martes, 3 de octubre de 2017

Quo vadis, UPL

La senda de UPL no ha podido ser más retorcida, plagada de mentiras de cara a la opinión pública y de muchas decepciones para el votante y en general para los leonesistas. Es una ruta iniciada en los últimos tiempos de mandato de Joaquín Otero y que todos, absolutament todos sus sucesores, han mantenido de modo fáctico aunque lo nieguen: desde negar el hecho más que evidente de la sangría de afiliados, pasando por las nefastas decisiones que parecen querer consolidar de modo indirecto lo leonés con la autonomía castellana bien apoyando al partido gobernante o bien guardando silencios inexplicables.

La cacareada fusión entre UPL y el PAL, todavía no formalizada y desde luego con un montón de flecos por recortar (si finalmente se acaba produciendo) supondrá el suicidio agónico de la formación y la venganza servida con hielo de Rodríguez de Francisco.

CONGRESOS
Según la prensa, ambas formaciones harán sus respectivos congresos para elegir a sus líderes o secretarios generales. En el PAL la cosa se reparte entre seguir con Díez Cano, que ha caminado en su mandato entre la inacción y la crítica hacia su presidente, Pablo González "Peyuca", y elegir otro nuevo que "impondrá" Peyuca. En UPL o seguir con la misma dirección de Sendino y su inacción, o plantearse un nuevo líder que sería sí o sí Luis Mariano Santos porque no queda otro.

El PAL tiene una lucha interna no visible por su casi nulo peso político: Peyuca es el principal opositor de esta fusión, y motivos tiene más que sobrados: fue "invitado" a salirse de la formación (en UPL no se expulsa a nadie, se aparta) a pesar de contar con el apoyo mayoritario de afiliados en el comité de Astorga. Se pasa al PAL y logra no solo desbancar a su antiguo partido sino también gobernar en la ciudad maragata, mientras los leonesistas están desaparecidos en votos y voces. Se ha ganado el apoyo social incuestionable de los maragatos, independientemente de su ideología, su trabajo es incuestionable al frente de su concejalía, y desde luego que en las próximas elecciones como mínimo mantendrá los mismos votos si no los incrementa. Con todo, ahora debería de sentarse en la misma mesa e incluir en listas a los mismos que le hicieron todo lo anterior, y no solo eso, sino además incluirlos en listas y trabajar para que tengan voz. Imagínense la situación.
Díez Cano, que es el presidente, quiere la fusión como sea. Lleva trabajando en ella literalmente años. Lo ha dicho en privado a quien se lo ha preguntado. La razón es evidente: desea un banco en algo y no solo estar como aspirante a cargos públicos que por solitario con el PAL jamás llegarán, es su último cartucho y lo quiere quemar a lo grande. Y si para ello tiene que decir que Peyuca está en contra de la salida de León de la comunidad, aunque esas palabras son algo matizables, y en el fondo él piensa exactamente lo mismo, se dice y punto. De la misma tampoco es muy favorable el otro peso pesado del partido, Francisco Gómez, líder del partido en San Andrés. También se ha currado el voto a más y no poder, ha pactado con cada gobierno municipal de turno (PSOE o PP) diversas iniciativas llevadas a cabo, cosa que UPL a lo más que ha llegado es a pactar presupuestos. Y con todo esto, también deberá admitir a los representantes upelianos, incluyendo a su cuadrilla de manutendidos que son unos cuantos.
Por la otra parte está UPL. el titular del Diario de León lo decía todo: 288 afiliados ¿Dónde quedaron esos casi 5.000 afiliados que se llegaron a cantar a los cuatro vientos? O mejor aún ¿Dónde está ese despegue en afiliados con que se afirmaba en diversas entrevistas algunos altos cargos del partido? UPL nos ha acostumbrado a la mentira, y no solo de su vida interna como partido, sino en sus acciones políticas. Si pintan bastos en el PAL, en UPL pintan también espadas: el futuro secretario general del partido, ténganlo muy en cuenta, será de nuevo Eduardo López Sendino. Tan solo hay que leer entre líneas: «No lo tengo decidido aún. Pero si surge un buen candidato de consenso, no tengo ningún problema en no presentarme». Más claro, agua. Porque las alternativas son o bien Luis Mariano Santos, que no está por la labor salvo una causa de fuerza muy mayor, o bien algún "outsider", y de lo segundo con 288 afiliados no hay margen posible.

¿ES EDUARDO LÓPEZ SENDINO EL MEJOR SECRETARIO GENERAL?
Echemos la vista atrás y veamos sus acciones:
- Es presentado como relevo oficial de Chamorro compitiendo en su momento contra Lorenzo Callejo, porque en UPL no hay democracia, hay sagas.
- Desde los primeros inicios de su mandato ha confiado todas las decisiones a un cada vez más reducido núcleo de asesores, entre los que está Luis Mariano Santos, para tomar decisiones tan absurdas como no presentar a UPL a determinados comicios o decidir que se puede pactar con el PP como si fueran llave, sin exigir ni plantear nada al respecto de la autonomía o tan siquiera un órgano intermedio triprovincial.
- El tratamiento al leonesismo ha sido deplorable, solo suavizado en los últimos 6 meses a raíz de observar que hasta un partido ajeno incluso al ámbito geográfico leonés como es Compromís, muestra más sensibilidad a cuestiones leonesas que la propia UPL. Tan suavizamiento se ha querido plasmar con presencia del mismo Sendino y algún otro allegado a diversos actos de carácter leonesista, aunque con la sensación de estar un poco fuera de juego.
- El número de afiliados, esa "gran incógnita" que desde la dirección se ocultaba oficialmente, pero visible cena tras cena y congreso tras congreso, ha caído en picado y ni siquiera se suaviza su descenso. Ya solo quedan los cargos electos y alguno más.
- Ha intentado acercarse a gentes que incluso durante su campaña renegó, pidiéndoles la vuelta al partido, cosa que no va a suceder.
- Siguiendo la senda de los viejos elefantes que le precedieron, volvió a vender una parte del partido a otra formación o agrupación ajena al leonesismo. En este caso al lobby de Matías Llorente, un politico tan preocupado por la cuestión de la identidad leonesa que ha votado en varias ocasiones en su contra en mociones presentadas en la Diputación de León cuando era socialista.
- Su única "gloria", si es que se puede tildar como tal, será unir a PAL y UPL en una coalición o algo semejante, diciendo así que el leonesismo camina unido. Pero todo el mundo sabe que ni el PAL es leonesista ni UPL tiene espíritu de ello, con lo cual decir que se logrará algo en claro es como esperar una lluvia en el desierto.
- Como único representante en el ayuntamiento de León, su labor no llega ni al adjetivo de pobre: mientras el resto de formaciones hacen propuestas y copan titulares de prensa, Eduardo López Sendino propone cosas como cambiar papeleras, decir que los jardines no se riegan bien o presentar enmiendas conjuntas con el PSOE para hacer un paripé de oposición que en realidad no acaba de cumplir.

¿Y SU EQUIPO DIRECTIVO?
Si ustedes conocen a cada uno de los componentes, hagan memoria de en cuántos actos públicos les han visto, aparte de la cena de navidad. Bayón está desaparecido, tanto de la vida upeliana como incluso laboral en el ayuntamiento de León, y sopesando muy seriamente abandonar sus filas. Valderas, faro de leonesismo para algunos, idem de lienzo. El vicesecretario otro tanto más. Y así con casi todos los nombres. Ninguno cumple con la función teórica de su cargo.

Ante ambas preguntas, la respuesta es un contundente no. Pero eso dará igual, el panorama ya está cerrado a fecha de escritura de esta entrada.

¿TIENE ALGUNA SALIDA UPL EN EL FUTURO?
Por esta senda, no. Ni siquiera abriendo la puerta a antiguas caras visibles apartadas del partido. La solución pasa por una refundación donde la vieja guardia desapareciera. Pero eso también es imposible ¿Qué harían tantos mantenidos? ¿Saben ustedes cuál es el salario de un procurador? ¿De un diputado provincial? ¿De un concejal de una ciudad de más de 20.000 habitantes? Que no, que no solo cobran por asistir a plenos, que no os engañen, que hay más partidas. La refundación también tendría sus problemas si no va acompañada de un cambio de siglas. Sería partir casi de cero salvo aprovechar las estructuras ya presentes ¿Es posible? Recordemos de nuevo los sueldos públicos y lo incompatible de la idea.
A eso sumemos la gigantesca crisis ideológica a la que nos están sometiendo a los leoneses, a posicionarnos o a favor de unos o de otros en la cuestión catalana, cual época de repúblicas. La historia parece condenada a repetirse, y en vez de usarse el hecho para reclamar el espacio legítimo de los leoneses, se volverán a enarbolar otras banderas. a diferencia es que ahora supuestamente se dispone de un partido leonesista. Pero agacha la cabeza, se sume al poder y dice amén para seguir saliendo en la foto. Solo que la cámara ya no tiene el mismo enfoque.

