jueves, 1 de junio de 2017

Referéndum leonés, la eterna trampa

La sociedad leonesa está desesperada. Cualquier cosa vale para agarrarse como un clavo ardiendo en busca de una esperanza nunca encontrada. Incluso el ascenso de un equipo deportivo se convierte en nada menos que una oportunidad de dinero y empleo. Pero ahora la clave es un referéndum para que León se constituya en comunidad autónoma. Ventilado por gran parte de los medios de comunicación de dicha provincia, como una opción o debate que existe en la calle. Algunos incluso realizaron reportajes al respecto e incluso votaciones populares a través de las redes sociales.

Desde este blog vamos a lanzar un análisis, y quizás las conclusiones sirvan también para que el leonesismo se replantee, en algunos sectores, si está yendo por el camino correcto centrándose en un mensaje monotemático.

¿QUIÉN PROPONE EL REFERÉNDUM AHORA?
La cosa del hipotético referéndum parte de unas declaraciones de los dos secretarios generales de los sindicatos mayoritarios en la provincia de León, UGT y CCOO. Ambos afirmaron que la salida más lógica para el problema económico leonés era una autonomía propia. Es decir, la generación de una autonomía leonesa parece ser el único medio para lograr un desarrollo económico. El estado debería otorgar presupuestos propios y exclusivos para León, que los gestionará según criterios propios. A esos presupuestos se sumaría el volumen de funcionariado generado, incluso reabsorbiendo el que ya existe como de la junta.
Todo hasta aquí es bonito y color de rosa. Pero volviendo a la pregunta ¿Quién propone el referéndum ahora? UGT, como sindicato, tanto a nivel provincial como a nivel autonómico guarda silencio. Es más, al secretario "regional" no le han gustado nada esas palabras. CC.OO. tiene exactamente la misma situación. Los aludidos, a preguntas de si lo proponen, reculan afirmando que son "reflexiones personales", solo Xosepe Vega parece ir un poco más allá al decir que "todo el mundo sabe lo que pienso". Por eso, en ambos sindicatos se consideran esas propuestas como "reflexiones personales que no representan necesariamente a los sindicatos" y no se consideran ni declaraciones oficiales ni postulados de las organizaciones laborales. Más tardíamente a estas "reflexiones", UGT vuelve a la carga con lo del "oeste" de la comunidad, si bien ese "oeste" incluye por razones desconocidas desde lo geográfico a Ávila. Eso sí, solo se habla desde lo económico, nada más. Del referéndum...ni pío. Por lo tanto a la pregunta cabe una única RESPUESTA: NADIE.

ESE REFERÉNDUM ¿QUÉ MARCO GEOGRÁFICO TIENE?
La inmensa mayoría de los leonesistas ya saben la respuesta de antemano: la provincia de León. Ni Zamora ni Salamanca. El pilar central del fracaso del discurso leonesista hasta el día de hoy ha sido su discurso territorial, no basado en un antiguo reino o una hipotética región, sino en una provincia concebida desde una ciudad que ignora todo aquello que queda fuera de su alcance.

Así, el leonesismo ha ignorado el leonés porque la presencia de dicho idioma en la capital y alrededores más cercanos se limita a un vocabulario y poco más. El leonesismo ha ignorado y bastante la realidad de la otra mitad de la provincia (léase Bierzo y alrededores) porque queda muy lejos, máxime cuando en los años 80 había que cruzar el Manzanal por unas carreteras deplorables. Solo la ejecución de la autovía que ha permitido ir de Ponferrada a León y viceversa en apenas 1 hora ha acercado realidades a un lado y otro del puerto. Háganlo extensible a cualquier fenómeno, rasgo, hecho, circunstancia o particularidad leonesa que se salga del radio de acción de la ciudad de León (45 km a la redonda) y obtendrán una respuesta clarificadora.
Es un concepto territorial metido hasta el tuétano incluso entre intelectuales que se dicen leonesistas. Veamos una tribuna de Julio Llamazares, de los poquísimos escritores leoneses reconocidos, de clara definición leonesista, lo que dice al respecto del hipotético referéndum:
El referéndum, esa palabra prohibida, regresa, pues, cíclicamente como deseo a una provincia esquilmada, desmoralizada y llena de problemas que cada vez está más convencida de que la solución a ellos pasa por desgajarse de una autonomía en la que fue integrada sin consultar a su población al respecto y a la que muchos de sus habitantes culpan de su actual situación de declive. Sea o no cierta esa percepción (muchos de los problemas de León, estructurales y de raíz histórica, sobrevivirían en cualquier situación que estuviese), lo cierto es que el mantra ha calado hondo en los leoneses hasta el punto de que cada vez son más los que, con la boca pequeña o grande, dependiendo de su independencia personal, reclaman un referéndum para decidir si quieren seguir en Castilla y León o desgajarse de ella al modo del Reino Unido de Europa. 
Por ello, ni siquiera una supuesta élite cultural leonesa es capaz tan siquiera de intuir o asumir que lo leonés va más allá de unas provincias trazadas en 1833. Si esa élite no es capaz ¿Por qué debería de entenderlo el resto de la sociedad?

