martes, 1 de octubre de 2019

UPL, barco sin rumbo y con 4 capitanes

La nueva legislatura municipal y autonómica ha arrancado con muchas sombras y apenas luces para el leonesismo, tanto el político como el social. Basten ver los logros obtenidos y las posiciones adoptadas para poder asegurar que se camina por una senda de indefinición y sectores que acabarán enfrentados tarde o temprano. La UPL, partido emblema de esta ideología, camina sin rumbo, pero esta vez con cuatro capitanes:
  1.  Un leonesismo social que se ha querido integrar pero a la vez imponer un criterio propio
  2.  Un Matías Llorente y su comparsa que instauran una corriente propia.
  3. Una dirección de UPL, conformada por los 5 magníficos (Luis Mariano Santos, Eduardo López Sendino, Miguel Ángel Lozano, Manuel Arias y Julio José González Rivo) que como siempre caminan a salto de mata.
  4. Un PAL-UL, grupo que no acaba de integrarse bajo ningún prisma, y que empieza a mostrarse como un elemento de enfrentamiento interno a medio plazo.
CONCEJOS ABIERTOS QUE ACABARÁN CERRANDO
La incorporación de varios sectores del leonesismo social a las filas de UPL ha implicado que algunas de sus reivindicaciones y acciones sean asumidas por el partido. Una de ellas, practicada por Esllabón Lleonesista y luego relevada por León Constituyente, era la celebración de concejos leonesistas, unas asambleas donde quien quisiera podría plantear propuestas e ideas encaminadas tanto al logro de la autonomía leonesa como al desarrollo de la sociedad en cualquiera de sus aspectos. El principio y objetivos son loables e intachables. Pero quienes conocieron y vivieron la celebración de los dos concejos acometidos antes que con el paraguas de UPL, saben muy bien las razones por las que no celebraron más.
El primero de ellos con sello de UPL se hizo en San Andrés, de la que ya dimos cuenta en nuestra anterior entrada. El contexto era claramente político y de reproche a un partido que aún contando con las simpatías de gran parte del leonesismo, optaba sin embargo por aliarse con gentes como Matías Llorente o el PAL, cuya ideología y afinidad es, cuanto menos, cuestionable y polémica.
El segundo fue en Riaño, con mejor contexto de recepción y asistencia regular, justificable en parte por las fechas veraniegas. Las propuestas, al menos en teoría, eran interesantes, y se dispusieron como comunicado de prensa que, suponemos, serán reclamadas en su momento por Luis Mariano Santos o Matías Llorente en los respectivos gobiernos. Y un tercero en Santa María del Páramo, municipio convertido de la noche a la mañana en el baluarte del leonesismo por la mayoría absoluta de su actual alcaldesa de UPL, Alicia Gallego, que oculta sin embargo el estrepitoso resultado en autonómicas para este partido. Tal distancia entre alcaldesa y leonesismo se denotó no solo en resultados electorales sino en asistencia al evento: una decena de personas entre los de la mesa y asistentes.

La asistencia es el gran problema. Puntualizando: la no asistencia de unos y la repetición de otros. Porque a poco que nos fijemos, veremos que ni el concejo de San Andrés ni el concejo de Riaño tuvieron una audiencia digna del enfoque y expectativas del evento. Añadamos a esto que un número significativo de participantes son los mismos en todas ellas, lo cual desvirtúa aún más el objetivo. Incluso que en todos esos debates la gran ausencia es la de los líderes del partido, ganando en invisibilidad cuanto más nos alejamos geográficamente de la ciudad de León. El resultado final es que más que recabar opiniones de la zona, empieza a ser una deriva de que sean siempre los mismos en todas partes, unos de los graves problemas del leonesismo actual, con el añadido de que no se integran la dirección del partido que lo organiza, el otro gran problema del leonesismo político. Mucho nos tememos que la cosa no avanzará en poco más que ejercicios de reunión sin más avances concretos.

