viernes, 2 de octubre de 2020

De PSOE, UPL, leonesismo, ceguera y fagocitosis (2ª Parte)

Si la entrada anterior no dejó indiferente a nadie, y nos consta su amplia difusión en redes sociales, en esta vamos a añadir la otra parte para entender una situación que, por extraño que parezca, ya ha sucedido anteriormente con nefastos resultados para ambas partes. Existe una fagocitosis por parte del PSOE hacia el leonesismo. Y aquí los hechos que lo prueban. Juzguen ustedes mismos.
 
UPL "NO" QUIERE LA AUTONOMÍA LEONESA
 
UPL tiene, ahora mismo, un momento óptimo para demostrar que el leonesismo lo lideran ellos, que son los promotores y los que están verdaderamente preocupados por la situación de los leoneses. En este punto hay que poner el pero. En la provincia de León hay 145 concejales de UPL y otros 6 más en Zamora. La lógica nos diría que este partido presentaría mociones por autonomía en todos los ayuntamientos donde pueda tener voz, aunque sea con un único concejal. Sin embargo esto parece que no sucederá, al menos a corto plazo: Pedro Gallego, presidente de UPL y secretario del comité comarcal de Benavente, emitió un comunicado dando libertad de acción a sus concejales para que, si así lo estiman oportuno, presenten la moción en sus respectivos ayuntamientos. Esta decisión, totalmente incoherente y hasta contraria al principio ideológico del partido, denota que lo de la autonomía es un hermoso canto y excusa para alimentar un sentimiento y seguir viviendo del rédito. De otro modo, carece de excusa seguir estas líneas, que como veremos no se limitan a las fronteras zamoranas.

 
Sumemos una cuestión de imagen y proyección exterior. UPL no vende la cuestión de la autonomía como algo propio, porque en realidad no lo es, y ni explota el sentimiento leonesista como debiera. En todas los concejos y ayuntamientos que se han aprobado mociones pro autonomía, se han hecho por todos los partidos presentes, en unos por el PP, en otros por el PSOE, otros por IU, y en general, se presenta casi como clamor popular social.  
 
La web de UPL, de muy baja calidad que responde más casi a un blog que una página diseñada para vender un ideario y mostrar unas acciones políticas, deja escaso margen a no seguir creyendo en lo anterior. Lo peor del asunto es cuando Santos es entrevistado en un medio cántabro y dice palabras tan desafortunadas como cuestionar esa comunidad o afirmar que desconoce el proceso para lograr una autonomía. Aquí un extracto:
No soy nadie para entrar en lo que quieran ser los cántabros o los riojanos, para nada. Lo que propongo es que nos dejen estar a nosotros donde queremos estar, no soy quién para decir dónde deben estar los cántabros o los riojanos. Eso sí, le digo algo, hubiera estado más acertado atendiendo a ese artículo 2 de la Constitución, que ambos hubieran estado con Castilla, pero no porque yo lo diga. Eso es porque el artículo 2 de la Constitución, y que se hubiera respetado ese marco territorial de Castilla la Vieja y esto es lo que marca la Constitución. Dicho esto, estoy seguro que los cántabros y los riojanos no quieren estar en Castilla, o eso pienso yo, no lo sé. Creo que deben estar donde ellos quieran estar.
No es necesario hacer un referéndum, ¿que tiene que ser? no lo sé. Le digo una cosa, a nosotros no se nos preguntó para entrar en Castilla. Eso sí, soy muy respetuoso con lo que la gente quiere. Si creyera que en León, Zamora y Salamanca prefieren estar en Castilla no tengo ningún tipo de problema. Sobre todo en terrenos como Zamora y Salamanca donde el leonesismo ha avanzado menos. Si quieren seguir allí sería muy respetuoso. En León no queremos estar con Castilla y eso es lo que defiendo.
La (no) ambigüedad de UPL a la hora de mostrarse como un partido sin un rumbo leonesista definido, queda por enésima vez patente ante tantos vaivenes. Y esto es solo la punta del iceberg.

LEONESISMO SOCIAL DEMASIADO DISPAR
 
La manifestación de febrero demostró que existe un leonesismo sociológico muy fuerte y con amplias raíces sociales que necesita muy de vez en cuando que voces ajenas al leonesismo politico las rieguen al menos con palabras. Porque cada vez que el leonesismo social, el que se manifiesta ideológicamente como tal, ha pedido salir a la calle la respuesta es muy pobre. Y apuntaremos hechos que son conocidos por el común y que empiezan a ser extraños: durante años y años, se han venido celebrando las tradiciones uvas retrasadas por los movimientos leonesistas. Dichas uvas se solían entre 3 al 5 de enero parodiando el inicio del año en que todo en León entra con retraso. El acto se culminaba leyendo un manifiesto sobre los problemas leoneses, los ataques a la identidad leonesa y una revisión de las preocupaciones del leonesismo social.

En 2020 no se celebraron ¿Motivos? Ninguno aparente, y quizás tendría más sentido que en ediciones anteriores, habida cuenta de la situación y el intenso debate generado con la propuesta de autonomía. Las malas lenguas nos dicen que quizás sus organizadores, todos ellos ya integrados en UPL, hayan optado por no celebrarlas para concentrar esfuerzos en su carrera política dentro del partido. De esto último sí que tenemos pruebas y testimonios de primera mano que nos confirman la consolidación de diversas corrientes internas dentro de UPL para tomar el poder del mismo. Porque desde la integración de un nutrido importante de miembros en UPL, esos colectivos se han mostrado como muy leales a las iglas pero a la vez con actuaciones tan independientes que se echa de menos, como mínimo, una coordinación con el partido.