LAS MOTIVACIONES DEL "REFERÉNDUM"
¿Cuál ha sido el argumento esgrimido por parte del leonesismo político durante décadas? Que a los leoneses se les roba de todo. Y eso es cierto. La gestión hecha por parte de la junta ha sido de políticas centralizadoras en todos los aspectos, desde la gestión administrativa hasta la sanitaria, pasando por las inversiones públicas. El resultado es que Valladolid, a pesar del declive del conjunto de la comunidad, es la única provincia que presenta balance positivo en más de 30 años de autonomía. Hasta ahí todo cierto. Sin embargo, el voto de los leoneses parece querer consolidar esta rutina ¿Razones? Si usted pregunta al entorno leonesista le hablarán de cainismo, de torpeza, de seguidismo o un millón más de términos para calificar un conjunto. En UPL todo se achaca a falta de proyección de su partido y a que no se les perdona errores del pasado, coletilla esta última machacada como excusa eterna.

El argumento económico tiene su efectividad, su gancho. Pero hasta un punto. El argumento de réplica, muy manido también, es que los leoneses no tienen capacidad de generar riqueza por sí mismos y que no se puede llorar como plañideras. Curiosamente, y por razones que no analizaremos ahora pero que tienen su base, en el leonés ha calado más un mensaje donde la culpa de absolutamente todo es de los leoneses sí o sí. Analicen esta tribuna emitida por una periodista del, cómo no, Diario de León, María Jesús Muñiz:
(...)Qué más quisiéramos los leoneses que estar en disposición de echar pulsos aquí y allá amenazando con quedarnos con lo nuestro. ¿Con qué? Significaría que tenemos recursos, estructuras, PIB, productividad, futuro, sectores, población (no mayoritariamente pensionista o inactiva), fortaleza. Capacidad para exigir el futuro de esta tierra o sacudirnos las sandalias de administraciones que nos asisten.
(...)
Es hora de dejar de rasgar vestiduras, históricas o noveladas, y mirar con realismo crítico hacia el interior. De tener tantas agallas como cerebro, más estrategias que pancartas. León tiene que exigir lo suyo desde dentro, no hay armas ni argumentos para quijotescas idioteces en solitario, pero sí para armar ejércitos que enarbolen y remuevan cortes y cámaras bajas y altas desde la inteligencia y el trabajo bien hecho. Ahí también falla el leonesismo de todas las fuerzas políticas con representación. Esta tierra necesita apuesta argumentada y exigente por encima del servilismo partidista. Hartos estamos de escuchar patrañas insultantes aquí y contemplar cervices gachas allá.
Las maniobras de distracción paleta no son inteligentes ni rentables. El futuro de León exige menos plañideras y más espíritus libres. La lucha se articula desde dentro de las instituciones y las estructuras. El leonesismo se proyecta, hoy más que nunca, desde el interior.
Al final, se acaba entendiendo el "leonesismo" no en su aspecto más amplio, sino en lo estrictamente económico, como si el marco territorial y las decisiones que conllevan fuera algo independiente y ajeno a la economía (o educación, o sanidad, o infraestructuras...). Y créanselo, insistimos, que este mensaje ha calado tan profundamente que se ha asumido como máxima entre, quizás, la mayoría de los leoneses. Pregunten, pregunten.

Las motivaciones economicistas forman parte de la reivindicación leonesista, pero no son su pilar central, o al menos no debería serlo, al contrario de lo que ha pasado hasta ahora ¿Y si mañana cambia el gobierno autonómico y empieza a invertir en suelo leonés? ¿Seguiría teniendo sentido la comunidad autónoma conjunta? El leonesismo no debe solicitar un referéndum por criterios económicos, porque son volubles y temporales, e incluso subjetivos. Siendo por ello fácilmente desmontables bien con un cambio de políticas o bien con una reinterpretación de la economía (véase el ejemplo anterior). El leonesismo tiene su existencia independiente de todo ello, es una defensa y fomento de la identidad leonesa en todos sus aspectos, que busca el mejor estado del bienestar para sus habitantes. No entender este principio de partida conlleva al fracaso del mensaje.

¿Y QUÉ HAN DICHO O HECHO LOS PARTIDOS POLÍTICOS?
Cada uno ha jugado sus cartas (que no todas las cartas) a su estilo. El PP considera "desafortunado" mezclar el 1 de mayo con un referéndum. No hacen falta aportar interpretaciones. El PSOE, la agrupación local leonesa (ni siquiera la provincial), dice que "ningún leonés de la calle le gusta estar en esta comunidad". Palabras que como ya es norma en el socialismo, encuentra su réplica interna diciendo que "es mejor echar al PP", silenciando décadas de complicidad y colaboración entre ambos para consolidar un marco autonómico a todas luces injusto. Ciudadanos guarda silencio, a fin de cuentas ellos están en contra de todas las autonomías, pero no del centralismo madrileño o vallisoletano, hablen con ellos y que se lo expliquen. Podemos, al igual que el PSOE, usa su eterno discurso de palabras encontradas donde afirman que prefieren hablar del derecho a decidir, que en el caso leonés es tremendamente ambiguo.