Un dato curioso final: todos estos actos están organizados bajo un, citamos literalmente el nombre que se ha dado, comité estratégico de UPL, que preside Félix Pérez Echevarría (Cheva). Oficialmente, y en eso sí que este blog puede asegurarlo, no existe tal comité, tan solo es una entelequia que se ha admitido fuera de toda oficialidad.  

UN COMITÉ LOCAL QUE VA POR LIBRE
Allá por el mes de enero se constituye el comité local de León. La irregularidad, premura y modo de constituirlo llamó poderosamente la atención y le dimos el tratamiento oportuno.
Aquello era un verdadero caballo de Troya dentro del partido. Y el tiempo comienza a darnos la razón y eso que no llevamos ni 3 meses. Empezaron intentando presentar a Cheva como futuro secretario general del partido, algo que no logró pero que evidenció la grave fractura interna que hay en las siglas y la baja imagen que tiene su actual secretario general Eduardo López Sendino. Siguieron con comunicados de prensa por su cuenta y riesgo donde se utiliza el nombre de UPL a conveniencia. A tal punto de descoordinación y, por qué no decirlo, de criterios dispares, se manejan entre el comité local y la dirección del partido, que desde el comité local se reclama una  terminal de mercancías para el Aeropuerto de León, como si fueran la oposición, cuando el consorcio del mismo es presidido por Matías Llorente, que es el representante de UPL en la Diputación.

El protagonismo que está obteniendo Cheva de todo esto es más que palpable, y se ha traducido, cómo no, en tema de la rumorología interna del leonesismo. Desde las notas de prensa, dicen que enviadas por él mismo donde de un modo u otro se recalca su nombre y figura, pasando por entrevistas en diversos medios, amparado en la excusa de ser el secretario de ese comité estratégico. Así lo reseña leonoticias.com donde se dice "el comité local de UPL en la ciudad de León, encabezados por su presidente Félix Pérez Echevarría 'Cheva'". Similar situación sucede una entrevista en la emisora COPE de Astorga acerca del concejo que se celebraría en dicha localidad, que no se hace la entrevista ni a Alicia Gallego ni a nadie del comité local paramés. El medio titula, literalmente, "Félix Pérez Echevarría 'El Cheva' nos habla del concejo abierto sobre el Páramo Leonés". Casualidad o no, reflejamos un hecho que es ampliamente comentado.

Este comité local realmente no deja de ser una asociación de amigos fruto de mensajería de facebook y grupos de whatsapp, que fuera de la vida política se parapetan en toda una parafernalia de asociaciones y entelequias. Intentan hacer un leonesismo de activismo social y reivindicación. Por ahora se han centrado en aspectos históricos, de corrección de hechos donde lo leonés se diluye en lo castellano. Sus denuncias, dicen algunos de sus miembros, están argumentadas y supervisadas por un profesional de la historia, lo cual no impide que caigan en un saco roto digno de analizar. Una de las últimas ha sido la presencia en la Fiesta de Mansilla de las Mulas de caballos y otros atuendos de la época donde figuraba el escudo de Castilla y León. La queja, de escaso eco mediático, ni siquiera ha sido abordada por el ayuntamiento mansillés que deja el asunto en tema obviado (es la mejor calificación al respecto).
Hay otra reclamación todavía más interesante si cabe: denuncian, con acierto, que existe una placa en Valencia de Don Juan que dice lo que viene en la imagen:
Fernando I no fue rey de "Castilla y León", sino de León. De momento, y para marcar territorio, el concejal de cultura, un historiador del PSOE formado academicamente en la Universidad de Valladolid (y de mano de Julio Valdeón Baruque) ha respondido con una misiva al asunto en la que no deja duda de que es licenciado en historia y doctor en el tema, y que atenderá al asunto "en un medio plazo" (sin prisas):
En cartera tienen más actividades, como un homenaje a Vellido Dolfos, acto que "robaron" al Prepal, partido que lo realizaba tradicionalmente y al que ni siquiera invitan, a pesar de que el propio Cheva participó activamente en sus filas.

