Mes algo revueltillo el que hemos tenido, desde un concejo abierto hasta una supuesta dimisión de Javier Chamorro que, como siempre, anuncia cosas y las hará cuando a él le cuadren. Así que por partes:
El gravísimo error de partida era no querer hablar del pasado ¿entonces cuál es el motivo de reunirse sino solucionar los problemas que el pasado causó? pues no, había que hablar de un futuro hipotético sin analizar las causas. Con estas mimbres los cestos que saldrían eran los previsibles. Las pocas ponencias leídas caían en el discurso sencillo y anodino sin más rumbo dentro de un acto de pocos asistentes y demasiadas caras conocidas. Nada concreto, las escasas propuestas un poco lógicas caían en el silencio común. Y por supuesto, como siempre, el debate identitario de si somos más leoneses que españoles (o al revés), y si Zamora y Salamanca son territorios cuestionables. Todo en una sensación de dejá-vù porque, palabra por palabra, este guión se repite en todas y cada unas de las reuniones mantenidas hasta la fecha de este tipo, que han sido muchas.
¿Qué es el leonesismo social? la respuesta rápida es colectivo de gentes de ideología leonesista cuyas acciones no se enmarcan en la política directamente pero buscan influir en ella. Ante este colectivo pueden aparecer varias incógnitas: ¿cuánta gente lo compone? ¿qué capacidad de acción tiene? y la que más afecta ¿son sus acciones correctas o por contra conducentes a destrozar más si cabe el leonesismo?
Esta fotografía recoge la que fue una de las primeras manifestaciones leonesistas, previa a la constitución de la autonomía. Rodolfo Martín Villa, coautor de la actual autonomía, insiste una y otra vez que la sociedad leonesa era apática al hecho de las autonomías y que no les importaba. Y entonces miles de personas mostraban que eso no era cierto.
CONCEJO ABIERTO
Los leoneses somos muy amigos del caos y la desorganización, lo amamos con pasión. Y el concejo abierto consistió en eso. Un concejo es una asamblea de los vecinos de un pueblo en el que todos los representantes familiares tienen su voz y voto, sin jefes ni organismos por encima de ellos. El concejo del otro día caminaba por ese estilo pero con notables diferencias: mientras que los vecinos del pueblo tienen como objetivo algo palpable y común (el bien del pueblo), en el leonesismo eso no se tiene ni siquiera en mente, y por eso los concejos llegaron hasta nuestros días mientras que el leonesismo camina a su devacle.El gravísimo error de partida era no querer hablar del pasado ¿entonces cuál es el motivo de reunirse sino solucionar los problemas que el pasado causó? pues no, había que hablar de un futuro hipotético sin analizar las causas. Con estas mimbres los cestos que saldrían eran los previsibles. Las pocas ponencias leídas caían en el discurso sencillo y anodino sin más rumbo dentro de un acto de pocos asistentes y demasiadas caras conocidas. Nada concreto, las escasas propuestas un poco lógicas caían en el silencio común. Y por supuesto, como siempre, el debate identitario de si somos más leoneses que españoles (o al revés), y si Zamora y Salamanca son territorios cuestionables. Todo en una sensación de dejá-vù porque, palabra por palabra, este guión se repite en todas y cada unas de las reuniones mantenidas hasta la fecha de este tipo, que han sido muchas.