Errático Conceyu País Llionés
De una parte el llamado Conceyu País Llionés, grupo tan errático en sus acciones como inconmprensible en su ideario. Para que nos hagamos una idea, valgan unos ejemplos palmarios que de algo falla en este grupo: el 22 de mayo se anunció un "paseo reivindicativo" para defender la sanidad, la democracia y la autonomia leonesa. Que se haga una manifestación en mitad de una cuarentena en que se pide guardar unas distancias, y se haga para defender la sanidad, no deja de ser un poco incoherente y poco solidario con dichas medidas. Pero la cosa fue a más: los medios se hicieron eco de una nota de prensa enviada a los mismos. Como hacer tal cosa en esas circunstancias generó muchas críticas, este colectivo se desmarcó de la misma aduciendo que "solo nos hacemos eco de una petición hecha a través de las redes sociales". Otros miembros de ese leonesismo social integrado en UPL se manifestaron contrarios a hacerlo en ese momento. Y llegó el día, y acudieron apenas 10 personas. La prensa lo tildó de "testimonial". Pero los asistentes eran todos partícipes de dicho colectivo.
Si decimos errático, no es por descalificar, sino porque son erráticos. Al día siguiente, en la página de dicho colectivo, se publicó esto defendiendo dicho paseo:
 
Aquí tenemos otra valla publicitaria lanzada por esta agrupación. Aunque se pueda estar de acuerdo con el mensaje, los elementos expuestos, particularmente una bota militar, la catalogan más de pintada de mural que de un cartel serio y que busca llamar la atención del ciudadano ¿Alguien entiende exactamente qué son esos círculos de colores abajo? ¿De verdad se sabe lo que significa y se entiende por "sujeto político"?  ¿No es sorprendente que tenga el mismo lema que el del "paseo reivindicativo" del que se desmarcaban a tenor de las críticas?
 
 
Un discurso, en definitiva, calcado de frases sacadas de redes sociales y de conversaciones donde ni se contextualiza ni se explican las cosas. Y estamos hablando de uno de los colectivos que integran no solo la nueva suma de afiliados a UPL sino el gran grueso del comité local leonés de dicho partido. 

El remate final lo tenemos en una defensa a ultranza del concejal Nicanor Pastrana, ex representante de Podemos y concejal de gobierno de Participación Ciudadana. Lo hacen incluso con comunicados oficiales donde aplauden que exista, nada menos, que una concejalía para hacer partícipes a los vecinos de las actividades del ayuntamiento. Suponemos quizás que su incorporación muy reciente al mundillo político les haga desconocer que es algo que lleva existiendo desde los inicios de la democracia y que cada concejal de gobierno es también concejal de un barrio o distrito. Cuestión aparte es si lo han sabido gestionar bien o no cada uno de ellos. Para Conceyu País Llionés esta "novedad" requiere de la realización de comunicados a prensa con apoyo explícito a este concejal, y hasta hacer memes apoyandále junto a Susana Travesí, que poco o nada tiene que ver con esta área salvo salir una vez conjuntamente en una rueda de prensa. Que además no sepan qué significa exactamente un "conceyo", a pesar de asumir el término en el nombre de la agrupación, es señal preocupante de desconocimiento de lo leonés.

Todo lo anterior, que no es poco, es la antesala para comprender el punto siguiente.
 
¿Y DE QUÉ VA LO DE FAGOCITAR AL LEONESISMO?
 
El PSOE siempre ha querido captar para sí el voto del leonesismo. Como sea y al precio que sea. Las cuentas son muy claras, el socialismo leonés (de la provincia de León) jamás obtendrá una mayoría absoluta en los municipios más importantes, y por extensión en la Diputación, si no absorbe o fagocita el voto leonesista. Es algo que llevamos denunciando en este blog desde los inicios. El socialismo ha sabido infiltrarse en algunos sectores que se tildan leonesistas, desde lo cultural hasta lo político, pero su grado de filtración es escaso en comparación con lo que no ha podido tocar. En su momento ya logró que la Plataforma Pro Identidad Leonesa se diluyera como azucarillo tras no solo infiltrarse sino que además algunos de sus miembros pidieran expresamente el voto para el PSOE en las elecciones de 2003. Este proceso de fagocitosis ha pasado a una segunda fase muy mejorada y sibilina, gracias a los años de burdos intentos y fracasos, mejorando notablemente la estrategia de infiltración. Observen estas fotos:


Idéntica mascarilla. La cosa exteriormente podría interpretarse como un gesto de afecto por León. Hay más: esas mascarillas en concreto las realiza y vende la entidad antes citada, Conceyu País Llionés. Para poder adquirirla hay que pedirlas ex profeso a la asociación ¿Cómo obtuvieron alcalde y concejal dicha mascarilla? Resulta inimaginable que un alcalde tenga tanto trato directo y tan fluido con una organización socialmente poco o nada representativa y que incluso los reciba en despacho, si no hay por detrás un interés político. Con eso se va entendiendo ya la fagocitosis del leonesismo.
 
Conceyu País Llionés son poco representativos socialmente, pero sí que son importantes dentro de UPL. Tras la constitución del último comité local de León del partido, dicho comité quedó en la práctica repartido entre esta organización y los acólitos de Félix Echevarría, siendo los primeros por ahora mayoritarios en el mismo. Para el próximo congreso general de UPL queda apenas un año. Quien controle ideológica y "afectivamente" el comité local de León, controlará casi el partido. De nuevo, amigos lectores, unan piezas.