Pero todo esto solo es un mínimo adelanto de lo que este blog va a desgranar: el "desvío" ideológico de UPL llevado a cabo en fechas recientes. Por favor, no se lo pierdan. Merecerá la pena.

viernes, 1 de septiembre de 2017

De bable a asturiano: la historia de un cambio nominal con fines políticos

Un debate candente entre el leonesismo en general y algunos aficionados a las cuestiones de las lenguas, es la cuestión de que si asturiano y leonés (incluso mirandés) son la misma lengua o se trata de elementos separados. En ello se han creado dos frentes: por una parte están los que defienden que son exactamente lo mismo con sus diferencias regionales. En el otro lado están los que defienden que son parientes pero que no son lo mismo. Este debate, de más calado del que se supone a nivel superficial, comienza a aflorar coincidiendo, casualmente, con el cobro de protagonismo de organizaciones vinculadas al asturianismo cultural como Faceira o El Teixu.

Este blog va a aportar una pieza más en ese debate que seguro será de gran interés: el proceso nominativo llevado a cabo en Asturias para convertir el "bable" en "asturiano", y ser además la referencia para todo el mundo fuera de Asturias, desde su concepto hasta su escritura, pasando por sus investigadores. Porque en ese cambio no hay factor lingüístico ni criterio filológico alguno. Solo política, pura y dura. Vamos a conocer los antecedentes de este conflicto, en qué se basan los argumentos de la supuesta unión o igualdad entre lo asturiano y lo leonés, y qué proceso se llevó a cabo en Asturias para consolidar el término asturiano como el único referente para designar su lengua.

ANTECEDENTES DEL CONFLICTO
Xosé Lluis García Arias es un filólogo asturiano, catedrático, y ex presidente de la Academia de la Lengua Asturiana. Recientemente, y no ha sido la primera vez, manifestó en noviembre de 2016 que debería de haber una unión entre Asturias, León (entendido como las provincias de León y un trozo de Zamora) y Miranda del Douro. La propuesta parte de un concepto de unidad cultural "ástur" heredada desde la época previa a los romanos en base a esa etnia, y a una unidad también en lo lingüístico por extensión. Una idea netamente política y muy subjetiva que sin embargo fue publicada dentro de una serie de trabajos de investigación que saca la ALLA, institución teóricamente solo cultural y que financia el gobierno del Principado.
Cuando el leonesismo aparece como opción política definida en la transición, la cuestión de la lengua pasó tan de puntillas que ni siquiera fue abordada por colectivo leonesista alguno salvo alguna rara excepción. Sería en los años 90 cuando se comienza a hablar del tema, capitalizando el mensaje Conceyu Xoven que lo convirtió en su principal referente, y le valió las más duras críticas y ataques desde todos los frentes imaginables, incluyendo su propio partido, UPL. La mayor brecha se crió desde los púlpitos del nacionalismo asturiano. Hasta entonces, lo que aconteciera en el País Leonés, y no solo en lo del idioma, se veía con ojos de total desprecio y superioridad. En 2007 Abel Pardo decide imprimir un gran giro leonesista a su recién estrenada concejalía de cultura leonesa, y es entonces cuando también el nacionalismo asturiano asomó la cabeza.
Uno de esas voces del asturianismo es Héctor García Gil, que en 2007 escribía una tribuna criticando las posiciones de Conceyu Xoven por negarse a que la Academia Asturiana accionara en suelo leonés. La tribuna fue publicada solo en los entornos del nacionalismo asturiano, aunque gracias al rescate posterior de Ricardo Chao en una de sus páginas podemos leerla:
(...) Pa ello nel so imaxinariu too yera llionés hasta que llegó l’ALLA qu’inventó’l nome d’asturianu. Pena ye, o maldá, desconocer los datos de sieglos previos d’utilización del glotónimu asturianu o los datos del Atlas Lingüístico de la Península Ibérica (ALPI), onde al nome de la fala local atopamos la respuesta asturianu/o frente a los puntos llioneses locales onde la respuesta ye cuando la hai, d’ámbitu local: alistanu, babianu, senabrés…Falen del modelu normativu asturianu como segregacionista, que nun tuvo en cuenta a Llión nel so momentu atapeciendo’l momentu históricu nel que surde l’Academia y la realidá murnia de la inexistente reivindicación de la llingua nesi periodu en Llión, o les circunstancies históriques y sociollingüístiques que llevaren a la fechura del actual asturianu referencial, escaeciendo arrémente la posibilidá que brinda esta normalización de corpus de mandar de la ortografía pa escribir cualquier variedá de la llingua, y eso faen los escritores d’asturianu occidental, como’l palaciegu Roberto González-Quevedo y habría facese en Llión o Zamora.
(...) Ye, entós, caltener la unidá del dominiu llingüísticu asturllionés, col caltenimientu de la unidá ortográfica con Asturies, y na midida de lo que sía posible con Miranda. Un modelu de llingua que dientro de la ortografía del asturianollionés común que propón l’Academia sirva d’espresión a les fales occidentales vives de Llión y Zamora. Ye una cuestión de coherencia llingüística, de defensa de pertenencia a un mesmu dominiu llingüísticu y d’economia cultural y de medios.
En total comunión ideológica, con exactamente el mismo argumentario, nos lo explicaba el propio Ricardo Chao Prieto en su blog:

(...) ¿Se usará una versión normativizada, o en cada comarca se enseñará la variante local? En caso de que se opte por la normativización, ¿se utilizará una de las ya creadas (la del mirandés de Portugal, o la del asturiano), o se acuñará una nueva bajo los dictados políticos de Conceyu Xoven y asociaciones satélites? Etcétera.


(...) En cuanto a la polémica sobre el nombre de la lengua, es un hecho que estos primeros investigadores la denominaron sencillamente “leonés”, posiblemente por motivos historicistas. Sin embargo, también es cierto que en Asturias, que es el área donde más pujanza experimenta, se la conoce como “asturiano”. Por su parte, en Miranda do Douro se conoce como “Mirandés”. En León, durante la Transición se denominó “lleunés” o “lleounés” a esta lengua, aunque las formas más correctas parecen ser “llionés” o “lleonés”. Como se puede comprobar, estas denominaciones continúan la tendencia de vincular el nombre de la lengua con el marco geográfico, si bien en estos casos se supera el límite comarcal y se expande al provincial. En cualquier caso, si algo está claro (y en esto coinciden todos los estudiosos) es que siempre se trata de la misma lengua, por lo que desde hace un tiempo varios investigadores de Zamora, León y Asturias apuestan por una etiqueta más globalizadora, como la de “asturleonés” o “lengua astur”, haciendo referencia en este último caso al pueblo prerromano cuyos límites geográficos prácticamente coinciden con los de la lengua.
Si nos informamos en base a la wikipedia, para conocer acerca del asturiano, en su artículo nos dice lo siguiente:
El asturiano es el término glotónimo utilizado para referirse a la lengua tradicional de la mayor parte del Principado de Asturias, en el norte de España. Es el nombre que la lengua asturleonesa recibe en Asturias, y que tiene continuidad con las hablas tradicionales de León y Zamora (donde se denomina leonés), y Miranda do Douro en Portugal, donde es oficial en virtud de la Ley n.º 7/99, de 29 de enero de 1999 de la República Portuguesa (mirandés). Existen tres dialectos en el idioma asturleonés (occidental, central y oriental), aunque en el caso asturiano, por razones históricas y demográficas el estándar lingüístico está basado en el asturleonés central.
(...) Hoy en día, la Ley de Promoción y Uso del Asturiano, recoge los dos términos, aunque desde la misma Administración, el término considerado como correcto es "asturiano", y así queda reflejado en todas las instituciones y consejerías del Principado.
¿Todo lo explicado tanto por García Gil y Chao Prieto es cierto? Resumamos primeramente los argumentos de partida en favor de dicha unidad lingüística, y por lo tanto, cultural, incluso aspirable a una política, como propugnan numerosas voces desde Asturias y alguna desde León.


