miércoles, 18 de noviembre de 2009

Pánico en el plató

UPL, siempre tan coherente con su ideario y su programa electoral, amenazó y muy seriamente a sus socios socialistas en el ayuntamiento de León, tal y como nos publica leonoticias.

Para el vulgo (léase los borregos que nos tomamos la molestia de leer e intentar estar informados) sucedió lo siguiente: el gobierno socialista deja sin un duro al proyecto del Palacio de Congresos en la ciudad de León. La noticia ocupa todos los medios de comunicación. El PSOE municipal de dicha ciudad se siente intranquila por la repercusión en votos que tendrá en las próximas elecciones. Hay un fin de semana movido de llamadas y contactos. La Junta lanza el farol de que ellos, con sus medios, aportarán una gran cantidad de dinero. Finalmente aparecen unos millones de euros y el ministro Sebastián afirma que le sorprende que se montara tanto revuelo por algo que se soluciona rápidamente y que "no es para tanto" ya que era "un mero trámite burocrático".

Lo que en verdad sucedió: Zapatero negocia in extremis con nacionalistas unos presupuestos que además debían tener su toque social para contentar a su electorado. No se percata que en su "pueblo" había prometido un Palacio de Congresos y que ahora se quedaba sin un duro. Paco Raquetas, que en su gobierno ha hecho tantos errores que ni sus propios votantes se lo perdonan (léase políticas socialistas como privatizaciones, subidas de tasas, eliminación de proyectos de viviendas sociales, etc) lo pasa fatal. Ni que decir tiene del verdadero alcalde en la sombra, Francisco Gutiérrez, que a ver cómo sigue justificando recibir salarios millonarios de dos ayuntamientos si pierde las elecciones para la próxima legislatura. El PP, perdón, la Junta de Castilla y León dice que pone su parte, siempre sin concretar en cifras reales ni partidas aprobadas, para que se haga el edificio. El PSOE local le recuerda a ZP que con qué cara se quedará si en su pueblo no gobiernan los de la rosa y....finalmente aparecen unos millones gracias a un mero trámite burocrático.

¿Y qué pinta UPL en todo esto? Pues nada, la verdad, salvo volver a hacer el ridículo como siempre que tiene que responder a grandes cuestiones y problemas sin que por medio esté Valladolid. Recordemos lo que decía el verdadero artífice del pacto, Abel Pardo, sobre por qué pactar y qué objetivos se perseguían según su tribuna del 25 de junio de 2007 en La Crónica El Mundo de León (visible en esta web):

La aprobación de una serie de puntos de marcado carácter leonesista por parte del Grupo Municipal Socialista, dentro del pacto de gobierno que se ha suscrito con la UPL en el Ayuntamiento de León, ha suscitado un encendido debate dentro de la sociedad. Hasta estas fechas, el leonesismo se había posicionado en unos parámetros en los que la crítica, el agravio comparativo y la reivindicación de la autonomía en plano de lo abstracto marcaron la trayectoria de la Unión del Pueblo Leonés. En este discurso se sentían a gusto los partidos estatales, especialmente a nivel provincial, dado que el leonesismo político no pasaba de ser un mero provincialismo pseudoregionalista con pretensiones, como cualquier regionalismo de tercera fila, de pequeñas mejoras económicas que no iban mucho más allá de discursos grandilocuentes.

Esta etapa ha finalizado. Y esta etapa ha finalizado porque por mucho que algunos se empeñen en desprestigiar el documento aprobado por el equipo de gobierno del Ayuntamiento de León, éste abre la vía para llegar a la autonomía leonesa, demuestra una voluntad clara e inequívoca de caminar en ese sentido y de abrir las puertas a que, con la sentencia del Tribunal Constitucional en la mano, es decir, con la legalidad vigente y al amparo de la Constitución, los leoneses nos constituyamos en Comunidad Autónoma.