EL PROBLEMA ES DE FONDO Y DE TIEMPO

Afirmar que el problema de fagocitosis de UPL en el PSOE es culpa de esa organización, es exagerar las cosas, porque sin ella también se produce desde otros ángulos. El primero de ellos es Eduardo López Sendino, cuya relación y cuasi amistad con el actual alcalde José Antonio Díez, se fraguó más que publicamente desde la legislatura pasada. La muy controvertida obra de Ordoño II para hacer peatonal esta calle, y el apoyo incondicial y suicida de los leonesistas a la misma (soltando muy de vez en cuando algún ligero matiz) no deja lugar a dudas de que entre los dos líderes hay química, pero no simbiosis. 

A ello sumaremos la voz de María Teresa Fernández, la concejala de UPL proveniente de eso que se ha querido denominar como leonesismo social, más concretamente del colectivo Proyecto León, y que no ha dudado en mostrar públicamente y hasta en grupos privados de chat, un apoyo demasiado cálido a muchas de las decisiones del equipo socialista. La frase se puede hacer extensible a otros representantes de dicho colectivo que han dicho de modo directo o indirecto apoyar sin fisuras al equipo socialista actual. Y recordemos que casi todos ellos también militan en UPL.

UPL nunca ha tenido una ideología clara y definida, menos aún qué hacer con un mensaje que cala en lo emocional pero no convence en lo práctico pues quien lo emite no lo siente ni lo defiende. Y esto no es sino reflejo, algo difuso y distorsionado pero reflejo a fin y al cabo, de la ideología leonesista. Recientemente se ha inaugurado, presentado, aprobado o llámenlo como quieran, una "gestora" para El Bierzo. No deja de tener su retranca el término "gestora", habida cuenta de que ya hubo varios comités comarcales bercianos y todos acabaron como el rosario de la aurora. Por supuesto en el mismo está el ínclito Melchor Moreno, porque no hay nadie más. A ello se suman varios nombres de Ponferrada y hasta uno que ni siquiera vive en la provincia de León y cuyos vínculos bercianos son muy discutibles. La presentación, al menos en lo estético, solo puede tildarse de deplorable. Juzguen ustedes mismos qué se ve más en la foto, si la bandera berciana inventada para el Consejo Comarcal, o la bandera leonesa:

 
Sumemos el titular vendido a la prensa: "la gestora tendrá autonomía en el Bierzo", donde el concepto "autonomía" tiene tantas lecturas como uno quiera interpretar. Y si esto no es ya un ejemplo de debilidad ideológica, pongamos esta otra perla dicha por el que es el actual portavoz de esa gestora con esta frase: "El Bierzo tiene una identidad fuerte que nadie cuestiona, debe tener un verdadero autogobierno". Algo así jamás se diría en Laciana, ni Babia, tampoco en Sanabria, o Las Arribes. Se dice en El Bierzo.
 
La Junta ha entendido perfectamente la frase, y espera que el Consejo Comarcal del Bierzo tenga más peso en todos los sentidos: se ha comenzado por aumentar los salarios, se ha seguido por buscar una sede fija y no alquilada para su institución, más competencias, y finalmente un asiento fijo en el parlamento para que tenga voz propia. Dicho en palabras más claras, casi una provincia más dentro del plano político. Divide y vencerás, esa ha sido la máxima de la Junta para anular la identidad leonesa. Qué mejor que potenciar lo berciano frente a lo leonés y seguir desarrollando una dualidad práctica. Y UPL, callando. El "hecho berciano", que ni siquiera reconoce como arma de discurso interna el PSOE, partido experto en eso de apropiarse de amores patrios para sumar apoyos, ni por supuesto el PP, es sin embargo no solo asumido sino además potenciado en mensajes por UPL, alimentando de esta manera la dualidad que hace que por ejemplo en todo lo que es El Bierzo tan solo se haya presentado una sola moción pro autonomía leonesa.
 
Sí, UPL, su gestora, su llámenlo X, denuncia que esas maniobras de la junta no son sino el enésimo ataque a los leoneses para generar una política del "divide y vencerás". Y sí, tiene toda la razón su portavoz. Pero también estaremos todos de acuerdo que esa división remarca un hecho que es claro: políticamente se está tratando a la provincia de León como dos realidades incluso opuestas, la berciana con capital en Ponferrada, y la del resto de la provincia con capital en León. No es solo una rivalidad entre ciudades, se lleva a algo mayor, porque rivalidad entre ciudades existe entre Gijón y Oviedo, con todo el centralismo ovetense y con toda la mala gestión que desde la sede carbayona se pueda hacer de la gestión hacia Asturias. Pero tanto gijoneses como ovetenses tienen muy clara una cosa: son asturianos. Es la clase política la que alienta una división que es en la práctica inexistente en la sociedad, más allá de una correcta y lógica reclamación de inversiones hacia una ciudad, Ponferrada, que pudo ser y no llega sino que además retrocede. Argumento idéntico a explotar en León.

UN EJEMPLO TODAVÍA MÁS PALMARIO: DIPUTACIÓN DE LEÓN
 
Si no comieras de la mano de otro, morderla sería el menor de tus problemas. Que a día de hoy UPL siga sustentando un pacto con el PSOE en la Diputación de León es totalmente irracional. Recapitulemos algunos hechos:
- El pacto se realiza a condición de formalizar una serie de puntos de inversiones, que deberían de ejecutarse vía presupuesto provincial y también del estado.
- De ese pacto, nació un listado de 23 puntos. Ni uno solo de ellos fija partida económica alguna, plazo de ejecución o licitación, o tan siquiera concreción de hechos. Todos son una nube de verbos indefinidos con hechos de los que no hay ni fecha de inicio ni de conclusión.
- Por ser vaga la cosa, hasta el propio presidente de la Diputación se ha posicionado contrario a la autonomía leonesa. Ni siquiera quiere someterlo a votación en pleno. Tan solo este hecho debería ser motivo para cuestionar muy seriamente todo el pacto. Pero Matías Llorente no quiere ni mentarlo.
- La creación de la Mesa por León es otra tomadura de pelo. Hasta 35 representantes, incluyendo los sindicatos, en una mesa donde hasta la fecha, después de tres reuniones, lo único que hay en concreto es un logotipo. Absolutamente nada más. Y el tiempo pasa. 
 