ARGUMENTARIO DE PARTIDA EN FAVOR DE LA UNIDAD
  1. Asturias prácticamente entera (dato muy importante) y el País Leonés (unos cachos, no todo, también importante el matiz) hablan el mismo idioma con pequeñas variaciones dialectales. A ello habría que sumar la comarca de Tras Os Montes o Miranda del Duero (Portugal). Las diferencias entre unos y otros son de meros matices, diferencias regionales perfectamente salvables e inteligibles entre sí.
  2. La Academia de la Lengua Asturiana es el referente. Pueden ser modificables algunas cosas pero la referencia es la que es, la oficial y regulada legalmente. Sobre Miranda, habría que mirar cómo hacerlo. Tal hecho se debe a unas cuestiones históricas y sociales en que mientras en León la reivindicación fue muy pobre, en Asturias fue muy fuerte desde los comienzos de la democracia actual. Es, por tanto, Asturias, el gran referente, aunque no sea el único.
  3. El término "asturiano" es algo tan tradicional y arraigado, por siglos, que es normal que se asuma como denominación propia. No como los leoneses que cada uno lo llama de una manera (berciano, cepedano, sanabrés...).
  4. Su marco geográfico, la zona donde se habla, es coincidente con el territorio que habitaron los antiguos astures. Leoneses y asturianos son herederos culturales e idiomáticos de estas gentes que adaptaron el latín para originar el astur-leonés.
  5. Acusar de que el término "asturiano" es una manipulación o invención acuñada y potenciada desde la Academia de la Lengua Asturiana, es una mentira puramente política y una excusa falsa para nada correspondiente a la filología y a la tradición.

Como es norma de este blog, vamos a comprobar la veracidad de esas afirmaciones corroborando las fuentes en las que se basa. E invitamos a todos los lectores a que hagan exactamente los mismos pasos que aquí se realizan para contrastar la veracidad de lo expuesto.


MITO 1: ¿ES "ASTURIANO" LA FORMA MAYORITARIA DE LLAMARLO EN ASTURIAS?
Visitamos la wikipedia en el término "asturiano":
(...) En Asturias, bable, asturiano o lengua asturiana son términos sinónimos con que se alude al romance autóctono en el territorio situado entre los dominios lingüísticos gallego y castellano. En 1794, ya aparece en las Memorias Históricas del Principado de Asturias de Carlos González de Posada, natural de Carreño, la que, hasta el momento, puede ser considerada la primera constatación de este término (bable) al referirse al «idioma asturiano que allí dicen Vable». Posteriormente, bable ha sido empleado con mayor o menor frecuencia, si bien es cierto que nunca debió de gozar de mucho arraigo popular, pues los asturianos han denominado mayoritariamente su lengua como «asturiano» o «asturianu». Así consta, por ejemplo, en el tomo primero del Atlas Lingüístico de la Península Ibérica, publicado en 1962, donde se recogen los datos recopilados en encuestas orales efectuadas antes de la Guerra Civil Española, y donde a la pregunta relativa al nombre del habla local, la respuesta fue sistemáticamente "asturianu" y no "bable".
(...) Lo mismo ha de mantenerse en tiempos más recientes según se desprende de la encuesta socio-lingüística de Llera Ramo efectuada en 1991.
Consultamos ese Atlas Lingüístico de la Península Ibérica. Accediendo a una web canadiense donde con un simple registro se pueden ver unos PDFs en que se recoge el nombre dado por los asturianos a su forma de hablar. El resultado es que, de 24 poblaciones encuestadas, la denominación de "asturiano" se encontró en 11 de las mismas, concretamente: Llantones, Cenera, Cima la Villa, La Mata, Malveda, Nozaleda, Pintueles, Sames, Soto de la Barca, Soto de Somiedo y Villanueva de Teberga. Ni la mitad de los encuestados.
¿Y qué pasa con la encuesta sociolingüística? El artículo de wikipedia cita una publicación de la Academia de la Lengua Asturiana. Pinchamos en ella y leemos en la parte acerca de los nombres lo siguiente (amplíen la imagen):

Casi el 70% (68,66%) de los encuestados llama a la lengua de Asturias "bable". Rebuscando en google hallamos otro estudio de fecha más reciente, 2003. En realidad es un artículo resumen de algunas conclusiones del libro, del que solo se puede leer vía papel. A destacar esta frase: 
"Mientras que en las zonas centrales predominan las designaciones asturiano, bable o lengua asturiana, los hablantes de la zona Navia-Eo se dividen entre los que designan su vernáculo gallego-asturiano, fala, asturiano, chaporreo o con otros nombres". 
Por lo tanto, no hay unanimidad ni pensamiento mayoritario acerca del término "asturiano", sino todo lo contrario. Primer mito desmontado.


MITO 2: ORIGEN DE LA LENGUA
En todo artículo o cronología al respecto se alude al Reino de Asturias como origen de la lengua ¿Es cierto? En el artículo de wikipedia "asturiano" leemos esto:
"El asturiano tiene su origen en la lengua romance derivada del latín hablada en los reinos medievales de Asturias y de León. Del latín escrito en los siglos X y XI, muy alterado por la lengua romance local se encuentra un fondo documental muy importante procedente de los monasterios leoneses de Sahagún, Otero de Dueñas y la Catedral de León, pero de origen muy diverso (véase documento del Rey Silo). Del examen de las vacilaciones contenidas en dichos documentos se ha podido reconstruir algunas de las características de la primitiva lengua hablada en el Reino de León, pero sin que se tenga un cuerpo documental propiamente dicho en lengua romance.
Entre estos documentos, uno de los más relevantes por la falta de dependencia de las exigencias formularias de los documentos notariales, es el otorgado en el pueblo de Rozuela (León) y conocido como Nodicia de Kesos, que se ha venido datando hacia el año 980."
Así que los primeros documentos del asturiano se localizan todos en lugares fuera de Asturias, es decir, en León. Un dato bastante incongruente al menos en lo geográfico. Consultamos la wikipedia en asturiano, y nos dice prácticamente un calco de lo anterior aunque añade este párrafo:
(...) Ún de los documentos que meyor espeyen la evolución del llatín ye la llamada Cayuela de Carrio, del sieglu VIII, afayada en Villayón y que recueye un conxuru escontra los nuberos nun tipu de llingua popular yá bien estremada del llatín clásicu.
En resumen, todos los "primeros documentos en asturiano" son leoneses tanto por lugar geográfico como por gobernación por cuanto hablamos de la plena existencia del Reino de León. Segundo mito desmontado.


MITO 3: NÚMERO DE HABLANTES Y EXTENSIÓN GEOGRÁFICA
Que Asturias tenga la práctica totalidad de su territorio como zona hablante de esta lengua, unido al hecho de ser mayoría poblacional, dota de mayor peso si cabe al argumento del hecho referencial asturiano. Según el artículo de la wikipedia visto hasta ahora, son unos 100.000 asturianos (se entiende que son de allí) como hablantes. La versión en asturiano del artículo lo eleva a nada menos que 450.000 hablantes, sin especificar tampoco de dónde en concreto. La referencia geográfica es importante, puesto que ambos artículos usan un marco territorial mayor que el Principado. Esta inconcreción en datos será la tónica generalizada de cualquier fuente.

La otra cuestión más interesante son los mapas de dónde se habla. Todos cubren tres premisas fundamentales: en Asturias todo el territorio es hablante quitando trozos de mínimos en sus límites orientales y occidentales, que no hablan gallego sino "a fala" o "gallego-asturiano", aunque en León es "gallego" a secas (tomen nota de la diferencia en nombres). Se incluye el País Leonés que solo se habla en unas partes muy concretas (algo menos de la mitad de la provincia de León y una franja de Zamora). La situación de Salamanca es ambigua o directamente inexistente, limitándose en el mejor de los casos a una porción en el noroccidente limítrofe con Portugal. A ojos imparciales, el idioma más parece que varía su presencia en función de criterios para nada explicados y sí percepciones personales. Aquí algunos ejemplos:



La incongruencia en datos queda mejor ejemplificada en un mapa elaborado por Denis Soria, un nacionalista asturiano muy cercano al entorno de la organización Faceira. Introduce una gran novedad, no solo señala por municipios las zonas que lo hablan, sino que indica el porcentaje de hablantes sobre la población total del municipio:
Tal mapa presenta graves errores de pura lógica: la gradación otorga cuatro tonalidades para representar porcentajes del 0 al 30%, pero un solo rango de color para representar del 30 al 80% de la población. Dichos porcentajes difícilmente cuadran con la población total de cada municipio. Señala con dato de porcentaje 0% (extinta la lengua en el siglo XX), algunas regiones leonesas con estudios recientes que rebaten esa desaparición. El color oscuro se concentra en la vertiente asturiana, al punto de que hay municipios leoneses con 0% limitando con otros dentro del rango máximo del 30-80% de hablantes. Se puede uno preguntar qué pasa en El Bierzo, donde hay municipios coloreados en el tono más oscuro limitando con otros a su derecha que ni siquiera tienen porcentaje de hablantes. En La Cabrera se riza el rizo, pues Truchas, según este mapa, tiene el mismo porcentaje de hablantes que Ponferrada, y recordemos que en ese ayuntamiento cabreirés las organizaciones afines al asturianismo cultural dan charlas por ser uno de los últimos reductos.
La práctica totalidad de Asturias, siguiendo el dictado de la supremacía astur, es hablante del idioma en porcentajes realmente elevados, al punto de que la cifra de 100.000 hablantes se quedaría corta viendo este mapa. Y si todo esto no resulta suficientemente desconcertante, ciudades tan urbanas como Oviedo, Gijón o Avilés se hallan coloreadas en un rango del 10-30% de hablantes ¿Hay al menos 22.000 personas en Oviedo, 27.000 en Gijón o 7.900 en Avilés que hablan asturiano todos los días? pues es lo que sale de tomar tan solo el 10% de su población, la cifra mínima. Echen cuentas si tomáramos el 30%. Porque en el fondo, estos mapas no están destinados a explicar una realidad lingüística, sino a ejemplificar la supremacía asturiana frente a la leonesa en ese idioma común. Con eso se justificaría que el término "astur", y no solo "leonés", tenga sentido. Tercer mito desmontado.