¿Y UPL? Pues se alegró del giro de los sindicatos. Y ya. Para UPL la cuestión de un referéndum es algo que se explota no solo en cada proceso electoral, sino que incluso lo ha presentado como proyecto ante pactos con otros partidos, léase 1995, 1999 o 2007, diciendo una y otra vez que la cosa iba en serio. Tan, pero tan en serio, que jamás se inició trámite alguno ¿Era creíble con Otero? ¿Con De Francisco? ¿Con Chamorro? ¿Con Sendino?

Los sindicatos, organizaciones que se suponen de izquierdas y solidarias con los oprimidos, se han mostrado en boca de sus máximos representantes (no los dos jefecillos leoneses) contrarios a dicho referéndum al considerar que los problemas leoneses parten de una situación de victimismo y no de capacidad de generar riqueza. El mismo discurso que la clase política dirigente que nos ha abocado al como estamos ahora. Toda una contradicción ideológica que sin embargo ha calado con fuerza no solo en el mundo sindical sino en general en la ideología de izquierdas, sea el partido que sea.

Y a pesar de esa marejadilla de aguas revueltas por un referéndum nunca propuesto, no hay ni un solo partido que haya cruzado o propuesto cruzar la delgada línea roja entre el titular fácil y la política seria. Ni uno. Ni siquiera UPL. Por ello, la RESPUESTA a la pregunta de inicio es simple: nada.

¿ES FACTIBLE UN REFERÉNDUM?
El sistema legal español es pobre y ambiguo al respecto. Para no perdernos en términos y leyes, lo explicaremos de un modo sencillo y entendible: alguien o algo debe proponer el referéndum. En el caso de una autonomía leonesa, que además debería ser triprovincial, debería ser propuesta cuanto menos de sus tres diputaciones. En segundo lugar, que dicha propuesta sea asumida por las cortes de Castilla y León, por cuanto afecta a su concepción territorial. Que las cortes lo aprueben. Luego, esa propuesta debe ser llevada al congreso para su votación. Y finalmente ser aprobado.

¿Complicado? El hecho fundamental de partida es la aprobación por parte de organismos públicos a iniciativa de uno o varios partidos, cosa a todas luces ahora mismo imposible en Zamora o Salamanca porque no hay representación leonesista en sus diputaciones. Los otros partidos deberían votar a favor (que no abstenerse, que tendría diferente valor), y con todo, superar el resto de barreras que quizás si se aprueban en las diputaciones, se supone estaría pactado su voto afirmativo en Madrid y Valladolid. Así, se entiende la importancia de la presencia de fuerzas políticas leonesistas en todos los foros políticos, cosa que UPL no llegó a comprender en otros comicios. Si ni tú crees en su importancia, no esperes que los demás lo hagan.

A diferencia del referéndum catalán, lo leonés no propone su independencia, no supone una ruptura con el marco territorial del estado, sino una reorganización del mismo, sustentado en el articulado que reconoce el derecho de territorios históricos en constituirse en comunidad autónoma, es decir, la constitución. Pero la percepción social no será desde luego esa, porque de ello se encargarán y bien los medios de comunicación, determinados de ellos. Ni qué decir tiene de que si no hay representación leonesista en Salamanca, y es exigua en Zamora y León, el votante del hipotético referéndum tendrá una posición cuanto menos escéptica de entrada. Otra cuestión es hacerlo solo de la provincia de León. Pero volvemos al problema de qué queremos dentro del leonesismo y cuál es el ámbito territorial leonés. Y pueden creerlo, amigos lectores, si decimos que en tal debate, de producirse con visos de referéndum cierto, el argumento central será el cuestionamiento incluso de la provincia leonesa.

Por ello, la RESPUESTA: ahora mismo, ni a medio plazo, no.