Así, desde julio de 2019 hasta hoy, han pasado más de 14 meses, y no se ha concretado nada. Es más, la integración de la FEVE en León sigue estando sin fecha ni partida económica alguna, y con la que está lloviendo, mucho nos tememos que no la veremos finalizar como mínimo en 10 años. Eso si es que finalmente se finaliza.

No solo no se cumple programa alguno, sino que la dirección de UPL debería replantearse muchas cosas en su pacto con Matías Llorente. Desde lo ideológico, pues Llorente ni cree ni apuesta por nada de leonesismo, pasando por las acciones y resultados efectivos de su presencia en la Diputación.

CONCLUSIONES
 
Es posible que la actual situación socio política permita albergar algún tipo de esperanza respecto a giros más leonesistas entre los votantes. Diríamos incluso que la ineptitud de los otros permitirá a UPL pervivir otra legislatura más sin muchos esfuerzos. Se quiere ver un leonesismo sociológico que ha traspasado la frontera de las siglas políticas, no hay un solo partido con representación provincial leonesa (a excepción de CB y PRB), que no haya votado a favor de esa autonomía, incluyendo a los muy reacios VOX y Cs. Con todo, y a pesar de la contundencia social de esas mociones, es evidente, que son meros testimonios, jurídicamente inútiles, habida cuenta de que han pasado más de 6 meses desde que el ayuntamiento de León inició la primera de ellas, siendo este el plazo para presentar esta clase de enmiendas. Tampoco se ha manifestado la Diputación de León, su presidente, berciano y socialista para más señas, está radicalmente en contra. Matías Llorente, sostén del gobierno socialista y diputado por UPL, tampoco quiere entrar en el juego, y su partido leonesista ni siquiera le presiona para que lo haga. Y si uno no quiere y el otro no presiona, al final entre la inacción y la negación seguirá todo como estaba, o peor ¿Se sigue pensando en la inocencia absoluta de UPL en todo esto?

UPL, o más exactamente el leonesismo, debe abandonar las tentaciones hacia el socialismo. Queda muy bien, especialmente en las redes sociales, gritar contra el PP, la derecha, el fascismo y tantas otras consignas poíticas que no profundizan en el asunto central. Todos, absolutamente todos los partidos políticos estatales, sean del color que sean, han consolidado, trabajado y reforzado el marco autonómico leonés, y por extensión, la dervia social, económica y cultural que tenemos. No culpen al PP porque ahí estuvo siempre el PSOE levantando a la vez el brazo en las votaciones y reclamando fortalecer la fiesta de Villalar o participar en esa y tantas otras fundaciones.
 
 
En UPL se ha desarrollado un axioma cuanto menos interesante que es pronunciado por sus seguidores como defensa ante cualquier crítica: a UPL se le culpa de todo y se le exige más que a los demás. Quizás se olvidan de que en todas las elecciones se presentan como "el único partido que defiende los intereses de los leoneses". Es el gran argumento de su discurso. Y también habrá que recordarles que es, ahora mismo, UPL quien podría presionar y muy duramente al PSOE para que presente más medidas de autogobierno leonés. No lo hace ¿No lo quiere hacer?

lunes, 17 de agosto de 2020

De PSOE, UPL, leonesismo, ceguera y fagocitosis (1ª Parte)

Cuando las cosas no cuadran, no se pueden forzar posiciones. En UPL hay elementos que no cuadran, nunca lo han hecho, pero ahora mucho menos. Hablamos de una cuasi simbiosis que está sucediendo entre UPL y el PSOE, motivada por la inutilidad de unos y la sagacidad para fagocitar de los otros. Ni falta hace decir quién hace el qué. Dado que el tema da para mucho, hemos optado por dividirlo en dos partes. Su lectura será más agradable y fácil.

EL ORIGEN: NO, UPL NO INICIA LA PETICIÓN
Es casi el monotema desde diciembre del año pasado, y creído casi olvidado por culpa de la pandemia. Quizás por la vorágine de hechos se haya perdido el punto de partida de todo esto de la autonomía pero creemos conveniente comenzar por recordarlo. En noviembre, el alcalde socialista José Antonio Díez es entrevistado en el programa La Brújula de Onda Cero, que hacía una edición en la ciudad de León. Entre otras cuestiones, se habla de posibles pactos de gobierno y los prespuestos que debería de aprobarse para el mes siguiente, dependiendo del apoyo de UPL a los mismos. Y es cuando Díez suelta esta perla: "hay que acabar con el agravio que ha supuesto una comunidad como Castilla y Léon, con la que los leoneses no se sienten identificados".
Con la excepción de la prensa local, y por local hablamos de la ciudad de León, tales afirmaciones se consideraron la clásica dialéctica en tiempo de pre-pactos, habida cuenta que quién dependían. Así lo entendieron los opinadores de la prensa con artículos como este o este otro aparecidos en Diario de León. Podemos tildó la cosa de acciones que se van de las manos (tomemos nota de esto). Ni siquiera UPL aparentó tragarse aquella frase, tildada de burdo guiño sin sentido.

