese para cualquier partido.

Y HASTA AQUÍ LA PRIMERA PARTE.
Habrá más.