¿HUBO ALGUNA COMUNIDAD AUTÓNOMA CREADA POR REFERÉNDUM?
A veces se ha dicho que otras comunidades "eligieron" serlo. De un modo muy rápido: las comunidades autónomas se crean bien por la vía especial, que son las nacionalidades históricas (Galicia, Cataluña y País Vasco) porque durante la II República tenían su estatuto ya aprobado. A esa vía se añadió Andalucía a posteriori. Luego están las de vía lenta, que deben de aprobarse en votaciones de sus municipios y diputaciones para su propuesta (caso de Extremadura, Aragón, Castilla-La Mancha, etc.). Y finalmente están las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Un caso extremo fue Madrid, que bien merece un capítulo en los libros de historia.
Ahora bien, ni andaluces, ni gallegos, ni vascos ni catalanes votaron jamás su comunidad autónoma, sino unos estatutos ya creados, puesto que la comunidad como tal se daba por sentado. Fijémonos en el cartel anterior donde una "xunta de Galicia", organismo ya creado, pide votar a favor de un estatuto de autonomía ¿Y si los gallegos hubieran dicho no? A tal punto, que incluso muchas papeletas de voto solo disponían de la opción favorable ya impresa, o una casilla vacía donde, casi por inercia, obviamente o se ponía un sí o se dejaba en blanco. El caso andaluz es todavía más particular: Almería y Jaén rechazaron dicho estatuto, pero fueron incluidas tras unos vericuetos legales bastante retorcidos ¿Nos suena de algo? El resto de comunidades no tuvieron referéndum sino votaciones municipales o directamente sus diputaciones, donde se aprobaba o no.
Centrándonos de nuevo a la cuestión de partida, ninguna comunidad autónoma creo un referéndum para decidir sus ciudadanos si se constituían en como tales o no. Por lo tanto la RESPUESTA: NO.

¿SE PUEDE GANAR UN REFERÉNDUM?
Este blog está convencido de que a casi nadie se le había ocurrido esta pregunta, y es fundamental. Todo referéndum se supone que es una libre participación de los votantes donde deciden con un sí o un no (o en blanco) acerca de una o varias preguntas. Todo gobierno, llegado a ese momento clave, sabe cómo hacerlo para ganar. El truco es la pregunta. Recordemos el referéndum sobre la OTAN. Comenzó planteándose si España seguía en la OTAN o no. Era una promesa de Felipe González dentro de un Partido Socialista que tenía un pasado muy rebelde que poco a poco templaba gaitas ante una realidad demasiado contundente.
Por eso, salir de la OTAN, en mitad de los años 80 con un bloque soviético todavía muy activo, era cuanto menos una imprudencia geo política. Los asesores del momento propusieron que la pregunta no fuera "¿Quiere que España salga de la OTAN?", sino que lo plantearon bajo un juego dialéctico donde se explicaban tres puntos por los cuales era positivo seguir en la organización militar, y la pregunta final era en realidad una afirmación de lo anterior: "¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?".
Proceso similar se llevó a cabo en las votaciones de las autonomías, con un gobierno ya creado, unos partidos ya gobernantes que se habían repartido de antemano el poder y los cargos, y por supuestísimo un marco geográfico perfectamente definido en los despachos. Traspasemos un hipotético referéndum, que ya adelantamos que no es factible, con la situación socio política actual. Si usted fuera del PP, o del PSOE, o de IU, o de Podemos, o de Ciudadanos, o de cualquier otro partido no leonesista ¿Cómo redactaría la pregunta? Esta reflexió tendría cabida desde el punto de vista actual donde es el leonesismo quien lo propone, con un grado de representación política similar al actual e incluso mayor. Pero como vimos antes, si se quiere una movilización en todos los estamentos gubernamentales, o el leonesismo tiene una representación política fuerte o el resultado ya sabemos cuál será. Ganarlo, ahora mismo: NO.

EPÍLOGO
Para este blog hay cuestión que es clara: no se puede exigir nada si esa exigencia va de la mano de una tendencia ideológica cuyos partidos representativos no tienen apenas presencia institucional. Objetivamente es ridículo que se pida un referéndum cuando tu opción política apenas tiene un procurador y se limita a un concejal salido por los pelos incluso en la ciudad de León. A ello sumemos que en la teoría y en la práctica, el resto de formaciones no solo no apuestan por esa identidad leonesa sino que además pactan y colaboran para que no sea así.

El leonesismo es algo más que una idea política, pero no es la ridícula definición de diccionario: "amor o apego a lo leonés". Ese "amor", imposible cuantificar ni valorar objetivamente, puede ser esgrimido por los mismos que niegan ese derecho. El leonesismo debe dar un salto cualitativo que hasta la fecha no ha podido o no ha querido hacer: impregnar todas las capas sociales sin importar la visión política. De otro modo, el leonesismo se percibirá como algo sectorial, con consecuencias hasta la fecha más que vistas y comprobadas.



P.D.: Conchi Farto, La ex procuradora de UPL en Fuensaldaña nos envía una correo preguntando sobre la veracidad de unas afirmaciones acerca de supuestos insultos emitidos por Otero hacia su persona. Se han tachado los datos personales y el contenido exacto del mismo, por deseo expreso de ella.
Esto se publicó en esta entrada y citamos la parte:
(...) Todo desembocó en que Farto generó un odio y rechazo en el recién estrenado procurador Joaquín Otero que llegó a situaciones grotescas y ridículas: Otero se compró un perro de raza, hembra, a la que bautizó como Conchi. Cuando desobedecía tiraba de la correa y hacía chistes sobre que el comportamiento y las similitudes con Farto. Por haber, incluso en la propia sede se hicieron alguna que otra fotocopia con bromas sobre Farto y se contaban chistes de cuño propio acerca de la ex procuradora. Pero no solo eso: Otero no se ahorró en contar toda clase de anécdotas y hechos de la vida personal de Farto, desde unas aspiraciones a vida religiosa interrumpidas, pasando por unos supuestos actos de violencia de género hacia su marido.
Decir al respecto que las afirmaciones son absolutamente ciertas y corroborable por muchos afiliados a UPL de aquel entonces, estando seguro este blog que usted conocerá a unos cuantos que lo confirmen. Entienda que son cosas de la rumorología, públicas, pero rumorología, y cualquier intento de denuncia tiene poco recorrido. Al menos, ya lo sabe.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Salamanca, la cuestión clave para el leonesismo