JAVIER CHAMORRO
Dice que se va, que es definitivo y para siempre ¿cuántas veces lo hemos oído? Y no dice ni cuándo ni cómo. Que lo lleva meditando desde el inicio de legislatura (¿recordamos su patética escapada a un lugar "secreto" tras las elecciones?), que se siente sin fuerzas y que no se cree capaz de liderar el partido. Hombre Javier, lo tuyo es para enmarcar en los anales de la hipocresía y la caradura. Vives como un marquesón en el ayuntamiento sin hacer absolutamente nada de nada. PERO NADA. Es más, te autoasignaste las comisiones en las que había dinero, y en las que no que se las quedara Sendino. Pero aquí sabemos que la renuncia no es por lo que dices sino por....dinero. Sí, una vez finiquitado el pago de la deuda del partido, y amortizada tal inversión, qué mejor que marcharse y dejar hundir un barco que tú te encargaste hundir previa espita de Melchor Moreno. No eres el único, te acompañará otro que baila al mismo son que tú pero no haceis pareja ¿quién? la resurreción bíblica nos lo dirá. Valiente sinvergüenza.¿Qué es el leonesismo social? la respuesta rápida es colectivo de gentes de ideología leonesista cuyas acciones no se enmarcan en la política directamente pero buscan influir en ella. Ante este colectivo pueden aparecer varias incógnitas: ¿cuánta gente lo compone? ¿qué capacidad de acción tiene? y la que más afecta ¿son sus acciones correctas o por contra conducentes a destrozar más si cabe el leonesismo?
Esta fotografía recoge la que fue una de las primeras manifestaciones leonesistas, previa a la constitución de la autonomía. Rodolfo Martín Villa, coautor de la actual autonomía, insiste una y otra vez que la sociedad leonesa era apática al hecho de las autonomías y que no les importaba. Y entonces miles de personas mostraban que eso no era cierto.
Ésta fue la mítica de 1984, con más de 100.000 personas de las tres provincias. Ni siquiera esta foto da idea de la magnitud de esa manifestación. Para no haber ni sentimiento ni interés, son demasiadas personas.
Esta última es la celebración de la toma de uvas de enero de 2013. Apenas un centenar escaso de personas que ni llenaban la plaza de Botines en León. de por medio, 30 años de aparición, surgimiento, cumbre y destrozo del leonesismo del que en el concejo nadie quiso ver culpables más que a los políticos sin querer añadirse a sí mismos. Porque si existiera el leonesismo social con fuerza suficiente ¿no pudo cambiar el rumbo de muchas decisiones políticas influyendo en ellas?
Los fallos más genéricos del llamado leonesismo social, son los siguientes:
- Carencia de formación. Comprobado por millonésima vez en el concejo, el leonesismo social no sabe por qué territorio lucha, si una ciudad, una provincia a partes, tres provincias o un sueño de una noche de verano. Ni el nombre del territorio se tiene claro. No hay posición unánime. Y si no sabes ni el territorio que quieres ¿qué vas a contar al resto de mortales? Todo lo leonés es cuestionable, debatible e intrigable. Los argumentos entre científicos, históricos, lingüísticos y hasta la experiencia personal valen para embarullarse en debates absurdos y estériles que a veces rozan lo ridículo y el insulto a la inteligencia. Por ello, los leoneses tenemos raíces astures y solo esas, podemos y debemos hablar castellano perfecto como lo hacen en Salamanca (sic) que para eso es la lengua de todos, o en su defecto una lengua que deberá llamarse asturleonesa (sic de nuevo) y mirar a Asturias, también debemos mirar al futuro y olvidarnos de las glorias de reinos medievales, y desde luego ser solidarios con todo y todos, mientras nos sentimos más españoles que la tortilla de patata porque no hay que caer en los errores de otros, que el regionalismo sano es la opción verdadera. Tomen cualquiera de estas afirmaciones y con total seguridad encontrarán a más de uno del leonesismo social (por no decir la gran mayoría) que sostiene una o varias de ellas. La escasa formación deriva en ser cómplices del enemigo.
- Cómplice pasivo del enemigo. Desde la creación de las autonomías, se ha establecido el discurso de que León es solo la provincia, a fin de cuentas la gran mayoría de ellas tomaron el nombre de su capital. Fijémonos que Santander ahora es Cantabria y Logroño es La Rioja. A partir de ahí el camino para convencer al resto de que Zamora y Salamanca son castellanas, o al menos no parte de lo leonés, es fácil. Lo mismo se ha hecho incluso en el Bierzo ¿resultado? leonesistas que ponen en cuestión la leonesidad de Zamora y Salamanca y hasta hablan de la galleguización berciana (sic otra vez más). Hagamos el juego inverso con Valdeorras: en la historia fueron sus pobladores astures, gran parte de la misma perteneció a la provincia de León hasta las reformas del siglo XIX, sus relaciones económicas son casi totales con Ponferrada, y su lengua es un gallego con elementos leoneses ¿por qué son gallegos entonces? Galicia no se cuestiona. León sí.