MITO 4: LA LENGUA DE LOS ASTURES
Nadie sabe qué hablaban los astures. Sin embargo, se ha desarrollado un discurso dentro del imaginario asturianista, y seguido desde múltiples sectores del leonesismo, de que la lengua leonesa, o asturiana, es el latín versionado por los astures. La única "prueba" que se utiliza es que el mapa del dominio de esta lengua "es coincidente" con el área de población de los astures. Cotejando cualquier mapa de la lengua con otro de distribución de los astures, esa coincidencia es bastante discutible.
Cabe preguntarse qué pasa en el oriente asturiano, "cántabro" de toda la vida, o en el occidente leonés más fronterizo. Con el argumento étnico se justifica la no inclusión de Salamanca, pero deja en evidencia los cientos de publicaciones sobre el leonés de Salamanca hechos por decenas de estudiosos. Y a pesar de que nadie con un mínimo de seriedad sostendría tal afirmación, volvemos a recordar que son catedráticos como García Arias, y filólogos con claros nexos políticos como García Gil (que no son los únicos) quienes las exponen.

Y el remate a lo "astur": otro gran imaginario es la existencia de un "Reino de Asturias" fundamentado únicamente en una cita histórica que dice "Regnum Asturorum" (así lo cita wikipedia). La traducción literal es "reino de los astures", que no "de Asturias" ¿Saben ustedes dónde se localizó la primera capital de ese "Reino de Asturias"? En Cangas de Onís, localidad en territorio vadiniense, tribu adscrita a los cántabros, y que incluso algunos suponen fuera la primitiva ciudad de Vadinia. Sumen este hecho a todo lo demás y obtendremos a qué punto de disparate (o reeelaboración de la historia) se ha llegado. Cuarto mito desmontado.


MITO 5: EL ASTURIANO ES LA NORMA REFERENCIAL
Afirma García Arias que el principal problema para esa unidad "ástur" es que no se escribe igual en León que en Asturias o que en Miranda, hecho que sin embargo no es un problema para los favorables a esa unión. Según wikipedia y su artículo "asturiano", nos dice esto:
Existen tres dialectos en el idioma asturleonés (occidental, central y oriental), aunque en el caso asturiano, por razones históricas y demográficas el estándar lingüístico está basado en el asturleonés central. (...) Está regulado por la Academia de la Lengua Asturiana.
Buscamos "asturiano central" en google. Más artículos de wikipedia:
Desde los primeros textos, el asturiano emplea el alfabeto latino. En 1981, la Academia de la Lengua Asturiana editó unas normas ortográficas. Sin embargo, en la Tierra de Miranda (Portugal), el asturleonés se escribe con otra normativa diferente.
(...) El modelo que sigue no es arbitrario, dado que se ofrece como una posibilidad bastante común en escritores anteriores y, aunque la fuerza de las variantes centrales es una realidad, la lengua escrita tampoco recoge como modélico un dialecto oral. Del mismo modo que se acepta el cultivo de cualquier variante local.
Como veíamos al principio, se remarca que esa norma académica es válida para cualquier hablante de leonés o asturiano. La realidad nos dictamina que esto no es así, y valga de ejemplo entre muchos la siguiente anécdota: en 2008 se decide impartir un curso de asturiano en la Casa de León en Madrid. Atentos a las palabras de Pablo Suárez García, profesor de dicho curso y reciente miembro de la Academia de la Lengua Asturiana: 
Doy clases de asturiano en el Centro Asturiano de Madrid. Surgió esta posibilidad de dar clases de asturleonés. Es, entonces, obligatorio acometer la duda de saber qué es lo que se aprende en la calle Pez: «Puede decirse que lo que aquí aprendemos es el estándar asturiano», aclara Suárez.
Dicho de otro modo, en el Centro Asturiano dan clases de "asturiano", pero en la Casa de León en Madrid, las clases son de "asturleonés", que en realidad es el estándar asturiano ¿Entendemos el juego dialéctico y lo que implica? Si usted conoce a algún asturiano con niños educados en dicha lengua, pregúntele qué les enseñan, si una norma elaborada por la ALLA o aprenden el modo tradicional de la zona. La respuesta: la norma elaborada, lo lógico si se quiere estandarizar una lengua, como sucede con el castellano. Intenten aplicar dicha norma asturiana en suelo leonés, donde quieran ¿Se recibirá con los brazos abiertos o surgirán preguntas y reacciones contrapuestas? Quinto mito desmontado.


CÓMO Y POR QUÉ SE CAMBIÓ EL NOMBRE DE "BABLE" A "ASTURIANO".
Entramos en el verdadero meollo del asunto. Entre los defensores de la unidad lingüística, y a pesar de conocerse todos los mitos anteriores, se aduce que todo se limita a un simple juego de nombres, y que el cambio denominativo no impide ni oculta nada. Recordemos que incluso se acusa a los que defienden el término "leonés" de usarlo bajo excusas políticas e identitarias. Hagamos un poco de historia, muy desconocida, sobre el proceso de la denominación de la lengua de los asturianos, y por qué el nombre ha sido y es tan importante.

siglo XVIII-XX
El término "bable" aparece en la Ilustración allá por el siglo XVIII para referirse al modo de hablar de los asturianos. Desde entonces, y según narra wikipedia, el término de "bable" tuvo muchísimo más peso que el de asturiano. Los más suspicaces se preguntarán por qué en la encuesta del ALPI que tanto se cita como referencia nominal, ninguna persona considerara su lengua como "bable". La muy probable explicación nos la da Ramón de Andrés Díaz, otro miembro de la ALLA, en una entrevista en el ABC:
En el uso popular asturianu tiende a designar el habla corriente de la gente, mientras que bable suele designar la lengua elaborada de la escritura y de la literatura. Por tanto, hay que dejar claro que bable no ha tenido para el pueblo llano ninguna connotación peyorativa, antes al contrario. El uso peyorativo de bable más bien se detecta hacia la segunda mitad del siglo XX entre ciertos sectores sociales poco predispuestos a admitir una dignificación sociocultural de la lengua.

1976-1981: bable, la nuesa llingua
Comienza la democracia y aparecen los primeros partidos de corte asturianista. Casi todos vinculados a la izquierda y con reclamos entorno a la lengua. Uno de los más destacados es Conceyu Nacionalista Astur. Su reivindicación territorial no se limitaba al Principado sino también el norte de la provincia leonesa aduciendo toda suerte de peregrinaciones, desde formar parte de la antigua diócesis de Oviedo (recordemos que son partidos de izquierdas) hasta que la parte llana de León era Castilla mientras que la montaña era asturiana bajo un argumentario geográfico insostenible. Aunque no era un ideario común entre el nacionalismo asturiano, cuajaron bastante como discurso durante varias décadas.
Por esos mismos años, un grupo de profesores universitarios, entre ellos Xosé Lluis García Arias (en la foto, a la derecha), crean una organización que denominaron "Conceyu Bable":
Aquella organización será el futuro germen de la Academia de la Lengua Asturiana, configurada en sus inicios por los miembros de este colectivo. Ninguno de ellos era ajeno a la ideología nacionalista asturiana. Y decimos nacionalista, ni siquiera asturianista, puesto que otro de los fundadores de Conceyu Bable, Xuan Xosé Sánchez Vicente, fue también fundador de Unión Asturianista. En cuanto a la designación de "bable", se usó sin problemas, no apareciendo por ninguna parte "asturiano".
En lo político, los términos "bable" y "astur" se combinaban con gran alegría y sin conflictos. La siguiente imagen corresponde a una pegatina de Conceyu Bable reclamando el "país astur", exactamente lo mismo que reclama ahora Xosé Lluis García Arias:
Las pintadas también reflejaban el término "bable":
Y el mundo cultural asturiano no rechazaba el nombre, lo abrazaba como algo natural, pues era el referente nominativo durante siglos, e incluso "de prestigio" ¿Por qué rechazarlo?