Bien podría titularse esta entrada "tú no eres leonesista si no...", pues en esencia se trata de eso. Punto de partido básico: falta de visión de conjunto. Cualquiera que salga de la ciudad de León y su entorno socioeconómico más próximo, se apercibirá de que esta ideología se ha mostrado a la sociedad leonesa como algo que busca dar respuesta a los problemas de dicho entorno urbano, y no de otros lugares. Tuvimos que esperar al año 2002 para ver un comité de UPL en Zamora, y solo con Conceyu Xoven, UPL logró algunos simpatizantes en Salamanca a los que el partido se encargó de invitar a salirse del mismo. De Ponferrada y El Bierzo en general, a pesar de compartir misma provincia y cientos de afiliados, el leonesismo político se ha quedado en un recuerdo. Esa visión geocéntrica pasa factura y muy cara que el tiempo se ha encargado de cobrar con altos intereses.

LOS INTENTOS DE ABRIRSE GEOGRÁFICAMENTE
Desde la época de la secretaría de Javier Chamorro, se ha afirmado que el partido iba a conseguir listas en Zamora y Salamanca. La realidad nos ha demostrado que las listas en Zamora han caminado hacia la reducción para limitarse a un grupo de incondicionales que logran resultados pobres, o bien el voto personal y no el ideológico. Salamanca se ha mostrado reacia a participar de ello, gracias no solo a la "expulsión" masiva de afiliados salmantinos, sino a que su situación en posición extrema respecto de León hace que quede demasiado lejos de la lente con que se mira todo en la sede de República Argentina. Hace apenas un año, en las míticas cenas del partido, se aseguró en nota de prensa previa que se presentarían en la misma a los que iban a encabezar los listados por Salamanca, haciendo creer a muchos que aquello era toda una novedad, obviando (más bien negando) la existencia previa de otras gentes.
En aquella cena lo único que hubo de Salamanca fue una bandera, y si alguno era nacido en dicha provincia, se lo calló muy bien. El anuncio en parte no era falso, había contactos fluidos con gentes charras, pero no como se podría suponer. Hablamos del colectivo Ciudadanos del Reino de León y en especial de algunos grupos de gentes muy vinculadas en el pasado con el Partido Carlista, con quienes ya se habían hecho anteriormente diversos contactos más o menos directos. Pero de ahí a asegurar unas listas hay un trecho grande. Solo hubo un verdadero intento de penetración cuando se medio pactó con UPS hacer listas conjuntas. El porqué falló aquello es algo que merecería un análisis aparte que desembocaría como siempre en probar a qué grado de ineptitud se ha llegado en la política leonesista.

Que una organización leonesista, a más señas nacionalista, como era Conceyu Xoven, se abriera paso con bastantes años de adelanto a UPL, indica dos cosas muy claras: que el leonesismo allí no es cuestión de gentes "viejas" añorantes de otros tiempos como algunos quieren dar a entender. La segunda también importante es que esa gente joven aspiraba a algo más que ser una comunidad autónoma, demostrando de nuevo que el sentimiento de leonesidad supera lo meramente historicista y/o regionalista. Entonces ¿Por qué no llega UPL?

EL LEONESISMO EN SALAMANCA
Es relativamente difícil estimar a qué punto el leonesismo tiene vitalidad y vigencia en Salamanca, máxime cuando hasta la fecha, quitando la excepción del PREPAL, la presencia política del leonesismo en la provincia es nula. Y no es precisamente un referente medidor el anterior partido, su alcance, quitando las acciones culturales hechas por Benito Pascual en su comarca de El Rebollar, apenas traspasa la anécdota electoral.
 