- Carencia de objetivos. ¿Para qué quieres una autonomía? ni idea. El leonesismo se ha agarrado a un clavo ardiendo del que desconoce todo. Es mucho más fácil el victimismo, señalar a un factor exterior y seguir creyéndolo culpable de todos los males. Bien de ellos, incluídos cabezas visibles, dicen sin rubor alguno que "por mí las autonomías debieran desaparecer y ser todos españoles, pero ya que están, los leoneses merecemos una" ¿imaginan tamaña gilipollez en otros lugares? De nuevo el complejo del enemigo. Y ante tal deriva nada mejor que focalizar las inquinas en un enemigo comúnmente aceptado y que no rompa lo establecido, que es Castilla y Valladolid. Denuncia tras denuncia, el leonesismo social da cuenta de todas las barrabasadas de la junta, del PP, del PSOE o del castellanismo. No lo hace hacia nadie más, a UPL muy de puntillas que son la esperanza política. Se crean fotomontajes, gráficos, tribunas, listas de agravios, empresas, políticos....y ninguna que haga un repaso aunque sea somero de los errores e ineptitudes cometidos hasta la fecha.
- Carencia de unión. En eso del leonesismo social hay internamente más que roces. Ejemplos hay a montones, buena parte de ellos debidos no solo a ideas sino también a personalismos. Sumemos la nula formación de la mayoría de los miembros del llamado leonesismo social y que cada uno tiene una visión muy personal e incompatible con el resto. Ello ha derivado en un leonesismo de clanes, cuales tribus prerromanas, que se odian entre sí pero unen fuerzas ante enemigos comunes (a veces...). El círculo de amigos es inamovible y casi perenne, se autoalimenta a sí mismo en todo, desde acciones hasta discursos, sin mucho esfuerzo por intentar conocer al otro clan. La consecuencia inmediata es la siguiente.
- Involución de ideas. La gran mayoría de los miembros del denominado leonesismo social piensan, se expresan y actúan exactamente igual que 30 años. No han cambiado ni un ápice. Es más, viven de viejas glorias del pasado, de eventos masivos y actos pretéritos que se han demostrado estériles. Son como el grupo musical que tuvo un único éxito y pretenden rentabilizarlo toda la vida. En política vivir de los royalties es imposible. Y mientras la sociedad evoluciona y cambia de forma de ver las cosas, el leonesismo social se encierra cada día más en sus propias convicciones. Por ello la cosa nos da lo siguiente también.
- Vida en burbuja. El leonesismo social no se ha abierto a la sociedad y menos entre sí. Internet ha fomentado el aislamiento a extremos insospechados. Esto puede apreciarse en facebook, red social donde hay tantos leonesistas como perfiles falsos se pueda uno imaginar. Pero quien dice perfiles dice grupos temáticos leonesistas que al final valen para todo. La composición de esos grupos acaba siendo la misma en todos. Hasta se repiten machaconamente el mismo mensaje puesto por la misma persona en todos y cada uno de ellos. Debatir es casi imposible si uno no está en el círculo, proponga usted cualquier cosa que vaya en contra del ideario imperativo y obtendrá discursos con supuestos datos y respuestas irrefutables que teóricamente tumban todo argumento contra la identidad leonesa. Con ello han surgido algunos algunos sabios y doctos en temas de los que si no llega a ser por internet serían analfabetos. Los "me gusta" a casi todo convierten al tuerto en rey en el país de los ciegos. Así ganan el debate, por rendición de la otra parte, pero no por convencimiento. En ningún momento se reflexiona que si tantísima razón tienen ¿por qué en 30 años no han convecido al conjunto de la sociedad?