Y el problema, el rasgarse las vestiduras, viene porque lo que es un clamor popular, que queremos una autonomía propia, lo que es un hecho objetivo, que no somos respetados como pueblo y nuestras señas de identidad son menospreciadas, lo que es un dato estadístico irrefutable, que las provincias leonesas están gravemente perjudicadas por no disponer de una autonomía propia y diferenciada, han dejado de ser una reivindicación abstracta para convertirse en un elemento de trabajo para el equipo de gobierno del Ayuntamiento de León.

Este pacto tiene un ámbito concreto: la ciudad de León. Un ámbito de reivindicación y de trabajo que es cierto que sólo implica las decisiones que la legislación vigente permite a los ayuntamientos. Pero su trascendencia es tal, que la falta de autonomía leonesa se ha trasladado a los medios de comunicación estatales.

Que nadie se llame a engaño. Los leonesistas sabemos el alcance de este pacto, su trascendencia, su fondo y sus posibilidades. Sabemos el riesgo que entraña y lo asumimos con orgullo y con responsabilidad. Sabemos que la autonomía no llegará mañana, y sabemos que el Partido Socialista tiene el posicionamiento que tiene en sus distintos ámbitos, como hemos repetido en nuestra campaña electoral. Pero por eso mismo hemos rubricado este acuerdo.

Porque es una declaración de intenciones de qué vamos a hacer en nuestras respectivas áreas, de qué camino vamos a trazar, y de hacia dónde vamos a dirigirnos. Y para que tampoco nadie se llame a engaño, hemos rubricado este acuerdo en el que los dos grupos municipales damos nuestro visto bueno a estas políticas, así como a otras de mayor calado en materia de infraestructuras que transformarán esta ciudad.

Por ello, ha cundido cierto nerviosismo entre quienes tratan de difuminar la importancia de este documento. Saben que será nuestro instrumento de trabajo, saben que desarrollaremos políticas leonesistas, saben que potenciaremos nuestras señas de identidad y por supuesto nuestro idioma, saben que desarrollaremos la transferencia de competencias y que día a día haremos de León la ciudad que desde otros territorios, con la complicidad de algunos leoneses, no quieren que seamos.

Porque no nos engañemos: su problema es que vamos en serio. Su problema es que esta vez el leonesismo camina con paso firme hacia la autonomía leonesa. Su problema es que se acabó el recibir órdenes de Valladolid y el ser una mera sucursal. Su problema es que los leonesistas estamos en el gobierno, tomaremos decisiones y estas decisiones impulsarán que León sea cada día más León y esto es lo que ya hemos logrado. No una declaración de intenciones desde la oposición que suscribe sin más un gobierno ajeno. Somos nosotros, los leonesistas, quienes vamos a poder desarrollarlo en nuestras áreas.

¿Que el reto es grande? Por supuesto, pero para ello nos hemos presentado a las elecciones y para ello nos han votado los ciudadanos; para avanzar, para que la autonomía esté cada día más cerca, para que se hagan políticas de las que los ciudadanos se sientan orgullosos, y para que los leoneses no tengamos jamás que volver a estar pidiendo perdón por serlo.

La vía está abierta, los documentos firmados, y los programas son claros. Y si alguien tiene alguna duda, yo se la aclaro: Sí, vamos en serio.

Yo estoy de acuerdo con todo lo anterior. Es más, según la web de Conceyu Xoven se indican claramente los objetivos que se perseguían para esta legislatura. Y con ellos también estoy de acuerdo.

En el marco del Pacto UPL–PSOE para la gobernabilidad del Ayuntamiento de León en la legislatura 2007-2011, los Grupos Políticos Municipales de la Unión del Pueblo Leonés y el Partido Socialista Obrero Español en el Ayuntamiento de León acuerdan:

PRIMERA.- El gobierno municipal promoverá el reconocimiento de que la existencia del pueblo leonés, uno de los más antiguos de Europa, conformado por una cultura, lengua, historia y señas de identidad propias y diferenciadas, del que la ciudad de León forma parte, le confiere el derecho a decidir cuál es su estatus jurídico dentro de la España de las autonomías.