En la actualidad, el único colectivo público que tiene a un número relativamente significativo de salmantinos entre sus filas es Colectivo de Ciudadanos del Reino de León (CCRL), una plataforma reivindicativa cuyo peso específico comenzó girando alrededor de la provincia de León y se ha ido desplazando hacia el sur con el paso del tiempo. Desde este colectivo, bien por gentes militantes o bien por gentes afines al mismo, se han desarrollado algunas iniciativas de presencia mediática cuanto menos interesantes, la gran mayoría centradas en internet, medio en el que el leonesismo no ha sabido encontrar todavía su mejor aliado. Páginas como ciudadrodrigo.net, que informan sobre la actualidad de la comarca de Ciudad Rodrigo, junto con otras menos específicamente salmantinas pero nacidas allí (turismoreinodeleon.com o quesoleones.es) han servido para dar una visión algo más genérica y amplia del País Leonés y no limitada a una provincia. A ello sumemos medios de comunicación como Salamanca al día, que con su web salamancartvaldia.es da amplia difusión a las reclamaciones y comunicados de este colectivo, incluyendo una tribuna.
El alcance de sus acciones es más que significativo, logran una amplia presencia mediática, multitud de comparticiones en toda clase de redes sociales que parten desde toda clase de orígenes sin necesidad de ser necesariamente leonesistas, y, sobre todo, llevan un mensaje de leonesismo desde Salamanca al resto de la sociedad. Eficacia inmediata e incuestionable. A ello sumemos actos, conferencias y participación en plataformas ciudadanas como la de Stop Uranio Campo Charro, nacida contra la pretensión de una mina de uranio en Retortillo por parte de una multinacional australiana. Incluso han superado la frontera provincial por el sur, al colaborar en las reivindicaciones por la reapertura del ferrocarril Vía de la Plata hechas desde Hervás (Cáceres). Pero el gran logro ha sido contactar con Compromís, partido valenciano, que a través de su senador Carles Mulet, recogen reivindicaciones de este colectivo. Y detalle importante: la bandera del País Leonés siempre presente en todos los actos. No todo el mundo lo hace.

ACTUACIONES
La sociedad salmantina no difiere en casi nada al resto de la sociedad leonesa. Está dividida entre quienes quieren una regeneración política que dé respuestas claras e inmediatas a sus problemas, y los que creen que más vale lo malo conocido que lo bueno (o malo también) por conocer. Cuando UPL hizo su pacto con UPS, pudo haber sido un gran punto de partida, el ambiente estaba abierto a todo movimiento reivindicativo de carácter identitario. Hoy, la situación sociopolítica es mucho más convulsa e incluso indefinida, en gran parte por la presión mediática aparecida entorno a lo catalán y su hipotético referendum de autodeterminación. A pesar de ese, en apariencia negativo entorno, CCRL ha hecho una serie de propuestas sobre Salamanca a través de Compromís, partido en estrecha vinculación con ese movimiento catalanista:
  • Reapertura de la línea ferroviaria Vía de la Plata.
  • Cambio de denominación de la A-62 a su paso por Salamanca y Zamora, para que no se llame "Autovía de Castilla". También, arreglo del firme de dicha autovía a su paso por territorio leonés.
  • Medidas para la lengua leonesa.
  • Declaración de BIC de la Torre de Guadramiro.
Las peticiones entran dentro de los objetivos de la plataforma, como rezan sus estatutos:

1.1. Promover el estricto cumplimiento de los artículos 2 y 14 de la Constitución Española de 1978 que establecen que todos los españoles son iguales ante la Ley y el reconocimiento del derecho a la autonomía a las nacionalidades y regiones existentes a la promulgación de la citada Constitución.

1.2. Defender la identidad del pueblo leonés y su reconocimiento en cualquier ámbito y lugar, promoviendo el reconocimiento de la cultura e identidad leonesas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

1.3. Denunciar, por cualquier medio a su alcance, los ataques que se produzcan contra la cultura, lengua e identidad leonesas y propiciar cuantas actividades se realicen en defensa de las mismas.

1.4. Colaborar con cualquier otra organización cultural o ciudadana en la defensa de los derechos fundamentales de los ciudadanos del Reino de León.

1.5. En resumen, la defensa de la identidad leonesa y de los derechos históricos del Reino de León y de sus ciudadanos, su reconocimiento en cualquier ámbito y lugar y la creación de la Comunidad Autónoma de León integrada por las provincias de León, Salamanca y Zamora.
¿Y cómo se han tomado en general los salmantinos estas propuestas o acciones? Pues depende del rango de edad, quitando los medios digitales antes citados, su difusión en el resto de medios (en particular la prensa escrita en papel) ha sido más bien escasa, no sin cierto sesgo entre menospreciante y humillante. Baste darse un repaso a la última de Mulet, el senador de Compromís que recoge el guante de todas las peticiones leonesistas, acerca de su pregunta sobre una apocalipsis zombi, para percatarse de que ni se entiende la ironía ni se comprenden las razones de semejantes interlocuciones. La prensa escrita en papel, como en el resto de la sociedad leonesa, sigue teniendo su peso específico mayoritario. Otra cuestión es si será el futuro a medio plazo.

Para todo, absolutamente todo lo que implique la defensa de la identidad leonesa en su conjunto o en hechos particulares, sí o sí se necesita una acción política. CCRL llega hasta donde llega. El otro paso es la asunción de las reivindicaciones salmantinas en el programa político de un partido leonesista.