1981-2003: el "bable" se convierte en "asturiano"
En 1980 se crea mediante decreto del Consejo Regional de Asturias, la Academia de la Lengua Asturiana. Y en 1981 se edita la primera normativa ortográfica de lo que, de ahora en adelante, se llamará exclusivamente "asturiano". La razón se fundamentaba en dos conceptos: el término "bable" había sido usado como burla por quienes se oponían a todo lo relacionado con lo mismo. Los ataques desde determinados sectores políticos y en especial científicos y culturales fueron furibundos. El filósofo Gustavo Bueno ironizó con el lema "bable nes escueles" añadiendo "y gaites n'es orquestes". Incluso Emilio Alarcos Llorach, eminente filólogo, lo tildó de poco menos que de aberrante. Pero el otro motivo, mucho más importante, era el propiamente nominativo: los gallegos llaman a su lengua "gallego", los vascos "vasco", los catalanes "catalán". En tal silogismo era evidente que "bable" no cuadraba ni en el pensamiento de un proyecto nacionalista y menos aún evidenciando que la denominación había sido el arma arrojadiza, pero no el término "asturiano" ¿Se atrevería Bueno, Alarcos u otros a usarlo así?
Desde entonces, todo se ha ido rebautizando y revisionando entorno al término "asturiano". Incluso Pidal, quien permitiera conocer la lengua leonesa (y por extensión la asturiana) es un ser "superado" (así lo tildan los seguidores del panasturiansimo) frente al nuevo discurso. Recordemos las palabras de Chao Prieto acerca del término "leonés":
es un hecho que estos primeros investigadores la denominaron sencillamente “leonés”, posiblemente por motivos historicistas.
Las muestras de este revisionismo son abrumadoras, llegando a calificar de "asturiano" todo lo leonés, como ha hecho por ejemplo Nicolás Bartolomé Pérez, académico correspondiente de dicha institución y líder de Faceira. Aquí algunas frases emitidas por él en un medio del asturianismo en 2009 (volvamos a tomar nota de los años, factor importante):
 (...) Furmientu, Facendera pola llengua, La Caleya o la editorial Filandón tán desendolcando un llabor cultural orientáu a les zones onde se fala asturllionés. Hai otros colectivos más partidistes, venceyaos a organizaciones polítiques que trabayen pol so modelu de llingua y con otra perspectiva. Anguaño hai un frayamientu del movimientu de reivindicación llingüística ente estes dos postures.

(...) Hai que facer un esfuerciu dende munchos ámbitos y hai que trabayar con Asturies. Partimos de la base de que lo que se llama lleonés en Lleón, llámase asturianu n’Asturies. Son la mesma llingua, aunque la situación sociollingüística ye diferente. La normativa asturiana ye válida pa Lleón porque la sintaxis y el léxicu son los mesmos. Amás, la gramática tien la virtú de que pue adaptase a les variantes orales de la llingua. Hai que trabayar cola Universidá de Lleón y cola propia Academia de la Llingua, el tiempu dirá per onde tien que tirar la reivindicación llingüística en Lleón.
Como anécdota: dos años después, en 2011, José Ramón Morala, el único docente universitario leonés que tiene un interés por el tema, es nombrado académico de honor de la ALLA. Dio un precioso discurso en asturiano cuya grabación en vídeo la hizo...¿adivinan quién? Búsquenlo en youtube. Hasta la fecha no se le conoce texto alguno escrito en leonés.

2003-actualidad: la expansión hacia suelo leonés, el "astur-leonés"
Es obvio que ni entre los más favorables a esa unión, se ve con buenos ojos lo de "asturiano" para referirse a lo hablado de Campomanes para abajo. El concepto de "leonés" y "lengua leonesa" están muy calados en la sociedad. Entonces se intentan forjar diversos términos nuevos, con el común denominador del término astur o asturiano, que debe aparecer como sea, es decir, Asturias como referente. En tal línea, los afines a tales planteamientos no se cortan un pelo al aseverar la idoneidad de la gramática asturiana:
Ricardo Chao quiere la normativa asturiana para cursos de Lengua Leonesa de Faceira

La realidad nos determina que por mucho que se aplaudan los logros de Oviedo, a la hora de la verdad cualquier proyecto que se quiera hacer en suelo leonés debe alejarse, marcar alguna distancia y hacer algo propio, aunque sea a medio camino, incluso en lo nominativo:

EL ÚLTIMO ESCALAFÓN: LLINGUA ÁSTUR
En la batalla por recuperar esa identidad forjada desde los tiempos de la batalla de Covadonga, el último término acuñado es el de "ástur". Siguiendo la metodología empleada, buscamos en google "dominio linguistico astur", y nos encontramos con un artículo de wikipedia escrito en asturiano (en español te remite al de idioma asturleonés):
L'usu del términu asturlleonés lleva arreyáu'l conceutu equívocu de dos territorios, dos llingües, cuando en realidá trátase de una mesma fala nuna estensión pelos territorios históricos, principalmente d'Asturies y Lleón. Xeográficamente abarca no qu'antaño foi la tierra de les tribus ástures, Conventus Asturicensis, que dellos llingüistes asitien como la causa fundamental de la diferenciación llingüística del romance asturlleonés respeutu del castellanu o'l gallegu-portugués.

(...) El nome de dominiu llingüísticu ástur ye una designación de consensu acuñada pol llingüista, ex-presidente de l'Academia de la Llingua Asturiana, Xosé Lluis García Arias, nun intentu de nun dotar de nenguna connotación xeográfica a un dominiu que s'esparde per tres rexones históriques bien definíes y consiguiendo asina una xunidá que permitiere esparder l'emplegu de la llingua ensin atopar torgues innecesaries.

Se reconoce lo indicado en este blog y que todo es un invento de unos señores que, por muy doctores o catedráticos que sean, sus ideas políticas tienen. Lo gracioso del asunto es que el "consenso" se basa en un documento (véanlo) redactado por Xosé Lluis García Arias (el que persigue la nación ástur desde los años 80) y Xosé Antón González Riaño, que, lo que son las cosas, es el nuevo presidente a partir de este año de la Academia Asturiana ¿Han propuesto cambiar el nombre de la institución por Academia de la Llingua Ástur? La estrategia del globo sonda sigue vigente. Aunque viendo en ese escrito que denominan a la comunidad en la que estamos los leoneses como "Castilla-León" y no "Castilla y León", puede preguntarse qué nivel de conocimiento de la realidad manejan.