SEGUNDA.- El gobierno municipal promoverá el reconocimiento de que la Comunidad Autónoma actual, compuesta por el pueblo leonés y el pueblo castellano, no es la que refleja el sentir mayoritario de los ciudadanos leoneses, ni la más adecuada para los intereses de la ciudad de León.

TERCERA.- El gobierno municipal promoverá, desarrollará y promocionará las señas de identidad leonesas, su cultura tradicional, su lengua y su historia, tanto en el marco de la ciudad de León, como en la proyección exterior de la misma.

CUARTA.- El gobierno municipal fomentará el reconocimiento de que el actual marco autonómico no está cerrado, promoviendo cuantas iniciativas se plantee para que se avance hacia la constitución de una Comunidad Autónoma Leonesa.

QUINTA.- El gobierno municipal asumirá el compromiso de que el Ayuntamiento de León incentivará y se comprometerá a asumir el máximo nivel de competencias, especialmente procedentes de la Comunidad Autónoma actual, exigiendo las partidas presupuestarias suficientes para poder desarrollarlas.

SEXTA.- El gobierno municipal fomentará y desarrollará programas de colaboración, especialmente en materias relacionadas con nuestras señas de identidad, con el resto de territorios leoneses, y especialmente con aquellos pertenecientes a las provincias de Zamora, Salamanca y del Distrito de Braganza en Portugal, con cuya capital estamos hermanados.

SEPTIMA.- El gobierno municipal perseguirá la defensa del reconocimiento del marco territorial del Reino de León como NUTS-2 dentro de la Unión Europea al ser el marco más adecuado para nuestros intereses económicos y el que se corresponde con nuestra identidad como pueblo diferenciado.

OCTAVA.- El gobierno municipal promoverá la creación de un órgano de estudio, en el que se invitará a la administración central, para contemplar cuál es la vía que en su día dejó abierta el Tribunal Constitucional para la creación de la Comunidad Autónoma Leonesa.

Pero...

si éste era el motivo de firmar el pacto ¿qué importa un dichoso palacio de congresos? ¿y el verdadero pacto, el político e ideológico no? Ni uno solo de los puntos se ha trabajado, ni siquiera planteado más allá de los primeros días de gobierno. Y aún así esperan que los votantes leonesistas sigan apoyando una opción política que de tantos renacimientos y cirugías ya es la Cher de la política leonesa, solo atractiva con muchas horas de photoshop y demasiada fantasía. Lo poco decente es quemado públicamente con total impunidad y lo que se ensalza es la vagancia, demagogia y seguidismo al que manda. No se premia la ideología, se castiga y con crueldad tildándola de radicalidad o incluso falta de practicidad.

¿Y qué nos queda? Pues el último cartucho es esa dichosa fundación León Real que de tan buena que es lleva dos años y pico trabajando en un programa que es desconocido y a falta de mes y medio del 2010 ni siquiera está confirmado en su totalidad. Porque en todo este tiempo su presidente y vicealcalde ha trabajado tantísimo en todas sus concejalías que estará agotado.

Repito: la única área leonesista que tiene Chamorro es la presidencia de León Real, y ésta ha hecho un cómic y una pancarta gigante. Chamorro es el presidente de UPL y es el que manda en el equipo local.

Y todavía alguno se cree que los socialistas tuvieron pánico. Pero el único pánico fue el que hubo en el plató, me refiero al "plató de comér", pues si de verdad importara la ideología se habrían hecho más amenazas para que se cumpliera el pacto.

Yo no pido cabezas, me conformo con que álguien tenga cabeza. Y que no se la corten. Y por supuesto no me refiero a Gema Cabezas.

2 comentarios:

  1. Este blog ,e recuerda a toda esa gente quedice que va tirar de la manta pero no pasa de acusir (con mucho cuidado) una esquinita.

    No vale la pena leer el punto de vista de Abel Pardo, para eso me leo la de cualquier nacionalista con animos victimistas y no necesito más.

    A ver si te atreves a tirar de la manta, si es que de verdad sabes algo que no sepamos todo el mundo

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  2. upelismo=avda ordoño (y no entera)

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