Las negociaciones con UPL seguían, los leonesistas ofrecieron una batería de medidas como condiciones para aprobar los presupuestos, y sorprendentemente Díez aceptó todas. Sin peros. Pasan los días, y el 2 de diciembre, aunque pareciera que finalmente no sería así, el patronato de la Junta de la Fundación Villalar acuerda mantener su fundación y seguir con su línea de hacernos convencer que somos castellanoleoneses, y eso que Cs dijo que impondría su desaparición. Sigan sumando. Nos acercamos al 6 de diciembre, día de la Constitución, y el alcalde hace lectura del preámbulo del estatuto de autonomía para remarcar el carácter de lo leonés frente a lo castellano. Un día después se desleva en prensa que la organización leonesista Conceyu País Llionés se entrevistó con el alcalde el jueves previo para hacerle llegar su apoyo en cuanto a la autonomía leonesa. UPL anuncia que presentará una enmienda en el pleno del día 27 de diciembre para se pida la constitución de la autonomía de la Región Leonesa con sus tres provincias, argumentando una serie de datos sobre despoblación y pérdida de riqueza.
Llegamos a la votación del día 27 de diciembre. Horas antes se "filtra" a prensa (se entienden las comillas) que desde Ferraz advierten que votar a favor de la enmienda leonesista no es procedente y que está fuera del juego legal. Díez pide a UPL que retire la iniciativa (otro dato muy pero que muy importante), que "se puede negociar más adelante", que ya les ha dicho que sí a lo demás. Sendino dice que no. Finalmente se presenta. Sale adelante con el voto de socialistas, leonesistas y el ex concejal de Podemos. La gente concentrada en el exterior llega a abrazar y clamar con vítores al alcalde socialista que, cual concertista al finalizar el recital, acude a saludar a su público. Así, queda dilucidado que el motivo de la petición de autonomía, en apariencia, nace por un órdago y no por un deseo expreso ni de UPL ni del PSOE, pues ni siquiera fue una propuesta a plantear en los presupuestos planteados desde los leonesistas. Sigamos con la historia.

EL PSOE ABRE LA VEDA Y EL RESTO SIGUE
Con la de León, sucedieron más mociones en más ayuntamientos, al principio casio todos gobernados por UPL en mayoría. Luego, aparece la primera gran sorpresa: el domingo 29, Valderrey, municipio gobernado por Ciudadanos Rurales Agrupados, presenta de motu proprio una iniciativa acerca de la autonomía leonesa. Y sale adelante porque gobiernan ellos. Al día siguiente, el único concejal de Podemos en Cuadros, presenta otra propuesta propia para pedir la autonomía y también sale adelante con el apoyo del resto de fuerzas y la ausencia de UPL. en el tiempo, más pedanías y municipios sin mayoría de UPL o incluso con ausencia de este partido, aprueban sumarse a la petición.

La cascada de reacciones es apabullante: se filtra que PSOE ha mandado una carta a sus afiliados explicando las razones del voto en contra que deben emitir. El PP anuncia nada menos que una investigación a los concejales que han votado a favor en otros municipios mientras anuncia que prohibe tajantemente a sus representantes que voten a favor de la propuesta. El PP de Zamora y Salamanca cierra filas y ordena el absoluto silencio en todos los frentes. A ello se añaden más gestos previos a todo este ruido, donde hay que destacar la del secretario general de Juventudes Socialistas, Daniel Ratón, forma en el mes noviembre una nueva gestora donde designa nada menos que a uno de sus vicesecretarios, Andrés Guerrero, "secretario de la Región Leonesa". Un mes antes escribía una tribuna en La Opinión de Zamora donde carga contra la comunidad autónoma y pide un marco diferenciado para lo leonés mientras defiende a capa y espada a José Antonio Díez.

En Cacabelos, Socialistas por Cacabelos (organización local no vinculada al PSOE) apoya una comunidad leonesa y reivindica un papel específico para El Bierzo, moción que se presenta en agosto fallando por el voto en contra del resto de corporaciones, pero que marca una línea a seguir. El alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, tilda de petición extra temporánea, pero añade una frase de múltiples lecturas: "puede que en su momento haya una coyuntura para abordar esta situación pero ahora mismo es perjudicial para todos". La alcaldesa de Urdiales del Páramo, Goya Manjón, dice desobedecer las órdenes de Ferraz y anima a todos los compañeros en apoyar la medida, recordando la mítica pancarta de las manifestaciones leonesistas de los años 80 "somos socialistas pero antes leonesistas".
La prensa nacional empieza a dar un giro al asunto, y recoge toda clase de artículos para explicar al resto qué eso de la autonomía leonesa, en qué se basa y por qué no es igual que lo catalán. No hay un solo medio de comunicación que no aborde el tema. Una guinda de buen aspecto pero cuestionable realización es la firma de más de 200 intelectuales, artistas y personas vinculadas con el mundo cultural pidiendo la autonomía leonesa. Y parece que el asunto no tiene fin durante todo el mes de enero.

LA TRUNCADA MANIFESTACIÓN SINDICAL
Llegamos a febrero. Los sindicatos UGT y CC.OO., liderados por un tal Enrique Reguero y un ex leonesista llamado Xosepe Vega, convocan a una manifestación por el futuro de la provincia. Algo que ya hicieron en 2018 y en 2019. Pero esta vez lo harían el mismo día en León, Ponferrada y Villabino. A esa manifestación hicieron un llamado para que acudieran todas las fuerzas vivas sociales. Por razones complejas de explicar ahora, se apuntó al carro absolutamente todo el mundo, incluyendo equipos deportivos y hasta sindicatos agrarios, que siempre fueron por su cuenta. Un grupo de colectivos leonesistas pide acudir en masa al evento para demostrar que se quería la autonomía y denunciar la situación de alarma de León. El resultado, el conocido por todos.