EN RESUMEN
Una vez leída toda la parrafada previa, las conclusiones, poco parecidas a las que se afirman en el asturianismo cultural y político, se podrían resumir del siguiente modo:
  1. La lengua de la que estamos hablando, tiene sus primera pruebas escritas en el Reino de León, más concretamente en lo que es la actual provincia homónima. Incluso el Fuero de Avilés se escribe bajo reinado leonés. 
  2. Si hay que acogerse a la tradición histórica de nombrar un idioma según su lugar de origen (inglés - Inglaterra, español - España...) independientemente del lugar donde más se hable (inglés - Estados Unidos, español - México...), el término "astur" con cualquiera de sus combinaciones, es cuanto menos sobrante salvo por cuestión identitaria de una parte. Como quieran llamarlo los asturianos en su ámbito es cuestión que solo compete a ellos, aunque desde luego que ni es mayoritario ni dominante el concepto de "asturiano", como se ha pretendido vender hasta la fecha, ni ahora ni hace cien años. O doscientos. O trescientos.
  3. Lo que hoy se entiende por "asturiano" es el modo de hablar y escribir de la zona central de Asturias. Es el modelo propuesto por la Academia de la Lengua Asturiana, institución pública (importantísimo el matiz) encargada de su estudio y regulación. Por mucho respeto que se tenga a otros modos, variantes, dialectos o jergas, lo oficial a nivel administrativo es dicho modelo, nada más. Es lo que cualquier niño asturiano aprende en su colegio, lo que se emite en al televisión y radio asturianas o en lo que se puede encontrar escrito en prácticamente todo lo que se diga que está "en asturiano". El resto no tiene más cabida que a nivel dialectal, etnográfico y anecdótico.
  4. Toda justificación encaminada a decir que la forma de hablar de los leoneses se parece (o incluso es la misma) a la de los asturianos de determinadas zonas, omite el punto anterior. Y esto origina el punto siguiente.
  5. Incluso entre los que defienden con firmeza el punto 4 anterior, jamás utilizan su modelo escrito, sino que desarrollan otros propios jugando a malabarismos dialécticos de toda suerte, y por supuesto en lo nominativo. En español, es el mismo modelo gramatical para uno de Burgos que para uno de Bogotá, Montevideo o Ciudad Juárez. La distancia, país o etnia no es excusa. En la lengua "ástur" tal común en base a la norma ovetense no sucede, por muchas vueltas que se quiera dar al hecho. Hablar de que es un modelo inclusivo es mentir.
  6. El conjunto de la política lingüística generada desde Asturias ha sido desde el principio orientada a un claro objetivo identitario, cambiando desde la denominación más admitida en su sociedad, a una reelaboración del idioma, para finalmente crear un nuevo discurso de unidad que cubra lo leonés y acabar desembocando en una nación astur que es, en resumen, el origen de la Academia de la Lengua Asturiana. Por ello, si se quiere implantar ese modelo nacionalista identitario entorno a la lengua, cualquier movimiento que reclame lo contrario debe ser de inmediato descalificado.
  7. El nombre, para los partidarios de esa unión, dicen que no es importante, pero los máximos responsables asturianos sí que insisten en el tema nominal. Tanto, que la denominación de la lengua es el eje real sobre el que giran todas las acciones, pasando de un bable a un asturiano, luego a un astur-leonés o asturiano-leonés para acabar finalmente con una lengua ástur. Este blog invita a todos sus lectores a pasearse por la web de la ALLA y comprobar que en todos y cada uno de sus trabajos se habla de "asturianu"siempre y cuando se referencie a dicho ámbito territorial, pero en cuanto se cruza la frontera ya es "astur-leonés".
¿Y QUÉ PASA CON LOS MIRANDESES?
Nos queda la tercera pata de una mesa que cojea con tan solo mirarla, los mirandeses. Se supone que son parte de esa misma unidad, han elaborado sus propias gramáticas, normas, grafías e incluso su propia academia, rompiendo así con esos supuestos lazos unitarios entre los tres territorios. Si buscamos Instituto de la Lengua Mirandesa (su academia) en google, nos encontramos con esta definición:
El Instituto de la Lengua Mirandesa (en mirandés Anstituto de la Lhéngua Mirandesa) es la institución encargada de la representación, investigación, promoción, normativización y divulgación del mirandés, la variedad del subgrupo asturleonés hablada en la localidad portuguesa de Miranda de Duero y sus inmediaciones.
Y MUCHA ATENCIÓN a lo que dice la versión en mirandés de la wikipedia al respecto:
Anstituto de la Lhéngua Mirandesa ye la anstituiçon ancarregada de la repersentaçon, ambestigaçon, pormoçon, normatibizaçon i dibulgaçon de la lhéngua mirandesa. La sue sede stá na cidade de Miranda de l Douro, (Tierra de Miranda).
El mirandés es percibido y descrito por ellos mismos como una lengua aparte perteneciente a un gran grupo, posición exactamtente idéntica a los que dicen que el leonés, asturiano y mirandés son lenguas hermanas pero no la misma. Sin embargo, no escucharán, ni leerán, ni verán oposición ni crítica alguna como hacia los leoneses. Lógico ¿Quiénes son los que han manifestado en decenas de ocasiones deseos de absorción de parte del territorio leonés?


EPÍLOGO PARA LOS NO CONVENCIDOS
Este blog está totalmente convencido que a pesar de todas estas pruebas, algunos seguirán el clásico espíritu leonés de taparse los oídos y los ojos para no asimilar una realidad diferente a la que tienen forjada. Aquí tenemos la guinda del pastel: hace escasas fechas se presentó en Madrid, concretamente en la Biblioteca Nacional de España, y por iniciativa de un catedrático de la Complutense, una edición de El Quijote hecha con fragmentos en todas las lenguas en que le fue posible contactar con expertos en las mismas. Por supuesto, hubo un fragmento en leonés, otro en mirandés, y otro en asturiano. El autor del texto en asturiano, Pablo Suárez García (el que diera las clases de "asturleonés" en la Casa de León en Madrid), se negó a acudir al acto a leer su parte de texto aduciendo que se presentaba al leonés como diferente del asturiano, que tal posición era sostenida por una minoría social leonesa, a lo que añadió que "Informéme de la responsable de la traducción y comprobé’l so venceyu a grupos lleonesistes que podía calificar de dixebriegos" ("dixebriego" quiere decir separatista). Eso sí, del texto en mirandés, supuestamente parte de esa lengua común, no dijo ni pío. Y aquí la noticia:
¿Usó Suárez García criterios completamente científicos para tal descalificación y hacer semejante feo? ¿O más bien pesaron convicciones ideológicas y políticas al respecto? ¿Tiene algo que ver con ser nombrado justo ese mismo año miembro de la Academia de la Lengua Asturiana?

Ya lo adelantamos, esta entrada y este blog serán tildados de "asturianofobia", pretendiendo mezclar un territorio y unas gentes con una ideología. Quizás debieran de preguntarse las razones del tan escaso recorrido del nacionalismo asturiano elección tras elección. Porque se puede seguir viendo al nacionalismo asturiano como un amigo y colaborador, por una proximidad (geográfica y de veraneo) solo percibible para los que viven en la provincia de León, que genera extrañeza para los de Zamora y es todo un mundo exótico para un salmantino. O se puede percibir como lo que realmente es, una ideología que quiere absorber y anular al leonesismo incluso en su territorio. Analicen los hechos. Háganlo mientras escuchan esta bella canción sobre Laciana, Babia, Oseja de Sajambre y su errónea pertenencia leonesa...el tema fue el himno de un pensamiento y una época que para muchos no ha pasado todavía:

jueves, 1 de junio de 2017

Referéndum leonés, la eterna trampa

La sociedad leonesa está desesperada. Cualquier cosa vale para agarrarse como un clavo ardiendo en busca de una esperanza nunca encontrada. Incluso el ascenso de un equipo deportivo se convierte en nada menos que una oportunidad de dinero y empleo. Pero ahora la clave es un referéndum para que León se constituya en comunidad autónoma. Ventilado por gran parte de los medios de comunicación de dicha provincia, como una opción o debate que existe en la calle. Algunos incluso realizaron reportajes al respecto e incluso votaciones populares a través de las redes sociales.

Desde este blog vamos a lanzar un análisis, y quizás las conclusiones sirvan también para que el leonesismo se replantee, en algunos sectores, si está yendo por el camino correcto centrándose en un mensaje monotemático.

¿QUIÉN PROPONE EL REFERÉNDUM AHORA?
La cosa del hipotético referéndum parte de unas declaraciones de los dos secretarios generales de los sindicatos mayoritarios en la provincia de León, UGT y CCOO. Ambos afirmaron que la salida más lógica para el problema económico leonés era una autonomía propia. Es decir, la generación de una autonomía leonesa parece ser el único medio para lograr un desarrollo económico. El estado debería otorgar presupuestos propios y exclusivos para León, que los gestionará según criterios propios. A esos presupuestos se sumaría el volumen de funcionariado generado, incluso reabsorbiendo el que ya existe como de la junta.
Todo hasta aquí es bonito y color de rosa. Pero volviendo a la pregunta ¿Quién propone el referéndum ahora? UGT, como sindicato, tanto a nivel provincial como a nivel autonómico guarda silencio. Es más, al secretario "regional" no le han gustado nada esas palabras. CC.OO. tiene exactamente la misma situación. Los aludidos, a preguntas de si lo proponen, reculan afirmando que son "reflexiones personales", solo Xosepe Vega parece ir un poco más allá al decir que "todo el mundo sabe lo que pienso". Por eso, en ambos sindicatos se consideran esas propuestas como "reflexiones personales que no representan necesariamente a los sindicatos" y no se consideran ni declaraciones oficiales ni postulados de las organizaciones laborales. Más tardíamente a estas "reflexiones", UGT vuelve a la carga con lo del "oeste" de la comunidad, si bien ese "oeste" incluye por razones desconocidas desde lo geográfico a Ávila. Eso sí, solo se habla desde lo económico, nada más. Del referéndum...ni pío. Por lo tanto a la pregunta cabe una única RESPUESTA: NADIE.

ESE REFERÉNDUM ¿QUÉ MARCO GEOGRÁFICO TIENE?
La inmensa mayoría de los leonesistas ya saben la respuesta de antemano: la provincia de León. Ni Zamora ni Salamanca. El pilar central del fracaso del discurso leonesista hasta el día de hoy ha sido su discurso territorial, no basado en un antiguo reino o una hipotética región, sino en una provincia concebida desde una ciudad que ignora todo aquello que queda fuera de su alcance.