EL LLORENTISMO, UNA NUEVA CORRIENTE EN UPL
Matías Llorente se ha convertido para su desgracia en el reflejo de UPL. Y de momento ha sido su persona quien está marcando las primeras decisiones en cuanto a pactos con el PSOE, tal y como desgranamos en nuestra última entrada. Llorente no ha sido jamás leonesista, siempre se ha mostrado como un sindicalista agrario de izquierdas, o lo que él entiende por tal.

No olvidemos que el único motivo por el que Llorente y todos sus correligionarios se pasan a UPL, fue el rechazo a las pretensiones de más cuotas de poder que exigía al PSOE, partido en el que participó, y jamás militó, durante 40 años. Exigencias que se han demostrado desmesuradas, y decisión de prescindir de su figura que se ha demostrado también acertada por parte de los socialistas. Todo eso se nota y mucho  en los gestos, como celebrar una Fiesta del Campesino en Valencia de Don Juan, municipio que de campesino cada vez tiene menos y sí de industrial y servicios. Con la ironía añadida de que es de recién estrenada alcaldía socialista. Al evento asistieron demasiados representantes del socialismo leonés y ni uno solo del leonesismo. La voz protagonista del evento, como casi siempre, la llevó él, y como cabría esperar, los términos que hicieran referencia a lo leonés brillaron por su ausencia, frente a referencias regionales e intereses de un mundo agrario con mayor crisis y propuestas que aportan pocas soluciones. Ni una bandera leonesa, ni siquiera como representación administrativa, y eso que es una fiesta de carácter provincial.
Para Llorente, existen dos realidades: la urbana y la rural. La rural es la de aquellos municipios donde el sector primario pesa sobre los demás. Hata aquí valdría la lógica si no fuera porque esa visión dualista la quiere imponer en la Diputación, y esta institución vela por los intereses de toda la provincia, sin importar si son de campo o no, que tan urbano es León como Astorga o Bembibre, municipios estos últimos regidos por la Diputación. Fijémonos a qué punto Matías tiene una óptica muy personal, que en todo ese mundillo rural es el que concibe desde la ventana de su casa. A sus atos no verá nadie jamás a un agricultor o ganadero montañés o berciano. Llorente concibe el mundo rural solo como es en el sureste leonés. No lo dice este blog, lo dijeron ya en su momento los del PSOE cuando decidió marcharse (e incluso decía que quizás abandonaba la política)
En concreto, ha rechazado las críticas vertidas por el PSOE en las que se decía que Ugal-UPA tan sólo representaba al sur de León, punto en que ha negado para matizar que representa "a toda la provincia" y ha criticado al alcalde de Pajares de los Oteros, Julio Fernández Llamazares, por tener como único objetivo "llegar a ser diputado provincial".
Si sus promesas son efímeras, su ideología es igual de endeble. Porque Llorente se define "progresista", aunque se quede más bien en un "progre" rural, de camisa a cuadros arremangada.
Un típico y tópico tan poco realista como incongruente. Con estas premisas, es lógico que no entre en su mente que el campo también pueda vivir de sectores diferentes al primario. En sus primeros días, donde explica qué planes de actuación tiene como vicepresidente, suelta la perla de que eso de invertir en una estación de esquí, la de Leitariegos en Villablino, le parece un despilfarro frente a otras prioridades: "¿Por qué hay que gastar tres millones de euros en unas estaciones de esquí deficitarias y no en unas comarcas que se mueren?". Como es lógico, el ayuntamiento, socialista para más retranca, le contesta que "Laciana es el municipio que más población ha perdido en los últimos 10 años, lo que deja en evidencia que si alguna comarca de la provincia de León está moribunda, Laciana ya está en la UCI". A ello se añadió que "la Diputación no es una empresa que busque solo rentabilidad, también tiene obligaciones sociales que atender".

Adicionemos a estas incongruencias de izquierdas que con su apoyo el presidente de la diputación cobrará el máximo de sueldo permitido por ley, y con ese incremento también el suyo (cobrará al año 57.451 euros, sin detrimento de otros ingresos por cargos públicos como ser alcalde o su empresa agraria) y el resto de la corporación de gobierno socialista. Si a todo esto añadimos, ya como anécdota que riza el rizo, que en la página web de Ugal, se tiene como enlace permanente los chistes de un artista gráfico llamado Rodera, conocido por su adversión hacia lo leonés y el leonesismo, comprenderemos mejor de qué va todo esto.