La imagen, repartida por todo internet, ejemplfica no solo la magnitud de la misma sino el gran paralelismo existente con la última gran manifestación leonesista.

La formación Podemos habla del derecho a decidir de los leoneses (recordemos que meses antes estaba en contra). Cs persiste en su negativa a la autonomía leonesa, pero expone posibles soluciones y habla de entender la situación. El PP se lanza al cuello del leonesismo con toda clase de insultos (paletos, nacionalismo provinciano...) que denotan no solo un discurso agotado sino vacío de respuestas a algo que es un clamor. Hasta VOX clama por soluciones cuando apenas 15 días antes hablaba de nacionalismos exacerbados, llegando a votar a favor sus concejales en varios plenos. La Prensa europea se hace eco de lo leonés. Las noticias siguen y siguen imparables en ayuntamientos y pedanías que incluso votan mediante mano alzada con todos los vecinos como responsables. 
 
Y de toda esa marejada hay dos formaciones que por ser la más implicadas, una por iniciarlo y otra por ser su aspiración política, guardan un silencio extraño. Todo tiene sus razones.

LAS CLAVES: POR QUÉ ACTÚA ASÍ EL PSOE
Resulta tremendamente sospechoso que el PSOE ahora, justo ahora, se lance a esta vorágine de simpatías leonesistas. Pero para ello hay que entender qué está pasando internamente y que tiene mucho que ver con situaciones del pasado que se han ido gestando elección tras elección. Tradicionalmente, el voto socialista en Castilla y León se ha nutrido y de qué manera del solar leonés, particularmente de la provincia de León. La ejecutiva provincial leonesa ha sido "silenciada" en su supuesto leonesismo gracias al otorgamiento de puestos en la ejecutiva federal, senadores regionales, cargos como procuradores, etc. Es cierto que el votante de base y tradicional ha tenido cierto sentimiento de leonesismo, pero nunca ha sido su objetivo ni tema de trabajo sobre la mesa. Los datos sin embargo hablan de que cuando UPL sube, el PSOE baja en León, y viceversa. Este axioma, que ya hemos analizado en este blog, se ha venido repitiendo elección tras elección. Hasta 2019.

Clave 1: José Antonio Díez ha intentado el asalto al poder a gran escala dentro del PSOE
Antes de ser candidato a alcalde, Díez intentó ser candidato a secretario general del PSOE de León, algo que no logró en medio de un proceso electoral muy peleado y con serios enfrentamientos internos. Aquello le dejó muy tocado en lo político, pero más en lo personal. Volvieron nuevas elecciones para ser secretario local del PSOE leonés, cargo que ya disfrutaba entonces. Obtuvo una victoria holgada, 73% de votos, pero ante unos comicios donde solo acudieron 1 de cada 3 afiliados al partido. Es más, en la comisión provincial logró 7 delegados, frente a 3 de la oposición. Sabiendo leer los datos, se aprecia clarramente que los apoyos de Díez, aunque mayoritarios, son débiles. Díez es heredero directo del bastón de Francisco Fernández, el alcalde socialista leonés que en 2007 también pactó con UPL y también insinuó el tema de la autonomía. Y tan nefasta fue su gestión (recodemos el caso el tranvía) que cayeron en votos estrepitosamente. Además, para ser un "leonesista", Díez proyecta sombras extrañas, como su decisión de incluir el escudo de la junta en el uniforme de la policía local leonesa, algo que pudo justificar en su momento como imposición legal desde Valladolid, y que sin embargo lo justificó en una mejor gestión económica de la policía. Además, aquel pacto UPL-PSOE se quedó en nada en cuanto a leonesismo, y salvante la actuación de Abel Pardo (expulsado del partido por ello), el resto de concejales no hicieron absolutamente nada leonesista.