Así, el leonesismo ha ignorado el leonés porque la presencia de dicho idioma en la capital y alrededores más cercanos se limita a un vocabulario y poco más. El leonesismo ha ignorado y bastante la realidad de la otra mitad de la provincia (léase Bierzo y alrededores) porque queda muy lejos, máxime cuando en los años 80 había que cruzar el Manzanal por unas carreteras deplorables. Solo la ejecución de la autovía que ha permitido ir de Ponferrada a León y viceversa en apenas 1 hora ha acercado realidades a un lado y otro del puerto. Háganlo extensible a cualquier fenómeno, rasgo, hecho, circunstancia o particularidad leonesa que se salga del radio de acción de la ciudad de León (45 km a la redonda) y obtendrán una respuesta clarificadora.
Es un concepto territorial metido hasta el tuétano incluso entre intelectuales que se dicen leonesistas. Veamos una tribuna de Julio Llamazares, de los poquísimos escritores leoneses reconocidos, de clara definición leonesista, lo que dice al respecto del hipotético referéndum:
El referéndum, esa palabra prohibida, regresa, pues, cíclicamente como deseo a una provincia esquilmada, desmoralizada y llena de problemas que cada vez está más convencida de que la solución a ellos pasa por desgajarse de una autonomía en la que fue integrada sin consultar a su población al respecto y a la que muchos de sus habitantes culpan de su actual situación de declive. Sea o no cierta esa percepción (muchos de los problemas de León, estructurales y de raíz histórica, sobrevivirían en cualquier situación que estuviese), lo cierto es que el mantra ha calado hondo en los leoneses hasta el punto de que cada vez son más los que, con la boca pequeña o grande, dependiendo de su independencia personal, reclaman un referéndum para decidir si quieren seguir en Castilla y León o desgajarse de ella al modo del Reino Unido de Europa. 
Por ello, ni siquiera una supuesta élite cultural leonesa es capaz tan siquiera de intuir o asumir que lo leonés va más allá de unas provincias trazadas en 1833. Si esa élite no es capaz ¿Por qué debería de entenderlo el resto de la sociedad?

LAS MOTIVACIONES DEL "REFERÉNDUM"
¿Cuál ha sido el argumento esgrimido por parte del leonesismo político durante décadas? Que a los leoneses se les roba de todo. Y eso es cierto. La gestión hecha por parte de la junta ha sido de políticas centralizadoras en todos los aspectos, desde la gestión administrativa hasta la sanitaria, pasando por las inversiones públicas. El resultado es que Valladolid, a pesar del declive del conjunto de la comunidad, es la única provincia que presenta balance positivo en más de 30 años de autonomía. Hasta ahí todo cierto. Sin embargo, el voto de los leoneses parece querer consolidar esta rutina ¿Razones? Si usted pregunta al entorno leonesista le hablarán de cainismo, de torpeza, de seguidismo o un millón más de términos para calificar un conjunto. En UPL todo se achaca a falta de proyección de su partido y a que no se les perdona errores del pasado, coletilla esta última machacada como excusa eterna.

El argumento económico tiene su efectividad, su gancho. Pero hasta un punto. El argumento de réplica, muy manido también, es que los leoneses no tienen capacidad de generar riqueza por sí mismos y que no se puede llorar como plañideras. Curiosamente, y por razones que no analizaremos ahora pero que tienen su base, en el leonés ha calado más un mensaje donde la culpa de absolutamente todo es de los leoneses sí o sí. Analicen esta tribuna emitida por una periodista del, cómo no, Diario de León, María Jesús Muñiz:
(...)Qué más quisiéramos los leoneses que estar en disposición de echar pulsos aquí y allá amenazando con quedarnos con lo nuestro. ¿Con qué? Significaría que tenemos recursos, estructuras, PIB, productividad, futuro, sectores, población (no mayoritariamente pensionista o inactiva), fortaleza. Capacidad para exigir el futuro de esta tierra o sacudirnos las sandalias de administraciones que nos asisten.
(...)
Es hora de dejar de rasgar vestiduras, históricas o noveladas, y mirar con realismo crítico hacia el interior. De tener tantas agallas como cerebro, más estrategias que pancartas. León tiene que exigir lo suyo desde dentro, no hay armas ni argumentos para quijotescas idioteces en solitario, pero sí para armar ejércitos que enarbolen y remuevan cortes y cámaras bajas y altas desde la inteligencia y el trabajo bien hecho. Ahí también falla el leonesismo de todas las fuerzas políticas con representación. Esta tierra necesita apuesta argumentada y exigente por encima del servilismo partidista. Hartos estamos de escuchar patrañas insultantes aquí y contemplar cervices gachas allá.
Las maniobras de distracción paleta no son inteligentes ni rentables. El futuro de León exige menos plañideras y más espíritus libres. La lucha se articula desde dentro de las instituciones y las estructuras. El leonesismo se proyecta, hoy más que nunca, desde el interior.
Al final, se acaba entendiendo el "leonesismo" no en su aspecto más amplio, sino en lo estrictamente económico, como si el marco territorial y las decisiones que conllevan fuera algo independiente y ajeno a la economía (o educación, o sanidad, o infraestructuras...). Y créanselo, insistimos, que este mensaje ha calado tan profundamente que se ha asumido como máxima entre, quizás, la mayoría de los leoneses. Pregunten, pregunten.

Las motivaciones economicistas forman parte de la reivindicación leonesista, pero no son su pilar central, o al menos no debería serlo, al contrario de lo que ha pasado hasta ahora ¿Y si mañana cambia el gobierno autonómico y empieza a invertir en suelo leonés? ¿Seguiría teniendo sentido la comunidad autónoma conjunta? El leonesismo no debe solicitar un referéndum por criterios económicos, porque son volubles y temporales, e incluso subjetivos. Siendo por ello fácilmente desmontables bien con un cambio de políticas o bien con una reinterpretación de la economía (véase el ejemplo anterior). El leonesismo tiene su existencia independiente de todo ello, es una defensa y fomento de la identidad leonesa en todos sus aspectos, que busca el mejor estado del bienestar para sus habitantes. No entender este principio de partida conlleva al fracaso del mensaje.

¿Y QUÉ HAN DICHO O HECHO LOS PARTIDOS POLÍTICOS?
Cada uno ha jugado sus cartas (que no todas las cartas) a su estilo. El PP considera "desafortunado" mezclar el 1 de mayo con un referéndum. No hacen falta aportar interpretaciones. El PSOE, la agrupación local leonesa (ni siquiera la provincial), dice que "ningún leonés de la calle le gusta estar en esta comunidad". Palabras que como ya es norma en el socialismo, encuentra su réplica interna diciendo que "es mejor echar al PP", silenciando décadas de complicidad y colaboración entre ambos para consolidar un marco autonómico a todas luces injusto. Ciudadanos guarda silencio, a fin de cuentas ellos están en contra de todas las autonomías, pero no del centralismo madrileño o vallisoletano, hablen con ellos y que se lo expliquen. Podemos, al igual que el PSOE, usa su eterno discurso de palabras encontradas donde afirman que prefieren hablar del derecho a decidir, que en el caso leonés es tremendamente ambiguo.

¿Y UPL? Pues se alegró del giro de los sindicatos. Y ya. Para UPL la cuestión de un referéndum es algo que se explota no solo en cada proceso electoral, sino que incluso lo ha presentado como proyecto ante pactos con otros partidos, léase 1995, 1999 o 2007, diciendo una y otra vez que la cosa iba en serio. Tan, pero tan en serio, que jamás se inició trámite alguno ¿Era creíble con Otero? ¿Con De Francisco? ¿Con Chamorro? ¿Con Sendino?

Los sindicatos, organizaciones que se suponen de izquierdas y solidarias con los oprimidos, se han mostrado en boca de sus máximos representantes (no los dos jefecillos leoneses) contrarios a dicho referéndum al considerar que los problemas leoneses parten de una situación de victimismo y no de capacidad de generar riqueza. El mismo discurso que la clase política dirigente que nos ha abocado al como estamos ahora. Toda una contradicción ideológica que sin embargo ha calado con fuerza no solo en el mundo sindical sino en general en la ideología de izquierdas, sea el partido que sea.

Y a pesar de esa marejadilla de aguas revueltas por un referéndum nunca propuesto, no hay ni un solo partido que haya cruzado o propuesto cruzar la delgada línea roja entre el titular fácil y la política seria. Ni uno. Ni siquiera UPL. Por ello, la RESPUESTA a la pregunta de inicio es simple: nada.