Con la convocatoria de elecciones generales de nuevo, el pacto con el PSOE en Diputación podría quedar en entredicho. Así lo expone Luis Mariano Santos, quien reconoce que todo podría ser revisable en función de cómo quede el panorama del gobierno en Madrid. La actitud y posición de Llorente será clave. En este blog estamos totalmente seguros que el viejo zorro sindicalista nos dará todavía muchos momentos para el análisis.

LA BRÚJULA PERDIDA DE UPL
UPL vive su particular borrachera electoral de la que todavía no ha disfrutado de la resaca correspondiente, que sería la correcta lectura de los resultados tal cual los aportamos nosotros (véanse aquí). Afirman que se quieren presentar a unas elecciones nacionales "porque toca". Curiosa frase, muy conocida, viniendo de un partido que a todas las veces que no se ha presentado afirmó que "no toca". El presentarse a unas elecciones nacionales o europeas responde a si se hará o no el ridículo, que consiste en esencia en saber de antemano que no vas a sacar representación, pero los votos obtenidos te dejan casi con la miel en los labios, y aduces que la sociedad leonesa no está preparada, frase que también es una vieja conocida.

La improvisación que vive UPL es notoria incluso en política municipal contradiciendo su propio programa electoral. Baste revisarlo para comprobar que fue UPL, junto con el PSOE, el partido que más pidió la peatonalización de Ordoño II, avenida central de la ciudad de León. Aquí una foto donde Sendino se reunía en el ayuntamiento con el actual alcalde socialista José Antonio Díaz, entonces líder de la oposición, para presentar una moción al respecto contra la reforma acometida en dicho vial:
Ahora el PSOE, y para demostrar quién manda, cumple a medias con esa promesa y hace una semipeatonalización (porque pueden pasar vehículos eléctricos y algunos coches), y que ya se hará (sine die) otro arreglo más para hacerlo peatonal todo. La medida es coherente con lo que planteó en su programa el PSOE. ¿Y UPL? Pues dice que estas cosas no hay que hacerlas tan precipitadamente, que hay que hablarlo, que igual no está bien...pero el programa electoral leonesista decía lo siguiente (parte subrayada en rosa):
Lo que sí ha encendido y mucho los ánimos de algunos sectores leonesistas es la tentativa desde el PP de Valladolid de convertir la ciudad en, oficialmente y reconocido en el estatuto de autonomía, como la capital de Castilla y León. Tal hecho, que en la práctica ya lo es, levantó la clásica polvareda mediática y ruidillo social en León. UPL, que enseguida saltó al tema, lo hizo de la manera más desafortunada, diciendo que no había capital y amenazando con que si eso se producía que movilizarían a la sociedad a la calle, frase que solo se puede justificar por seguir disfrutando de una borrachera que no acaba de pasarse. En el asunto, porque hay que decirlo también, el PP,  en San Andrés del Rabanedo (y no UPL como sería lo lógico), presentó una moción para que no se reconociera tal capital, marcando una distancia muy considerable a la propuesta de sus compis de partido. Es más, el equipo de Valverde de la Virgen, del ex militante de UPL David Fernández, hizo lo propio y se aprobó por unanimidad. Dos ejemplos que demuestran que algunas ideas bien pueden ser transversales y llegar a más siglas.

La cosa parecía que se detenía tal que un 11 de septiembre cuando el gobierno de la Junta, a preguntas de Luis Mariano Santos afirmaba que "ni puede ni quiere" asumir tal propuesta de capitalidad. Y así se zanjaba el asunto. Castilla y León sigue sin tener una capital, las cortes y la práctica totalidad de instituciones autonómicas (salvo Tribunal Superior en Burgos, El de Cuentas en Palencia, Consejo Consultivo en Zamora, y Procurador del común en León) siguen estando en la ciudad del Pisuerga. Pero Valladolid no es la capital. Todos contentos en un debate en que la gran mayoría del leonesismo se preguntaba si el debate era este o por el contrario que el País Leonés no tiene autonomía. 