¿PUEDE UPL PENETRAR EN SALAMANCA?
La respuesta es clara y rotundamente sí. Ahora bien, para hacerlo deberá partir de una limpieza de imagen que, hoy por hoy, ni ha emprendido ni tiene ganas. Una vez se agote el testigo de Sendino (cosa que no tardará mucho más del 2019 cuando deje de ser concejal), el siguiente es Luis Mariano Santos. Y se acabó, eso si el ex concejal de Cistierna quiere asumir semejante honor. Por tanto partimos de una situación de total agotamiento de imagen y por extensión de discurso.
El interés por Salamanca es nulo, se diga lo que se diga. Si cogemos las hemerotecas, o acudimos a los diarios de sesiones, obtenemos como relación de preguntas o peticiones relacionadas con Salamanca, de mayor o menor calado. Pero todas con una característica interesante: no las hace UPL de motu propio sino a petición de CCRL. Revisen la hemeroteca de prensa de dicho colectivo y compruébenlo: http://www.ciudadanosdelreinodeleon.com/notas-de-prensa/a2017/. Para alguno será la muestra del talante de UPL, abierto a las exigencias de colectivos leonesistas. Para este blog más bien es la enésima prueba de que todo lo que no sea provincia de León queda muy lejos a los ojos de la directiva upeliana, porque faltaría más que un partido que se tilda leonesista hiciera caso omiso a colectivos que lo son ¿O sí lo ha hecho?.

Por ello, y dado que desde la dirección upeliana se acusa a este blog de ser "antileonés" (sic) y "anti-UPL" (sic de nuevo), vamos a hacer un planigrama de actuaciones que debería hacer el partido, tan solo para comenzar su andadura en la provincia:
  • Como punto de partida básico, recopilación de la actualidad mediática salmantina para sondear las reclamaciones de la ciudadanía: tan fácil como usar a la jefa de prensa y que se dedique en los ratos de ocio, o de trabajo (mejor lo segundo) a coger toda la prensa diaria y elaborar un dosier con lo más destacado. Si por razones salariales, laborales o las que sean, no es posible con ella, está la opción segunda de explotar al vicesecretario de la UPL, José Antonio González, jubilado y entendemos que con tiempo libre suficiente como para asumir esa tarea. Si no, siempre se puede tirar de esos secretarios de grupos municipales que trabajan a media jornada o se hallan ociosos la mayor parte del día. Una pista: un municipio dormitorio de la ciudad de León con nombre de santo; sería un buen lugar de comienzo.
  • Contacto directo con los leonesistas salmantinos. No desde CCRL hacia UPL, sino al revés. Debería servir de toque de atención que un senador de otro partido en nada vinculado con el leonesismo, haga más gestos y dedique más energías que una formación que vive por y para el leonesismo. UPL debería de preocuparse de buscar el voto en Salamanca generando una imagen de interés por esta provincia, dado que no tienen a nadie ahora mismo.
  • De la suma de lo anterior, elevación de propuestas concretas con partidas presupuestarias, destinadas a Salamanca. Y dar pequeños toques de atención a la prensa para que lo publiquen. No pongan excusas, que cuando quieren bien que salen entrevistas ¿Es necesario recordar algunas de ellas sacadas en Diario de León?
  • Campaña de captación de afiliados en Salamanca. Si no saben cómo, pregunten a los de Conceyu a ver cómo lo hicieron.
  • Presentación de listas en los municipios que sean posibles, incluyendo sí o sí Salamanca. Nadie les va a pedir tener muchos concejales ni alcaldías. Se les pide estar presentes, que de momento ya es bastante. Y sin pactos con otras formaciones, que cada vez que UPL pacta se hunde más.  
¿Y SI UPL NO LO LOGRA (O NO QUIERE)?
Lograr que el leonesismo empape todas las capas ideológicas es imposible mientras quienes se manifiestan como tales no ejercen. A tal punto se ha logrado una sectarización del leonesismo, que quienes en otras vías diferentes a lo político, como por ejemplo lo cultural, se muestran proclives al ideario, no quieren mantener contacto siquiera institucional con nada que se tiña del mismo. Las demás alternativas políticas descataran a priori todo giro o toque leonesista, incluyendo formaciones supuestamente renovadoras como Podemos, que ya se ha posicionado reiteradamente contrario al respecto. Ni siquiera los sindicatos, que por mucho que hablen de un "referendum" para "León" (la provincia de León), no dejan de ser elemento sumisos a poderes superiores. Baste leer la opinión de Fernando Aller, ex director de Diario de León, que si bien se ha manifestado muy contrario a todo el leonesismo, aquí da en el clavo con respecto a la propuesta de los sindicatos:
El Primero de Mayo ha puesto en evidencia que los sindicatos continúan sin encontrar su propio espacio. La magra afluencia de participantes es todo un síntoma de que el trabajador no ve en las organizaciones sindicales un referente de lucha por sus derechos. No se explica de otra forma que la penuria salarial de muchos colectivos, la falta de expectativas de conseguir un empleo en León y el declive progresivo de la provincia sean asuntos inversamente proporcionales a la intensidad de la protesta en la calle.
La reclamación de un referéndum para pedir la segregación de León de la comunidad Autónoma tampoco ha contribuido a que los sindicatos ganaran crédito alguno. Por el contrario, la reclamación leonesista pone en evidencia la debilidad de las organizaciones sindicales, que a falta de otras propuestas que entusiasmen a los leoneses, recurrieron al talismán del leonesismo como a un clavo ardiendo para sumar manifestantes.
El problema es que la petición del referéndum por parte de los sindicatos no solamente no sumó gente en la protesta laboral, sino que fue interpretada como último recurso del ahogado, o simplemente no fue interpretada de ninguna forma. León pasó de la proclama.
La reclamación del referéndum en la convocatoria de la manifestación carecía de coherencia con la historia sindical en León y, en consecuencia, solo pudo ser interpretada como una astracanada, gesto oportunista que tiñó de la misma sensación de falta de rigor el resto de las reivindicaciones. El riesgo negativo de toda demagogia es que resulte demasiado elocuente.
Y es que, por mucho que Xosepe Vega se ponga una pegatina de su sindicato CC.OO. donde ha cortado lo de "Castilla y León"...
...la verdad nos dice que en dicha manifestación, de las más de 2.000 personas asistentes, solo hubo una persona con la bandera leonesa. El resto portaban con orgullo "Castilla y León". Que por haber hubo desde banderas extremeñas, del partido comunista, la bandera republicana española y hasta mensajes en gallego llamando "mentireiro" a Rajoy...
Nada de eso debería pillar de sorpresa a nadie, a fin de cuentas el sindicalismo y la denominada "izquierda" siempre ha sido bastante traicionera con nuestra tierra. ¿La excusa? que eso es una manifestación de los sindicatos y no una reivindicación territorial. Excusa que no se aplica por ejemplo en Bilbao...
ni en Barcelona...
ni en Santiago de Compostela...
ni siquiera en Oviedo, ese lugar que tan bien conoce Xosepe Vega...
La falsedad de tales propuestas seudo leonesistas que son el penúltimo clavo ardiendo hasta fueron recibidos con ciertos aplausos por UPL, bajo la absurda excusa del "lo importante es que se hable de ello". Pues bien, de nuevo vuelvan a tomar nota  de CCRL que emitieron un comunicado cargando contra la propuesta de los dos líderes sindicales:
(...) el Colectivo Ciudadanos del Reino de León (CCRL) sale al paso para dejar claro que nos opondremos rotundamente al referéndum si no incumbe a la totalidad de la Región Leonesa, esto es, a las provincias de Salamanca, Zamora y León.