Clave 2: un PSOE provincial dividido
La provincia de León en el socialismo es paradigmática, es la única que cuenta con dos agrupaciones en su seno, la de León y la del Bierzo. La segunda es completamente afín a la actual dirección provincial socialista encabezada por Cendón, lo que significa que es radicalmente contraria a la autonomía leonesa, por cuestiones de lealtad. Javier Alfonso Cendón llegó a su puesto tras una disputada batalla frente a Diego Moreno, un bilbaíno afincado en León cuya trayectoria política solo se puede calificar de meteórica. La victoria por apenas el 51% de votos demuestra lo débil que es su postura. Cendón no es de la línea oficial del partido, sino de la misma que Díez, aunque no necesariamente socios ambos en objetivos. Esto dejó y muy tocado al PSOE en su línea oficial, y se ha trasladado de un modo muy sibilino a todos los modos de actuación. Lo expondremos en dos declaraciones palmarias que evidencian la lucha de poderes internas:
  •  La gestora comarcal berciana del PSOE es oficialista. Y por ello se justifican las palabras del actual alcalde de Ponferrada, que incluso deja entreabiertas algunas interpretaciones, como también hay que justificar las palabras del presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, también perteneciente a la gestora berciana, califique las intenciones de su compañero de León como "palabras del alcalde de León" y mostrándose contrario a una autonomía conjunta con Zamora y Salamanca. E igual decir del alcalde de Ponferrada, que critica la actitud aunque lo deja abierta a abordarla en el futuro.
  • La otra prueba es la más aplaudida por el leonesismo y la sociedad. La alcaldesa de Urdiales del Páramo, Goya Manjón, quien emitió un comunicado diciendo que en su ayuntamiento se planteará la moción pro autonomía, algo que si se realiza saldrá adelante al tener mayoría absoluta. La importancia de Manjón radica en que es una cabeza muy visible dentro del socialismo leonés, no en vano aspiró a ser senadora por Castilla y León, cargo que es de designación directa del partido, pero fue rechazada por la dirección nacional y autonómica. La razón del rechazo es evidente, no se posiciona en la línea oficial. Y su "venganza" particular es presentar una moción presentarse en caso extremo como rebelde frente a las coacciones de Ferraz. Y si esos antecedentes no son suficientes, añadan su apoyo explícito a Díez. 
 Clave 3: el silencio zamorano y salmantino
Si se hace una propuesta de autonomía para León, Zamora y Salamanca, y se hace desde el PSOE, debería de contar con el apoyo de sus gestoras provinciales. Volvemos al paradigma leonés y sus divisones: el socialismo zamorano reconoce abiertamente que esta comunidad no es nada positiva para la provincia, ahora bien, el discurso y respuesta no suele ser leonesista más allá de algunas declaraciones muy puntuales en aspectos muy concretos como los lingüísticos. Otro cantar son Juventudes Socialistas, tanto su anterior secretario general. Diego Mateo Lozano (forzado a dimitir por sus posiciones leonesistas), como el actual secretario Daniel Ratón, se han posicionado abiertamente leonesistas. El silencio se ha convertido, sin embargo, en el mejor grito en contra.
Salamanca es otro cantar. Tras unas elecciones a secretario provincial con hasta cuatro candidaturas enfrentadas a cara de perro, la victoria no precisamente holgada de Fernando Pablos, de la línea oficialista, le ha llevado a "depurar" muchos nombres, puestos y discursos. Por supuesto, en ellos está el tema de la autonomía leonesa, en lo que ha dicho tajantemente que su partido se posiciona en contra, siguiendo el dictado de Valladolid y Madrid. Porque si tan complicado fue para todos estos secretarios salir adelante, ni qué hablar de Luis Tudanca, línea oficial de Ferraz también y cuya cabeza todavía pende de un hilo viendo con qué resultados pudo salir adelante.

Clave 4: ¿Y si el PSOE ha tocado techo?
En este blog hemos señalado muchas veces que el PSOE se alimenta del votante de UPL y viceversa. Lo que sube uno, lo baja el otro, y es más notorio en las áreas urbanas y en el voto autonómico. Así ha sucedido, hasta ahora. Los últimos resultados arrojan un resultado sorprendente, pues UPL en el ayuntamiento de León ha captado el voto de Podemos y de sus círculos, mientras que el PSOE ha crecido sin rascar votos en estos sectores que serían, teóricamente, los suyos. Eso implica dos lecturas: la primera que UPL quizás haya encontrado un nuevo nicho de votantes gracias a un discurso basado en la pérdida de nivel de vida y despoblación que sufrimos los leoneses. Es el voto de los desencantados. La segunda, que el mensaje del PSOE no capta al votante más móvil de izquierdas, y que debe cambiar su discurso por completo. Algo que ya está haciendo en y desde Madrid.
Ni Podemos ni aquel intento fallido de coqueteo con Compromís, sirven ni captan la atención del votante medio leonés. Ni por mensaje ni por acciones. Menos aún del leonesista que ha visto con gran disgusto cómo aquellas promesas de un cambio en la visión de la política se ha traducido en el mantenimiento precisamente de las posiciones más cerriles contra lo leonés, sin mencionar los abundantes coqueteos con el nacionalismo castellano. Por ello, quien quiera tomar el relevo y aumentar esa cuota electoral, deberá cambiar y mucho su mensaje. Y el mensaje que cuaja no es tanto el del leonesismo y autonomía leonesa como sí las posiciones inamovibles sobre los graves problemas de los leoneses de las tres provincias. Y el sector electoral que más lo puede movilizar es el leonesista. No en vano, cuando acabó aquel pleno muchos de los asistentes se acercaron al ayuntamiento para saludar y estrechar la mano de su nuevo alcalde héroe. La lectura rápida de este hecho nos da también otra conclusión más rápida aún.

Clave 5: control del partido
Este blog ha podido saber por fuentes directas dentro del PSOE que la intención de Díez y de más miembros del comité local socialista, es la elección directa mediante consulta entre sus afiliados, de decisiones del partido. No es una búsqueda de democracia interna ni dar voz al afiliado, sino un ejercicio más de control del socialismo mediante la presión que pudieran ejercer vía consulta con urnas. La medida cuadraría bastante con el reglamento interno del PSOE, pero no con los objetivos de la ejecutiva autonómica y nacional, que tienen ya suficientes problemas como para además dar alas a posibles corrientes internas o disensiones que se aireen demasiado hacia la galería. Además, habría un problema mucho mayor: el Partido Socialista Catalán, una agrupación que realmente es un partido aparte dentro de la federal socialista, y que también ha clamado por ese derecho, en un escenario político donde el "derecho a decidir" se ha convertido en el gran eslogan para todo.