    Pero no. El PP pucelano insiste en la burra y presenta el 1 de octubre una moción para contemplar la solicitud. Ahora pensemos dos segundos: ¿Qué diría un leonesista? La lógica, común a (casi) todo el mundo sería convertir el debate en el derecho de los leoneses a constituirse en comunidad autónoma, es decir, afirmar que la capitalidad para un leonés no tiene relevancia alguna y sí el derecho a un autogobierno tal y como ejercen otros territorios históricos del estado. En la dirección de UPL, más exactamente en Sendino y su nuevo allegado Enrique Valdeón (porque en esto el comité local pinta poco y menos), la cosa se convierte en nada menos que pedir ser la capital de la comunidad, si la propuesta pucelana prospera. O dicho de otro modo, consolidar lo leonés dentro de la comunidad a cambio de ser la capital ¿Alguien encuentra la lógica en este razonamiento? ¿Nos imaginamos un traslado masivo de las instituciones a León? Eso sí, se aclara que la idea no implica renunciar a ser autonomía. Pero de facto significaría eso, porque a nadie se le escapa que en la historia de la humanidad jamás se ha dado el caso de que la capital de un territorio pida separarse del mismo. Por si quizás alguno se da cuenta del gravísimo error, este blog opta por exponer captura del texto literal publicado en la web del grupo municipal de León, aunque también es consultable el texto entero en la web del partido:




    La lluvia de críticas a tan desafortunada propuesta (podemos decir que han sido muy numerosas incluso dentro de gentes afines al partido), han valido de nada en las filas de unas siglas  que siguen enrocadas en su embriaguez particular. No solo lo defienden y acusan a la gente de que "no se entiende el mensaje", sino que además la propuesta es tomada también por UPL Zamora, que pide la capitalidad doble para la comunidad, quedando Zamora como "capital de la Región Leonesa".

    EL PAL QUIERE SER CAPITÁN SIN TENER TRIPULACIÓN
    El PAL solo tenía dos referencias con las que presentarse como peso en una negociación: San Andrés y Astorga, un concejal en cada respectivo. Coincidencias de la vida, ambos son imputados en exactamente la misma trama de corrupción, la Enredadera, que todavía sigue su curso judicial. Al de San Andrés, Francisco Javier Gómez, le pasó factura presentando su dimisión y con él la desaparición del partido en dicha localidad. Pero Astorga con Peyuca, es que es mucho Peyuca. Se había escudado en un problema de salud de corazón para no ir en listas para las elecciones de este año. Problema que sin embargo no le ha impedido desarrollar otras actividades que requerían cuanto menos todo lo contrario de lo que se recomienda en esas dolencias. Se puso de sustituto a Fernando Barriales, un hombre gris y muy poco consistente ideológicamente, que ya fue cabeza de lista por el partido y que con la nueva fusión entre PAL y UPL quedaba bien pues militó en ambos.

    El resultado electoral fue un desastre, se pasó de 3 concejales a 1. Con todo, la cosa iba dentro de los cánones de la hipocresía y espectáculo político al que por desgracia estamos acostumbrados. Y llega el anuncio de un pleno tal que un lunes 23 de septiembre, en se advierte que Fernando Barriales Cuervo deja de ser concejal. En el acta no se indican las razones, pero aquí comienza la polémica y cuando se denota de qué van algunos: astorgaredaccion, digital maragato, afirma que lo deja por discrepancias con la forma de llevar la oposición contra el actual equipo de gobierno de la ciudad, y que se vio "obligado" a compartir cartel con Peyuca, persona que (añadimos nosotros) no se presentaba ni siquiera en listas. Fijémonos en el cartel de la foto siguiente:

    Aparecen ambos dándose la mano, como si de un contrato y un traspaso se tratara. No solo eso, hasta los colores así lo indican, comienza por el extremo de la izquierda en todo anaranjado (color del PAL) y evoluciona al púrpura de UPL. Y en el acto, hecho de modo improvisado en la calle, aparece Peyuca, que, repetimos, no se presentó en listas ¿Cree alguien a estas alturas que los astorganos no entendieron el mensaje? Enredadera pasó factura cara.