¿ES FACTIBLE UN REFERÉNDUM?
El sistema legal español es pobre y ambiguo al respecto. Para no perdernos en términos y leyes, lo explicaremos de un modo sencillo y entendible: alguien o algo debe proponer el referéndum. En el caso de una autonomía leonesa, que además debería ser triprovincial, debería ser propuesta cuanto menos de sus tres diputaciones. En segundo lugar, que dicha propuesta sea asumida por las cortes de Castilla y León, por cuanto afecta a su concepción territorial. Que las cortes lo aprueben. Luego, esa propuesta debe ser llevada al congreso para su votación. Y finalmente ser aprobado.

¿Complicado? El hecho fundamental de partida es la aprobación por parte de organismos públicos a iniciativa de uno o varios partidos, cosa a todas luces ahora mismo imposible en Zamora o Salamanca porque no hay representación leonesista en sus diputaciones. Los otros partidos deberían votar a favor (que no abstenerse, que tendría diferente valor), y con todo, superar el resto de barreras que quizás si se aprueban en las diputaciones, se supone estaría pactado su voto afirmativo en Madrid y Valladolid. Así, se entiende la importancia de la presencia de fuerzas políticas leonesistas en todos los foros políticos, cosa que UPL no llegó a comprender en otros comicios. Si ni tú crees en su importancia, no esperes que los demás lo hagan.

A diferencia del referéndum catalán, lo leonés no propone su independencia, no supone una ruptura con el marco territorial del estado, sino una reorganización del mismo, sustentado en el articulado que reconoce el derecho de territorios históricos en constituirse en comunidad autónoma, es decir, la constitución. Pero la percepción social no será desde luego esa, porque de ello se encargarán y bien los medios de comunicación, determinados de ellos. Ni qué decir tiene de que si no hay representación leonesista en Salamanca, y es exigua en Zamora y León, el votante del hipotético referéndum tendrá una posición cuanto menos escéptica de entrada. Otra cuestión es hacerlo solo de la provincia de León. Pero volvemos al problema de qué queremos dentro del leonesismo y cuál es el ámbito territorial leonés. Y pueden creerlo, amigos lectores, si decimos que en tal debate, de producirse con visos de referéndum cierto, el argumento central será el cuestionamiento incluso de la provincia leonesa.

Por ello, la RESPUESTA: ahora mismo, ni a medio plazo, no.

¿HUBO ALGUNA COMUNIDAD AUTÓNOMA CREADA POR REFERÉNDUM?
A veces se ha dicho que otras comunidades "eligieron" serlo. De un modo muy rápido: las comunidades autónomas se crean bien por la vía especial, que son las nacionalidades históricas (Galicia, Cataluña y País Vasco) porque durante la II República tenían su estatuto ya aprobado. A esa vía se añadió Andalucía a posteriori. Luego están las de vía lenta, que deben de aprobarse en votaciones de sus municipios y diputaciones para su propuesta (caso de Extremadura, Aragón, Castilla-La Mancha, etc.). Y finalmente están las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Un caso extremo fue Madrid, que bien merece un capítulo en los libros de historia.
Ahora bien, ni andaluces, ni gallegos, ni vascos ni catalanes votaron jamás su comunidad autónoma, sino unos estatutos ya creados, puesto que la comunidad como tal se daba por sentado. Fijémonos en el cartel anterior donde una "xunta de Galicia", organismo ya creado, pide votar a favor de un estatuto de autonomía ¿Y si los gallegos hubieran dicho no? A tal punto, que incluso muchas papeletas de voto solo disponían de la opción favorable ya impresa, o una casilla vacía donde, casi por inercia, obviamente o se ponía un sí o se dejaba en blanco. El caso andaluz es todavía más particular: Almería y Jaén rechazaron dicho estatuto, pero fueron incluidas tras unos vericuetos legales bastante retorcidos ¿Nos suena de algo? El resto de comunidades no tuvieron referéndum sino votaciones municipales o directamente sus diputaciones, donde se aprobaba o no.
Centrándonos de nuevo a la cuestión de partida, ninguna comunidad autónoma creo un referéndum para decidir sus ciudadanos si se constituían en como tales o no. Por lo tanto la RESPUESTA: NO.

¿SE PUEDE GANAR UN REFERÉNDUM?
Este blog está convencido de que a casi nadie se le había ocurrido esta pregunta, y es fundamental. Todo referéndum se supone que es una libre participación de los votantes donde deciden con un sí o un no (o en blanco) acerca de una o varias preguntas. Todo gobierno, llegado a ese momento clave, sabe cómo hacerlo para ganar. El truco es la pregunta. Recordemos el referéndum sobre la OTAN. Comenzó planteándose si España seguía en la OTAN o no. Era una promesa de Felipe González dentro de un Partido Socialista que tenía un pasado muy rebelde que poco a poco templaba gaitas ante una realidad demasiado contundente.
Por eso, salir de la OTAN, en mitad de los años 80 con un bloque soviético todavía muy activo, era cuanto menos una imprudencia geo política. Los asesores del momento propusieron que la pregunta no fuera "¿Quiere que España salga de la OTAN?", sino que lo plantearon bajo un juego dialéctico donde se explicaban tres puntos por los cuales era positivo seguir en la organización militar, y la pregunta final era en realidad una afirmación de lo anterior: "¿Considera conveniente para España permanecer en la Alianza Atlántica en los términos acordados por el Gobierno de la Nación?".
Proceso similar se llevó a cabo en las votaciones de las autonomías, con un gobierno ya creado, unos partidos ya gobernantes que se habían repartido de antemano el poder y los cargos, y por supuestísimo un marco geográfico perfectamente definido en los despachos. Traspasemos un hipotético referéndum, que ya adelantamos que no es factible, con la situación socio política actual. Si usted fuera del PP, o del PSOE, o de IU, o de Podemos, o de Ciudadanos, o de cualquier otro partido no leonesista ¿Cómo redactaría la pregunta? Esta reflexió tendría cabida desde el punto de vista actual donde es el leonesismo quien lo propone, con un grado de representación política similar al actual e incluso mayor. Pero como vimos antes, si se quiere una movilización en todos los estamentos gubernamentales, o el leonesismo tiene una representación política fuerte o el resultado ya sabemos cuál será. Ganarlo, ahora mismo: NO.

EPÍLOGO
Para este blog hay cuestión que es clara: no se puede exigir nada si esa exigencia va de la mano de una tendencia ideológica cuyos partidos representativos no tienen apenas presencia institucional. Objetivamente es ridículo que se pida un referéndum cuando tu opción política apenas tiene un procurador y se limita a un concejal salido por los pelos incluso en la ciudad de León. A ello sumemos que en la teoría y en la práctica, el resto de formaciones no solo no apuestan por esa identidad leonesa sino que además pactan y colaboran para que no sea así.

El leonesismo es algo más que una idea política, pero no es la ridícula definición de diccionario: "amor o apego a lo leonés". Ese "amor", imposible cuantificar ni valorar objetivamente, puede ser esgrimido por los mismos que niegan ese derecho. El leonesismo debe dar un salto cualitativo que hasta la fecha no ha podido o no ha querido hacer: impregnar todas las capas sociales sin importar la visión política. De otro modo, el leonesismo se percibirá como algo sectorial, con consecuencias hasta la fecha más que vistas y comprobadas.



P.D.: Conchi Farto, La ex procuradora de UPL en Fuensaldaña nos envía una correo preguntando sobre la veracidad de unas afirmaciones acerca de supuestos insultos emitidos por Otero hacia su persona. Se han tachado los datos personales y el contenido exacto del mismo, por deseo expreso de ella.
Esto se publicó en esta entrada y citamos la parte:
(...) Todo desembocó en que Farto generó un odio y rechazo en el recién estrenado procurador Joaquín Otero que llegó a situaciones grotescas y ridículas: Otero se compró un perro de raza, hembra, a la que bautizó como Conchi. Cuando desobedecía tiraba de la correa y hacía chistes sobre que el comportamiento y las similitudes con Farto. Por haber, incluso en la propia sede se hicieron alguna que otra fotocopia con bromas sobre Farto y se contaban chistes de cuño propio acerca de la ex procuradora. Pero no solo eso: Otero no se ahorró en contar toda clase de anécdotas y hechos de la vida personal de Farto, desde unas aspiraciones a vida religiosa interrumpidas, pasando por unos supuestos actos de violencia de género hacia su marido.
Decir al respecto que las afirmaciones son absolutamente ciertas y corroborable por muchos afiliados a UPL de aquel entonces, estando seguro este blog que usted conocerá a unos cuantos que lo confirmen. Entienda que son cosas de la rumorología, públicas, pero rumorología, y cualquier intento de denuncia tiene poco recorrido. Al menos, ya lo sabe.