Clave 6: autonomía en decisiones y reparto de cargos
El PSOE autonómico se divide en dos facciones como vimos. La línea crítica adquiere una gran relevancia en su vertiente leonesa, y a poco que analicemos el origen del voto para las Cortes, veremos que un nutrido volumen del mismo es de origen leonés. Si la autonomía no se lograra, al menos podrían incluso plantear una ejecutiva diferenciada leonesa, que incluyera a las tres provincias, algo que los zamoranos abrazarían (hablamos a nivel de partido) y los salmantinos, si se sabe "vender" no pondrían objeciones. El nuevo reparto de cargos sería muy suculento, y ni qué decir para ocupar posiciones de designación directa como senadores territoriales, que era precisamente a lo que aspiraba Goya Manjón, la alcaldesa de Urdiales del Páramo.
Si se quiere un argumento más para este aspecto, tomemos nota de lo siguiente. Ibán García, actualmente una de las manos derecha de Pedro Sánchez en Madrid. El muy polémico representante socialista leonés, que llegó a defender públicamente la identidad leonesa, fue también secretario de Juventudes Socialistas cuando se firmó el pacto entre PSOE y UPL en 2007. Una de las bazas que ofreció a los leonesistas fue crear una federación socialista leonesa entre Léon, Zamora y Salamanca. Aseguró que lo tenía todo ya preparado y que se ejecutaría en breve tiempo a poco que se firmara el pacto de gobierno municipal. Tal federación nunca se llevó a cabo, aunque sí podemos asegurar que era factible. Con el tiempo García del Blanco se posicionó dentro de la órbita de Pedro Sánchez y fue ganando peso hasta ser una de sus manos derechas. El sábado 28 de diciembre llegó a escribir esto en su perfil de internet:
Tengo mucho respeto a los análisis y sentimientos que se han expresado estas horas en cuanto a la situación de León/la Región Leonesa en esta Comunidad. Muchos los comparto. Pero no, creo que abrir desde la ciudad de León el debate territorial y además así, en canal y en este momento, es un error.
No creo ni que exista un clima social generalizado que apoye esta solución, ni un consenso político mínimo (no digamos si tenemos en cuenta a las tres provincias). Ni siquiera creo que la situación nacional ayude lo más mínimo a que un debate así se escape del ruido y de un análisis grueso en toda España.
Entendería un amago fuerte para poner el acento en esta evidente decadencia económica, poblacional, social y cultural que estamos viviendo. Pero esto solo es reducirse el camino hasta acabar topando con un muro. Sé que las intenciones son buenas, pero el final seguro es solo frustración y pena. Y también división hacia dentro.
León, en términos relativos, no es el de 1983, ese es precisamente nuestro problema. León hoy necesita mucho más la solidaridad de los demás que la soledad. Hoy más que nunca debemos reclamar una Comunidad más equilibrada, y que los que se han desarrollado y crecido, comiencen de verdad a aportar. Eso para mí tiene un nombre: socialismo.
Y desde el punto de vista cultural e identitario, que tampoco se debe frivolizar con eso, simplemente debemos exigir que se cumpla con el Estatuto de Autonomía de Castilla y León: somos dos regiones y la cultura de ambas debe ser protegida y fomentada en igualdad.
Cuánto daño han hecho más de 30 años de derecha en la Comunidad, cuánto se hubiera necesitado el cambio en Castilla y León al fin. Pero no desesperemos.
Texto que, como vemos, se circunscribe palabra por palabra a la línea oficial del partido de los socialistas leoneses. Un "leonesismo" de ida y vuelta.

¿SE REAVIVA UN SENTIMIENTO EN OTROS PARTIDOS?
Ni PP, ni Podemos ni Ciudadanos han sabido dar una respuesta coherente al asunto. El PP ha ordenado un cierre de filas en contra a la propuesta. El hecho de que incluso amenace con investigaciones y quizás apertura de expedientes, ha hecho temblar a varios cargos del partido, pues unas hipotétias elecciones generales están relativamente cercanas y siempre dependientes de los acontecimientos que surjan en Madrid. De ello, lógico por su trayectoria, es Antonio Silván quien más ha incidido en esa medida. Sorprende sin embargo que esa obediencia ciega en el voto se haya plasmado con algunos de los concejales populares: hablamos de Pedro Llamas y de Margarita Torres. Ambos son conocidos por sus amplios vínculos y simpatías hacia el leonesismo sin militar en ello. La disciplina de partido manda.

El PP ha tenido dos intervenciones interesantes al respecto: de una parte Luis Aznar, ex senador del PP y también ex delegado de la junta de León así como nombre muy concoido y respetado en las filas populares. Expresó que entendía la propuesta de Díez y que le parecía "valiente". A pooco que leamos realmente sus palabras con más calma, apreciaremos que su posición es de compresión pero oposición. Algo diferente se ha mostrado Inés Prada, otra histórica del PP, o más bien del fallecido Juan Morano Masa, que representa a ese viejo sector de la antigua Alianza Popular que siempre apoyó una autonomía leonesa y que por presiones de Madrid se impidió. Pide la reapertura de un diálogo y reflexión al respecto. Finalmente tenemos las declaraciones esperpénticas, porque otro calificativo no tienen, de Mario Amilivia, que tilda el asunto como "inconstitucional" recordando la sentencia del Tribunal Supremo. Quizás se olvide no solo de que él portó la pancarta pidiendo la autonomía leonesa, sino que en 2006, votó de nuevo en blanco a favor de un proceso autonómico, sabiendo que era "inconstitucional". Los diferentes asientos ocupados en cargos por designación a dedo pueden más que un sentimiento.

Y si la cosa apunta que el sentimiento leonesista es transversal, tomemos nota que casi todas las últimas mociones aprobadas en pedanías o ayuntamientos han sido respaldadas o votadas en blanco por partidos que, oficialmente, no están a favor de la autonomía leonesa. Que una cosa es la lista electoral y otra lo que se piensa. Aplíquese para cualquier partido.

Y HASTA AQUÍ LA PRIMERA PARTE.
Habrá más.