    Peyuca, muy activo en redes sociales y particularmente en facebook donde disfruta de varios perfiles, arremetió contra esta noticia acusándola de falsedad, y que en realidad la renuncia fue algo acordado por problemas de salud de Barriales. Otros medios digitales astorganos dan versiones un poco dispares: según astorgadigital, la razón es porque no se ha logrado acuerdo con el equipo de gobierno en un área que requiera el cien por cien de dedicación y por ello se retira. Según noticiasastorga, la cosa se motiva porque no se siente cómodo en la oposición. Noticias todas, hay que decirlo, que salieron posteriores a la primera publicada por astorgaredaccion.com. Peyuca por su parte publica una foto, antigua, para demostrar lo unidos que están en todo.
    No encaja que Barriales abandone la política para ceder poder a Peyuca, cuando el ex concejal del PAL ni siquiera estuvo en las listas. Barriales, de personalidad muy débil, ha tomado las de Villadiego en varias ocasiones, siempre coincidiendo con momentos políticos difíciles, como hizo en 2003 o como hace ahora, y con la misma excusa de "problemas familiares" o de salud, que no le impiden sin embargo presentarse a elecciones ni viajar y encontrar tiempo para el tema de la fiesta de los astures.

    Hay otra pieza que rompe por completo el esquema de una renuncia por esos motivos tan humanos: Barriales reconoce en una entrevista (mes de mayo) para el digital astorgaredaccion que está "mayor" y que se ha metido en algo que ya le queda grande. Aquí algunos extractos de esta entrevista:
    (...) En 2003 la formación leonesista obtuvo dos respresentantes, él y Enrique Soto. En noviembre de 2003, cuando las fricciones en el leonesismo político empezaban a ser evidentes, Barriales anunció su dimisión por problemas familiares.
    (...) (sobre el programa electoral y la imagen de campaña) Es algo que hace Pablo y su equipo y tenía que ser así.
    (...) contribuí a la creación del PAL, estuve con José María [Rodríguez de Francisco] en el momento de la fundación, por un tema de química personal. 
    (...) lo que sí es cierto es que Pablo es el director de orquesta  
    Peyuca quiere el control total y absoluto del comité de Astorga. No solo eso, sus movimientos son claramente dirigidos a recuperar posiciones incluso dentro de UPL, donde no tardando mucho se deberá dirimir un nuevo congreso general y quizás, un nuevo secretario general con una nueva directiva. Fijémonos en esta otra foto a la que este blog ha tenido acceso:

    Peyuca como asistente al Concejo Abierto de Santa María del Páramo ¿Por qué en este concejo y no en todos los demás? Santa María del Páramo es ese nuevo estandarte del leonesismo gracias a su alcaldesa Alicia Gallego. Solo que Gallego fue del PAL, y Peyuca su jefe. El paso a las filas púrpuras no sentó bien, y ahora Peyuca quiere mover ficha, recuperar a sus fieles. Formar cuanto menos un equipo para ese momento en que se deberá negociar y mucho el reparto de poder tras el próximo congreso general. Porque Peyuca, ahora mismo, y a pesar de haber sido el presidente del PAL, en el organigrama de UPL, no pinta por estar imputado en tan grave corruptela. Es su compañero de filas y actual concejal en León, Luis Enrique Valdeón, quien copa el protagonismo en la actual dirección de UPL como representante del PAL. Un Valdeón que no pintó absolutamente nada en su anterior partido y que, de la noche a la mañana, es la máxima cabeza visible. Estas cosas duelen en el ego.

    Un barco de cuatro capitanes, y cada uno mirando a un lado. Pero la culpa de todo es de este blog, de los críticos al partido y de la sociedad leonesa que no acaba de comprender el mensaje leonesista.