Para este colectivo, parece obvio que la autonomía de Castilla y León ha arrojado un perjuicio enorme desde el punto de vista socioeconómico para las provincias leonesas, que "bajo la misma hemos perdido 120.000 habitantes", habiendo reconocido el representante de UGT en León, Enrique Reguero, tras la última EPA, que "El eje León-Zamora-Salamanca es el más perjudicado por las políticas de la Junta". Y "precisamente por esto, todo referéndum que se plantee acerca de la continuidad o no en la actual autonomía ha de incluir a las tres provincias leonesas, pues el perjuicio que está haciendo la misma lo sufren por igual Salamanca, Zamora y León".

Tampoco "desde el punto de vista histórico" se puede circunscribir el Reino de León o Región Leonesa a una sola provincia, se llame ésta como se llame, pues la región es triprovincial salvo que alguna de sus provincias solicitase (y se aprobase por parte del Estado) su paso a otra región, no habiéndose dado el caso. En este sentido, cabe recordar que el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 que creó las actuales provincias, y que sigue vigente (aunque la región no tenga competencias), "es nítido al señalar que la región denominada Reino de León está conformada por tres provincias: León, Salamanca y Zamora", explican.

(..)

En todo caso, oficialmente en ninguna división territorial se ha recogido nunca a cualquiera de las provincias leonesas como región separada, sino que se les ha incluido como parte del Reino de León o Región Leonesa, ya sea como provincias dentro de ésta o previamente a la creación de las provincias, como parte integrante del reino simplemente. Y esto lleva siendo así desde el siglo X.

Es por todo ello, que consideramos que ninguna provincia ha de apropiarse de un derecho que corresponde al conjunto de la región y que, por ello, la autonomía leonesa, o será triprovincial o no será."Cualquier otra opción es una postura anti-leonesa que busca romper con nuestras raíces y nuestro pasado histórico común como leoneses", matizan.

Por todo ello, emplazan "a que tanto UGT y CCOO, como el resto de actores sociales y políticos de nuestra región, soliciten la creación de una autonomía propia integrada por Salamanca, Zamora y León", que debería ser "descentralizada y con un reparto de instituciones y funcionariado entre las tres provincias".
Un comunicado que bien pudo haber hecho UPL. Como ya empieza a ser una norma, el leonesismo social va por delante del político, cada vez con más pasos de distancia ¿Hasta cuándo? ¿Habrá una presencia leonesista política en Salamanca? Con estas mimbres, no.