- Desorganización. Intenten ver a un colectivo leonesista trabajando en pro de algo organizadamente. Imposible. Necesitan, como decían los titulares de prensa sobre el concejo, un referente, porque no saben ni por dónde caminar ni qué pasos dar. No se miden tiempos, formas ni acciones, sino dando bandazos sin rumbo definido, repitiendo esquemas, discursos y acciones demostradas sobradamente como erróneos. De las manifestaciones convocadas en los últimos 5 años, la mitad fueron de origen anónimo y hasta sin autorización. El mejor exponente es el spam informático practicado por el PREPAL de sus actos invisibles e inventados, y desgracidamente no es el único. Ante tal descontrol la inmensa mayoría de personas deciden ni siquiera participar. Luego llegan los resultados y se echan las manos a la cabeza.
- Salto generacional e inmadurez. Si vemos la edad media de gran parte de ese leonesismo social, veremos que la juventud más bien brilla por su ausencia. Por contra existe un sector juvenil leonesista totalmente desligado del primero que ve las cosas en posiciones radicalmente contrarias. Es un salto generacional en el cual no hay puente alguno. El leonesismo social no ha sabido conectar con la gente joven sencillamente porque sus planteamientos no valen para hoy en día. Es una consecuencia de la involución antes citada, y el resultado es un apoyo casi testimonial de la juventud. La juventud leonesista pide idearios bien definidos, acciones concretas y posiciones firmes, no ambigüedades ni vaguezas.
- Nula visión política. El leonesismo social cree que para lograr sus aspiraciones, éstas deben hacerse necesariamente desde un partido leonesista. Craso error. El leonesismo debe infiltrarse en todo marco ideológico y partidos, que el debate no sea si con Castilla o sin ella, sino cuánto de autogobierno leonés tenemos los leoneses. Es inconcebible un PP que no entienda lo gallego, ni un PSOE que no comprenda lo catalán. Menos aún un IU que no asuma los principios del nacionalismo vasco. Todas estas identidades existían antes de los marcos autonómicos y solo se aprovecharon de ello para desarrollarlas. La identidad leonesa también existía. Por muchos votos que obtuviera una formación leonesista, jamás sería suficientemente representativa, es simple cuestión demográfica. Es fundamental la inflitración en el resto de formaciones y en todo ámbito ideológico, pero para ello se han de corregir muchos errores de conducta y dirección. Y también tiempo, mucho tiempo. El ejemplo lo tienen en cualquier otro lugar, basta analizar su historia, evolución y discurso.
Muchos de los miembros del leonesismo social se habrán dado por aludidos y hasta ofendidos. Analicen de nuevo los errores. El motivo del concejo era en verdad éste, saber qué se estaba haciendo mal. El punto erróneo de partida es no querer ver el pasado y hablar solo de futuro. No aprender de los errores es volver a cometerlos. Hablen con gente no leonesista y pregunten por qué no lo son si tan bueno es el ideario leonesista. Salgan de la burbuja.
Éste es el único monumento existente en todo el País Leonés sobre los reyes de León, y está en la ciudad de León. Es un acumulador de luz cubierto por setos de jardín con banderas leonesa y españolas coronando la tontería. Y esta mierda (porque lo es) se hizo en el momento en que el leonesismo supuestamente estaba más álgido. En todo el País Leonés se cuentan con los dedos de una mano monumentos, estatuas o simples recordatorios en honor a nuestros reyes ¿Se imaginan algo así en otro lugar? Ahora, como están las cosas y el panorama ideológico donde la castellanización de la sociedad leonesa empieza a ser más que palpable incluso en lo ideológico, pidan algo leonesista ¿qué se haría? ¿una alcantarilla? ¿una papelera? para celebrar el 1.100 aniversario del Reino de León Chamorro y Cabezas lo tuvieron muy clarito: una jardinera. Saquen conclusiones.





